19537(19-01-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 19537  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr.   YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS   

Aprobado Acta N° 03  

          Bogotá,   D.   C.,  diecinueve  (19)  de  enero  de  dos  mil  seis  (2006).   

V   I   S   T   O   S   

La  Sala  se  pronuncia  de  fondo  sobre la  demanda  de  revisión  presentada  por  la  apoderada de ÓSCAR EVERALDO MUÑOZ  DURÁN,  contra  la  sentencia  de primer grado proferida el 31 de julio de 2000  por  el  Juzgado  Militar  de  Primera  Instancia  del  Comando del Batallón de  Infantería  No.  19  “General  Joaquín  París” de San José del Guaviare,  confirmada  el  31 de octubre del mismo año por el Tribunal Superior Militar de  esta  ciudad,  mediante  las  cuales  su  representado  fue condenado como autor  penalmente  responsable  del  delito de deserción a la pena principal privativa  de la libertad de siete (7) meses de arresto.   

H   E   C   H   O   S   

          Al  Batallón  de  Infantería  No.  19  “Joaquín  París”  del  Ejército  Nacional  de  Colombia,  con  sede  en  San  José  del  Guaviare, se  encontraba  adscrito  el  Soldado regular ÓSCAR EVERALDO MUÑOZ DURÁN, a quien  el  6  de  diciembre  de  1998  le fue concedida una licencia de doce (12) días  dentro  del  plan  de  moral y bienestar, sin embargo, vencido dicho término se  abstuvo  de  presentarse  a  su  Unidad  de  origen,  sin que hubiera podido ser  localizado posteriormente.   

ACTUACIÓN  PROCESAL   

La  investigación de los anteriores sucesos  fue  abierta  formalmente el 2 de marzo de 1999 y a ella fue vinculado, mediante  declaración  de  persona  ausente,  ÓSCAR EVERALDO MUÑOZ DURÁN a quien se le  definió  su  situación  jurídica  con  medida  de aseguramiento de detención  preventiva  sin  beneficio  de  excarcelación  como posible autor del delito de  deserción,    contemplado    en    el   artículo   115   del   Código   Penal  Militar.   

Finalizado el ciclo instructivo y remitido el  proceso  al  Juzgado  Militar  de Primera Instancia del Batallón de Infantería  N°  19 “General Joaquín París” de San José del Guaviare, dictó fallo de  primer  grado  el 31 de julio de 2000, por cuyo medio condenó a ÓSCAR EVERALDO  MUÑOZ  DURÁN  a la pena principal de siete (7) meses de arresto al encontrarlo  autor  penalmente  responsable  del  delito  deserción, cuya ejecución dispuso  simultáneamente al reiterar la captura del sancionado.   

La  anterior  sentencia  fue consultada y el  Tribunal  Superior  Militar  la  confirmó  en  providencia del 31 de octubre de  2000, decisión que surtió ejecutoria el 15 de noviembre de 2000.   

Pasado  algún  tiempo,  según información  suministrada   por   la   apoderada  de  ÓSCAR  EVERALDO  MUÑOZ  DURÁN,  más  exactamente  el  10  de  octubre de 2001, su representado fue retenido con fines  preventivos  de  identificación  en la Estación de Policía de Fontibón, y al  enterarse  los  funcionarios  de  la  existencia de orden de captura a nombre de  dicha  persona,  proveniente  del Batallón “General Joaquín París” de San  José  del  Guaviare,  lo privaron de la libertad durante 36 horas, lapso a cuyo  vencimiento  lo  liberaron  al  no  disponer  de  los  documentos confirmatorios  pertinentes.   

El  anterior  suceso  condujo  a la mandante  judicial  a  solicitar  a  la Auditoría 22 de Guerra de Brigada de Apiay, Meta,  copias  de  los  fallos condenatorios dictados por dicha jurisdicción en contra  de  su  procurado  y  contando  con  ellos,  el  22 de octubre de 2001 presentó  memorial  al Juzgado Penal Militar de Primera Instancia de la citada población,  mediante  el  cual  pidió  “realizar  el  respectivo trámite para obtener la  revocación”  de  las  citadas  providencias  por  haber  sido  suplantada  la  identidad  de  su poderdante por la de otra persona, autoridad que mediante auto  del  24 de octubre subsiguiente sugirió a la peticionaria ejercer la acción de  revisión,   sin  embargo,  para  no  correr  el  riesgo  de  lesionar  derechos  fundamentales  de  terceros  dispuso  suspender  transitoriamente  la  medida de  aseguramiento   adoptada   en   contra   del   procesado   dentro   de   aquella  actuación.   

