20773(08-09-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 20773  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente  

                        Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

                                         Aprobado Acta No. 076   

Bogotá  D. C., ocho (8) de septiembre de dos  mil cuatro (2004).   

VISTOS:  

Cumplido el trámite previsto en el artículo  518  del Código de Procedimiento Penal, procede la Sala a emitir el concepto en  relación  con  la  solicitud  de  extradición  elevada  por el Gobierno de los  Estados  Unidos  de  América,  con  respecto  al  ciudadano  colombiano,  JAIRO  VILLEGAS AMARILES.   

ANTECEDENTES:   

1.  Con  la  Nota  Verbal  No. 1970 del 30 de  diciembre  de  2002, el Gobierno de los Estados Unidos de América, a través de  su  Embajada  en  Bogotá,  le  solicitó  al  de  Colombia,  por  conducto  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  la  detención  provisional con fines de  extradición   del  ciudadano  colombiano  JAIRO  VILLEGAS  AMARILES,  quien  es  requerido en ese país por “delitos federales de narcóticos”.   

2.  De  la  anterior  petición se le corrió  traslado  al  Ministerio  del  Interior y de Justicia, y a la Oficina de Asuntos  Internacionales  de  la  Fiscalía  General  de  la  Nación.  La última de las  autoridades  mencionadas,  mediante  resolución fechada el 21 de enero de 2003,  decretó  la  captura  de  JAIRO VILLEGAS AMARILES con fines de extradición, la  cual  se  hizo  efectiva  el  19  de  febrero de 2003 por miembros del DAS en la  ciudad de Medellín.   

3.  Mediante  Nota  Verbal  No. 401 del 21 de  marzo  de  2003,  el  Gobierno  de  los Estados Unidos de América formalizó la  solicitud  de  extradición  de  JAIRO  VILLEGAS AMARILES, contra quien el 12 de  noviembre  de 2002 la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Sur  (sic)  de Nueva York, profirió las resoluciones de acusación No. S2-01 Cr 1000  y  S(2)  01CR1001, formulándole cargos por delitos relacionados con actividades  relacionadas    con    concierto    para   distribuir   e   importar   cocaína,  respectivamene.   

Como sustento de la petición, en su momento,  presentó autenticada y traducida, la siguiente documentación:   

3.1.  Declaración  rendida  el 4 de marzo de  2003,  por  Boyd  Jonson  III,  Asistente  Fiscal de los Estados Unidos, para el  Distrito  Meridional  de Nueva York, ante Kevin Nathanie, Magistrado Juez de los  Estados  Unidos.  Explica  el  procedimiento llevado a cabo ante el gran jurado,  previo  al  proferimiento de la acusación en contra de la persona solicitada en  extradición,  la  naturaleza  de los cargos formulados y su sustento fáctico y  jurídico,  la  forma  como  se obtuvo la documentación anexa como prueba de la  solicitud  de VILLEGAS AMARILES. También expone sobre el contenido y alcance de  las  disposiciones  legales  que tipifican los delitos imputados y la que regula  el  fenómeno  de la prescripción, precisando que dicho fenómeno no ha operado  en  los  casos  concretos, conforme a las normas vigentes. Por último, presenta  un resumen de los hechos del caso.   

3.2.   Transcripción  de  la  normatividad  aplicable  al  caso,  esto  es,  la  Sección  3282,  Título  21, Secciones 812  (a)(1)(A)(B)(C)(2)(B)(C)(c)(a)(4);   841   (a)(1)(b),   846;   952   (a);   960n  (a)(1)(2)(3)(b)(1)(1)(B)(ii); y 963.   

3.3.  Resolución  de acusación formal S2 01  Cr.1001  (DC)  dictada por el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el  Distrito  Meridional  de  Nueva  York,  mediante la cual acusan a JAIRO VILLEGAS  AMARILES  de  un  cargo  por  concierto  para realizar actos de distribución de  cocaína  en  los Estados Unidos, los cuales se calificaron como violatorios del  Título 21, Sección 963 del Código de los Estados Unidos.   

3.4.  Copia  de  sendas  órdenes  de captura  expedidas  el 12 de noviembre de 2002 por el Tribunal de los Estados Unidos para  el  Distrito  Meridional  de  Nueva  York  con  ocasión  de las resoluciones de  acusación  dictadas  en  contra de JAIRO VILLEGAS AMARILES  en los asuntos  S(2)  01  CR  1000  y  S(2)  01  CR  1001  por  los  delitos de conspiración de  narcotráfico  (Título  21,  Sección  846 del Código de los Estados Unidos) y  conspiración  para  importar  narcóticos (Título 21, Sección 963 del Código  de los Estados Unidos).   

3.5.  Declaración  de  Dawn Tomazich, agente  especial  del  Servicio  Federal  de  Investigaciones  (FBI).  Expone  sobre los  pormenores  de  la  investigación,  de  la  cual  tiene  conocimiento por haber  participado  en  el  acopio  de  las  evidencias  en  contra  de  JAIRO VILLEGAS  AMARILES.   

