21803(25-02-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 21803   

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

   Magistrada  Ponente:   

                                       MARINA PULIDO DE BARÓN   

                                       Aprobada Acta N° 13   

Bogotá,  D. C., veinticinco (25) de febrero  del dos mil cuatro (2004).   

VISTOS  

Procede   la   Corte   a   resolver   la  solicitud   de  práctica  de pruebas elevada por el defensor del ciudadano  colombiano  LUIS  FELIPE  VALDES  LEÓN, solicitado  en extradición por el Gobierno de los Estados Unidos de  América, a través de su Embajada en Colombia.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante  oficio  N°  17362  del  10 de  diciembre  del  2003,  el  Viceministro de Justicia comunicó que el Gobierno de  los  Estados  Unidos de América, por intermedio de su Embajada en Colombia, con  notas  verbales  número  1636 del 31 de julio del 2003, solicitó la detención  provisional  con  fines  de  extradición  del ciudadano colombiano LUIS  FELIPE  VALDÉS  LEÓN, identificado  con      la      cédula      de      ciudadanía     número     16’839.736, requerido para que comparezca  a  juicio  “por delitos federales de narcóticos”,  ante  el Tribunal del  Distrito Oriental de Nueva  York.  La  captura se hizo efectiva el 3 de octubre del 2003, previa resolución  expedida  el  1º  de los mismos mes y año. Con nota verbal 2124 del 28 de  noviembre se formalizó la solicitud de extradición.   

Expresa  que  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  mediante  oficio  N° OAJ.E 01203 del 1º de diciembre del 2003, de  conformidad  con  lo  dispuesto en el artículo 514 del Código de Procedimiento  Penal,  conceptuó  que  “por  no  existir convenio  aplicable   al   caso,  es  procedente  obrar  de  conformidad  con  las  normas  pertinentes del Código de Procedimiento Penal colombiano”.   

Para  los fines establecidos en el artículo  517  de  la  ley 600 de 2000, envió a la Corte la documentación presentada por  la    Embajada    de   los   Estados   Unidos   de   América,   “teniendo  en  cuenta  que  se  encuentran  reunidos  los requisitos  formales exigidos en las normas aplicables al caso”.   

2.  Recibida  la  actuación  por  la Corte,  mediante  auto  de  fecha  15  de  diciembre del 2003 se ordenó hacerle saber a  LUIS FELIPE VALDES LEÓN que  en  el trámite de extradición, pedida por el Gobierno de los Estados Unidos de  América,  tiene  derecho  a  designar  un defensor, frente a lo cual nombró al  doctor     WILFREDO    HURTADO    DÍAZ.  Seguidamente, con auto del 20 de enero del 2004, se lo reconoció  como  tal y se dispuso también correr traslado con el objeto de que solicitaran  las  pruebas  consideradas  como  necesarias  dentro  del presente trámite. Con  memorial  presentado  el  11  de  febrero  siguiente,  el  defensor solicitó la  práctica de pruebas.   

PARA RESOLVER SE CONSIDERA  

          La  viabilidad  de la petición de pruebas está enmarcada dentro de  los  objetivos  que  orientan  a  la  Corte en el trámite de extradición y que  conforme  al  artículo  520  del  Código  de  Procedimiento Penal aluden a los  siguientes   aspectos:   1.  Validez  formal  de  la  documentación  presentada.  2.  Plena  demostración  de  la identidad entre el  requerido   y   capturado   con   esos   fines.  3.  Concurrencia  de  la  doble  incriminación,   es  decir,  que  el  hecho  que  fundamenta  la  solicitud  de  extradición  también  sea  delito  en  Colombia  y  esté  reprimido  con pena  privativa  de  la  libertad cuyo mínimo sea de cuatro años y no se trate de un  delito  político  o de opinión. 4. Equivalencia de la providencia proferida en  el  extranjero  con  la resolución de acusación del sistema colombiano, cuando  se  trata  de  la  formulación  de  cargos,  y  5. Cumplimiento de los Tratados  Públicos, si fuere el caso.   

