19595(17-07-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 19595  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente  

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN   

Aprobado Acta Nº 082  

Bogotá  D.  C., diecisiete (17) de julio del  dos mil tres (2003).   

VISTOS  

          Decide  la  Sala  sobre  la admisibilidad de la demanda de casación  presentada  por  el  defensor  de YIMMER ACUÑA LIZCANO  contra la sentencia del 3 de mayo del año dos mil dos  (2002),  mediante  la  cual  el  Juzgado  2º  Penal  del  Circuito  de  Ibagué  confirmó,  con modificación de la pena, la condena impuesta por el Juzgado 1º  Penal  Municipal  de  esa  ciudad  a  dicho procesado y  Javier  Arciniégas  Gallego como autores del delito de  extorsión,   en   la  modalidad  de  tentativa,  cometido  contra  Carlos Augusto Lozano.   

HECHOS  

          En  la  ciudad  de Ibagué, a mediados del mes de noviembre de 1994,  dos   individuos  se  presentaron  en  la  residencia  del  señor  Carlos  Augusto  Lozano quienes, aduciendo  que  pertenecían  al  F-2  y  que  tenían  una orden de captura contra él, le  solicitaron    ciento   veinte   mil   pesos   ($120.000)   a   cambio   de   no  conducirlo.   

          La   víctima  puso  tales  hechos  en  conocimiento  de  la  Unidad  Investigativa  antiextorsión y secuestro del Cuerpo Técnico de Investigación;  organismo  que  dispuso  un  operativo  durante  el cual se logró la captura de  Javier  Arciniégas Gallego y  se   estableció   que   en   los   acontecimientos   participaba   YIMMER  ACUÑA LIZCANO, ambos agentes de la  Policía Nacional.   

ANTECEDENTES  RELEVANTES   

          Mediante  providencias  del 29 de noviembre de 1994 y 1º de febrero  de  1995,  el  Juzgado 9º penal Municipal de Ibagué decretó sendas medidas de  aseguramiento   contra   los   agentes  de  la  Policía  Nacional  Javier  Arciniégas  Gallego  y  YIMMER  ACUÑA LIZCANO,  como presuntos responsables del delito de extorsión. (Folios 45 a  54; 79 y 80; 97 a 101).   

          El  13  de  noviembre  de  1996,  la  Fiscalía 15 delegada ante los  jueces  penales  municipales  de  Ibagué  profirió  resolución  de acusación  contra  los  señores  Javier  Arciniégas  Gallego  y  YIMMER  ACUÑA  LIZCANO  como  presuntos  autores  del  delito  de extorsión tipificado en el artículo 355 del Código Penal anterior.   

          Conforme  a  constancia  secretarial  que obra al respaldo del folio  223,  la  resolución  acusatoria  quedó  ejecutoriada  el  28  de noviembre de  1996.   

          El  14  de  septiembre  del  2001  el Juzgado 1º Penal Municipal de  Ibagué   encontró  que  Javier  Arciniégas  Gallego  y  YIMMER ACUÑA LIZCANO  eran  responsables del delito de extorsión consagrado  en  el  artículo 355 del Decreto 100 de 1980, modificado por la Ley 40 de 1993,  en  el  grado  de  tentativa;  por  esa  circunstancia  y por haber reparado los  perjuicios  le  impuso  a cada uno de los sentenciados una pena de prisión  por el término de cincuenta y cuatro (54) meses. (Fls. 445 a 454).   

          El  3 de mayo del 2002, el Juzgado 2º Penal del Circuito de Ibagué  confirmó  el  sentido condenatorio de la sentencia apelada por la defensa, pero  redujo  el monto de la pena privativa de la libertad a treinta y ocho (38) meses  y  ocho  (8)  días.  Fallo  contra el cual interpuso el recurso de casación el  defensor de YIMMER ACUÑA LIZCANO.   

LA  DEMANDA   

          Sin  manifestar  que  acudía al recurso extraordinario de casación  por  la  vía excepcional, el defensor de YIMMER ACUÑA  LIZCANO  formuló tres cargos contra la sentencia del 3  de  mayo  del 2002 dictada por el Juzgado 2º Penal del Circuito de Ibagué; dos  por vía de la causal primera y el último por la tercera.   

          Primer cargo.   

          Al  amparo de la causal primera de casación, el impugnante acusa la  sentencia   de  segundo  grado  por  violación  directa  de  la  ley   por  aplicación  indebida  del artículo 355 del Código Penal anterior, por cuanto,  en  su  opinión,  la  disposición  aplicable  era  la  del  artículo  140 que  describía   el   delito  de  concusión  por  ser  el  sujeto  activo  servidor  público.   

          Segundo cargo.   

          También  al  amparo  de  la causal primera de casación pero por la  vía  de  la violación indirecta el libelista atribuye al sentenciador un error  de  hecho  por  falso  juicio  de existencia respecto al oficio 8314 agregado al  folio  77  del  cuaderno  original de la Fiscalía en el cual se informa que por  resolución  del  11 de julio de 1987 se decretó una medida de aseguramiento de  detención    preventiva    contra   Carlos   Augusto  Lozano,  declarado reo ausente. Lo anterior por cuanto  los  jueces  de  las  instancias  aseguraron  que  contra el señor Lozano  no  existían órdenes de captura,  la cual, debe darse por hecho, que existió.   

          Tercer cargo.   

          El  demandante  invoca la causal tercera de casación por considerar  que  el  proceso  está viciado de nulidad por las siguientes circunstancias: el  acta   de  posesión  de  una  de  las  defensoras  de  oficio  de  YIMMER  ACUÑA no está firmada por el juez  y  el  secretario;  el  juzgado  que  recibió  la  actuación  que le envió la  fiscalía, no dictó auto ordenando avocar el conocimiento.   

