19852(11-02-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  19852   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Aprobado Acta No. 22.  

          Bogotá, D.C., febrero once de dos mil tres.   

VISTOS  

          Conceptúa  la  Corte  sobre  la  solicitud  de  extradición  de la  ciudadana    colombiana    CLARA    INÉS   GIL   DE  SALGE,     también     conocida     como     “La  Mona”,  formalizada por el  Gobierno  de los Estados Unidos de América mediante Nota Verbal No. 1139 del 22  de agosto de 2002.   

LA SOLICITUD  

          El  Gobierno  de  los  Estados  Unidos,  a través de su Embajada en  Colombia,  solicitó  la  detención  provisional  con  fines de extradición de  CLARA  INÉS  GIL  DE  SALGE,  mediante  la  Nota  Verbal No. 1066 del 23 de agosto de 2001, en atención a que  el  8  de  marzo  de  2001,  la  Corte  Distrital  de los Estados Unidos para el  Distrito  Este  de  Nueva  York profirió en contra de aquella la acusación No.  01-CR-0256  (JM),  por  conspirar  para  distribuir  cocaína  y poseerla con la  intención  de  distribuirla.  El  mismo  día,  el  Tribunal de Distrito de los  Estados  Unidos  Distrito Oriental de Nueva York profirió el auto de detención  01CR256   (JM)   “para   dar  contestación  a  una  acusación”.   

El  Ministerio  de  Relaciones Exteriores de  Colombia  dio  traslado  de  esta  solicitud  al  Ministerio  de  Justicia y del  Derecho,  y  al  Fiscal General de la Nación, quien mediante resolución del 22  de  octubre de 2001 ordenó la captura con fines de extradición de CLARA  INÉS  GIL DE SALGE, la cual se hizo  efectiva el 25 de junio de 2002 en la ciudad de Bogotá.   

          Con  Nota  Verbal  1139 del 22 de agosto de 2002, el Gobierno de los  Estados   Unidos   de  América  formaliza  ante  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  la  solicitud  de  extradición  de  la  referida ciudadana quien es  requerida    “para   dar   contestación   a   una  acusación” por conspirar para distribuir cocaína y  poseerla con la intención de distribuirla.   

          Para  formalizar  la  solicitud  de  extradición  se  allegaron los  siguientes  documentos  debidamente traducidos y legalizados por el Consulado de  Colombia en Washington:   

          Copia  de  la  acusación  formulada  por el Jurado el 8 de marzo de  2001 (fol. 57 y 58).   

          Copia  del auto de detención 01CR256 (JM) expedido el 8 de marzo de  2001  por  el  Tribunal  de  Distrito de los Estados Unidos Distrito Oriental de  Nueva   York   “para   dar   contestación   a  una  acusación” (fol. 53 y 54).   

          Disposiciones  del  Código  Penal de los Estados Unidos, relevantes  al  caso:  Título 21, Sección 846; Título 21, Sección 841 (b)(1)(A)(ii)(II);  Título  21,  Sección  841 (a)(1); Título 18, Sección 2; Título 18, Sección  3551 y ss (fol. 60 a 65).   

          Declaración   jurada   de   Roberto   J.  Yoos,  Agente especial de la Administración Antidroga  del  Departamento  de  Justicia  de  los  Estados  Unidos,  quien  condujo  como  investigador  principal  las averiguaciones que determinaron la acusación de la  requerida      en     extradición     (fol. 46 a 51).   

          Declaración  jurada  de  la  Asistente Fiscal de los Estados Unidos  Suzanne McDermott, donde hace  una  presentación  de  los  procedimientos  policiales y judiciales efectuados,  así  como  del  compromiso  de  responsabilidad  de  la  solicitada  (fol. 68 a  78).   

         

          La actuación en Colombia ha sido la siguiente:   

La  Oficina  Jurídica  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  remitió  a  la  Fiscalía General de la Nación la nota  verbal  No.  1066  del  23  de  agosto de 2001, procedente de la Embajada de los  Estados  Unidos  de  América, por cuyo medio solicita la detención provisional  con  fines  de  extradición  de  CLARA  INÉS  GIL DE  SALGE. El señor Fiscal General de la Nación accedió  a  lo solicitado, a través de la resolución del 22 de octubre de 2001 (fol. 8,  12 ss).   

