21779(30-06-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 21779  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Aprobado Acta No. 058  

Bogotá  D.C.,  junio treinta (30) de dos mil  cuatro (2004).   

VISTOS:  

Sería del caso entrar a decidir lo pertinente  acerca  de  la demanda de casación presentada por el defensor de las procesadas  MARTHA  CECILIA  y ANAYIBE PEÑARANDA QUINTERO, contra la sentencia proferida el  26  de  junio  de  2003  por  el  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial de  Bucaramanga,  si  no fuera porque ha operado el fenómeno de la prescripción de  la acción penal y así habrá de declararlo la Corte.   

ANTECEDENTES Y CONSIDERACIONES:  

1.-  La  presente  actuación  se  derivó  de  una  investigación  que se adelantaba en contra de  Roberto Méndez Hurtado por el delito   

de   enriquecimiento   ilícito,  quien  al  enterarse  de las averiguaciones que se realizaban decidió traspasar los bienes  que  se  encontraban  en su poder y de su cónyuge a diferentes personas, con la  finalidad de aminorar su patrimonio.   

A través de las interceptaciones telefónicas  hechas  a  los  abonados del implicado y de su familia, se pudo  establecer  la  realización de transacciones en cantidades millonarias de dinero y traspaso  de  bienes  muebles  e  inmuebles,  entre  ellas  las  efectuadas a las hermanas  PEÑARANDA  QUINTERO,  quienes  recibieron  algunos  bienes  en  compraventa por  valores que no corresponden a los comercialmente establecidos.   

2.  Una  Fiscalía  Regional  de  Cúcuta  vinculó  mediante  indagatoria  a  las  implicadas y les  resolvió  la  situación  jurídica  el  20  de  marzo  de  1998, con medida de  aseguramiento     de     detención     preventiva1.   

3.   El  15  de  septiembre  de 1998 se dispuso el cierre de la investigación y el 30 de octubre  siguiente  se calificó el mérito del sumario con resolución acusatoria por el  delito  de  testaferrato contenido en el artículo 6º del Decreto 1856 de 1991,  adoptado  como  legislación  permanente  por el Decreto 2266 de 1991, decisión  que  cobró ejecutoria el 13 de noviembre de ese año2.   

4. El conocimiento  de  la causa lo asumió un Juez Regional de Cúcuta el 1º de diciembre de 1998,  pero  con  la  entrada  en  vigencia  de  la  ley 504 de 1999 el asunto pasó al  conocimiento   del   Juzgado   Primero   Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bucaramanga,  despacho  que  propuso  colisión de competencia al Juez Penal del  Circuito  (Reparto)  de  esa  ciudad,  aceptando  el  conflicto el Octavo de esa  categoría   en  auto  del  24  de  agosto  de  19993.   

5.  La  Sala  de  Casación  Penal  asignó  el  conocimiento  al  Juez Primero Penal del Circuito  Especializado  citado,  quien  dictó la sentencia de primera instancia mediante  la  cual  condenó  a  MARTHA CECILIA y ANAYIBE PEÑARANDA QUINTERO a la pena de  cinco  (5) años y seis (6) meses de prisión y multa de dos mil (2000) salarios  mínimos  legales  mensuales vigentes, a la accesoria de inhabilitación para el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  por  un  lapso igual a la pena  principal,  sin  derecho  a  la  suspensión  condicional  de  la  pena, ni a la  libertad    provisional,    por    la   conducta   punible   contenida   en   la  acusación.   

A  las  sentenciadas  se  les  otorgó  el  sustituto  de  la  prisión domiciliaria garantizada mediante la caución que se  les  fijó  al  momento  en que el Juez Octavo Penal del Circuito de Bucaramanga  les  concedió  el  beneficio  de  la  libertad provisional con fundamento en al  artículo  415-5 del Código de Procedimiento Penal (modificado por el artículo  55  de  la  ley  81  de  1991)  el  cual,  como  consecuencia, les fue revocado.   

