20467(16-02-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 20467  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

          Magistrado  Ponente   

         EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

                                               Aprobado acta N° 008   

         

Bogotá,  D. C., dieciséis (16) de febrero  de dos mil cinco (2005).   

V   I   S   T   O  S   

Se pronuncia la Corte sobre la petición de  revisión   elevada   en   nombre   propio   por   el   condenado   RAMON  ANTONIO  ORTIZ  CARDONA, contra la  sentencia  condenatoria  de  fecha  11 de julio de 2001, proferida en su contra,  por  el  Tribunal  Superior  de  Distrito  Judicial  de  Cali por los delitos de  homicidio  agravado  y  porte ilegal de armas de fuego de defensa personal.   

  E L   E S C R I  T O   

El  citado  sentenciado, quien se encuentra  privado  de la libertad en la Cárcel del Distrito Judicial de Cali, actuando en  su  propio nombre, solicita a la Corte la revisión del proceso que se adelantó  en su contra.   

Afirma  que las declaraciones testimoniales  de  los  policías  que lo aprehendieron no conducen a esclarecer la verdad real  sobre  los  hechos  que  se  le  endilgan  sin  ninguna legalidad, cuando él es  inocente  y  prueba  de  ello  es la absorción atómica, la cual no miente como  mienten los efectivos de la Policía Nacional.   

Dice  además, que los señores Magistrados  confirmaron  la  sentencia  de  primera  instancia,  sin  tan  siquiera  leer el  expediente  y  observar  el  por  qué  fue  penada la persona, si existía o no  razón en la probanza.   

         CONSIDERACIONES DE LA CORTE   

De  conformidad  con  el  artículo 221 del  Código  de  Procedimiento  Penal,  la acción de revisión podrá ser promovida  por  cualquiera de los sujetos procesales que tengan interés jurídico y que se  encuentren   reconocidos  dentro  de  la  actuación  penal.  No  obstante,  tal  normativa  no  descarta que la demanda que pretende derrumbar la inmutabilidad y  firmeza  del  fallo  debe  presentarse  a través de un profesional del derecho,  toda  vez  que  la  misma  debe contener y respetar las exigencias técnicas que  establece  el  artículo  222  del mismo estatuto, lo que requiere de especiales  conocimientos jurídicos.   

Por  ello, de acuerdo con lo preceptuado en  el  artículo  127,  ibidem, el procesado sólo podrá ejercer su propia defensa  sin  necesidad  de  apoderado,  cuando  ostente la calidad de abogado titulado y  estuviere   autorizado  legalmente  para  ejercer  la  profesión,  conocimiento  jurídico   que   le   permite   afrontar   acciones   como   la  que  aquí  se  intenta.   

Así,  entonces,  como  el  condenado RAMON  ANTONIO  ORTIZ  CARDONA no ostenta la calidad de abogado, no puede ejercer dicha  titularidad,  la  que está facultado para adelantar pero con la representación  de  un  defensor,  quien  podrá  presentar  la  respectiva  demanda,  previo el  otorgamiento de poder para tal efecto.   

De   manera   reiterada  la  Sala  se  ha  pronunciado al respecto, así:   

“Ha  dejado  sentado  la  jurisprudencia  de  esta Corte que el sentenciado tiene legitimidad  para  promover  la acción de revisión contra un fallo adverso a sus intereses,  pues  el  hecho  de que no aparezca señalado en el artículo 233 del Código de  procedimiento  penal  entre  sus titulares, en modo alguno significa que carezca  de   ella   para   el   ejercicio  de  tan  excepcional  instrumento.   

“No  obstante  esto,  también  ha  dejado  en  claro  que  la única limitante prevista por el  ordenamiento  consiste en que la demanda se presente por un abogado titulado que  tenga  poder  especial para hacerlo, así sea el mismo profesional que intervino  en  el  trámite  ordinario,  o  de  un  defensor distinto, pues se trata de una  actividad   posterior   a   la   culminación  del  proceso,  que  comprende  la  elaboración  del  libelo según precisos requisitos formales, la invocación de  concretas  causales  legales,  el  correcto  señalamiento  de  los  fundamentos  jurídicos  y  fácticos,  la  relación  de  las  pruebas  que  se aportan para  demostrar  los  hechos  básicos  de  la petición, y una adecuada sustentación  compatible  con  la  naturaleza  de  la  causal  que se invoca, todo lo cual es,  evidentemente,   materia   de  especiales  conocimientos  jurídicos.   

“Por manera que  si  en el sentenciado concurre la calidad de profesional del derecho, bien puede  actuar  como  demandante  en  revisión bajo la condición de que se identifique  como  tal,  legitimidad  que  no resulta acreditada en el evento contrario, dado  que  la  presentación  de  la  demanda está reservada por la ley procesal a un  abogado  titulado  como  acto  de  postulación,  precisamente  por el carácter  eminentemente   técnico   y   rogado  que  el  instrumento  ostenta”.    1   

Como  puede  observarse, la consecuencia de  que   el   memorialista   no  sea  abogado,  necesariamente  se  refleja  en  el  desconocimiento  del  manejo  del  tema  de  la  revisión,  pues los argumentos  expuestos  en el memorial no tienen ninguna correspondencia ni coherencia frente  a la acción que se pretende adelantar.   

En  esas  condiciones,  lo  procedente  es  devolver  al  condenado  RAMON ANTONIO ORTIZ CARDONA el escrito mediante el cual  intenta interponer acción de revisión.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

         R E S U E L V E   

DEVOLVER   al  condenado  RAMON  ANTONIO  ORTIZ  CARDONA  el escrito mediante el cual dice interponer acción de revisión,  por los motivos expuestos en la parte motiva de esta decisión.   

Cópiese,      comuníquese      y  cúmplase.   

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                        HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                               EDGAR      LOMBANA  TRUJILLO   

ÁLVARO  O.  PÉREZ  PINZÓN                                        JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                          MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Radicación 18270, auto del 1° de noviembre de 2001,  M.P.  Dr.  Fernando  Arboleda Ripoll. Ver, entre otros, auto del 20 de agosto de  2002,  M.P.  Dr. Fernando Arboleda Ripoll. Radicados 20443, 20801 y 20714, autos  del  11  de  marzo y 27 de mayo de 2003, M.P. Drs. Jorge Aníbal Gómez Gallego,  Carlos     Augusto    Gálvez    Argote    y    Herman    Galán    Castellanos,  respectivamente.     

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