         Teniendo  en  cuenta  esos  parámetros  y  por  razones  de  orden  didáctico,  se  resolverán  los  requerimientos  probatorios de la defensa del  capturado con fines de extradición, como sigue:   

          1.-  Solicitó  la  práctica  de prueba Acústica Forense, a fin de  cotejar  así  como  trasliterar  las  voces  que  reposan en la interceptación  referida  en el indictment, con la voz de su procurado, con el fin de establecer  si  el  mismo  es la persona requerida en extradición y cumplir así uno de los  requisitos  que  demanda  el  artículo  520 del C. de P. P. referido a la plena  identificación  de  quien  es  solicitado  para  juzgamiento  en el extranjero.  Juzgó  la  prueba  como pertinente, pues se afirma que fue por vía telefónica  que  se  concertó  la  importación  de  heroína a Estados Unidos, de modo que  tiene  como  finalidad  la  de  establecer  plenamente la persona reclamada y la  determinación  de  los  hechos  que  serán  objeto  de  valoración  ulterior.   

          La  trasliteración  es  importante, porque en su criterio dentro de  la  resolución  de acusación, afirma, no se da el requisito de la “certeza”  del  hecho o demostración  de  su ocurrencia ya que en los cuatro cargos atribuidos hay una imprecisión en  el tiempo y en el espacio, requisito ineludible de una acusación.   

          En   respuesta,   la   Corte   debe  recordar  que  tiene  dicho  su  jurisprudencia,  de  una  parte,  que no se concibe el trámite de extradición,  como  un  proceso en estricto sentido, de modo que los resultados perseguidos no  se  corresponden  con  los  de  demostración  de  las  conductas imputadas y la  responsabilidad   del   solicitado   en   extradición,  y  de  otra,  que  como  consecuencia  de  ello,  el  debate tiene su escenario propio dentro del proceso  judicial que realiza el estado requirente.   

          De  esta  manera, las solicitudes de práctica de pruebas orientadas  a  determinar  la  uniprocedencia de una prueba espectrográfica de voces con la  de  la  persona  requerida  en  extradición,  así como su transliteración, se  corresponden  con aspectos que la defensa debe debatir en sede del mismo proceso  criminal,  de ahí que la Corte no está autorizada a inmiscuirse en discusiones  que  versen sobre el mérito y los resultados de las pruebas recaudadas, base de  la  acusación,  pues  son  características de la legislación procesal y de la  dinámica  de  justicia  del  Estado  que  eleva la petición y que en este caso  provienen  de un agente especial de quien deberán reclamarse las fuentes de las  cuales provienen sus afirmaciones.   

          Se  observa,  que  en  este  aparte  el  defensor  no  cuestiona  la  identificación  e individualización misma del solicitado en extradición, como  sí  elementos  probatorios a partir de los cuales deviene la imputación de ser  autor  de  las  conductas  punibles  atribuidas  en  el indictment, o sea que su  petición  no  se  compadece  con  las  necesidades  probatorias que orientan el  presente  trámite,  porque  tienen  que  ver,  por  el  contrario, con aspectos  orientados  a desvirtuar la responsabilidad atribuida con la acusación dictada,  dando  lugar,  al  rechazo  de  las pruebas solicitadas por inconducentes.    

          2.-  Solicita,  también,  la intervención de un traductor oficial,  porque  sostiene que algunos de los términos y expresiones  traducidas del  Indictment  no  son  equivalentes  en  el  idioma  español,  en  particular  la  expresión    idiomática    “Heroin   Importation  Conspiracy”    que   no   puede   entenderse   como  “Concierto  para  Importar Heroína,”   ya  que  en  cada  Estado  su  tipificación  comprende  acciones  sustancialmente  distintas,  lo  que  deriva  en una violación del principio de  doble incriminación.   

          Sin  embargo, esta prueba la califica la Corte de superflua, pues ha  dicho  la  Sala  con  ponencia  de  quien cumple igual cometido, que   no   resultan   válidos   cuestionamientos   relativos   a   la  documentación  remitida,  si  corresponde  a  aquella  enviada  y eventualmente  traducida  por  autoridades  extranjeras,  porque  las  leyes  de  procedimiento  presumen  tanto  su  autenticidad como su validez si su tránsito se da por vía  diplomática.   

