20863(16-06-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 20863  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

         Magistrado Ponente:   

         DR.  EDGAR  LOMBANA  TRUJILLO   

         Aprobado Acta No.057   

Bogotá  D. C., dieciséis (16) de junio de  dos mil seis (2006).   

VISTOS  

Se pronuncia la Sala sobre la admisibilidad  formal  de  la  demanda  de  revisión  presentada por el abogado ARMANDO PÉREZ  ARAUJO,  en  su  nombre,  contra  la  resolución  del  5  de diciembre de 2001,  mediante  la  cual  la  Fiscalía Delegada ante el Tribunal Superior de Riohacha  precluyó  la  investigación  en  favor  de Carolina Beatriz Martínez y Martha  Peñalosa Zárate.   

ANTECEDENTES Y ACTUACIÓN  PROCESAL   

1.  El  abogado  ARMANDO  PÉREZ  ARAUJO,  formuló  denuncia  contra  la  doctora Carolina Beatriz Martínez Padilla, Juez  Promiscuo  Municipal  de  Barrancas  (La  Guajira),  y  contra la doctora Martha  Peñaloza  Zárate, apoderada de Carbocol, por los presuntos delitos de abuso de  autoridad, prevaricato y otros.   

En la denuncia, explicó el abogado ARMANDO  PÉREZ  ARAUJO,  que dentro de un proceso de expropiación, el Juzgado Civil del  Circuito  de San Juan del Cesar (La Guajira) ordenó la entrega anticipada de un  predio,  ubicado  en  el  corregimiento  de Tabaco, municipio de Hatonuevo, a la  empresa   CARBOCOL-INTERCOR;  y  que  para  el  cumplimiento  de  esa  orden  se  comisionó al Juzgado Promiscuo Municipal de Barrancas.   

Según   el   abogado   ARMANDO   PÉREZ  ARAUJO,   la  doctora  Carolina  Beatriz  Martínez Padilla, Juez Promiscuo  Municipal  de  Barrancas,  en colusión con la abogada Martha Peñaloza Zárate,  apoderada  de  Carbocol,  convirtió  la diligencia de entrega, en un acción de  desalojo  del predio, destruyendo las casas de los moradores, sin justificación  alguna para ello.   

2.  Correspondió  el asunto a la Unidad de  Fiscalías  Delegadas  ante  el  Tribunal  Superior  de  Riohacha, autoridad que  abrió    investigación    y    vinculó    mediante    indagatoria    a    las  implicadas.   

No  obstante,  con  providencia  del  5  de  diciembre  de 2001, se abstuvo de imponer medida de aseguramiento y precluyó la  investigación  a favor de Carolina Beatriz Martínez Padilla y Martha Peñaloza  Zárate,  tras  estimar  que  no  se  encontraban incursas en delito alguno, por  cuanto la entrega del inmueble incluía la desocupación del mismo.   

De otra parte, la Fiscalía Delegada ante el  Tribunal   Superior   de  La  Guajira  dispuso  compulsar  copias  para  que  se  investigara  al  abogado  ARMANDO PÉREZ ARAUJO, por el presunto delito de falsa  denuncia.   

3.  Una  Fiscalía  Seccional  de  Riohacha  asumió  el  conocimiento de la denuncia contra el abogado PÉREZ ARAUJO. Abrió  investigación,  lo  vinculó  mediante  indagatoria, y al definir su situación  jurídica  provisionalmente,  el  20  de  diciembre de 2001, le impuso medida de  aseguramiento,   consistente   en   detención  preventiva  sin  excarcelación,  sustituida por prisión domiciliaria.   

4.  El  defensor del abogado ARMANDO PÉREZ  ARAUJO  interpuso  el  recurso de apelación contra la resolución que le impuso  la  medida  de aseguramiento; y, al desatar la alzada, el 10 de mayo de 2002, la  Unidad  de  Fiscalías Delegadas ante el Tribunal Superior de Bogotá, precluyó  la  investigación a favor de aquél, tras asegurar que él simplemente cumplió  con  el  deber  legal  de  denunciar un presunto delito, deber que no incluye la  carga   para   el   ciudadano   denunciante,  de  demostrar  la  existencia  del  mismo.   

LA  DEMANDA   

Actuando  en  su  propio nombre, el abogado  ARMANDO  PÉREZ  ARAUJO,  solicita  la  revisión  de  la  resolución  del 5 de  diciembre  de  2001,  mediante  la  cual  la Fiscalía Delegada ante el Tribunal  Superior  de  Riohacha  precluyó  la investigación a favor de Carolina Beatriz  Martínez,   Juez  Promiscuo  Municipal  de  Barrancas  (La  Guajira)  y  Martha  Peñalosa Zarate, apoderada de Carbocol.   

Invoca  como  fundamento el numeral 4º del  Código  de  Procedimiento  Penal  (Ley 600 de 2000), por cuanto la revisión es  viable   “cuando   con  posterioridad  a la sentencia, se demuestre, mediante decisión en firme, que el  fallo   fue   determinado   por   una   conducta   típica  del  juez  o  de  un  tercero.”y  el  inciso  final   del   mencionado   artículo,   en  cuanto  establece  que  “Lo  dispuesto  en los numerales 4 y 5  se  aplicará  también en los casos de preclusión de investigación, cesación  de        procedimiento        y        sentencia        absolutoria”.   

Argumenta de la siguiente manera:  

1. Asegura que tiene la calidad de “sujeto  procesal”,  porque  él  fue quien denunció penalmente a la Juez Promiscuo de  Barrancas  y  a  la  abogada  de Carbocol, al punto que de ello le derivó, a su  vez, la compulsación de copias por el delito de falsa denuncia.   