          Esas  omisiones, en criterio del impugnante, generaron violación al  derecho de defensa quien se mantuvo un tiempo sin defensa técnica.   

          Corolario  de  lo  anterior, el casacionista solicita a la Corte que  restablezca  el  orden  jurídico  en  el  sentido de modificar la calificación  jurídica  de  extorsión  en  el  grado  de  tentativa  por  la  de  concusión  igualmente  tentada.  Y  que, subsidiariamente se decrete la Prescripción de la  acción penal respecto del delito de concusión.   

CONSIDERACIONES  

          El  recurso  de  casación  es  de  naturaleza  extraordinaria,  por  tratarse  de  una  forma  de impugnación resuelta exclusivamente por el órgano  límite  de  la  jurisdicción  penal,  por una causales específicas, previstas  taxativamente  por  el  legislador,  que  deben  ser  postuladas  y  demostradas  mediante  una  técnica  lógico  jurídica  que  ha  sido  desarrollada  por la  jurisprudencia de la Sala atendiendo a las finalidades del recurso.   

          Así  mismo es una vía de impugnación que no opera respecto de los  fallos  proferidos  en  cualquier  proceso  penal;  de ahí también proviene su  carácter extraordinario.   

          De  conformidad  con lo establecido por el artículo 205 del Código  de  Procedimiento  Penal,  el  recurso de casación procede contra los fallos de  segunda  instancia proferidos por los Tribunales Superiores de Distrito Judicial  y  el  Tribunal  Militar en los procesos adelantados por delitos sancionados con  pena   privativa   de   la   libertad   cuyo   máximo   exceda   de   ocho  (8)  años.   

          No  obstante,  el  inciso  3º  de  la  disposición citada consagra  situaciones  de  excepción  a  la  norma  general allí establecida, por cuanto  permite  que se acceda al recurso extraordinario en procesos dictados por dichas  autoridades  cuando  el  delito por que se procede está sancionado con una pena  privativa  de  la  libertad  inferior  a  ocho  (8) años; o cuando la dicta una  autoridad  distinta,  esto  es,   un juez del circuito, a condición de que  ello   sea  necesario  para  “el  desarrollo  de  la  jurisprudencia”  o  “la  garantía        de        los       derechos       fundamentales”.   

          Bajo    tales   parámetros,   cuando   se   instaura   el   recurso  extraordinario  de  casación la demanda debe reunir los presupuestos de forma y  de  fondo  relacionados  en  el  artículo  212 del estatuto procesal penal, que  permiten  identificar  plenamente  cuál  es  el  fallo objeto de impugnación y  quiénes  los  sujetos  procesales vinculados a la actuación respectiva. Luego,  en  forma  lógica  y  concatenada se debe expresar la causal que se invoca, los  fundamentos  de  hecho y de derecho sobre los cuales se sustenta su concurrencia  y  las  normas  que resultaron infringidas; dado que la casación es el medio de  garantizar la legalidad de un fallo.   

          Cuando   se   interpone   el   recurso  de  casación  por  la  vía  excepcional,  adicionalmente  a  los  requisitos ya comentados, constituye carga  procesal  para  el  demandante  suministrar  a  la  Corte  los argumentos que le  permitan   ejercer  la  discrecionalidad  para  admitirla  relacionados  con  la  existencia  de  uno de los dos motivos en virtud de los cuales resulta viable la  impugnación  en  esta  sede,  consistentes  en  que  se violó alguna garantía  fundamental  o  que  es  necesario desarrollar la jurisprudencia en el punto que  plantea el libelista.   

          En  este  caso,  los señores YIMMER ACUÑA  LIZCANO  y Javier Arciniégas Gallego fueron procesados  por  el  delito  de  extorsión  el  cual,  para la época de los hechos, estaba  sancionado  con pena privativa de la libertad de cuatro (4) a veinte (20) años;  sin  embargo, la sentencia de segunda instancia fue emitida por un Juzgado Penal  del  Circuito  y no por un Tribunal Superior o el Tribunal Militar; por ello, el  presente  proceso  no debería acceder a la casación, bajo las normas generales  que la rigen.   

          En   esas   condiciones   la   única   opción   para   obtener  un  pronunciamiento  en  esta  sede  habría  sido  la  de  la vía excepcional. Sin  embargo,  el demandante se limitó a presentar la demanda, como si se tratara de  un  recurso  de  casación  común,  sin  advertir  que  estaba  promoviendo  la  discrecionalidad  de  la  Sala.  Por  tanto, tampoco abordó la demostración de  alguno  de  los  motivos  contemplados  en  la ley que conducirían a la Corte a  abrirle paso a la impugnación extraordinaria.   

          La  falencia anotada es suficiente para inadmitir la demanda, habida  cuenta  la  naturaleza rogada del recurso extraordinario impide a la Sala entrar  a  interpretarla  para  extraer  un  motivo  no  expuesto y no sustentado que le  permita darle viabilidad a esta impugnación.   

          En  mérito  de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia en Sala de  Casación Penal,   

RESUELVE  

          INADMITIR  la demanda de casación que por  la   vía  excepcional  se  presentó  a  nombre  del  sentenciado  YIMMER ACUÑA LIZCANO.   

          Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

          Cópiese,    notifíquese    y    devuélvase    al    Tribunal   de  origen.   

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

HERMAN   GALÁN   CASTELLANOS                  CARLOS AUGUSTO GÁLVEZ ARGOTE   

Permiso  

JORGE  ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO                  ÉDGAR LOMBANA TRUJILLO   

ÁLVARO  ORLANDO  PÉREZ PINZÓN                  MARINA PULIDO DE BARÓN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                  MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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