20318(11-02-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 20318  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

         Magistrado  ponente:   

         Dr.  EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

     Aprobado   Acta   No.   022   

         Bogotá,  D.C., once (11) de febrero de  dos mil tres (2003).   

         La Sala se pronuncia sobre la colisión  negativa  de  competencias planteada entre los Juzgados 31 Penal del Circuito de  Bogotá  y  6º   Penal del Circuito Especializado de esta misma ciudad, en  la  actuación  adelantada contra JOSÉ EMMER PALACIOS  MORENO  por  el  delito  de  tráfico, fabricación o  porte  de  armas  de  uso  privativo  de  las  fuerzas  armadas,  definido en el  artículo 366 del Código Penal.   

HECHOS  

         Al medio día del 7 de junio del pasado  año,  agentes de la Policía Nacional que cumplían labores de patrullaje en el  sector  de  “canteras”,  en  la  calle  69 con carrera 48 Sur del perímetro  urbano  de  esta  ciudad,  sorprendieron a JOSÉ EMMER  PALACIOS  MORENO  cuando llevaba entre sus prendas una  granada  de fragmentación, que adujo se había encontrado momentos antes en ese  lugar.    El   hallazgo  de  dicho  elemento  determinó  su  aprehensión.   

ACTUACIÓN PROCESAL  

          El  informe  de  la  captura  brindó  fundamento  a  la Fiscalía 326  Seccional de Bogotá, adscrita a la Unidad  de  Reacción  Inmediata,  para  disponer  la  apertura  de  la  investigación,  despacho   que   vinculó   al   imputado   PALACIOS  MORENO   en   indagatoria   y   practicó   algunas  pruebas.   Posteriormente,  la Fiscalía 271 de la misma categoría asumió  el   control   de  las  diligencias  y  resolvió  la  situación  jurídica  en  providencia  de  junio  13  de  2002,  mediante la cual afectó al sindicado con  detención  preventiva  por el delito de fabricación, tráfico y porte de armas  de  uso  privativo  de  las  fuerzas armadas, tipificado en el artículo 366 del  Código Penal.   

         En  la  etapa  instructiva,  atendiendo  petición  del procesado, la Fiscalía le formuló cargos con fines de sentencia  anticipada  y  como  el    imputado aceptó la autoría de la referida  conducta  punible, la actuación fue remitida al reparto de los Juzgados Penales  del Circuito de Bogotá para el proferimiento del respectivo fallo.   

          En  auto  de  noviembre 6 de 2002, el Juzgado 31 Penal del Circuito  de  esta  ciudad  se declaró incompetente para terminar de manera anticipada el  proceso,  en  el  entendido que de conformidad con el numeral 5º, del artículo  5º  transitorio  de  la  Ley  600  de  2000,  el  juzgamiento  de las conductas  definidas  en  el precitado artículo 366 del Código Penal le corresponde a los  Juzgados  Penales  del  Circuito  Especializados.    Por  tal  razón,  remitió  el  expediente a tal categoría de funcionarios no sin prevenir que de  no    ser   aceptado   dicho   argumento   proponía   colisión   negativa   de  competencias.   

         A  partir  de los hechos demostrados en  autos  y  con  apego al acta de formulación de cargos, el Juzgado 6º Penal del  Circuito  Especializado de esta capital colige que los mismos  “tipifican   un   delito  de  porte  de  municiones  (sic)  de  uso  privativo de las Fuerzas  Militares”,  de competencia de los Juzgados Penales  del  Circuito  con  sujeción  a  las  previsiones contenidas en el “artículo   23   del   Decreto   2001  de  2002”  (sic).   En consecuencia, rehusó el conocimiento del proceso,  aceptó  la  colisión  propuesta  y ordenó el envío del expediente a la Corte  para la definición del conflicto.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

         Al  tenor  del inciso 2º, artículo 18  transitorio  de  la  Ley  600 de 2000, la Sala tiene competencia para dirimir la  controversia  surgida  en  la  etapa  del  juicio  en  torno al conocimiento del  presente  proceso,  pues  se  plantea  en  asunto de la jurisdicción penal y se  encuentran  involucrados en ella un Juez Penal del Circuito Especializado y otro  funcionario judicial.   

             En   el  conflicto  que  suscita  la  intervención  de  la  Corte,  sin  duda  le  asiste  razón  al primer despacho  referido  en  precedencia,  no  obstante  el evidente yerro en el que incurre al  precisar  el  fundamento  normativo  del  criterio  esbozado y al categorizar el  objeto  material  de  la conducta punible investigada, cuya autoría admitió el  sindicado   en  la  diligencia  de  terminación  anticipada  de  la  actuación  respectiva.    