         Así,  a falta de la traducción, bien puede disponerse que se haga  en  el  país  a  fin de cumplir las exigencias del artículo 513 del Código de  P.P.,  lo  que  en  este  evento no considera la Sala necesario, por cuanto, con  apoyo  en  esa presunción de veracidad y acierto que ampara a la traducción de  la  pieza  procesal  equivalente a la resolución de acusación, permite dar por  cumplidas  las  exigencias  necesarias para abordar el estudio de si opera en el  evento  de  la  especie el principio de la doble incriminación, examen que debe  realizar  la  Sala  a  partir, de la identificación del tipo penal común entre  los  dos  Estados  y  también  de  la  conducta  en concreto que se imputa como  desarrollada por el acusado.   

          3.-  Con  el  fin  de  demostrar  en  el  momento  oportuno  que  la  imputación  uno  no  corresponde  a  una  acción tipificada en la legislación  penal   colombiana,  solicitó  la  incorporación  del  texto  oficial  de  los  artículos  que  definen  el  concierto  para  delinquir,  la  instigación para  delinquir  y  las  normas  que  rigen  el  tráfico  de  estupefacientes y otras  infracciones,  así  como  la  norma  que  tipifica  la utilización ilícita de  equipos  transmisores o receptores, cuyo tenor literal, además, acompañó a su  escrito de solicitud de pruebas.   

          La  incorporación  de  los  textos  normativos  señalados  por  la  defensa  no  es  indispensable,  por cuanto tiene dicho esta Sala que las normas  jurídicas  no  son  objeto  de  prueba.  Se  trata  de  parte  del ordenamiento  jurídico  interno  al  cual  tiene acceso el funcionario judicial y se presume,  también,  conocido  por  el  mismo  operador  de  derecho.  Constituye, como es  elemental  concluir,   obligado  referente  de examen y de comparación con  las   leyes   incorporadas   a   la   solicitud   de   extradición   del  país  requirente,   para  el  momento  en que la Corte deba emitir el concepto al  cual se refiere el artículo 520 del C. de P. P.   

          La     solicitud     se     rechaza    por    ser    manifiestamente  inconducente.   

          4.-  En  la  parte  final  de  su escrito, se incluyen dos grupos de  pruebas.:   

          Primer  grupo:  integrado por la solicitud de emisión de oficio con  destino   al   Despacho   del   Fiscal   General  de  la  Nación  para  que  se  certifique:   

          La  fecha  desde  la cual el Departamento de Justicia de los Estados  Unidos  de  América  formuló  a Colombia la solicitud de asistencia recíproca  dentro  de  la investigación que se surtió contra el requerido en extradición  caso en el cual debe aportarse el texto de la aprobación.   

          Si  la  investigación  fue  radicada en alguna Fiscalía y si en la  misma  aparece el nombre del señor VALDÉS LEÓN como jefe de una organización  dedicada  al  narcotráfico que estaba siendo investigado por el gobierno de los  Estados  Unidos y bajo qué motivación se surtió la resolución aprobatoria de  la interceptación incluyéndose el texto pertinente.   

          Si  con  base  en  la  solicitud de asistencia recíproca se inició  investigación penal en contra del señor VALDÉS LEÓN.   

          Todo    ello    con    el    fin   de   que   en   el   “mundo   fenomenológico   probatorio   nuestro”   queden  consignados  los  actos  que  determinaron  la  solicitud de  extradición y las disposiciones que aplicaron al caso.   

          Segundo  grupo:  para  que  sean  valoradas  en  el  “momento   procesal  oportuno”,  allegó  distintas  constancias  respecto  de  que el requerido en extradición no figura  inscrito  como  propietario de vehículo automotor alguno, de que tampoco figura  en  la DIAN como persona natural o jurídica y no es contribuyente o propietario  de   razones   sociales   y  de  que  no  figuran  salidas  del  país  ante  el  DAS.   