También  explica  que  con la investigación  adelantada  por  las  autoridades  de  ese  país,  se  ha podido establecer que  Willian  Rodríguez Abadía y Fernando Henao Montoya son jefes de organizaciones  colombianas  dedicadas al narcotráfico, actividad que involucra la importación  y  distribución  de “miles de kilogramos de cocaína  hacia  y  dentro de los estados Unidos”, contando con  la  colaboración  de  diversas personas también de nacionalidad colombiana, en  Nueva  York,  Massachussets  y  otros lugares, entre los que se encuentran entre  otros  JAIRO  VILLEGAS  AMARILES,  Carlos  E.  Orozco,  William Alberto Talero y  Francisco Ramírez.   

Enfatiza,  que a comienzos de 1999 una fuente  confidencial  a  la  que  denominarán como CS informó a los agentes del FBI de  Nueva  Orleáns,  Luisiana,  que  conocía a William Rodríguez Abadía, hijo de  Miguel  Ángel  Rodríguez  Orejuela  y sobrino de Gilberto Rodríguez Orejuela.  Con  base  en  tal  información,  a comienzos de septiembre del mismo año, por  instrucciones  del  FBI la fuente confidencial tuvo comunicación con Rodríguez  Abadía  en  distintas  oportunidades  y por diversos medios, llegando incluso a  reunirse  personalmente  con  él  en  la Habana. En septiembre de 2000, William  Rodríguez  y  Fernando Henao le dieron a la fuente confidencial los números de  contacto  de  las  personas que recibirían 2.500 kgms. de cocaína, cuyo envío  fue  previamente  acordado,  siendo JAIRO VILLEGAS AMARILES y Francisco Ramírez  con  quienes aquél habría de organizar las reuniones que se llevaron a cabo en  Nueva  York  y  que  fueron  grabadas  por la fuente confidencial, así como las  conversaciones  que  previamente  sostuvieron.  Además,  VILLEGAS  AMARILES era  seguido físicamente por agentes deL FBI.   

En  adelante,  se  refiere  en  detalle a las  pruebas  recogidas  en  contra  de  VILLEGAS  AMARILES,  las cuales, dice, no se  limitan  a  la  información  suministrada  por  la  fuente confidencial, sino a  seguimientos  e  interceptaciones telefónicas autorizadas judicialmente por los  Tribunales de ese país.   

Por  último, agrega, que las autoridades han  obtenido  del  Departamento  de  Automóviles  de la Florida, una fotografía de  JAIRO  VILLEGAS  AMARILES,  la  cual  efectivamente aparece incorporada también  como prueba.   

4.  Posteriormente,  mediante Nota Verbal No.  484  del  4  de  abril  de 2003 la Embajada de los Estados Unidos adjuntó copia  autenticada  de  la  resolución  de  acusación sustitutiva No. S2 01 Cr. 1000,  dictada  el 12 de noviembre de 2002 por la Corte Distrital de los Estados Unidos  para  el  Distrito Meridional de Nueva York, “la cual  inadvertidamente   no  fue  incluída  en  los  documentos  que  sustentaron  la  solicitud   de   extradición   que  fueron  suministrados  junto  con  la  nota  diplomática  anteriormente  mencionada”, esto es la  401 del 21 de marzo de 2003.   

Agregó,    además,   que   “la  Embajada  se permite solicitar la atención del Ministerio al  hecho  de que los documentos de extradición presentados para las solicitudes de  extradición   de  Carlos  E.  Orozco  y  William  Albeiro  Talero  –     co-     acusados    de    Jairo  Villegas-Amariles   en   la   misma  acusación  S2  01  Cr-  1000  –  y  de  quienes  la  extradición  fue  solicitada  en  la  misma  fecha  que  la  de  Villegas  Amariles,  incluida  la  traducción      de     español     de     la     resolución     anteriormente  mencionada”.   

5. Perfeccionado el expediente, con oficio No.  0300-DVJ  del  10  de abril de 2003, el Ministerio del Interior y de Justicia lo  envió  a  la  Corte  para que se surtiera el trámite pertinente con miras a la  emisión  del concepto, advirtiendo al respecto, que con oficio OAJE 0251 del 21  de  marzo  del mismo año, el Ministerio de Relaciones Exteriores conceptuó que  “por  no  existir  convenio  aplicable  al  caso, es  procedente  obrar  de  conformidad  con  las  normas  pertinentes del Código de  Procedimiento Penal Colombiano”.   

6.  Previo  al inicio del trámite que a esta  Corporación  le  compete  con  miras a la emisión del concepto, se requirió a  JAIRO  VILLEGAS  AMARILES  para  que  designara  defensor,  cumplido  lo cual se  corrió  traslado  para  la  solicitud  de  pruebas,  lapso en el que la defensa  deprecó  la práctica de varias que le fueron negadas en auto del 22 de octubre  de  2003.  Contra  tal  decisión  el  propio  solicitado  en extradición   interpuso  recurso de reposición que se despachó adversamente en proveído del  25 de febrero del presente año.   

6.   Descorrido   el   traslado   para   la  presentación  de alegaciones finales, hicieron uso del derecho, en su orden, el  defensor  y  el  Ministerio  Público.  Sin  embargo,  posteriormente  el propio  apoderado  de  VILLEGAS  AMARILES presentó escrito manifestando, a petición de  aquél,  el  deseo  de  “DECLINAR la presentación de  alegatos  de  conclusión,  como  quiera que su interés es el de estar presente  ante  las  Autoridades  Judiciales  Norteamericanas cuanto antes, para asumir su  Defensa   por   los   presuntos   hechos  que  se  le  imputan”.  Con   base   en   ello   pidió   el  desglose  de  los  presentados  oportunamente.   