6.  El  Tribunal  Superior  de  Bucaramanga,  al  conocer  de  la  apelación  interpuesta  por el  defensor  de  las  procesadas  confirmó  la  sentencia  del  a  quo,  pero más  adelante,  por  auto  del  11 de julio de 2003, les concedió el beneficio de la  libertad  provisional  garantizada  con la caución que ya habían prestado para  efectos     de    la    detención    domiciliaria4.   

La  colegiatura  admitió  el  recurso  de  casación  incoado  por  la  defensa  el  29  de julio de ese año y ordenó los  traslados  de  rigor que, para la presentación de las demandas a nombre de cada  una  de  las  sentenciadas, corrieron del 11 de agosto al 22 de septiembre y del  24  de  septiembre  al  2 de noviembre, respectivamente. El término para los no  recurrentes   se   surtió   entre   el  7  y  el  28  de  noviembre5.    

Las  diligencias  fueron  enviadas  a  esta  corporación  el  2 de diciembre de 2003 y la demanda se declaró ajustada el 20  de enero de 2004.   

7.  El defensor de  las  procesadas  solicita  la prescripción de la acción penal, porque desde la  fecha  en  que  se  profirió  la  resolución  de acusación ha transcurrido un  término   superior   al   legalmente   requerido   para  decretarla6.   

8.-  Ahora  bien:  MARTHA  CECILIA  y  ANAYIBE PEÑARANDA QUINTERO fueron acusadas como autoras del  delito  de testaferrato, conducta sancionada con pena de prisión de cinco (5) a  diez  (10)  años  por  el  artículo  6o  del  Decreto Legislativo 1856 de 1989  adoptado como legislación permanente por el Decreto 2266 de 1991.   

Teniendo  en  cuenta  que  el  término  de  prescripción   se   interrumpe   con   la  resolución  acusatoria  debidamente  ejecutoriada,  a partir del cual comenzará a correr de nuevo en un tiempo igual  a  la  mitad del señalado en el artículo 83 del actual Código Penal, el monto  de  pena  a  tener en cuenta en este caso para efectos de la prescripción es el  de cinco (5) años.   

Como  la  ejecutoria  del  calificatorio  se  produjo  el trece (13) de noviembre de mil novecientos noventa y ocho (1998), es  evidente  que  hasta  el  momento  ha  transcurrido  un  lapso  superior  al que  corresponde  como  término  de prescripción, pues como se puede advertir, para  el   13   de   noviembre   de   2003  –  fecha  en  que se cumplieron los cinco (5) años –  se estaba  surtiendo    el    traslado    de    rigor    para   los   no   recurrentes   en  casación.   

A mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

          1.-  DECLARAR la prescripción de la acción penal seguida dentro de  este  proceso  contra  MARTHA  CECILIA  PEÑARANDA  QUINTERO  y  MARTHA  CECILIA  PEÑARANDA  QUINTERO  por el delito de testaferrato y, en consecuencia, disponer  en su favor la cesación de procedimiento. Y,   

2.-  Efectuar  los  avisos  de  rigor  a las  autoridades  respectivas  para  efectos  de  la  cancelación de las órdenes de  captura y de las cauciones prestadas.   

Cópiese,  Notifíquese  y  Devuélvase  al  Tribunal de origen.   

         

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

JORGE  ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO                  ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

Impedido  

EDGAR    LOMBANA    TRUJILLO                            ÁLVARO   ORLANDO   PÉREZ  PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                            JORGE    LUIS    QUINTERO  MILANÉS   

YESID    RAMÍREZ   BASTIDAS                                 MAURO      SOLARTE  PORTILLA   

TERESA    RUÍZ  NÚÑEZ   

SECRETARIA     

1  Folios 12, 22 y 106 C.3.   

2  Folios 174 C.6, 3 y 47 C.7.   

3  Folios 95 ib., 23 y 35 C.10.   

4  Folios  10  C.  Corte,  160  C.  30 y 90 C. Tribunal.   

5  Folios 101, 103 vto, 146 y 147 ib.   

6  Folios 4 y 35 C. Corte.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *