20797(11-08-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 20797  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                                     Magistrado Ponente:   

                                                     Dr. CARLOS AUGUSTO GÁLVEZ ARGOTE   

                                                     Aprobado Acta No. 91   

Bogotá, D.C., once (11) de agosto de dos mil  tres (2.003).   

VISTOS:  

Decide la Corte sobre la admisibilidad formal  de  la  demanda de casación presentada por la apoderada de JOSÉ OCTAVIO LÓPEZ  VALENCIA,  contra  la  sentencia proferida por el Tribunal Superior del Distrito  Judicial  de  Bogotá  el  9  de  septiembre  de  2.002, confirmatoria del fallo  dictado  por  el  Juzgado  Primero  Penal del Circuito el 24 de agosto de 2.000,  mediante  el  cual  condenó  al  procesado  a  la pena principal de 25 años de  prisión como responsable del delito de homicidio agravado.   

HECHOS:  

El  episodio  fáctico  dentro  del  presente  asunto  habría  tenido ocurrencia el 29  de noviembre de 1.997 pasadas las  nueve  de  la noche, frente a la tienda “Alto Bonito” ubicada en la calle 67  No.  18ª-09  del  barrio Lucero Medio de esta ciudad, cuando varios hombres que  departían  en  dicho  lugar  salieron  del  mismo para enfrentarse a cuchillo y  botella  con  César  Andrés  Hormiga Rodríguez, a quien infirieron múltiples  heridas   en   el   tórax  y  cuello  que  determinaron  su  inmediato  deceso.   

DEMANDA:  

Con amparo en la primera causal de casación,  ataca  la  defensora  del  procesado  LÓPEZ  VALENCIA el fallo impugnado de ser  violatorio  “de  la  ley  sustancial  por infracción indirecta”, al haberse  denegado  por  el  sentenciador  la  presencia  de  la duda “no obstante estar  presente  en  la esencia probatoria derivada de los medios de prueba a que se ha  tenido acceso en el presente proceso”.   

Discrepa  con la credibilidad que el fallador  le   diera  a  la  versión  del  único  testigo  Antonio  Rodríguez  y  “la  declaración  de  testigo  de  oídas  de  la madre del occiso, MARÍA ESPERANZA  RODRÍGUEZ   PEÑALOSA”,   comparadas  con  lo  depuesto  por  María  Amilvia  Hincapié  y  Roque  González  Lozano, pues de su confrontación emerge la duda  que ha debido favorecer al procesado.   

Varios  son  los  “errores  derivados de la  valoración  probatoria”  en  que  dice  estaría  incurso  el  juzgador. Para  comenzar,  retoma  el  testimonio  de  Rodríguez  y  extrae algunos apartes del  mismo,  encontrando acorde con su versión que no sería creíble la posibilidad  que  adujo de elaborar retrato hablado de los agresores, o la secuencia misma de  los  hechos. Hace notar la demandante que la circunstancia de haber convivido la  señora  Rodríguez  y  el  imputado  durante dos años, podría haber generados  odios   o   sentimientos  adversos  que  la  llevara  a  deponer  como  lo  hizo  comprometiendo a éste en los hechos.   

En  relación  con  los  testigos Hincapié y  González,  para la actora, el Tribunal, saca de contexto el dicho de la primera  y  no consulta que según el último “por lo general en los fines de año, uno  viaja  a  coger  café”.  Se  refiere, por último, al indicio que el Tribunal  extrajera  en  contra  del  procesado  de  haberse identificado con un documento  falso,  pues según su opinión son atendibles las explicaciones que al respecto  dio  el  imputado,  de  haberlo empleado simplemente para conseguir trabajo y en  vista de tener extraviados sus documentos.   

Así,  solicita  a  la  Corte  invalide  la  sentencia  impugnada  y  reconozca  al  procesado  el principio universal del in  dubio pro reo profiriendo en su favor fallo absolutorio.   

CONSIDERACIONES:  

Invoca  la  demandante en casación la causal  primera  del  art.  207  del  C.  de P.P., bajo el entendido de ser la sentencia  impugnada  violatoria de la ley sustancial por la vía indirecta, a consecuencia  de “errores derivados de la valoración probatoria”.   

Pues  bien,  con  estricto  apego  a  dicha  formulación,  la censora no propone a la Corte yerros fácticos o jurídicos en  que  haya  podido incurrir el Tribunal, sino su particular manera de valorar las  pruebas  allegadas,  desvirtuando  sin  mayor detenimiento los fundamentos de la  sentencia  en  un típico alegato instancial ajeno por completo a la naturaleza,  objeto y finalidades del recurso extraordinario intentado.   

En  efecto,  como  queda  visto  y  así  se  encuentra  anunciado,  es la “valoración probatoria” el específico aspecto  del  fallo  con  el  cual  discrepa  la  libelista,  obviando  de esta manera el  imprescindible  deber  de precisar en forma clara y completa al interior del los  presuntos  errores  acusados  la  índole  de  ellos y los falsos juicios en que  eventualmente se sustentan.   

Siendo este el camino a que estaba obligada la  censora,  opta  en  su lugar por oponer al testimonio de Antonio Rodríguez, que  reconoce  como  determinante  y  fundamental  en la composición de la sentencia  condenatoria,  sin  imputar  ningún  defecto  de  apreciación  por  parte  del  juzgador  en el mismo y el de María Esperanza Rodríguez, los de María Amilvia  Hiincapié  y  Roque  González  Lozano,  no  obstante reconocer que el fallador  rechazó  el  contenido  de  éstos  por inveraces, para de este modo llegar, en  forma  tan  inesperada  como  infundada,  a  la  duda  que debería favorecer al  procesado.   

Como es manifiesto, la precariedad e ineptitud  del  escrito  de  demanda  refulge,  siendo  consecuencia  de  ello su necesaria  desestimación.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

INADMITIR  la demanda de casación presentada  por la apoderada del procesado JOSÉ OCTAVIO LÓPEZ VALENCIA.   

Contra  esta  decisión  no  procede  recurso  alguno.   

Cópiese,   comuníquese,   cúmplase   y  devuélvase el expediente al Tribunal de origen.   

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

HERMAN            GALÁN  CASTELLANOS              CARLOS                              AUGUSTO                              GÁLVEZ  ARGOTE                   

JORGE        ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                       EDGAR LOMBANA  TRUJILLO                            

ÁLVARO       ORLANDO       PÉREZ  PINZÓN                      MARINA                                 PULIDO                                 DE  BARÓN                                

JORGE        LUIS        QUINTERO  MILANÉS                      MAURO SOLARTE PORTILLA   

Teresa Ruíz Núñez  

Secretaria  

    

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