7.1.   El  Ministerio  Público,  por su  parte,  presentó alegaciones de fondo solicitando de la Corte se emita concepto  favorable  a la solicitud de extradición elevada por el Gobierno de los Estados  Unidos   de   América,   respecto   del  ciudadano  colombiano  JAIRO  VILLEGAS  AMARILES.   

Precisó en primer término, que como en este  asunto  los  hechos  que  motivan  la  solicitud  de extradición ocurrieron con  posterioridad  al  17  de diciembre de 1997, no se advierte inconveniente alguno  sobre  la  procedencia  de  la  petición elevada por el Gobierno de los Estados  Unidos con relación a un nacional colombiano.   

En  lo  concerniente  a  los  temas sobre los  cuales  debe  la  Corte emitir concepto, afirmó que la documentación satisface  las  condiciones  necesarias  para  su  validez  formal, toda vez que se aportó  autenticada  y  traducida.  La demostración plena de la identidad de la persona  requerida,  igualmente  se cumple, puesto que en las Notas Verbales dirigidas al  Gobierno   Colombiano  con  motivo  de  este  asunto,  se  indicaron  los  datos  biográficos  y  las características físicas de JAIRO VILLEGAS AMARILES; y una  vez  materializada  su captura se efectuó cotejo dactiloscópico con la tarjeta  decadactilar  que  a  su  nombre figura en la Registraduría Nacional del Estado  Civil,  arrojando  resultado  positivo, esto es, que existe uniprocedencia entre  la  reseña  tomada  a  la  persona  aprehendida  con fines de extradición, con  aquella     cuya    identificación    expidió    la    mencionada    autoridad  nacional.   

En lo que tiene que ver con el principio de la  doble  incriminación,  transcribe  en  extenso  los  textos  de  las normas del  Código  de  los  Estados  Unidos  aplicables  al  caso,  y concluye que guardan  correspondencia  con  lo regulado en artículo 340 del Código Penal, modificado  por  la  Ley  733 de 2002, que describe el delito de concierto para delinquir, y  establece  una  modalidad  agravada  cuando se comete, entre otros, para cometer  ilícitos  relacionados  con actividades de narcotráfico, previendo al respecto  sanción superior a 4 años de prisión.   

El   cumplimiento   del   requisito  de  la  equivalencia  de  las  decisiones,  también se encuentra agotado puesto que las  resoluciones  acusatorias dictadas por las autoridades norteamericanas en contra  de  JAIRO  VILLEGAS AMARILES, cumplen en el ordenamiento procesal de los Estados  Unidos,  la  misma  función  que  conforme  a  la normatividad interna tiene la  resolución  de  acusación.  Ambas  tienen la finalidad de llamar a juicio a la  persona,  y desde el punto de vista de sus requisitos formales, tiene semejanzas  con  la  providencia que con esa misma finalidad se profiere en Colombia. Allí,  se  hace  un recuento de los hechos, se señalan los preceptos que tipifican las  conductas  analizadas y se determina la persona o personas sobre la que recae la  imputación.   

Advierte, sin embargo el Delegado, que en caso  de  emitirse  concepto favorable, se prevenga al Gobierno Nacional, para que, en  caso  de acogerlo, exija al país solicitante que la persona entregada con tales  fines  no  podrá  ser  juzgada  por  hechos  anteriores  a los que motivaron la  solicitud,  ni  sometido a tratos crueles inhumanos o degradantes, ni a penas de  destierro, prisión perpetua o confiscación.   

Solicita,  por  tanto,  se  emita  concepto  favorable.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE:   

En  este  asunto  el Ministerio de Relaciones  Exteriores  conceptuó  que  la  normatividad  que  corresponde  observar  es la  prevista  en  el  Código  de  Procedimiento  Penal  sobre  extradición, por no  existir  convenio  aplicable al caso. En ese orden, la Sala acoge dicho criterio  y  procede  a  abordar  el análisis con miras a la emisión del concepto que en  esta   clase   de   trámites   le   compete,   teniendo  en  cuenta  los  temas  señalados  en el artículo 520 de la Ley 600 de 2.000, así:   

    

1. Validez formal de la documentación presentada     

Tal como lo conceptuó el Procurador Delegado,  en  este  caso  se  satisfacen  los  requisitos exigidos en el artículo 513 del  Código  de Procedimiento Penal, toda vez que el país requirente aportó por la  vía   diplomática  la  documentación  necesaria  y  en  los  términos  allí  exigidos,   es   decir,   debidamente   autenticada   y   traducida   al  idioma  español.   