La  captura de la requerida se produjo el 25  de  junio  de  2002  en la ciudad de Bogotá. Se comprobó su identidad mediante  cotejo   dactiloscópico   de   la  tarjeta  decadactilar  suministrada  por  la  Registraduría  Nacional del Estado Civil con las huellas tomadas después de su  captura (fol. 24, 32 ss).   

          La   Oficina  Jurídica  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  remitió  a la Fiscalía General de la Nación y al Ministerio de Justicia y del  Derecho  la  nota  verbal  No.  1139  del 22 de agosto de 2002, procedente de la  Embajada  de  los  Estados  Unidos  de  América,  mediante  la  cual sustenta y  formaliza  la  solicitud de extradición de CLARA INÉS  GIL DE SALGE (fol. 139, 140, 132 a 135).   

La  solicitada  se  encuentra  privada de su  libertad en la Cárcel El Buen Pastor de Bogotá.   

El  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  conceptuó   mediante  oficio  OAJ.E.  2323  del  23  de  agosto  de  2002,  que  “por  no  existir  Convenio  aplicable  al  caso  es  procedente  obrar  de  conformidad  con  las  normas  pertinentes del Código de  Procedimiento   Penal   colombiano”,  y  el  señor  Ministro   de  Justicia  envió  la  actuación  a  esta  Sala  para  los  fines  establecidos en el artículo 517 de la Ley 600 de 2000.   

Iniciado el trámite previsto en el artículo  518  del  Código  de Procedimiento Penal colombiano, el 19 de noviembre de 2002  se  resolvió  acerca  de  las  pruebas solicitadas por la defensa y en la misma  decisión  se ordenó correr el traslado para que los intervinientes presentaran  sus  alegatos,  los  cuales  en  efecto  fueron  allegados  por  la apoderada de  CLARA  INES DE SALGE y por el  Ministerio Público.   

Ante la renuncia de la defensora contractual  de  la  solicitada  y como no  designó  nuevo  apoderado  pese a haber sido informada de ello, el pasado 13 de  septiembre  se  le  nombró  un  abogado  de  oficio;  estando  la actuación al  Despacho  de  la  Magistrada Ponente, otorgó poder a un profesional del derecho  para que la represente en este trámite.   

ALEGATOS     DE  CONCLUSIÓN   

          El Ministerio Público:   

Considera  que se reúnen en este asunto las  exigencias  establecidas  en  el artículo 520 del estatuto procesal penal, para  que  la  Corte  emita  concepto  favorable  a  la  extradición  de CLARA  INÉS GIL DE SALGE solicitada por el  Gobierno de los Estados Unidos.   

          Señala  que a la solicitud se acompañó la totalidad de documentos  señalados  en  el artículo 513 de la Ley 600 de 2000, debidamente autenticados  y traducidos.   

En  punto  de la doble incriminación expone  que  el  cargo  por  conspiración  para  violar  las  leyes  sobre  posesión y  distribución  de  cocaína  en  los  Estados Unidos encuentra su equivalente en  nuestro   derecho   en   el   inciso   2º   del   artículo   340  del  Código  Penal.   

          A    su    vez,   el   comportamiento   censurado   a   CLARA  INÉS  GIL DE SALGE por distribuir y  poseer  con  intención  de distribuir cocaína, también se encuentra reprimido  en el artículo 376 de la Ley 599 de 2000.   

Acerca  de  la identidad de la solicitada en  extradición,  el  Ministerio  Público estima que los datos suministrados sobre  ella  en  la  nota  verbal  de  Estados  Unidos,  el  número  de  su cédula de  ciudadanía,  la identificación presentada al designar su apoderada contractual  y   el   cotejo  dactiloscópico  efectuado  entre  sus  huellas  y  la  tarjeta  decadactilar  que  reposa  en  la  Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil,  permiten tener por satisfecho el requisito.   

Sobre  la equivalencia de decisiones indica,  que  el  enjuiciatorio  del  Gran Jurado guarda semejanzas esenciales y formales  con  nuestra  resolución  acusación,  en cuanto dispone la apertura del juicio  donde   se   va   a  debatir  la  responsabilidad  o  inocencia  de  la  persona  involucrada.   

