20983(17-06-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 20983  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente  

Dr. HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

Aprobado acta No. 068  

Bogotá,  D.C., diecisiete (17) de junio de  dos mil tres (2003)   

Resuelve la Sala el impedimento manifestado  por  el  Magistrado de la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial  de  Bogotá  D.  C.,  doctor  LUCAS  QUEVEDO  DÍAZ  para  conocer  del  proceso  adelantado  contra  PEDRO  ALONSO  BARGAS  BUITRAGO y  HÉCTOR  ROSALES  AMAYA,  por los delitos de falsedad  material  de  documento público agravada por el uso en concurso con falsedad en  documento  privado  y  estafa, el que no fue aceptado por los demás integrantes  de la Sala de Decisión Penal.   

ANTECEDENTES  

1.- El 1° de septiembre de 1997, la señora  IVED  MAGALI  ORTEGÓN  CASTRO  se  enteró que el Banco Central Hipotecario, le  había  concedido  un  préstamo  de  dinero  cuya  garantía  consistía  en la  hipoteca  sobre  el inmueble ubicado en la transversal 10 número 130-20 de esta  capital,  de  su exclusiva propiedad, sobre el cual no había gestionado ningún  negocio  jurídico  para  gravarlo.  Luego  de  realizar algunas indagaciones al  respecto,  tuvo  conocimiento  que  mediante  un  poder  general  a  su  nombre,  PEDRO     ALONSO    BARGAS    BUITRAGO    había    dado   en   venta   dicho   predio   a   HÉCTOR    ROSALES    AMAYA,   personas  completamente   desconocidas,   para   ello  formuló  denuncia,  a  través  de  apoderado, dándole poder al doctor ELIAS QUEVEDO DÍAZ.   

2.- Con base en los anteriores hechos y las  pruebas  practicadas  en  la  etapa  de indagación preliminar, la Fiscalía 102  Delegada  ante  los  Juzgados  Penales  del  Circuito de Bogotá D. C., mediante  resolución  del  22  de  abril  de  1998, decretó la apertura de instrucción.   

El  doctor ELÍAS QUEVEDO DÍAZ, pretendió  constituirse  como  representante  de  la parte civil, pero mediante resolución  del  31  de  agosto  de  1998  le fue inadmitida la demanda, por cuanto el poder  otorgado  no  precisaba  la facultad para asumir tal representación (fl. 60 c #  1).   

Perfeccionada    en   lo   posible   la  investigación  fue  cerrada  y  el  12  de  octubre  de  2001,  se  produjo  la  calificación   del  mérito  de  la  actuación  sumarial  con  resolución  de  acusación  contra  HÉCTOR ROSALES AMAYA  y  con  preclusión de la investigación en favor de PEDRO  ALONSO  BARGAS BUITRAGO,  que  al  ser  impugnada  fue  revocada  por  la Unidad de Fiscalías Delegada ante el  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial de Bogotá D. C., y en su defecto se  profirió  resolución  de  acusación  contra  PEDRO  ALONSO BARGAS BUITRAGO.   

La etapa de la  causa  correspondió al Juzgado 36 Penal del Circuito, el que luego de agotar la  diligencia  de  audiencia  pública  el 24 de enero de 2003, profirió sentencia  condenando  a  los  procesados  a  la  pena principal de 50 meses de prisión al  hallarlos   responsables  del  concurso  de  delitos  de  falsedad  material  de  particular  en  documento  público,  falsedad  en  documento  privado  y estafa  agravada por la cuantía.   

3.-   Impugnada  la  anterior  sentencia,  correspondió  por  reparto  al  Magistrado  LUCAS  QUEVEDO  DÍAZ  (fl. 2   cuaderno  Tribunal),  quien  se  declaró  impedido  para  conocer  de la causa,  argumentando  que   “en éste proceso actuó como  apoderado  de  IVED MAGALI ORTEGÓN CASTRO, un profesional del derecho, quien se  halla   con   migo  (sic)  en  segundo  grado  de  consanguinidad”,  fundamenta  el  impedimento  en  las  causales  1°  y  3°  del  artículo 99 del Código de Procedimiento Penal.   

4.-  Los  restantes  miembros de la Sala de  Decisión  Penal  presidida  por  el  Magistrado  que  expresó  su impedimento,  mediante  auto  de  abril  23  del  presente  año,  no aceptaron el impedimento  declarado  por el funcionario judicial por considerar que los motivos señalados  no  se  avienen  a  las  causales  mencionada,  habida  consideración de que no  obstante  notificársele  al doctor ELÍAS QUEVEDO DÍAZ la resolución mediante  la  cual  se  inadmitió  la demanda de parte civil porque el poder conferido lo  facultaba  únicamente  para  presentar la denuncia, razón por la cual carecía  de  legitimidad  para  actuar,  no  se  puede  aducir  que  uno  de  los sujetos  procesales  sea  pariente del Magistrado que pretende separarse del conocimiento  del asunto (fl. 8 cuaderno del Tribunal)   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.-  Las  causales de impedimento invocadas  para  el  presente  caso, son las consagradas en el artículo 99 numeral 1° del  Código de Procedimiento Penal, del siguiente tenor:   

“Art.  99.-  Causales  de  impedimento. Son  causales de impedimento:   

1.- Que el funcionario judicial, su cónyuge  o  compañero  permanente,  o  algún  pariente  suyo dentro del cuarto grado de  consanguinidad,  segundo  de  afinidad  o  primero  civil,  tenga interés en el  proceso”   

3.-  Que  el  funcionario  judicial  o  su  cónyuge  o  compañero  permanente,  sea  pariente  dentro  del cuarto grado de  consanguinidad,  segundo  de  afinidad o primero civil, del apoderado o defensor  de alguno de los sujetos procesales.   