En  efecto, tanto la solicitud de captura con  fines  de  extradición, como la petición formal del ciudadano colombiano JAIRO  VILLEGAS  AMARILES,  fue  elevada  por  el Gobierno de los Estados Unidos por la  vía  diplomática  mediante  las  Notas  Verbales  Nos.  1970  y 401, del 30 de  diciembre  de  2002 y 21 de marzo de 2003, respectivamente, siendo complementada  la  última  mediante  la Nota No. 484 del 4 de abril siguiente, todas a través  de  su  Embajada  en  Bogotá  y  por  conducto  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores.  En  tales  documentos,  indicó las razones en que se funda para el  requerimiento  y la información necesaria para establecer la identificación de  la  persona  reclamada.  Indicó que JAIRO VILLEGAS AMARILES es requerido en ese  país  para  responder  por  delitos federales de narcóticos, pues en su contra  pesan  dos  resoluciones de acusación proferidas el 12 de noviembre de 2002 por  el  Tribunal  de  Distrito  de los Estados Unidos para el Distrito Meridional de  Nueva  York,  mediante  las  cuales  le  imputan  cargos  por  con  cierto  para  distribuir cocaína, y concierto para importar la misma sustancia.   

Al  momento  de  formalizar  el  pedido  de  extradición,  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  anexó como pruebas copia  autentica  y traducida de la resolución de acusación dictada en el caso No. S2  01Cr.  1001 (DC) en contra de JAIRO VILLEGAS AMARILES por el delito de concierto  para  importar  cocaína  a  los  Estados Unidos. Allí se señalaron las fechas  aproximadas  en  que  el requerido intervino en la comisión del delito, además  de  las  circunstancias  de  tiempo,  modo  y lugar en que fueron ejecutados. Se  cuenta  también  con  la  orden  de  arresto  expedida  con  fundamento  en esa  determinación.   

De  la  misma manera, se anexó autenticada y  traducida  la  orden  de  arresto  impartida  con  base  en  la  resolución  de  acusación  proferida  en  el  aso  No.  S(2)  01  CR 1000, decisión cuya copia  autenticada  se  aportó  en  inglés  más  no con su respectiva conversión al  idioma  español. Sin embargo, tal determinación fue enviada posteriormente por  la  Embajada de los Estados Unidos, con la Nota Verbal No. 484 del 4 de abril de  2003, debidamente traducida.   

Sobre la identidad del ciudadano requerido, en  las  Notas  Verbales  provenientes de la Embajada de los Estados Unidos mediante  las  cuales  se pidió la detención provisional y se formalizó la solicitud de  extradición  de JAIRO VILLEGAS AMARILES, se indicaron los datos que permitieron  determinarla,  como  su  número  de cédula de ciudadanía colombiana, fecha de  nacimiento,   sus  rasgos  físicos,  y  sus  alias.  También  se  aportó  una  fotografía suya.   

Con   la   documentación,   se  anexó  la  transcripción  de  las  disposiciones  aplicables  al  caso.  Boyd  Jonson III,  Asistente  Fiscal de los Estados Unidos en el Distrito Meridional de Nueva York,  precisó  además  que  en  relación con los delitos imputados no ha operado el  fenómeno   de   la   prescripción   de   acuerdo   con   las   leyes   de  ese  país.   

Igualmente   se   incluyó   copia  de  las  declaraciones  rendidas  el  4  de  marzo de 2003 por Boyd Jonson III, Asistente  Fiscal  de  los  Estados Unidos para el Distrito Meridional de Nueva York y Dawn  R.  Tomazich,  agente  especial  del  Servicio  Federal de Investigación, cuyos  contenidos fueron resumidos en el acápite de los antecedentes.   

Las dos acusaciones y las órdenes de arresto  mencionadas  contienen  los   respectivos sellos de autenticidad y la firma  de  James  B.  Comey,  Fiscal  de  los  Estados Unidos. Por su parte, Stewart C.  Robinson,  Subdirector de la Oficina de Asuntos Internacionales, División de lo  Penal  del  Departamento  de Justicia de los Estados Unidos, certificó sobre el  contenido  de  las  declaraciones  vertidas  por  los funcionarios anteriormente  mencionados.  Afirma  que  copias fieles de tales documentos se mantienen en los  archivos  del  Departamento de Justicia en Washington D.C.. A su turno, su firma  aparece  atestada  por John Aschcroft, Procurador de los Estados Unidos, quien a  su  vez  manifiesta  que  él  autorizó  estampar  el sello del Departamento de  Justicia  de  los  Estados  Unidos  y  que  de  su rúbrica diera fe el Director  Adjunto  de  la  Oficina  de  Asuntos Internacionales, División de lo Penal, lo  cual, evidentemente así se hizo.   

Todo   lo  anterior  fue  atestado  por  el  Secretario  de  Estado  de  los Estados Unidos, Colin Powell, quien por su parte  ordenó  imprimir  el  sello  del  Departamento  de  Estado  y  que  Patrick  O.  Hatcchett,  funcionario  Auxiliar  de Autenticaciones del Departamento de Estado  suscribiera   su  nombre.  La  autenticidad  de  dicha  firma  y  las  funciones  desempeñadas  por  su  titular  fue  verificada  ante  Maria  Clara Faciolince,  Cónsul  de  Colombia  en  Washington  D.C.,  respecto de quien el Ministerio de  Relaciones  Exteriores  avaló  su  cargo y funciones. A su turno, la Oficina de  Legalizaciones del citado Ministerio imprimió su visto bueno.   