Finalmente  señala  que los comportamientos  por  los cuales se acusó a la solicitada no constituyen delito político, y que  respecto  del  primer  cargo  debe  precisarse  en el concepto que no procede la  extradición  por  los  comportamientos  cometidos  con  anterioridad  al  17 de  diciembre de 1997.   

          La Defensa:   

          La  defensora designada por CLARA INÉS GIL  DE  SALGE pide a la Corte emitir concepto negativo a la  solicitud  de  extradición  de  su  representada,  pues  considera  que  en  la  actuación  no  se menciona con claridad la fecha y el lugar de comisión de los  comportamientos  por  los  cuales  fue  acusada,  y  que  por ello no es posible  determinar  si  estos fueron anteriores o posteriores al Acto Legislativo del 16  de   diciembre   de   1997,   circunstancia   que   imposibilita   verificar  si  constitucionalmente  es  procedente  acceder  a lo solicitado por el Gobierno de  los Estados Unidos.   

SE  CONSIDERA:   

Aclaración  previa   

Reiteradamente ha señalado esta Sala, que la  extradición   corresponde   a  un  instrumento  de  cooperación  internacional  previsto  normativamente  (Convención, Tratado, Convenio, Constitución, o Ley,  según  el caso) dirigido a evitar la evasión de la justicia por parte de quien  ha  infringido  la  ley,  y que por tanto no se aviene con la noción de proceso  judicial   orientado   a  juzgar  la  conducta  de  quien  es  reclamado  en  el  exterior.   

Por  lo  expuesto,  en  el  trámite  de  la  extradición  no  hay  lugar  a  censurar  la  validez  o  mérito  de la prueba  recaudada  por  las autoridades extranjeras, el lugar de los hechos, la forma de  participación  o  el  grado de responsabilidad del solicitado, la calificación  jurídica  de  los  hechos,  la competencia del órgano judicial, la validez del  proceso  adelantado  en  el  extranjero,  la  pena  imponible,  pues  todo  ello  corresponde  a  la  órbita  de  competencia  exclusiva  y  excluyente del país  solicitante,  y  su  alegación  debe hacerse al interior del proceso adelantado  por las autoridades de aquel.   

          Adicional  a lo anterior se ha precisado, que el pronunciamiento que  la  Corte  Suprema  de  Justicia  hace  en sede de extradición no constituye un  fallo  que  haga  tránsito  a  cosa juzgada, sino un concepto no susceptible de  impugnación,  que  sólo  vincula  al Gobierno nacional si es negativo, pues en  caso  de  ser  favorable queda en “libertad de actuar  según las conveniencias nacionales”.   

Como  según  lo  expresó  el Ministerio de  Relaciones  Exteriores dentro de este trámite no existe tratado de extradición  vigente  entre  Colombia  y  los Estados Unidos de América, se debe decidir con  fundamento   en   lo   dispuesto   por   el   Código   de  Procedimiento  Penal  colombiano.   

          Es  pertinente señalar que con anterioridad al Acto Legislativo del  16  de  diciembre  de  1997 que modificó el artículo 35 de la Carta Política,  era  improcedente  por  disposición  constitucional conceder la extradición de  nacionales  por  nacimiento;  por  tanto,  si el primer cargo que el Gran Jurado  formula   a   CLARA  INÉS  GIL  DE  SALGE    comprende    varias    conductas    ocurridas    “En  o  alrededor de 1992 hasta el 20 de julio de 1998 o alrededor de  esa  fecha”,  y  se  ha  acreditado que la requerida  nació  en  Bogotá  el  7  de  mayo  de  1949,  es  imperioso destacar que esta  solicitud   de   extradición   sólo   resulta   procedente   respecto  de  los  comportamientos  posteriores  a  la  fecha  del  mencionado  Acto Legislativo de  1997.   

          Advertido  lo anterior, a la Sala le corresponde, según lo indicado  en  el  artículo  520  del  estatuto  procesal  penal,  rendir  concepto  sobre  la  validez formal de la documentación presentada, la  demostración  plena de la identidad del solicitado, la concurrencia de la doble  incriminación,  la  equivalencia de la providencia proferida en el extranjero y  el  cumplimiento  de lo previsto en tratados públicos,  cuando fuere el caso.   