          En  efecto, el artículo 366 del actual estatuto penal contempla un  tipo  alternativo y compuesto, pues agrupa varios comportamientos referidos a un  mismo  bien jurídico, cada uno de los cuales podría configurar por si sólo un  hecho  punible  autónomo  en cuanto comportan diversas formas de afectación de  interés  tutelado.   La  disposición  en comento incrimina concretamente,  las  acciones  de  importar,  traficar, fabricar, reparar, almacenar, conservar,  adquirir,  suministrar  o  portar,  susceptibles  de  tener  diversos y plurales  objetos  materiales,  esto  es,  las armas o municiones de uso privativo de  las  fuerzas  armadas;  conductas que por razones de simple técnica legislativa  se compendian en una única disposición penal.   

          La  estructura del precepto analizado, entre otros efectos, permite  que  la  competencia  para  la  investigación  y  juzgamiento  de las conductas  alternativas  y compuestas definidas en él se asignen a diferentes funcionarios  judiciales,  conforme  fue  dispuesto  en el artículo 5º transitorio de la Ley  600  de  2000, disposición en relación con la cual la Sala tiene precisado que  la  asignación  del  ámbito  funcional  de  los  Juzgados Penales del Circuito  Especializados,  tratándose  de  la  figura  en  comento,  no se extendió a la  totalidad  de  las  conductas que por técnica legislativa lo integran, sino que  la  restringió  a algunas de ellas, concretamente, a la fabricación y tráfico  de  municiones  o  explosivos, de manera que los restantes comportamientos allí  también  reprimidos, por virtud de la cláusula general de competencia prevista  en  el  literal  b)  del  artículo  77  de  la Ley 600 de 2000, corresponden al  conocimiento  de  los  Jueces  Penales  del Circuito, desde luego, con sujeción  además al factor territorial (artículo 81 ibídem).   

          El  Decreto  2001  de  2002,  expedido  dentro  de  las  facultades  derivadas  de  la  conmoción interior, declarada a través del Decreto 1837 del  mismo  año,  prorrogada  en  el  Decreto  2555 de noviembre 8 de 2002, y con el  Decreto  245  de  2003,  limitó  aún  más  la competencia de los funcionarios  especializados  y  amplió  la  de los Juzgados Penales del Circuito, pues en el  numeral  24, artículo primero, no en la norma invocada por el despacho, dispuso  lo seguidamente indicado:   

“Artículo 1°. Competencia de los Jueces  Penales del Circuito Especializados.   

“Los   Jueces   Penales   del  Circuito  Especializados    conocen,    en    primera   instancia,   de   los   siguientes  delitos:   

…24.  De  los  delitos  señalados  en el  artículo  366  del  Código Penal, salvo que se trata del porte o conservación  de    armas    o    municiones    de    uso    privativo    de    las    fuerzas  armadas….”   

         El  Juzgado  31  Penal  del Circuito de  Bogotá  con  apoyo en el citado precepto del actual estatuto penal, pasando por  alto  que  se  encuentra  suspendido  en  su aplicación como consecuencia de la  reseñada  norma  expedida  al  amparo  de  la  conmoción interior, simplemente  predicó  la  falta  de  competencia  para  el  conocimiento de este proceso, no  obstante  informarse  en autos del porte de un artefacto catalogado como arma de  uso  privativo  de  la  fuerza  pública  en  el  artículo 8º, literal g). del  Decreto  2535  de  1993, conducta que incluso de conformidad con la disposición  que invoca estaba sometida a su conocimiento.   

         Ciertamente,  durante  la  vigencia del  numeral  5º  del  artículo  5º transitorio del estatuto procesal penal, en su  interpretación la Sala en lo pertinente concluyó:   

“…De  las conductas a que se refiere el  artículo   366,  ibidem,  son  de  competencia  del  juez  penal  del  circuito  especializado,  la fabricación y el tráfico de armas de fuego de uso privativo  de  las  Fuerzas  Militares  y  de municiones para las mismas, entendiendo en la  expresión  “tráfico”,  la importación, la reparación, el almacenamiento,  la conservación, la adquisición y el suministro.   

“Y  son  de  competencia  del  juez  del  circuito, el porte de armas de uso privativo de las  Fuerzas  Armadas  y  de  municiones  para  las  mismas  (negrillas     fuera     de     texto).   