Por  su  parte,  el  texto  traducido  de  la  acusación  dictada  en el caso No. S2 01 Cr. 1000 dictada el 12 de noviembre de  2002  por  una  Corte  Distrital  para  el Distrito Meridional de Nueva York fue  anexado,  como  se  anotó  en  precedencia,  por  vía diplomática con la Nota  Verbal  No.  484  del  4  de  abril  de  2003.  Al respecto, Mary D. Rodríguez,  Directora  Asociada  de  la  Oficina  de Asuntos Internacionales División de lo  Penal,  del Departamento de Justicias de los Estados Unidos, certificó sobre la  autenticidad  de  dicha  copia traducida al español, la cual, dijo “se  presenta  como suplemento a la solicitud para la extradición  formal  de  Colombia  a  los  Estados  Unidos  de Jairo Villegas Amariles, alias  Felix, alias Tayson” (f. 150 carpeta anexa).   

De  la firma de dicha funcionaria dio fe John  Aschorft,  Procurador de los Estados Unidos, quien a su turno autorizó estampar  el  sello  del  Departamento  de Justicia, y autorizó al Director Adjunto de la  Oficina  de Asuntos Internacionales para que atestiguara sobre su rúbrica, como  evidentemente ocurrió.    

A  lo  anterior,  Colin  Powel, Secretario de  Estado  de los Estados Unidos, autorizó imprimir el sello de ese Departamento y  suscribir  su  nombre  a  Patrick  O.  Hatchett, funcionario del Departamento de  autenticaciones  del  Departamento  de Estado, quien presentó la documentación  referida  ante  Maria  Clara Faciolince, Cónsul de Colombia en Washington D.C.,  cuyo  cargo  y  funciones  fue  avalado  por  la  Oficina  de Legalizaciones del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  despacho, que además, otorgó su visto  bueno al trámite respectivo.   

Así las cosas, bien puede colegirse que en el  presente  asunto  se  cumple  con  el  requisito  de  la  validez  formal  de la  documentación  presentada por el país solicitante, siendo por tanto, apta para  efectos  del  trámite  de  extradición  que  se  adelanta con respecto a JAIRO  VILLEGAS AMARILES.   

2.   Plena  identidad de la persona solicitada   

2.1.  La  persona  requerida  por los Estados  Unidos  de América para comparecer en juicio por delitos federales de lavado de  dinero,  es  la  misma   capturada y puesta a disposición del Despacho del  Fiscal  General  de la Nación, para esos propósitos. Su identidad se encuentra  plenamente establecida.   

A  esta  conclusión,  llega la Sala luego de  ponderar  la  información  suministrada en las Notas Verbales 1970 y 401 del 30  de  diciembre  de  2002  y  21  de  marzo de 2003, en su orden, por medio de las  cuales  la  Embajada  de  Estados  Unidos  de  América  solicitó la detención  provisional  y  formalizó la solicitud de extradición del ciudadano colombiano  JAIRO     VILLEGAS     AMARILES,    también    conocido    como    ‘Felix’         y         ‘Tayson’,  pues  no  solo son coincidentes los  datos  relativos  a  la  fecha  de  nacimiento  (18  de  septiembre  de 1969), y  descripción  física  (Hombre  de raza caucásica, de aproximadamente 6 pies de  estatura,  cabello  negro  y  ojos carmelitas), con los que corresponden al cupo  numérico  asignado  por la Registraduría del Estado Civil a esta persona, sino  que,  una  vez  producida  la  captura  ésta  se  identifico  con  cédula  No.  71’711.128, cuya copia se  anexó.   

Además, una vez realizada la correspondiente  reseña  y  el  cotejo  dactiloscópico  pertinente,  los expertos del DAS en la  materia   conceptuaron   que   “…hecho  el  cotejo  dactiloscópico  a  las  impresiones  dactilares  tomadas  por la registraduría  nacional  en  copia  enviada  a  esta  oficina;  con  las impresiones dactilares  impresas  en  las  tarjetas delictivas tomadas en la Seccional D.A.S. Antioquia;  haciendo  uso  de  instrumentos  técnicos para dicho cotejo, se pudo establecer  que  si  coinciden  topográfica  y  morfológicamente en su autonomía y en sus  puntos característicos.   

…  

Por lo anteriormente expuesto se concluye que  si   hay   uniprocedencia  entre  el  material  estudiado..”  (f.  20  carpeta  anexa).   

3.  Principio  de  la  doble  incriminación   

De  acuerdo con lo estipulado en el artículo  511  del  Código  de  Procedimiento  Penal, para que proceda la extradición es  necesario  que  el  hecho  que  motiva  la  solicitud también esté previsto en  Colombia  como  delito  y  sancionado  con  pena  privativa  de  la  libertad de  prisión, no inferior a 4 años.   