          1.        Validez formal de la documentación   

          El  Gobierno  de  los  Estados  Unidos de América solicita por vía  diplomática  la  extradición  de  CLARA INÉS GIL DE  SALGE   a  través  de  su  Embajada  en  Colombia;  para  tal efecto anexa copia de la acusación formulada  por  el  Gran  Jurado  el  8  de marzo de 2001 donde se relacionan las conductas  objeto de censura, así como los lugares y fechas de su ocurrencia.   

          También  allega  copia del auto de detención 01CR256 (JM) expedido  el  mismo  día  por  el  Tribunal  de  Distrito  de los Estados Unidos Distrito  Oriental  de  Nueva York contra la señora GIL DE SALGE  “para  dar contestación a  una   acusación”;  las  declaraciones  juradas  de  Roberto   J.  Yoos,  Agente  especial  de  la  Administración  Antidroga del Departamento de Justicia de los  Estados  Unidos,  y  de  la  Asistente Fiscal de los Estados Unidos Suzanne   McDermott,   que   además   de  confirmar  los  pormenores  de la acusación, especifican los datos de identidad  de  la  solicitada y relacionan las disposiciones normativas aplicables al caso;  documentos  que  obran  en  traducción  al castellano certificada y autenticada  conforme  a  la  legislación  prescrita  por el Estado requirente, y con firmas  autenticadas ante la Cónsul de Colombia en Washington, D.C.   

          Este requisito se encuentra satisfecho.   

2.                Plena     identidad     de     la  requerida   

Está suficientemente acreditada la identidad  de  la  persona  solicitada,  sobre  lo  cual no existe reparo de su parte, pues  CLARA  INÉS  GIL DE SALGE se  ha  identificado  y  firmado  como  tal en este trámite. Existe correspondencia  entre  el  número  de  cédula  de  ciudadanía  que fue informado en las notas  verbales  1139  y  1066,  y  el  que  fue anotado en los poderes otorgados a los  abogados para que la representen.   

Además  se  cuenta  con  la  demostración  técnica  de su identidad a través del resultado positivo que arrojó el cotejo  dactiloscópico  de  la  tarjeta  decadactilar  remitida  por  la Registraduría  Nacional  del Estado Civil a su nombre, y las huellas tomadas con ocasión de su  captura.   

Se  trata  de  una  mujer  nacida  en  Bogotá  el 7 de mayo de 1949, de  nombre   CLARA   INÉS   GIL   DE   SALGE,   cuyos   apellidos   de   soltera  son  GIL  GIL,  también conocida  como  “La  Mona”.  Es  la  misma  persona  solicitada en extradición por el  Gobierno  de  los Estados Unidos, capturada el 25 de junio de 2002 por orden del  Fiscal    General   de   la   Nación,   aspecto   no   controvertido   por   la  defensa.   

          La exigencia, entonces, se encuentra satisfecha.   

          3.        Principio de la doble incriminación   

CLARA   INÉS   GIL  DE  SALGE     es    solicitada    “para  dar contestación a una acusación”  en  el  caso  No.  01-CR-0256  (JM), por los cargos que se le formularon el 8 de  marzo  de  2001 en la resolución de acusación dictada por el Gran Jurado de la  Corte   Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Este  de  Nueva  York.   

“CARGO UNO. En o  alrededor  de  enero  de  1992  hasta  el 20 de julio de 1998 o alrededor de esa  fecha,  siendo  ambas  fechas  aproximadas  e  inclusivas,  dentro  del Distrito  Oriental  de  Nueva York y en otros lugares, los acusados CLARA GIL, alias “La  Mona”,  y  JOSÉ  LUIS MARTÍNEZ, junto con otros, con conocimiento de causa e  intencionadamente  conspiraron  para  distribuir  y  poseer con la intención de  distribuir  cocaína,  una sustancia controlada en la Tabla II, así violando lo  previsto  en  la  Sección  841 (a)(1) del título 21 del Código de los Estados  Unidos.  (Título  21  del  Código  de  los Estados Unidos, Secciones 846 y 841  (b)(1)(A)(ii)(II);  Título 18 del Código de los Estados Unidos, Secciones 3551  y ss)”.   