“En   síntesis:  son  de  conocimiento  del  juez penal del circuito:   

“1.- El porte de armas de fuego de defensa  personal.   

2.- El porte de municiones de armas de fuego  de defensa personal.   

3.- El porte de explosivos.  

4.-  La  fabricación   y  tráfico de  armas de fuego de defensa personal.   

5.-  El  porte  de  armas  de  fuego de uso  privativo de las Fuerzas Armadas.   

6.-  El  porte  de municiones para armas de  fuego de uso privativo de las Fuerzas Armadas.   

“Son  de  conocimiento del juez penal del  circuito especializado   

“1.-   La fabricación y tráfico de  armas de fuego de uso privativo de las Fuerzas Armadas.   

2.- La fabricación y tráfico de municiones  para armas de fuego de uso privativo de las Fuerzas Armadas.   

3.- La fabricación y tráfico de municiones  para armas de fuego de defensa personal.   

4.-   La   fabricación   y  tráfico  de  explosivos….”1.   

          Por  otra  parte,  con  la  vigencia  de la norma proferida bajo el  régimen  de  excepción,  aplicable  a  los  procesos  en  curso  al  tenor del  artículo  3º  del Decreto 2001 de 2001, la competencia de los Juzgados Penales  del  Circuito  para el juzgamiento del porte ilegal de armas de uso privativo de  las   fuerzas  armadas,  como  quedó  atrás  reseñado,  simplemente  resultó  reiterada,  de  manera  que  ninguna discusión ofrece la del funcionario de esa  categoría involucrado en el conflicto.   

         

          Resta   indicar   que   la   acción  ejecutada  por  el  procesado  PALACIOS  MORENO, de llevar  consigo  y entre sus prendas el referido artefacto bélico cuando deambulaba por  el  sector  donde  se  llevó  a  cabo  la captura, no permite un encuadramiento  típico  diverso  de  su  porte,  como  se  imputó  además  desde la medida de  aseguramiento;  y por último, con miras a rectificar la equivocada apreciación  conceptual  del Juzgado 6º Penal del Circuito Especializado, que de conformidad  con   el   artículo  46  del  mencionado  Decreto  2535  de  1993  “se  entiende  por  munición,  la  carga  de  las armas de fuego  necesaria  para  su  funcionamiento  y  regularmente  está compuesta por:   vainilla,   fulminante,   pólvora   y  proyectil”,  condición   ni  remotamente  predicable  de  las  granadas  de  fragmentación,  catalogadas  como  armas  de uso privativo de la fuerza pública en el artículo  8º ibídem, insiste la Corte.   

         Por  todo  lo  anteriormente  esbozado,  fuerza  colegir  que  el  conflicto  negativo  de  competencias  debe  definirse  asignando  el conocimiento del presente proceso al Juzgado 31 Penal del Circuito  de  Bogotá,  al  que  se  remitirá  el  expediente  en  forma  directa  por la  Secretaría de la Sala.   

          En  mérito  de  lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala  de Casación Penal,   

RESUELVE   

               1.        DIRIMIR   la   colisión   negativa  de  competencias  planteada  entre  los  Juzgados 31 Penal del Circuito de Bogotá y  6º  Penal  del  Circuito  Especializado  de esta misma ciudad, en el sentido de  asignar  el  conocimiento  del  presente  asunto  al  primero  de  los despachos  mencionados.    

          2.  Por  la  Secretaría  de  la  Sala  enviar el proceso al Juzgado 31 Penal del Circuito de  Bogotá  para  los fines indicados en la parte motiva y comunicar esta decisión  al  Juzgado  6º  Penal del Circuito Especializado de esta misma ciudad anexando  fotocopia de esta providencia.   

        Cópiese y cúmplase,   

          Contra esta providencia no procede ningún recurso.   

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                          GERMAN  GALÁN CASTELLANOS                

CARLOS        A.        GÁLVEZ  ARGOTE                        JORGE  ANÍBAL   GÓMEZ   GALLEGO                   

ÉDGAR    LOMBANA   TRUJILLO                              ÁLVARO    O.    PÉREZ  PINZÓN           

MARINA PULIDO DE BARÓN  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  Secretaria   

    

1 Auto  de  colisión  de  competencias  de  septiembre  28  de  2001, M.P. Dr. Jorge E.  Córdoba Poveda, radicado 18.711.      

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