20153(11-03-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 20153  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

MAGISTRADO  PONENTE   

ÁLVARO  ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN   

APROBADO ACTA No. 32  

Bogotá, D. C., once (11) de marzo del dos mil  tres (2003).   

VISTOS  

          Se  pronuncia  la  Sala  sobre  la  admisibilidad  de  la demanda de  casación  excepcional  presentada  por  la  Procuradora 91 Judicial Penal II de  Cúcuta  contra  la  sentencia dictada por el Tribunal Superior de esa ciudad el  16  de  julio  de  2002, mediante la cual confirmó en su integridad la expedida  por  el Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado el 9 de abril del mismo  año.   

ANTECEDENTES   

          El  28  de  noviembre  de  2001,  miembros  del Gaula de la Policía  Nacional  capturaron en la ciudad de Cúcuta a JESÚS ALBERTO IBÁÑEZ SIRIS y a  DANIEL  SÁNCHEZ  RAMÍREZ,  quienes  venían  extorsionando  a un tendero de la  misma  ciudad.  El  señor  IBÁÑEZ tenía en su poder una pistola calibre 380,  con proveedor, y 10 cartuchos.   

          Después  de  resolverse  la situación jurídica de los sindicados,  el  señor IBÁÑEZ SIRIS manifestó su voluntad de acogerse a los beneficios de  la  sentencia  anticipada,  para  cuyos  efectos  el  26  de  febrero de 2002 se  celebró  audiencia  de  formulación de cargos. En esta oportunidad aceptó ser  autor  de  los  delitos  de  extorsión  y  porte  de  arma  de fuego de defensa  personal.   

            El  9  de  abril  de  2002,  el Juzgado Primero Penal del Circuito  Especializado  de  Cúcuta  decretó  la  nulidad  parcial  de  la diligencia de  formulación  de  cargos  porque  consideró  que,  dadas  sus  características  –calibre  9  milímetros,  proveedor  con capacidad para 12 cartuchos y funcionamiento semiautomático-, el  arma  debía  considerarse  de  uso privativo de la fuerza pública. En la misma  providencia,  condenó  al  procesado  a  las  penas  de  37 meses y 10 días de  prisión  e  inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones públicas  por  el  mismo término, como autor del delito de extorsión, en la modalidad de  tentativa.   

          Inconforme  con  la  declaratoria  de  nulidad,  la  Procuradora  91  Judicial  II  interpuso  recurso  de apelación contra el mencionado fallo, que,  sin  embargo,  fue confirmado en su integridad por el Tribunal Superior mediante  sentencia del 16 de julio del año en curso.   

  LA  DEMANDA   

          La  representante  del  Ministerio  Público  invocó como causal de  casación  el  inciso 3º. del artículo 205 del Código de Procedimiento Penal,  por  considerar necesario que la Corte unifique su jurisprudencia en torno a las  características   que  se  deben  tener  en  cuenta  para   determinar  la  naturaleza de las armas de fuego.   

          Después   de   transcribir  apartes  de  la  sentencia  de  segunda  instancia  relativos  a  la  calificación  jurídica  de la conducta punible de  porte  del  arma, que el Tribunal estima de uso privativo de la fuerza pública,  la  recurrente desarrolló el cargo a partir del entendimiento de los artículos  8º.  y 11º. del Decreto 2535 de 1993 e hizo referencia a diversos antecedentes  jurisprudenciales  emanados  de  esta  Sala, que considera contradictorios, para  solicitar  finalmente  que  “se  unifique la jurisprudencia relacionada con el  acápite  que  nos  ocupa y materia de este recurso extraordinario de casación,  dictando  las  pautas  orientadas a enriquecer los criterios de interpretación,  alcance y aplicación del citado Decreto 2535 de 1993”.   

CONSIDERACIONES   

          La  Sala  inadmitirá  la  demanda y declarará desierto el recurso,  por las siguientes razones:   

          1.  En  virtud de la declaratoria de inexequibilidad del inciso 2º.  del  artículo  210  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  que  consagraba la  oportunidad  en  que  debía  presentarse  la  demanda  de casación, recobraron  vigencia  las  normas  del  Decreto 2.700 de 1991 que regulaban el procedimiento  para interponer y sustentar la impugnación.   

          Con  relación a la casación discrecional, sin embargo, el trámite  no  guarda  absoluta identidad con el previsto en el anterior estatuto procesal,  porque  a  diferencia  de  la  fórmula empleada en el artículo 2181,  el  inciso  3º.  del artículo 205 del actual código dispone que “De manera excepcional,  la  Sala  Penal de la Corte Suprema de Justicia, discrecionalmente, puede     admitir     la     demanda    de    casación…”,  lo cual supone que ahora, en el mismo escrito, el libelista  debe  i)  exponer las razones por las cuales la Corte debe examinar la demanda y  ii)  sustentar  el  recurso  ceñido  a los requisitos  formales  previstos  en  el  artículo  212  de  la  Ley 600 de 2000.   

          2.  Como se advierte de la simple reseña de la demanda que se dejó  hecha  en  el  anterior  apartado, la recurrente confundió la causal que hacía  procedente  la impugnación, es decir, alguna de las consagradas en el artículo  207  del estatuto procesal, con los motivos que evidenciaban la necesidad de que  la Sala desarrollara la jurisprudencia.   

          Por  esta razón, en lugar de precisar si la sentencia impugnada era  violatoria  directa  o  indirectamente  de  la  ley  sustancial,  no  estaba  en  consonancia  con  los  cargos  formulados  en  la audiencia que se realizó para  efectos  de  la  terminación  anticipada del proceso, o se había dictado en un  juicio  viciado de nulidad; de formular el cargo y exponer sus fundamentos, como  lo   manda  el  numeral  3º.  del  artículo  212,  la  libelista  redujo  su escrito al cumplimiento de los  dos  primeros numerales de esta norma, lo que hace inadmisible la demanda según  lo dispone el artículo 213 del mismo estatuto.   

          En  mérito  de  lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

          Inadmitir   la   demanda   de   casación  presentada  por  la  Procuradora 91 Judicial Penal II de Cúcuta y, en su lugar,  declarar desierto el recurso.   

          Contra      esta     decisión     procede     el     recurso     de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN          FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL   

HERMAN  GALÁN  CASTELLANOS              CARLOS A.  GÁLVEZ ARGOTE   

JORGE  ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO              ÉDGAR  LOMBANA TRUJILLO   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                           YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Así  decía  su  inciso  3º.:  “De  manera  excepcional, la Sala Penal de la Corte  Suprema  de justicia, discrecionalmente, puede aceptar  un  recurso  de  casación  en casos distintos de los  arriba  mencionados,  a  solicitud  del procurador, su delegado, o del defensor,  cuando  lo  considere  necesario  para  el  desarrollo de la jurisprudencia o la  garantía de los derechos fundamentales”.     

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