“CARGO DOS. El 18  de  junio  de  1998  o  alrededor  de  esa fecha, dentro del Distrito Central de  California,   los  acusados  CLARA  GIL,  alias  “La  Mona”,  y  JOSÉ  LUIS  MARTÍNEZ,  junto  con  otros,  con  conocimiento  de  causa e intencionadamente  distribuyeron  y poseyeron con intenciones de distribuir cinco kilogramos o más  de  una  sustancia  que contenía cocaína, una sustancia controlada en la Tabla  II.  (Título  21  del Código de los Estados Unidos, Secciones 841 (a)(1) y 841  (b)(1)(A)(ii)(II);  Título  18 del Código de los Estados Unidos, Secciones 2 y  3551   y   ss)”.   (fol.   56   y   57).   

Las normas del Código de Estados Unidos que  consideran violadas las autoridades de allí son:   

Título   21,   Sección   846:   

“Tentativa  y  conspiración.  Cualquier  persona  que  intente  o conspire a cometer cualquier  delito  definido  en  este subcapítulo será castigada con las mismas penas que  se  prevén  para  el delito cuya comisión era el objetivo de la tentativa o la  conspiración”.   

Título  21, Sección 841 (b)(1)(A)(ii)(II):   

“(b) Las penas.  Con  excepción  de lo previsto en las Secciones 859, 860 o 861 de este título,  cualquier  persona que hubiere violado la subsección (a) de esta sección será  castigada con las penas siguientes:   

(1)(A)  En  el  caso  de  una  violación  concerniente a la subsección (a) de esta sección que trata de…   

(ii)  5  kilogramos  o más de una mezcla o  sustancia que contenga una cantidad perceptible de:   

(II)  cocaína,  sus  sales,  sus isómeros  ópticos  y  geométricos,  y  las  sales  de los isómeros….tal persona será  castigada  con  la  pena  de  encarcelamiento  por un término de no menos de 10  años ni más de la cadena perpetua…”.   

Título 21, Sección 841 (a)(1):  

“(a)   Actos  ilícitos.  Con  la  excepción  de  lo  que  autorice este sub-capítulo, será  ilegal  que  cualquier  persona con conocimiento de causa o intencionadamente…   

(1)  fabrique,  distribuya,  o  dispense, o  posea  con  intención  de  fabricar,  distribuir  o  dispensar,  una substancia  controlada”.   

Título 18, Sección 2:  

“(a)  El  que  cometa  un  delito  en contra de los Estados Unidos o apoye, instigue, aconseje,  ordene,  induzca  o  logre  su  perpetración,  será  castigado  en  calidad de  autor.   

(b)  El  que  intencionalmente cause que se  lleve  a cabo un acto el cual, si él u otro lo ejecutara directamente sería un  delito  en  contra  de  los  Estados  Unidos,  será  castigado  en  calidad  de  autor”.   

Título 18, Sección 3551 y ss:  

“Generalmente,  salvo  en  las  circunstancias  específicamente  previstas,  un reo que ha sido  condenado  por  un  delito  sancionado  en  cualquier ley federal, inclusive las  secciones  13  y  1153  de  este título, que no sea ley del Congreso que aplica  exclusivamente  al  Distrito  de  Columbia  o al Código Uniforme de la Justicia  Militar,  será  castigado  de  acuerdo  con  lo previsto en este capítulo para  poder  realizar  los  propósitos expuestos en los subpárrafos (A) hasta (D) de  la  sección 3553 (a)(2), en cuanto que los propósitos apliquen visto todas las  circunstancias del caso particular”.   

Los  cargos  por  los  cuales se acusó a la  señora   GIL   DE   SALGE  encuentran  su  equivalencia en las siguientes disposiciones de Ley 599 de 2000,  cuyo texto es el siguiente:   

Artículo  340,  modificado por el artículo  8º de la Ley 733 de 2002:   

“Concierto para  delinquir.  Cuando  varias personas se concierten con el fin de cometer delitos,  cada  una de ellas será penada, por esa sola conducta, con prisión de tres (3)  a seis (6) años.   

Cuando el concierto sea para cometer delitos  de    …tráfico    de    drogas   tóxicas,   estupefacientes   o   sustancias  sicotrópicas…  la  pena  será  de  prisión  de seis (6) a doce (12) años y  multa  de  dos  mil  (2.000) hasta veinte mil (20.000) salarios mínimos legales  mensuales”.   