Sea  lo  primero  advertir  que para que la  manifestación  de  impedimento  por  parte del juzgador o la recusación que le  formulen  quienes  intervienen  en  el  proceso, alcancen su cometido  – la  separación  del  conocimiento  de  un determinado asunto –  es preciso que  las  causales  que la fundamentan deben soportarse en aspectos que demuestren un  interés  particular  que  lo  afecte  directa  o  indirectamente y, obviamente,  puedan  tener  la capacidad objetiva de afectar la ponderación y la ecuanimidad  en el juicio del funcionario judicial.   

De esta manera, en lo atinente a la primera  causal  de  impedimento,  referida  al “interés en el  proceso”,  la  Corte  reiteradamente ha señalado que  “es  aquella  expectativa manifiesta por la posible  utilidad  o menoscabo, no sólo de índole patrimonial sino también intelectual  o  moral,  que  la  solución del asunto en una forma determinada acarrearía al  funcionario  judicial o a sus parientes cercanos, y que, por aparecer respaldada  en  serios  elementos  de juicio, compromete la ponderación e imparcialidad del  juzgador,   tornando   imperiosa   su   separación  del  proceso”1   

En  consecuencia,  en  el caso que ocupa la  atención  de  la Sala, adviértase que el pariente del Magistrado LUCAS QUEVEDO  DÍAZ,  en  ejercicio  de su profesión puso ante las autoridades competentes el  conocimiento  de  unos  hechos  presuntamente  delictivos,  por  voluntad  de su  mandante,  de  los cuales no se advierte que lo afecten en su en torno personal,  razón  por  la  cual  no  entraña  la  asunción  de  una  posición  judicial  determinada  que  comprometa  el criterio del funcionario que así procede, pues  lo  que  tal  proceder  comporta  es  una relación general y no “intuitu    personae”,   emanada   del  desempeño  de  sus  funciones  e ineficaz para menguar el ejercicio dialéctico  anejo  al  análisis probatorio que como funcionario judicial se enfrentaría en  el asunto sometido a su consideración.   

De  este  modo  es evidente que las razones  expuesta  por  el  Magistrado  QUEVEDO DÍAZ para separarse del conocimiento del  asunto,  no  comportan  un  interés  particular  que  afecte  los principios de  equidad  e  imparcialidad en el ejercicio de la altísima misión de administrar  justicia,  por  lo que la Sala no lo separará del conocimiento que como juez de  segundo grado le compete.   

Similares  consideraciones de improcedencia  de  la  causal 3ª del artículo 99 del Código de Procedimiento Penal, relativo  al  impedimento  del  funcionario  judicial cuando se presente el parentesco con  alguno   de   los   sujetos  procesales  se  precisan  en  este  evento,  habida  consideración  de  que  el  ordenamiento  procesal  penal  en  cuanto hace a la  intervención  de  los sujetos procesales y, especialmente en lo que corresponde  a  la  Parte  Civil,  ha establecido una serie de condicionamientos, como, entre  otros,  el  previsto  en  el artículo 47 del Código de Procedimiento Penal que  establece  la  oportunidad  para  constituirse  en  parte civil, partiendo de la  apertura  de instrucción y hasta antes de que se profiere sentencia de única o  de segunda instancia.   

Revisada  la  actuación  y  atendiendo  la  constancia  del 8 de abril de 2003, en la que se indica que revisado el proceso,  “no obra cuaderno en donde se haya admitido demanda  de  constitución  de  parte  civil  al Dr. ELÍAS QUEVEDO DÍAZ”,   en   tales  circunstancias  es  evidente  que  el  pariente  del  Magistrado  LUCAS  QUEVEDO DÍAZ no es sujeto procesal dentro del proceso que le  correspondió  por  reparto  como  juez  de segundo grado, razón por la cual la  causal  impeditiva invocada por el funcionario no se aviene a las circunstancias  expuestas.   

Así  las cosas, le asiste razón a la Sala  de  Decisión  Dual  Penal  del  Tribunal  Superior  del Distrito Judicial al no  aceptar el impedimento manifestado por el Magistrado QUEVEDO DÍAZ.   

Contra  la  presente providencia no procede  recurso alguno.   

Atendidas las razones expuestas, la Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

DECLARAR   INFUNDADO   el   impedimento  manifestado  por  el Magistrado LUCAS QUEVEDO DÍAZ para conocer de este asunto;  y,    en    consecuencia,   disponer   que   intervenga   en   su   trámite   y  decisión.   

Devuélvase  la  actuación  al Tribunal de  origen.   

Cúmplase.   

YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS   

HERMAN           GALÁN  CASTELLANOS                                CARLOS                                 A.                                GÁLVEZ  ARGOTE                                  

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                                          EDGAR                     LOMBANA  TRUJILLO                                   

Comisión de servicio  

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN                            MARINA                                 PULIDO                                 DE  BARÓN                                     

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                               MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 C. S.  de  J.  M.  P.  Dr.  ARBOLEDA  RIPOLL,  Fernando.  Rad.  14104  junio 17 de 1998     

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