Ahora bien, en la acusación sustitutiva S2 01  Cr.   1001   (DC)   a  JAIRO  VILLEGAS  AMARILES  se  le  acusó  de  un  cargo,  así:   

“CARGO UNO   

    

1. Desde  o  alrededor de septiembre de 1999, hasta e incluso diciembre  de  2001 o alrededor de esa época, en el Distrito Meridional de Nueva York y en  otros     lugares,    WILLIAM    RODRÍGUEZ    ABADÍA,    alias    ‘W’,   FERNANDO   HENAO   MONTOYA,  alias  ‘Fercho’,        alias       ‘Fernandito’,        alias       ‘Patrón’,        alias       ‘Felipe’,   JAIRO   VILLEGAS  AMARILES,  alias  ‘Felix’,        alias       ‘Tayson’,   y   FRANCISCO   RAMÍREZ,   alias  ‘Fran’,        alias       ‘Chopa’,        alias       ‘Pacho’,  los  acusados  y  otros  conocidos y  desconocidos,   ilícita   e  intencionalmente  y  con  conocimiento  de  causa,  combinaron,  concertaron,  confederaron  y acordaron entre sí para infringir en  las leyes antinarcóticas de los Estados Unidos.   

2. Como  parte  y objeto de dicho concierto WILLIAM RODRÍGUEZ ABADÍA,  alias    ‘W’,   FERNANDO   HENAO   MONTOYA,  alias  ‘Fercho’        alisas       ‘Tayson’,   y   FRANCISCO   RAMÍREZ,   alias  ‘Fran’,        alias       ‘Chopa’,        alias       ‘Pacho’,  los  acusados,  y  otros conocidos y  desconocidos,  importaban  a  los  Estados  Unidos,  e intentaban importar a los  Estados  Unidos,  cinco kilogramos y más de mezclas y sustancias que contenían  una  cantidad  perceptible  de una sustancia controlada a saber, cocaína, desde  un  lugar  fuera  del  país,  en  violación  de  las  Secciones  952 (a) y 960  (b)(1)(B) del Título 21 del código de los Estados Unidos.     

Actos Manifiestos    

1. Para  desarrollar  el  concierto y para efectuar las metas ilícitas  del     mismo,     WILLIAM,     RODRÍGUEZ     ABADÍA,    alias    ‘W’,   FERNANDO   HENAO   MONTOYA,  alias  ‘Fercho’,       alias,       ‘Fernandito’,        alias       ‘Patrón’,        alias       ‘Felipe’,   JAIRO   VILLEGAS  AMARILES,  alias  ‘Feliz’,        alias       ‘Tayson’,   y   FRANCISCO   RAMÍREZ,   alias  ‘Fran’,        alias       ‘Chopa’,        alias       ‘Pacho’,   los   acusados,   realizaron   los  siguientes  actos  manifiestos,  entre otros, en el Distrito Meridional de Nueva  York y en otros lugares:      

a. En  o  alrededor  de  febrero de 2000, FERNANDO HENAO MONTOYA, alias  ‘Fercho’,        alias       ‘Fernandito’,        alias       ‘Patrón´,     alias    ‘Felipe’  y  WILLIAM  RODRÍGUEZ ABADÍA, alias  ‘W’, los acusados, hablaron con una fuente  confidencial   trabajando   a  órdenes  de  agentes  de  la  ley  (‘CS-1’) en Caracas, Venezuela, para coordinar  el  envío  de  2500  kilogramos  de cocaína desde Colombia a Nueva York, Nueva  York.   

b. El  10  de  mayo  de  2000  o alrededor de esa fecha, FERNANDO HENAO  MONTOYA,          alias         ‘Fercho’, alias  ‘Fernandito’,        alias       ‘Patrón’,        alias       ‘Felipe’,  el acusado, habló por teléfono con  el  CS-1  DESDE  LA Habana, Cuba, sobre el envío de 2500 kilogramos de cocaína  de Colombia a Nueva York, Nueva York.   

c. En  o  alrededor  de  agosto  de 2000, WILLIAM RODRÍGUEZ ABADÍA se  reunió  con  el  CS-1  en  la  Habana,  Cuba,  para coordinar el envío de 6000  kilogramos de cocaína desde Colombia a Nueva York, Nueva York.   

d. El  20  de  septiembre  de  2000  o  alrededor  de  esa fecha, JAIRO  VILLEGAS     AMARILES,     alias     ‘Feliz’,  alias  ‘Tayson´,  y  FRANCISCO  RAMÍREZ,         alias         ‘Fran’,  alias  ‘Chopa’,        alias       ‘Pacho’, los acusados se reunieron con el CS-1  en  un  restaurante  en  Nueva  York,  Nueva  York,  para  hablar  de  recibir y  distribuir   la   cocaína  que  estaba  para  enviar  desde  Colombia  a  Nueva  York.   

e. El  2  de  octubre  de  2000  o  alrededor  de  esa  fecha,  WILLIAM  RODRÍGUEZ     ABADÍA,     alias    ‘W’, el acusado,  envió  un  e-mail  al SC-1 que trataba el envío de 6000 kilogramos de cocaína  desde Colombia a Nueva York.     