Artículo 376:  

“Tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes.  El  que  sin  permiso de autoridad  competente,  salvo  lo  dispuesto  sobre  dosis para uso personal, introduzca al  país,  así  sea  en  tránsito  o  saque  de  él,  transporte, lleve consigo,  almacene,  conserve,  elabore, venda, ofrezca, adquiera, financie o suministre a  cualquier  título droga que produzca dependencia incurrirá en prisión de ocho  (8)  a  veinte  (20)  años  y  multa  de  mil  (1.000) a cincuenta mil (50.000)  salarios mínimos legales mensuales”.   

Artículo 29:  

“Autores.  Es  autor  quien  realice la conducta punible por sí mismo o utilizando a otro como  instrumento…Son  coautores  los  que,  mediando un acuerdo común, actúan con  división  de  trabajo  criminal atendiendo la importancia del aporte…El autor  en  sus  diversas  modalidades  incurrirá  en la pena prevista para la conducta  punible”.   

En  el asunto que concita la atención de la  Sala,  al cotejar las normas invocadas por Estados Unidos como país requirente,  con  las  disposiciones  internas  de  Colombia, fácilmente se advierte que las  conductas  de  conspiración  o concertación para portar o distribuir droga que  produzca  dependencia  física  o  psíquica,  como  la  cocaína, se encuentran  penalizadas  tanto  allí  como  acá;  de  igual  forma,  en  ambos  países se  encuentra  regulada  la  figura  de  la  autoría, predicable, en este caso, del  comportamiento mencionado en precedencia.   

Así  mismo,  en ambas naciones se sanciona,  adicionalmente   a   la   conspiración   o  concertación  para  infringir  las  disposiciones  sobre  drogas  prohibidas,  la  conducta  autónoma  de fabricar,  distribuir,   poseer,   elaborar,   vender,   ofrecer,   dispensar,  etc,  tales  sustancias,    circunstancia    que    evidencia   una   vez   más   la   doble  incriminación.   

          El   Gran  Jurado  forma  parte  del  poder  judicial  en  el  país  requirente,  y  se  basó  para  acusar  a  la  requerida  en extradición en un  procedimiento  adelantado  por  agentes  de  la  Administración  Antidroga  del  Departamento  de  Justicia  de  los Estados Unidos, que permitió establecer que  CLARA  INES  GIL,  quien  ya  había  sido  condenada  en 1985 por delito mayor federal de narcotráfico en La  Florida,   tenía   una   organización   para   distribuir   cocaína   en  ese  país.   

          Así  las cosas, se encuentra acreditado que los comportamientos por  los  que  se  acusó  a  CLARA  INÉS  GIL  en  los  Estados  Unidos son igualmente considerados delictivos en  Colombia,  se  les  ha  asignado  una  pena  mínima  superior  a los 4 años de  prisión,  y  además,  no  corresponden  a  delitos  que tengan el carácter de  políticos  o  de  opinión,  luego  se  tiene por satisfecha la exigencia de la  doble incriminación.   

          Este requisito legal se cumple a satisfacción.   

4.            Equivalencia de la providencia proferida  en el extranjero   

Estima la Sala que también este requisito se  encuentra  acreditado, pues la acusación del Jurado Federal es equivalente a la  resolución   acusatoria   establecida  en  el  artículo  397  del  Código  de  Procedimiento Penal colombiano.   

          Así,  pues,  según la documentación debidamente aportada por vía  diplomática,   autenticada  y  traducida,  la  acusación  señala  los  cargos  imputados   y   las   disposiciones   del  país  requirente  que  se  estimaron  violadas.   

En la acusación se relacionaron los lugares  de  ocurrencia  de  los  comportamientos  (Distrito  Oriental de Nueva York), su  fecha  (En  o  alrededor  de  1992  hasta  el 20 de julio de 1998 para el primer  cargo,  y  el  18  de  junio  de  1998  o alrededor de esa fecha para el segundo  cargo),  el nombre de la acusada, CLARA GIL, también conocida como “La Mona”.   