          Igualmente,  para  su  valoración  solicitó que de las oficinas de  Registro  de  Instrumentos  Públicos   y  Privados  de  todo el país para  verificar  que  no  es propietario de inmuebles, de la Superintendencia Bancaria  en  donde  conste  que  tampoco  maneja  cuentas corrientes y de ahorros. Aunque  reconoció  previamente  el  hecho  de que la jurisprudencia de la Corte ha sido  enfática  y  reiterada  en  desconocer  tales  medio de prueba porque deben ser  esgrimidos  ante  el  juez natural del requerido en extradición,  a partir  de   la  interpretación  de  normas  supralegales  y  en  particular,  tratados  internacionales,  sostiene  que resulta un aporte oficioso importante en aras de  garantizarle al acusado una correcta administración de justicia.   

          Estos  dos  grupos  de  pruebas,  se refieren indiscutiblemente y el  mismo  defensor  lo  acepta,  a medios de convicción que apuntan a la legalidad  del  proceso  adelantado en el extranjero en contra de LUIS FELIPE VALDÉS LEÓN  y  a  temas relacionados con la existencia del comportamiento atribuido, comunes  con  la  deducción  de  responsabilidad  que  hasta ahora de manera presunta se  lanza  contra el mismo y que, anuncia, esgrimirá en defensa de su cliente en el  “momento    procesal   oportuno”   ante el Juez natural de dicho procesado.   

          Sin  embargo, en guarda del criterio invariable y reiterado sobre la  materia  enarbolado antaño por la Corte, debe precisar que no resulta elocuente  su  discurso  para  cumplir  ese  anticipado  debate probatorio, pues como se ha  dicho  siempre  y  se reitera ahora, el examen que cumple sobre la procedencia o  no  de  la  extradición  se  remite  a los puntuales aspectos a los cuales hace  referencia  el  artículo 520 del C. de P.P., es decir, puramente formal  e  intrínsecamente  relacionado  con la viabilidad de conceptuar favorable o no la  extradición.   

          Por   ello,   se  insiste,  la  Corte  carece  de  competencia  para  pronunciarse,  entonces,  frente  a  la  legalidad  o  no  del  trámite previo,  concomitante  o  posterior a la acusación, dentro del proceso criminal, el cual  es  del  resorte  y autonomía de los funcionarios encargados de adelantarlos en  el  país  requirente y menos sobre aspectos relacionados con la demostración o  no  de  las  conductas  imputadas  o  relacionados  con  la  responsabilidad del  acusado.   

          Todo  ello  sobre la base de que es un juez sustancialmente distinto  el  llamado a emitir esa clase de juicios de valor y mérito probatorio. De modo  que   anticipar  la  práctica  de  pruebas  a  un  segmento  accidental  a  ese  procedimiento,  como que busca garantizar la custodia del acusado y su derecho a  la  defensa  ante su juez natural, constituiría una inapropiada intromisión en  asuntos  que no son del resorte o competencia de esta Corte Suprema de Justicia.   

          La     totalidad     de     las     pruebas    se    rechazan    por  inconducentes.   

          5.-  En  atención  a  que  no  existen  pruebas  por  practicar, de  conformidad  con lo establecido en el artículo 518 del estatuto procesal penal,  se  dispone  que  por  la  Secretaría  de la Sala SE CORRA TRASLADO, durante el  término  de cinco (5) días, al solicitado en extradición, LUIS FELIPE VALDÉS  LEÓN,  su  defensor  y  al Procurador delegado, para que presenten sus alegatos  previos al concepto de la Corte, una vez en firme esta decisión.   

Por  lo  expuesto,  la  Corte  Suprema  de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE :  

1.- Negar la práctica de las pruebas pedidas  por  el  defensor del ciudadano colombiano LUIS FELIPE  VALDÉS  LEÓN,  solicitado  en  extradición  por  el  Gobierno de los Estados Unidos de América.   

2.-  Para  los  fines previstos en el inciso  último   del  artículo  518  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  una  vez  ejecutoriada  la  presente decisión, permanezca el asunto en la Secretaría por  el término de cinco (5) días.   

         Contra     este     proveído     procede     el     recurso     de  reposición   

   Cópiese,  notifíquese y cúmplase,   

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                       ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                            

ÉDGAR           LOMBANA  TRUJILLO                         ÁLVARO                              ORLANDO                              PÉREZ  PINZÓN                                                   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                             JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS       

YESID   RAMÍREZ  BASTIDAS                                            MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *