20508(25-03-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 20508  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

Aprobado: Acta No.37  

          Bogotá,  D.  C.,  veinticinco  (25)  de  marzo  del  dos  mil  tres  (2003).   

VISTOS  

          La  Sala se pronuncia sobre la colisión  de  competencias  que  se  suscita  entre los Juzgados Once Penal del Circuito y  Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado de Cali, dentro del proceso seguido  contra    Manuel    Sandoval    Jiménez,     Harry     Stevenson     Martínez  Angulo   y   José  Rodolfo  Galindo Lasso.   

ANTECEDENTES  

          1.  Aproximadamente  a  las  3  de  la tarde del 12 de diciembre del  2000,  varias  personas  que utilizaban armas de fuego ingresaron al apartamento  402,  de  la  Avenida  7ª  A  Norte,  número  56-126  de la ciudad de Cali, de  propiedad  del  señor  Gustavo  Fabián  Portela  Mejía.  Luego  de amarrar al  portero  del  edificio  y  a  los  residentes en el inmueble, y de violentar una  puerta, se apoderaron de 60 millones de pesos y 90 mil dólares.   

          2.  Adelantada la correspondiente investigación, el 15 de enero del  2002     fueron     acusados     Manuel    Sandoval  Jiménez,  Harry  Stevenson  Martínez  Agudelo  y  José  Rodolfo  Galindo  Lasso  como  autores del concurso de  delitos  de  hurto  calificado  agravado, porte ilegal de armas y concierto para  delinquir.   

          3.  El  proceso  correspondió al Juzgado Once Penal del Circuito de  Cali,  despacho  que  en  providencia  del  24  de junio del 2002 lo remitió al  reparto  de  los  Especializados,  de conformidad con el artículo 8° de la Ley  733 de ese año.   

4.  Luego del traslado del artículo 400 del  Código  de  Procedimiento Penal, el 10 de septiembre, el Juez Segundo Penal del  Circuito  Especializado  señaló fecha para realizar la audiencia preparatoria.  Pero  el  12 siguiente, “Atendiendo al cambio de competencia por la entrada en  vigencia  del  Decreto  2001 de septiembre 9 de 2002”, devolvió el expediente  al Once Penal del Circuito.   

5.  El último aprehendió el conocimiento y  realizó  la  fase  del juicio. Agotada la audiencia pública, encontrándose el  asunto  para emitir el fallo respectivo, en providencia del 14 de enero del 2003  lo   devolvió   al   Especializado,  a  quien  propuso  conflicto  negativo  de  competencia  con  el  argumento de que la sentencia del 3 de diciembre del 2002,  mediante  la  cual  la Corte Constitucional se pronunció sobre la exequibilidad  del  Decreto  2001,  concluyó  que la favorabilidad de las normas procesales se  determina  de  acuerdo  con el momento de la comisión del delito, de manera que  la  competencia  asignada  por  ese  Decreto  sólo era aplicable para conductas  acaecidas    desde    su    vigencia    y    no    para   las   realizadas   con  antelación.   

6.  El  Juzgado  Segundo  Penal del Circuito  Especializado,  mediante auto del 5 de febrero del 2003, admitió la colisión y  rechazó   la   competencia,  pues  que,  con  soporte  en  la  misma  decisión  constitucional,   concluyó   que   el   Decreto   2001  no  se  podía  aplicar  retroactivamente,  porque  se  infringiría el principio de legalidad, en cuanto  el   juez   y   el   procedimiento   deben   preexistir   a   la  comisión  del  delito.   

          El  expediente  se  remitió  a  esta  Sala  para  que  se dirima el  incidente.   

CONSIDERACIONES  

De   conformidad   con   el  artículo  18  transitorio  del  Código de Procedimiento Penal (Ley 600 del 2000), corresponde  a  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia resolver “los  conflictos  de competencia que se presenten en asuntos de la jurisdicción penal  entre  los  Jueces  Penales  del  Circuito  Especializados  y  un  Juez Penal de  Circuito”.   

1.  La resolución de acusación se formuló  por  los delitos de hurto calificado agravado, porte ilegal de armas y concierto  para  delinquir.  Si  bien  los  jueces  que  discuten  la  competencia no hacen  referencia  al  respecto,  se  entiende que ella versa sobre la última conducta  punible,  que  de  las  3  es  la  única  que en común regulan la Ley 733 y el  Decreto 2001 del 2002.   

          2.   El   artículo   5°   transitorio   original  del  Código  de  Procedimiento  Penal  (Ley  600  del 2000), en el numero 7 dijo que a los jueces  penales  del  circuito  especializados  competía  conocer “Del concierto para  cometer  delitos de terrorismo, narcotráfico, secuestro extorsivo, extorsión o  para  conformar escuadrones de la muerte, grupos de justicia privada o bandas de  sicarios,   lavado  de  activos  u  omisión  de  control  (C.  P.,  art.  340),  testaferrato  (C.  P.,  art.  326),  extorsión  en  cuantía  superior a ciento  cincuenta  (150) salarios mínimos mensuales”. Así, a su cargo no quedó todo  concierto  para  delinquir;  sólo  aquel  realizado  para  ejecutar  una de las  conductas allí señaladas.   

          3.  La  Ley  733  del  29 de enero del 2002 modificó la situación.  Decidió  adjudicar  el  concierto,  en  todas  su  modalidades  y  no sólo las  agravadas,  a  los  funcionarios  especializados. Su artículo 14 dispuso: “El  conocimiento  de  los delitos señalados en esta ley le corresponde a los jueces  penales  del  circuito  especializados”.  Por su parte, el 8° modificó en su  integridad  el  340  del  Código  Penal  (Ley  599  del  2000)  que tipifica el  concierto  para  delinquir.  Entonces, si todas las conductas punibles indicadas  en  esa  Ley  fueron  asignadas  a  los  jueces  especializados, es claro que el  mandato  incluyó  al  concierto en cualquier especie, como que el artículo 8°  lo reguló en su totalidad y no de manera parcial.   

          4.  Finalmente,  el  artículo  1-17  del  Decreto  2001  del  9  de  septiembre  del  2002  afirmó  que  los  funcionarios  especializados conocían  únicamente  del  “Concierto  para  delinquir  agravado según el inciso 2 del  artículo  340  del  Código  Penal”.  En el evento en estudio, la asociación  imputada  es la común del artículo 340-1, por lo que no se ubica dentro de las  previsiones  del  Decreto  de Conmoción Interior. Por tanto, aplicando la regla  general  del  artículo  77-b  procesal, la competencia corresponde a los jueces  del   circuito,   como,   además,   lo   ordena  el  artículo  2  del  Decreto  2001.   

5.  Las  normas  relacionadas  con  el  juez  competente  y  las  formas  con  las  que se deben adelantar los juicios, son de  aplicación  inmediata,  sin  consideración  al  momento  de la comisión de la  conducta  punible. Para cumplir esos lineamientos no es óbice la obligación de  acoger  las  disposiciones  rituales  de  efectos  sustanciales  que  de  manera  ultractiva  o  retroactiva  resulten  favorables  al sujeto pasivo de la acción  penal,  como  que  ello corresponde hacerlo al funcionario a quien, en virtud de  la ley vigente, corresponda el conocimiento del asunto.   

         6.  La  última  norma,  por  ser de orden público, se debe aplicar  desde  el  momento en que entró a regir, sin perjuicio de que, en respeto de la  garantía  fundamental del debido proceso, el funcionario competente, al decidir  el  asunto,  realice los juicios de favorabilidad tanto de las normas materiales  como de las procesales con efectos sustanciales.   

          7.  Estos  argumentos  no pierden vigencia en razón de la sentencia  de  la  Corte Constitucional, C-1.064, del 3 de diciembre de 2002 (M. P. Alfredo  Beltrán  Sierra).  En  efecto, del condicionamiento allí previsto “se colige  que  la  atribución  de  nuevas conductas   a  los  juzgados  penales  del  circuito  especializados  en  los  términos  del  Decreto  2001 de 2002 solo será factible respecto de hechos que  hayan  tenido  lugar con posterioridad a la vigencia de la norma, como sería el  caso  de  los  delitos de genocidio, delitos contra personas y bienes protegidos  por  el  Derecho  Internacional,  la  desaparición  forzada,  el desplazamiento  forzado  o  el  constreñimiento  ilegal  agravado  según  el  numeral  1° del  artículo 183 del Código Penal (numerales 1, 4, 6, 9 y 10)”.   

          “La  favorabilidad  que  deduce  la  Corte Constitucional para los  procesados  no  está  referida,  en  modo  alguno,  a  restringir el ámbito de  competencia  de  los  juzgados penales del circuito, pues el procedimiento y los  términos  señalados  por  la  ley  para  éstos son los generales, sino por el  contrario,   alude   a   la  jurisdicción  especializada,  por  cuanto,  es  el  procedimiento  previsto  para  ésta,  el  que  contiene  restricciones  que  se  reflejan  en  una mayor drasticidad en el régimen de libertades, obligatoriedad  en  la  definición  de  situación  jurídica  y en la imposición de medida de  aseguramiento,  exclusión de beneficios y subrogados, y reducción de términos  en  casos  de  flagrancia,  entre otros, régimen que es el señalado por la ley  como  excepcional,  en  las  normas  transitorias  del  Código de Procedimiento  Penal,  Ley 600 de 2000 y la ley 733 de 2002” (Corte Suprema de Justicia, Sala  de  Casación  Penal,  auto  del  18 de febrero del 2003, radicado 20.512, M. P.  Herman  Galán  Castellanos. Criterio reiterado el 4 de marzo del 2003, radicado  20.546, M. P. Édgar Lombana Trujillo).   

          La  competencia  se  asignará al Juzgado Once Penal del Circuito de  Cali.  Se  informará lo decidido al Segundo Penal del Circuito Especializado de  la misma ciudad.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

         1.  Asignar  la  competencia  para  conocer del juzgamiento seguido  contra    Manuel    Sandoval    Jiménez,     Harry     Stevenson     Martínez  Angulo   y   José  Rodolfo  Galindo  Lasso,  al  Juez  Once Penal del Circuito de  Cali.   

         2.  Comunicar  esta  decisión  al  Juez Segundo Penal del Circuito  Especializado de la misma ciudad.   

             Cúmplase.   

YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS   

FERNANDO       E.       ARBOLEDA  RIPOLL              HERMAN GALÁN  CASTELLANOS                

CARLOS   A.   GÁLVEZ  ARGOTE                                                    JORGE                               ANÍBAL                               GÓMEZ  GALLEGO             

ÉDGAR           LOMBANA  TRUJILLO                       ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                         JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

TERESA RUÍZ NÚÑEZ  

Secretaria   

    

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