21724(22-09-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 21724  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado  Ponente   

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N°  079  

Bogotá,  D.  C.,   veintidós  (22)  de  septiembre de dos mil cuatro (2004).   

V    I    S   T   O  S   

Resuelve  la  Corte  la  admisibilidad  de la  demanda    de   casación   presentada   por   el   defensor   de   ORLANDO  ANTONIO  QUINTERO  REYES condenado  por  los  delitos  de  peculado  culposo  y  peculado  por  aplicación  oficial  diferente.   

A  N  T  E  C E D E N T E  S   

1.  Los  hechos los sintetizó el juzgador de  segundo grado, así:   

“Tuvieron  ocurrencia  el  … 24 de octubre de 1998, cuando se presenta el resultado de la  revista  de  inspección realizada a la sección de Contaduría y Tesorería del  Batallón  21  Vargas  con  sede  en Granada (Meta) por parte de delegados de la  División  Financiera del Ejercito, donde advierten irregularidades consistentes  en  faltante  de dinero en cuantía de DOCE MILLONES SETECIENTOS TRES MIL CIENTO  TREINTA  Y  UN  PESOS  CON  OCHENTA Y CUATRO CENTAVOS ($12.703.131.84)  que  comunicaron  por  escrito,  sobre  la revista practicada, informe que motivó al  señor  Comandante  del  Batallón  de Infantería 21 Vargas, dar cuenta ante la  Unidad  del C.T.I. de la localidad, quien remitió la denuncia al Coordinador de  Fiscalías,  correspondiendo  por  reparto  a  la Fiscalía 27 Delegada ante los  Jueces  del  Circuito,  Fiscalía que vinculó al proceso a todos lo implicados,  inclusive  a los militares, lo que motivó que el Juez de Primera Instancia para  la  Séptima  Brigada  oficiara a la Fiscalía, a efecto enviara por competencia  lo  actuado  relacionado  con  los militares a esta jurisdicción, pedimento que  fue  dirimido  positivamente  por  el  Consejo  Superior  de la Judicatura, Sala  Jurisdiccional  Disciplinaria mediante providencia del fecha 26 de mayo de 2000,  remitiendo  lo  relacionado  con  el  personal  militar a la Jurisdicción Penal  Militar,  correspondiendo  la investigación al Juzgado 61 de Instrucción Penal  Militar”.   

2.  La  Presidencia  de  la  Corte  Marcial,  mediante  sentencia  del  7  de abril de 2003, condenó al Mayor Orlando Antonio  Quintero  Reyes  a  las  penas  principales  de  9  meses de prisión y multa de  $30.000  y  a  las accesorias de separación absoluta de las fuerzas militares e  interdicción  de  derechos  y  funciones  públicas por un lapso igual al de la  pena  principal,  como coautor de los delitos de peculado culposo y peculado por  aplicación  oficial  diferente.  Así mismo, le concedió el subrogado penal de  la condena de ejecución condicional.   

3.  Apelada  la  anterior  decisión  por  la  defensa,  el Tribunal Superior Militar, al desatar el recurso, el 28 de julio de  2003,  la  confirmó  en lo fundamental toda vez que lo adicionó respecto a que  la  accesoria de interdicción de derechos y funciones públicas es por  el  término   de   un   (1)  año  y  que  el  periodo  de  prueba  “para  la  Condena de Ejecución Condicional otorgada al MY.  QUINTERO  REYES  ORLANDO ANTONIO es el  mínimo  de  dos  (2)  años  consagrado  en  el  artículo 71 del Código Penal  Militar.   

LA   DEMANDA   DE  CASACIÓN   

La  defensora  del procesado, al amparo de la  causal   primera   de  casación,  acusa  al  Tribunal   haber  de  violado  “los  artículos 31 de la Constitución Nacional, 17  y  217  del Código de Procedimiento Penal vigente para la época de los hechos,  en  concordancia  con  el  art. 204 del C. de P. Actual y en concordancia con el  art.  583  y  208  del  C.P.M,  normas  que  establecieron  en  materia penal la  prohibición de la reformatio in pejus”.   

Dice  que  la  Corte Constitucional, mediante  sentencia  C-760  del  18 de julio de 2001, declaró inexequible el instituto de  la  consulta, “decisión que no fue respetada por los  funcionarios   de  la  Justicia  Penal  Militar”.  A  continuación  resalta  “la segunda parte”  del  artículo  31  de la Constitución Política y el 17 y 204  del  Código de Procedimiento Penal y dice que  cuando la defensa interpuso  el  recurso  de  apelación  contra  la resolución de acusación, se trataba de  apelante  único  y,  no  obstante,  dice  el  funcionario  de segunda instancia  agravó la situación procesal de su representado.   

Asevera  que el ad quem agravó la situación  procesal   de   su   defendido,   toda    vez    que   “fue  llamado  a  juicio  por  peculado  culposo,  al  apelar sin que  pudiera  darse  la  consulta,  recurso que había sido declarado inexequible, se  produjo  la  modificación de la resolución acusatoria, agravando la situación  de  mi  defendido,  lo  que  se conservó hasta el final del proceso”.   

Luego  de  referirse  al  artículo  208  del  Código  de  Procedimiento  Penal  y  de transcribir unas decisiones de la Sala,  solicita   casar   la   sentencia   impugnada   y,  en  su  lugar,  absolver  al  procesado.   

CONSIDERACIONES   DE  LA  CORTE   

1. Ante todo recuérdese que el procesado fue  condenado   por  las  conductas  punibles  que  describían  abstractamente  los  artículos  194  (peculado  por  aplicación  oficial diferente) y 195 (peculado  culposo)  del  Decreto  2550  de 1988 (Código Penal Militar) que estatuían una  pena  privativa  de  la  libertad  de  6 meses a 3 años y de 6 meses a 2 años,  respectivamente.   

Ahora  bien,  el artículo 205 del Código de  Procedimiento  Penal  contempla  que  el  recurso  extraordinario  de  casación  procede  contra  sentencias  de  segunda instancia dictadas, entre otros, por el  Tribunal  Superior  Militar por delitos que tengan pena privativa de la libertad  cuyo máximo exceda de 8 años.   

Así  las  cosas,  en  el evento que ocupa la  atención  de  la  Sala  resulta nítido concluir que el recurso de casación no  procedía,  por  cuanto  las  conductas  punibles  por  las que fue condenado el  procesado,  el máximo de pena privativa de la libertad no superaba los 8 años.   

Finalmente,  se  advierte que la libelista no  interpuso  el  recurso de casación excepcional, pues revisado el escrito en que  manifestó  la  inconformidad contra el fallo de segunda instancia y la demanda,  se  avizora  que  no  hizo  mención  a este discrecional medio de impugnación,  razón  por  la  cual,  la  Sala,  en  virtud  del  principio de limitación, no  puede  entrar a reemplazar al censor en estos aspectos.   

En    consecuencia,    la    demanda   se  inadmitirá.   

En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E   S   U  E  L  V  E   

INADMITIR la demanda  de   casación   presentada   por   la   defensora  del  procesado  ORLANDO    ANTONIO    QUINTERO    REYES.   

Contra  esta  decisión  no  procede ningún  recurso.   

Cópiese,  notifíquese  y  devuélvase  al  Tribunal de origen. Cúmplase.   

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                  ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

EDGAR    LOMBANA  TRUJILLO                       ÁLVARO ORLANDO  PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN                  JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                   MAURO      SOLARTE  PORTILLA   

TERESA    RUÍZ  NÚÑEZ   

   Secretaria   

    

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