(Título  21  del  Código  de  los  Estados  Unidos, Sección 963)   

En la Resolución de acusación dictada en el  proceso  No.   S2 Cr. 1000, a VILLEGAS AMARILES se le formuló el siguiente  cargo:   

“1. Desde septiembre de 2000 o alrededor de  esa  época,  hasta  e  incluso  el  mes de diciembre de 2001 o alrededor de esa  época,  en  el  Distrito meridional de Nueva York y en otros lugares, CARLOS E.  OROZCO,   alias   ‘Ricardo  Ramírez’,     alias  ‘Maruja’,   WILLIAM   ALBEIRO   TALERO,  alias  ‘Flaco’,   JAIRO   VILLEGAS  AMARILES,  alias  ‘Feliz’,        alias       ‘Tayson’,    FRANCISCO    RAMÍREZ,    alias  ‘Fran’,        alias       ‘Chopa’,        alias       ‘Pacho’,  FRANCISCO  ANTONIO  MARTÍNEZ. Alias  ‘Julián’,  y  MÓNICA REYES, alias ‘Vivian         Olivo’,        alias       ‘Edie         García’,  los  acusados  y  otros  conocidos y  desconocidos,   ilícita   e   intencionalmente  y  con  conocimiento  de  causa  combinaron,  concertaron,  y se acordaron juntos y entre sí para quebrantar las  antinarcóticas de los Estados Unidos.     

1. Como  parte  y  objeto  de  tal  concierto  CARLOS  E. OROZCO, alias  ‘Ricardo Pérez’,        alias       ‘Maruja’,   WILLIAM   ALBEIRO   TALERO,  alias  ‘Flaco’,   JAIRO   VILLEGAS  AMARILES,  alias  ‘Felix’,        alias       ‘Tayson’,    FRANCISCO    RAMÍREZ,    alias  ‘Fran’,        alias       ‘Chopa’,        alias       ‘Pacho’,  FRANCISCO  ANTONIO  MARTÍNEZ, alias  ‘Julián’,  y  MÓNICA REYES, alias ‘Vivian         Olivo’,        alias       ‘Edie         García’,  los  acusados,  y  otros conocidos y  desconocidos,  distribuían  y  poseían  con  la  intención  de distribuir una  sustancia  controlada, a saber, cinco kilogramos y más mezclas y sustancias que  contenían  cantidades  perceptibles de cocaína, en violación de las Secciones  812,  141)a)(1),  y  841(b)(1)(A)  del  Título  21  del  Código de los Estados  Unidos.     

Actos manifiestos    

1. Para  desarrollar  el  concierto y para efectuar las metas ilícitas  de  la  misma,  CARLOS E. OROZCO, alias ‘Ricardo       Ramírez’,        alias        ‘Maruja’,  WILLIAM   ALBEIRO   TALERO,   alias   ‘Flaco’,  JAIRO  VILLEGAS     AMARILES,     ALIAS     ‘Felix’,  alias  ‘Tayson’,    FRANCISCO    RAMÍREZ,    alias  ‘Fran’,        alias       ‘Chopa’,        alias       ‘Pacho’,  FRANCISCO  ANTONIO  RAMÍREZ,  alias  ‘Julián’,  y  MÓNICA REYES, alias ‘Vivian         Olivo’,        alias       ‘Edie         García’,  los  acusados,  y  otros conocidos y  desconocidos,  comitieron (sic) los siguientes actos manifiestos, entre otros en  el Distrito Meridional de Nueva York y en otros lugares:        

a. el  14  de  octubre  de  2000  o  alrededor  de esa fecha, CARLOS E.  OROZCO,   alias   ‘Ricardo  Ramírez’,     alias  ‘Maruja’,  el acusado, habló por teléfono con  JAIRO   VILLEGAS   AMARILES,   alias   ‘Feliz’,  alias  ‘Tayson’,  el acusado, sobre la venta de varios  kilogramos de cocaína en Nueva York.   

b. El  14  de octubre de 2000 o alrededor de esa fecha, WILLIAM ALBEIRO  TALERO,          alias          ‘Flaco’,   el  acusado,  habló  por  teléfono con JAIRO VILLEGAS AMARILES, alias ‘Felix’,        alias       ‘Tayson’,  el acusado, sobre la venta de varios  kilogramos de cocaína en Nueva York.   

c. El  16  de  octubre  de  2000  o  alrededor  de esa fecha, FRANCISCO  RAMÍREZ,         alias         ‘Fran’,  alias  ‘Chopa’,        alias       ‘Pacho’,  FRANCISCO  ANTONIO  MARTÍNEZ, alias  ‘Julián’,  MÓNICA  REYES,  alias  ‘Vivian         Olivo’,        alias       ‘Edie         García’,  los  acusados,  se  reunieron en los  alrededores  de 167 street y Jerome Avenue, Bronx, Nueva York, para coordinar la  entrega de cantidades en kilogramos de cocaína.     

(Título  21  del  Código  de  los  Estados  Unidos, Sección 846)”.   

Los  delitos  de  concierto para distribuir y  concierto  para  importar  cocaína  a  los  Estados  Unidos,  imputados a JAIRO  VILLEGAS  AMARILES,  por  la  corte  Distrital  de  Los  Estados  Unidos para el  Distrito  Meridional de Nueva York en las resoluciones de acusación dictadas el  12  de  noviembre  de  2002,  tienen  identidad  típica  en  el  Código  Penal  colombiano  en el artículo 340, modificado por la ley 733 de 2002, que describe  y      sanciona      el     concierto     para  delinquir,  cuya  pena  básica  es  de 3 a 6 años de  prisión.  Sin  embargo,  cuando  la  finalidad  del  concierto la constituya el  “tráfico  de  drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas”, entre otros, la sanción  oscila entre 6 años el mínimo y 12 el máximo.   