2. A continuación, el libelista se refiere  en  extenso  a  los  hechos  a  por  los cuales denunció a la Juez Promiscuo de  Barrancas  y  a  la  abogada  de  Carbocol,  y  emprende una crítica contra las  motivaciones  de la resolución del 5 de diciembre de 2001, a través de la cual  la  Fiscalía  Delegada  ante  el  Tribunal  Superior  de  Riohacha precluyó la  investigación   en   su   favor,  providencia  que  tilda  de  irresponsable  e  irrespetuosa.   

Alude  también  a la resolución del 10 de  mayo  de  2002,  por  la cual la Fiscalía Delegada ante el Tribunal Superior de  Bogotá  precluyó  la investigación a favor de él (del abogado ARMANDO PÉREZ  ARAUJO),  destacando  apartes  donde se dice que la denuncia contra la Juez y la  abogada  de  Carbocol  es fundada, al punto que sirvió de base para la apertura  de  investigación contra ellas por los delitos de abuso de autoridad y daño en  cosa ajena, entre otros.   

3.  De  ese  modo,  dice  el  demandante,  demuestra  la  existencia  del  hecho  delictivo  del  Fiscal  Delegado  ante el  Tribunal  Superior  de La Guajira, al proferir la resolución del 5 de diciembre  de  2001, que precluyó la investigación a favor de la doctora Carolina Beatriz  Martínez  Padilla,  Juez  Promiscuo  Municipal  de Barrancas (La Guajira), y la  doctora  Martha  Peñaloza  Zárate, apoderada de Carbocol; con lo cual pretende  la procedencia de la causal 4° de revisión.   

4.  Anexa  copia  de las de las mencionadas  providencias  y con base en los anteriores planteamientos, solicita la revisión  de la resolución de preclusión objeto de la acción.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

1.  De conformidad con el artículo 221 del  Código  de  Procedimiento  Penal,  Ley  600  de  2000,  la acción de revisión  “podrá  ser  promovida  por  cualquiera  de los sujetos procesales que tengan  interés  jurídico  y hayan sido legalmente reconocidos dentro de la actuación  procesal.   

2.  Debe  recordarse que el abogado ARMANDO  PÉREZ  ARAUJO fue quien denunció penalmente a Carolina Beatriz Martínez, Juez  Promiscuo  Municipal  de  Barrancas  (La  Guajira)  y  Martha Peñaloza Zárate,  abogada de Carbocol.   

Sin embargo, dicho profesional no adquirió  la  calidad  de  sujeto  procesal dentro del proceso penal adelantado contra las  mencionadas   señoras,  pues  no  fue  reconocido  como  tal,  por  no  haberse  constituido en parte civil.   

3.  Se  concluye, entonces, sin dificultad,  que  el  abogado  ARMANDO  PÉREZ  ARAUJO,  no  tiene  interés  jurídico  para  instaurar  la  acción  de revisión contra la resolución del 5 de diciembre de  2001,  mediante  la  cual  la  Fiscalía  Delegada  ante el Tribunal Superior de  Riohacha  precluyó  la  investigación en favor de Carolina Beatriz Martínez y  Martha Peñalosa Zárate.   

Es  evidente  que el abogado ARMANDO PÉREZ  ARAUJO,  invoca  equivocadamente  su  calidad  de  sujeto procesal en el proceso  penal  donde él fue investigado por el presunto delito de falsa denuncia, y que  culminó  con  la  preclusión  en su favor decidida por la Unidad de Fiscalías  Delegadas  ante  el  Tribunal  Superior  de  Bogotá,  el 10 de mayo de 2002, no  siendo    ésta,    por    supuesto,    la   providencia   cuya   revisión   se  solicita.   

Entonces,  la  demanda  de  revisión será  inadmitida,    para    que    el    abogado    promotor   carece   de   interés  jurídico.   

4. Amén de lo anterior, no está por demás  recordar  que  en  punto  de  la  causal  invocada,  esto es, el numeral 4º del  artículo  220  de la Ley 600 de 2000, para que el libelo pueda ser admitido, el  demandante  debe  allegar  copia  de  la  sentencia en firme donde se condena al  Juez,  o  a  terceros;  y  adicionalmente,  demostrar que la conducta punible de  aquellos  fue  determinante  en  el fallo cuya revisión se pretende, exigencias  que,   por   extensión   legal  se  predican  también  de  la  resolución  de  preclusión,  cuando  lo  que se persigue es la remoción de los efectos de cosa  juzgada de esta decisión.   

5.  En  síntesis,  por  falta  de interés  jurídico  del  abogado  ARMANDO  PÉREZ ARAUJO, la demanda de revisión por él  allegada será inadmitida.   

De conformidad con los artículos 171, 176,  186,189  y  223  del Código de Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000), contra el  presente auto procede el recurso de reposición.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.  Inadmitir la  demanda    de    revisión    presentada   por   el   abogado   ARMANDO   PÉREZ  ARAUJO.   

2.  Contra  el  presente  auto  procede  el  recurso  de  reposición  en  los  términos de los  artículos  171,  176, 186,189 y 223 del Código de Procedimiento Penal (Ley 600  de 2000)   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase   

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                          ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

EDGAR   LOMBANA   TRUJILLO                              ÁLVARO    O.    PÉREZ  PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                                          JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                          JAVIER ZAPATA ORTIZ   

         Excusa  justificada   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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