19698(05-05-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 19698  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N°  037  

Bogotá D. C.,  cinco (5) de mayo de dos  mil cuatro (2004).   

V    I   S   T   O  S   

Resuelve la Corte la admisibilidad formal de  la   demanda  de  casación  presentada  a  nombre  del  procesado  RAFAEL IGNACIO RIVERA CHÁVEZ.   

LA DEMANDA DE CASACIÓN  

Luego de referirse a los hechos y comentar la  decisión  del  sentenciador  de  segundo  grado,  el libelista formula un cargo  contra  la sentencia del Tribunal en el que invoca la violación indirecta de la  ley  sustancial  que  llevó  a  la  aplicación incorrecta del artículo 68 del  Decreto  100  de  1980,  al  negarse  el  subrogado  de la condena de ejecución  condicional a su defendido.   

Recuerda  el actor que el argumento invocado  por  el  Tribunal Superior de  Bogotá, en fallo del 24 de abril de 2001, a  través  del cual lo condenó a la pena de 36 meses de prisión como responsable  de  una  infracción  a  la  Ley  30 de 1986, radicó en el hecho que si bien es  cierto  reunía  el  aspecto objetivo, no lo mismo podía concluirse del aspecto  subjetivo  dado  el nocivo influjo a nivel nacional e internacional que conlleva  el  tráfico de estupefacientes, sumado a las particulares circunstancias en que  fue  cometido,  lo  que  lleva  a  colegir  al  Tribunal  que  se requiere de un  tratamiento penitenciario.   

En  estas  condiciones,  sostiene  que  el  Tribunal     incurrió     en     un     error    in  judicando  como  fue  ignorar  las  pruebas  que en su  criterio  imponían  la  obligación  de  conceder el subrogado de la condena de  ejecución  condicional,  pues  dentro  del  expediente  existían  documentos y  certificaciones  acerca  de  la  carencia de antecedentes penales del procesado,  que  comprobaban  su  grado  de  instrucción,  así  como también que ejercía  labores  de  servicio  a  la  comunidad, que colaboró con la administración de  justicia  al  acogerse  a sentencia anticipada, que posee una familia por la que  tiene que responder, entre otras cosas.   

Esto  lleva  a concluir al demandante que el  Tribunal  en el fallo censurado “ignoró por completo  la  existencia  de  las anteriores pruebas y tuvo como medio de convicción para  negar  la  suspensión  de  la  ejecución  de  la  sentencia a mi defendido …  aspectos     netamente     subjetivos    y    no    objetivos    …”.   

Con este proceder, asevera, se quebrantó el  artículo  246  del Decreto 2700 de 1991 como quiera que la negativa de conceder  el  subrogado no se soportó en pruebas legal, regular y oportunamente allegadas  al proceso.   

Por  estos  motivos  solicita  se  case  la  sentencia y se acceda a conceder el mencionado sustituto penal.   

LA     CORTE  CONSIDERA   

La  demanda  de  casación presentada por el  defensor  del sentenciado, no reúne los requisitos de claridad y precisión que  para   ser   admitida   establecen   las   normas   que   regulan  la  casación  penal.   

En  efecto,  si  bien es cierto el censor se  preocupó  por  señalar  las  pruebas  que en su criterio fueron omitidas en su  consideración,  lo  que  justifica  la  queja  bajo presupuestos de un error de  hecho  por  omisión  probatoria, se quedó en un mero enunciado sin desarrollo,  en  la  medida  que  no  señaló la trascendencia del vicio, como quiera que no  ilustra  a la Corte cómo los medios de convicción que cita y que echa de menos  en  la  valoración probatoria hubieran llevado a una conclusión diferente a la  que  se  arribó,  es decir, hubieran contrarrestado el sustento del Tribunal en  cuanto  a que por razón del aspecto subjetivo no era procedente conceder el, en  ese entonces, subrogado de la condena de ejecución condicional.   

En  otras  palabras, en los mismos términos  utilizados  en  la  dialéctica  empleada por el demandante, si el Tribunal para  negar  el  sustituto  penal  se  soportó  en  aspectos subjetivos, el censor ha  debido  identificar  y  resaltar  estos  elementos  tenidos  en  cuenta  por  el  sentenciador,  para  demostrar que su apreciación o valoración fue defectuosa,  pues  la simple queja por razón de la supuesta omisión en la consideración de  las  pruebas  por  él  referidas, sin tocar los elementos probatorios en que se  sustentó  el  Tribunal  para negar el subrogado, deja a la Corte sin saber cual  es la verdadera extensión de la propuesta casacional.   

Al  no  hacerlo,  simplemente  lleva  a  la  conclusión  que  la  crítica carece de demostración en punto de la incidencia  del  supuesto  yerro en el fallo, por lo que la Sala, en virtud del principio de  limitación,  no  puede  entrar  a  enmendar,  complementar o corregir el cargo,  imponiéndose la inadmisión de la demanda.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

         R E S U E L V E   

Inadmitir   la  demanda    de   casación   presentada   por   el   defensor   de   RAFAEL    IGNACIO    RIVERA    CHÁVEZ.  En  consecuencia,  se  declara  desierto  el  recurso  extraordinario de casación interpuesto.   

Contra  esta  decisión  no  procede ningún  recurso.   

Comuníquese y cúmplase.  

HERMAN    GALÁN  CASTELLANOS   

JORGE  ANIBAL  GÓMEZ  GALLEGO                   ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

EDGAR    LOMBANA  TRUJILLO                             ÁLVARO ORLANDO PÉREZ  PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN                              JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                              MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA    RUÍZ  NÚÑEZ   

Secretaria   

    

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