En  ambas  legislaciones  tal  comportamiento  supone  el  acuerdo  de voluntades entre varias personas para cometer delitos; y  cuando  está  dirigido  específicamente  a  la realización de hechos punibles  relacionados   con  la  actividad  del  narcotráfico,  el  reproche  penal,  en  Colombia,   es   más   severo   que   la  modalidad  simple,  como  se  indicó  anteriormente,  mientras  que  en  el  país solicitante es la prevista para ese  delito  conforme  a  la  modalidad  que  en  particular se atribuya, esto es, el  aparte  (B)(ii)  de  la Sección 960, y 841 (b)(1)(A)(ii)(II), ambas del Título  21  del  Código  de  los  Estados  Unidos,  y en los dos eventos, la pena es de  prisión no menos de 10 años y no más de cadena perpetua   

La conducta imputada, entonces, además de ser  típica  en nuestro país, está sancionada con prisión no inferior de 4 años,  agotándose en consecuencia este elemento.   

4.  Equivalencia de la decisión proferida en  el exterior   

Según lo consignado en el artículo 511.2 de  la  ley 600 de 2000, es requisito para conceder la extradición que por lo menos  se  haya  dictado  en  el  exterior  resolución de acusación o su equivalente.   

En  este sentido, abundante y reiterada es la  jurisprudencia  de la Sala, en la que se sostiene que la resolución acusatoria,  o  acusación  formal  proferida en los procesos penales rituados en los Estados  Unidos,  conforme  a  su legislación, son equiparables a lo regulado en nuestra  legislación  procesal  interna,  también  como  resolución de acusación. Tal  pieza  procesal  contiene  una  relación sucinta de las conductas atribuidas al  solicitado,  describe  las  circunstancias de modo, tiempo y lugar en que fueron  ejecutadas,  su calificación jurídica, y las disposiciones penales sustantivas  que las describen y sancionan.   

Adicionalmente, esa decisión, es adoptada con  base  en  las  pruebas recaudadas, y con ella se da inicio a la etapa del juicio  en  donde  se lleva a cabo todo el debate sobre la responsabilidad de la persona  investigada; y culmina con la emisión del fallo de mérito.   

Así  las  cosas,  se  impone colegir que las  acusaciones  Nos. S2 01 Cr. 1000 y S2 01 Cr. 1001, proferidas el 12 de noviembre  de  2002  por  la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el Distrito  Meridional de Nueva York, satisfacen íntegramente esta exigencia.   

5. Condicionamientos  

No  sobra  precisar,  que  en  caso de que el  Gobierno  Nacional  acoja  el  presente  concepto  y  acceda  a  la solicitud de  extradición  de  JAIRO VILLEGAS AMARILES, deberá imponer los condicionamientos  a  que  haya  lugar,  en  particular  que en el país solicitante no le impongan  penas crueles, inhumanas o degradantes, o se le juzgue por hechos   

distintos a los que motivaron la solicitud de  extradición,  o  por  hechos  ocurridos  con anterioridad al 17 de diciembre de  1997.   

También,  deberá  tener  en  cuenta que los  delitos  por  los  que  es  requerido  en  extradición  están sujetos a cadena  perpetua,  la  cual  está  proscrita  en  el  artículo  34  de  nuestra  carta  Política.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia en Sala de Casación Penal;   

1.   CONCEPTUA   FAVORABLEMENTE  a  la  solicitud  de  extradición  elevada por el Gobierno de los  Estados  Unidos  de América con respecto al ciudadano colombiano JAIRO VILLEGAS  AMARILES,   en  relación  con  los  cargos  que  le  fueran  imputados  en  las  resoluciones  de  acusación  Nos. S2 01 Cr. 1000 y S2 01 Cr. 1001, dictadas por  un  Gran  Jurado  ante la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito  Meridional de Nueva York.   

2. Adviértasele al  Gobierno   Colombiano  que  en  caso  de  acoger  este  concepto  y  ordenar  la  extradición  de  JAIRO VILLEGAS AMARILES deberá precisar los condicionamientos  a  que  haya  lugar,  en  particular  que en el país solicitante no le impongan  penas  crueles,  inhumanas  o degradantes, o se le juzgue por hechos distintos a  los  que  motivaron  la  solicitud  de  extradición, o por hechos ocurridos con  anterioridad al 17 de diciembre de 1997.   

Igualmente, y con la misma finalidad, deberá  tener  en  cuenta  que  los  delitos  por  los que es solicitado dicho ciudadano  colombiano  están  sujetos  en  ese  país,  a la prisión perpetua, la cual se  encuentra   prohibida   en   Colombia   en   el   artículo   34   de  la  Carta  Política.   

3. La Secretaría de  la  Sala  comunicará este concepto al solicitado, JAIRO VILLEGAS AMARILES, a su  defensor,   al   señor   Fiscal   General   de   la  Nación  y  al  Ministerio  Público.   

4.  Devuélvase  el  expediente   al   Ministerio   del  Interior  y  de  Justicia,  para  lo  de  su  cargo.   

HERMÁN GALÁN CASTELLANOS  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                                  ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                             

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO                             ÁLVARO                              ORLANDO                              PÉREZ  PINZÓN                                   

Comisión de servicio  

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                                 JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANÉS                      

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                                           MAURO SOLARTE PORTILLA   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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