Adicionalmente se allegaron dos declaraciones  juradas  en  respaldo  a  la  solicitud  de extradición, la primera rendida por  Roberto   J.  Yoos,  Agente  especial  de  la  Administración  Antidroga del Departamento de Justicia de los  Estados  Unidos,  y  de  la  Asistente Fiscal de los Estados Unidos Suzanne    McDermott,   que   apoyan   la  actuación  e indican el compromiso de responsabilidad de la requerida, luego es  evidente  la  equivalencia  entre la acusación del Gran Jurado y la resolución  acusatoria   establecida  en  nuestro  sistema,  obviamente,  se  trata  de  una  equivalencia material y no de identidad de formas.   

         

La  exigencia dispuesta por el legislador se  satisface a plenitud en este asunto.   

Ahora  bien,  el  Gobierno  Nacional  está en la obligación de exigir que la extraditada no vaya  a  ser  juzgada  por  conductas  punibles  distintas  a  las  que  motivaron  la  solicitud,  ni  sometida  a  tratos  crueles,  humanos  o  degradantes,  y si la  legislación  del  Estado requirente pena con la muerte el injusto que motiva la  extradición,  la  entrega  se  hará  bajo  la  condición  de que tal pena sea  conmutada,  de  conformidad  con  la preceptiva del artículo 512 del Código de  Procedimiento Penal.   

RESPUESTA   A   LOS  ALEGATOS   

         

Por  lo  dicho,  el concepto favorable de la  Corte   a   la  extradición  de  CLARA  INES  GIL  DE  SALGE,  coincide  con  las  consideraciones que en tal  sentido presentó el Ministerio Público.   

Sobre los alegatos de la defensa, orientados  a  que  el  concepto  de la Corte sea negativo por existir duda acerca de si los  hechos   imputados   a   la  solicitada  en  extradición  fueron  anteriores  o  posteriores   al  16  de  diciembre  de  1997,  estima  la  Sala  que  ello  fue  suficientemente  respondido  al delimitar en el tiempo las conductas por las que  resulta  procedente conceder la extradición, esto es, respecto de las ocurridas  con  posterioridad al 16 de diciembre de 1997, sin que por ello el concepto deba  ser desfavorable, como lo solicita la defensora.   

Respecto   del   cargo  segundo,  ocurrido  “El  18  de  junio  de  1998  o  alrededor  de  esa  fecha”  no  campea,  como  se vio en precedencia, la  duda  que  con  relación a él introduce la apoderada como para que el concepto  fuera negativo.   

Por  lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL, emite CONCEPTO FAVORABLE a la solicitud de  extradición  de  la  ciudadana  colombiana CLARA INÉS  GIL  DE  SALGE,  también conocida como “La Mona”,  formulada  por  el  Gobierno  de  los Estados Unidos de América a través de su  Embajada   en   Bogotá,   sólo   en  relación  con  las  conductas  cometidas  con    posterioridad   al   16   de   diciembre   de  1997,  frente  a  las  cuales  el  Gobierno  Nacional,  además,  está  en  la  obligación de exigir que la  extraditada  no  vaya  a  ser juzgada por conductas punibles distintas a las que  motivaron  la  solicitud, ni sometida a tratos crueles, humanos o degradantes, y  si  la  legislación  del  Estado  requirente  pena con la muerte el injusto que  motiva  la  extradición, la entrega se hará bajo la condición de que tal pena  sea  conmutada,  de  conformidad con la preceptiva del artículo 512 del Código  de Procedimiento Penal.   

Por la Secretaría de la Sala, comuníquese  esta  determinación  a la requerida CLARA INÉS GIL DE  SALGE,  a  su  defensor,  al  Agente  del  Ministerio  Público  y al Fiscal General de la Nación para lo de su cargo con relación al  detenido preventivamente con fines de extradición.   

Devuélvase  la actuación al Ministerio de  Justicia y del Derecho para los trámites subsiguientes de ley.   

YESID   RAMÍREZ  BASTIDAS   

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL         HERMAN    GALÁN  CASTELLANOS   

CARLOS AUGUSTO GÁLVEZ  ARGOTE         JORGE  ANÍBAL GÓMEZ  GALLEGO   

ÉDGAR    LOMBANA    TRUJILLO                  ÁLVARO          ORLANDO          PÉREZ  PINZÓN   

MARINA   PULIDO  DE  BARÓN   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria   

    

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