20657(31-03-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 20657  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO  PONENTE   

            DR.  EDGAR  LOMBANA  TRUJILLO   

                        Aprobado  Acta 041   

          Bogotá,  D.C.,  treinta  y  uno  (31)  de  marzo  de  dos  mil tres  (2003).    

VISTOS  

          Se  pronuncia  la  Corte sobre la petición de cambio de radicación  formulada  por el defensor de los ciudadanos Álvaro Quimbayo Barón, Jhon Jairo  y Omar Rubén Lancheros Balcázar.   

ANTECEDENTES   

          Por  escrito  del  10  de  marzo  del  año  en  curso, el apoderado  judicial  de  los  procesados   Álvaro  Quimbayo Barón, Jhon Jairo y Omar  Rubén  Lancheros  Balcázar  le solicitó al Juzgado Primero Penal Municipal de  San  Gil  (Santander) el  cambio de radicación del proceso adelantado  en  contra  de  sus procurados, en razón a que tanto él como sus representados  tienen  su  domicilio  en  la  ciudad  de Bogotá, y dada la precaria situación  económica  de  éstos  no es posible que se puedan trasladar a la ciudad de san  Gil,  donde próximamente se realizará la audiencia pública y se proferirá el  fallo  correspondiente. Por tal motivo solicita el traslado de la causa referida  a  la  ciudad  de  Bogotá, con el fin de que no se afecte y por el contrario se  garantice la publicidad del juzgamiento.   

          La  titular  del  Juzgado Primero Penal Municipal de san Gil ordenó  remitir  la  solicitud  a esta Corporación por competencia,  mediante auto  del 11 de marzo de 2003.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

          1.  El  memorialista indica que pretende el cambio de radicación de  un  Distrito Judicial a otro, motivo por el cual compete a la Sala pronunciarse,  conforme  con  lo  dispuesto  en  el artículo 75-8 del Código de Procedimiento  Penal.   

          2.  La  Corporación ha reiterado que el cambio de sede del proceso,  como  excepción  a la competencia territorial, es siempre de carácter extremo,  residual  y  procedente  sólo  en  los  casos  taxativamente  señalados  en el  artículo  85 ibídem, esto es, cuando en el lugar donde se esté adelantando la  actuación   “existan   circunstancias  que  puedan  afectar   el   orden  público,  la  imparcialidad  o  la  independencia  de  la  administración  de  justicia,  las  garantías  procesales,  la  publicidad del  juzgamiento,  la  seguridad  o  integridad  de  los  sujetos procesales o de los  funcionarios judiciales”.   

          De  ahí  que  el  artículo  87  del  código  citado  exija que el  interesado  deba  motivar la solicitud y aportar las pruebas en que se funda, so  pena de que la petición no prospere.   

          3.  En  el  caso  que  ocupa  la  atención de la Sala, el apoderado  judicial  simplemente  insinúa  que las garantías procesales, concretamente el  principio  de publicidad del juzgamiento, podría verse afectado por el hecho de  que  el  asunto  se  está  tramitando en el municipio de San Gil (Santander) en  tanto  que  los  incriminados tienen su domicilio en la ciudad de Bogotá, lugar  donde él tiene también su residencia.   

          4.  Resulta  palmaria la ausencia de fundamentación de la solicitud  en  estudio.  El  profesional  no  aporta  ninguna  prueba.  Se  basa en simples  apreciaciones subjetivas, sin ningún respaldo procesal.   

          El   desconocimiento   de  las  garantías  procesales  como  factor  determinante  de  la  remoción  de  un  proceso  del lugar de ocurrencia de los  hechos,  no  depende  de  los  recursos  de  orden  puramente  material o de las  posibles  dificultades económicas frente a las cuales se encuentren los sujetos  intervinientes  en  el  trámite,  sino  de  otras  causas  por  cuya  presencia  perturbadora   del   recto   ejercicio   de   la  actividad  judicial  se  torna  imprescindible erradicarlas.   

          5.  En este orden de ideas, ni el domicilio o el lugar de residencia  del   defensor  y  de  los  procesados  como  tampoco  las contingencias de  carácter  económico  pueden  concebirse  como razón suficiente para variar la  sede  de  la  actividad  judicial,  pues de ninguno de estos factores depende el  normal  y  exitoso  desarrollo  del  proceso  penal,  cuando de otro lado están  garantizadas   las   condiciones  para  la  recta,  pacífica,  independiente  e  imparcial   realización  de  la  justicia,  así  como  la  indemnidad  de  los  incriminados.   

          6.  Por  lo  anterior, la petición del defensor no encaja dentro de  las  previsiones  legales,  pues  la  supuesta  afectación de la publicidad del  juzgamiento  debido  a que los acusados se encuentran domiciliados en Bogotá no  pasa de ser una apreciación personal sin fundamento alguno.   

          Además,  si  las  dificultades de desplazamiento a la sede del juez  de  conocimiento  son  personales  de  los  procesados,  ello per se no entraña  vulneración  alguna  al  principio  de  publicidad  aludido, pues la esencia de  éste,  y específicamente en la fase de juzgamiento, estriba en la garantía de  que  la vista sea pública para evitar las pruebas secretas y la utilización de  mecanismos  indebidos, para lo cual su fecha se fija con antelación, se informa  de  ello a todos los sujetos procesales y se colocan los avisos correspondientes  para  que las personas que estén interesadas y lo deseen puedan asistir a ella.   

          Pero  si  el  escollo  para  concurrir  a  la  sede del juzgado para  atender  el  mandato  recibido  de los procesados es predicable del defensor, la  solución  no  está  en alterar las reglas de competencia que rigen para todos,  sino  en  optar por la sustitución del poder o la designación por parte de los  imputados  de  un  defensor  que  no  tenga las aducidas limitaciones para estar  vigilante del proceso.   

          Los  motivos  anteriores  son suficientes para que la Sala desestime  la  solicitud  hecha  por   el  representante  de  los incriminados Álvaro  Quimbayo Barón, Jhon Jairo y Omar Rubén Lancheros Balcázar   

         

          En  mérito  de  lo  expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de  Casación Penal,   

RESUELVE   

     

1. Negar el cambio de radicación solicitado.     

          2.    Remitir    la    actuación    al    despacho    judicial   de  origen.   

          Cópiese, notifíquese y cúmplase.   

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL              HERMAN  GALÁN CASTELLANOS   

CARLOS   A.   GÁLVEZ  ARGOTE                            JORGE    ANÍBAL   GÓMEZ  GALLEGO   

EDGAR    LOMBANA   TRUJILLO                            ÁLVARO   ORLANDO   PÉREZ  PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE   BARON           JORGE LUIS  QUINTERO MILANÉS   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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