Obra,   además,  providencia  del  22  de  noviembre  de  2002,  a  través  de  la cual el Juzgado Cuarto Penal Militar de  Brigada  de Villavicencio decretó al prescripción de la pena de siete meses de  arresto  impuesta  al Soldado regular ÓSCAR EVERALDO MUÑOZ DURÁN y dispuso la  cancelación de las órdenes de captura impartidas en su contra.   

LA    DEMANDA   

1. Se originó en la  privación  de  la  libertad  que sufrió ÓSCAR EVERALDO MUÑOZ DURÁN el 10 de  octubre  de  2001, alrededor de las 10:00 de la noche y durante 36 horas, cuando  fue  retenido  por  miembros  de  la  Policía  de Fontibón al aproximarse a su  residencia  después  de  concluir la jornada laboral de conductor de vehículos  de  servicio  público  y no llevar consigo documentos de identidad y existir en  su  contra  orden  de captura expedida por el Batallón “Joaquín París” de  San  José  del  Guaviare derivada del fallo condenatorio proferido en contra de  persona  con  igual  nombre  al  suyo, por el delito de deserción, sin que haya  tenido vinculación alguna con el Ejército Nacional.   

2. Con fundamento en  la  causal  tercera  del  artículo  220  del  Código  de  Procedimiento  Penal  -Ley 600 de 2000-,  se  solicita  la revisión del proceso  porque  con  posterioridad  a  la sentencia condenatoria dictada por el Tribunal  Superior  Militar  aparecen  nuevas  pruebas,  no  conocidas  al  tiempo  de los  debates.   

La  libelista  sostiene la ajenidad penal de  ÓSCAR   EVERALDO   MUÑOZ   DURÁN  con  base  en  los  siguientes  hechos:  la  indefinición  de la situación militar de su representado; el extravío, en dos  ocasiones,  de  la  cédula  de ciudadanía a él otorgada, ocurrido durante los  años  de  1995 y 1998; el establecimiento de su residencia en forma continua en  la  transversal  40 A  #3-76, barrio Primavera de esta capital, durante los  últimos  10  años que lleva conviviendo extramatrimonialmente con Martha Ligia  Fresneda  Tapias  y  con  el  hijo  común  de 6 años de edad, Francisco Camilo  Muñoz  Fresneda;  el  ejercicio  permanente  de la conducción de vehículos de  servicio  público  en  esta ciudad, desde que cumplió los 18 años de edad; la  diferencia  existente  entre  las notas civiles del vinculado al proceso penal y  las  de  su  procurado,  en  cuanto  a  la fecha de nacimiento, el nombre de los  padres, el estado civil y el lugar de residencia.   

En respaldo de sus afirmaciones, a la demanda  anexó  fotocopia  de  los  siguientes  documentos: de la cédula de ciudadanía  79’654.442  expedida  en  Bogotá  al acabado de mencionar; original del registro de bautismo expedido por  la  Arquidiócesis  de  Bogotá y de la licencia de conducción; de las cédulas  de  ciudadanía expedidas a los padres y compañera permanente del peticionario;  del  registro  civil  de  nacimiento  del menor Cristian Camilo Muñoz Fresneda,  hijo  de éstos; del carné estudiantil y de la certificación de la Asociación  de  Padres  de  Familia  a  la  cual  pertenecen;  de  los  registros civiles de  nacimiento  de  cuatro  hermanos  de  ÓSCAR  EVERALDO  MUÑOZ  DURÁN;  de  las  declaraciones  extraprocesales  rendidas  por  Martha  Ligia  Fresneda  Tapias y  Blanca  Adela  Durán  de  Muñoz, compañera permanente y madre del demandante,  respectivamente;  de los testimonios extraprocesales ofrecidos por Miguel Ángel  Susatama  Muñoz y Julián Augusto Rodríguez Muñoz, empleadores del accionante  en  el  sector  del  servicio  de  transporte público y certificación sobre el  mismo hecho.   

          3.  Con base en lo anterior, la demandante  solicita  la invalidación de los fallos de primer y segundo grado proferidos en  contra  de  ÓSCAR  EVERALDO  MUÑOZ  DURÁN,  con el fin de “…recuperar, de  (sic)   forma   definitiva,   el   derecho   fundamental   a   su  buen  NOMBRE,  INDIVIDUALIZACIÓN e IDENTIFICACIÓN”.   

ACTUACIÓN    SURTIDA   EN   LA  CORTE   

          1.  Admitida  la  demanda  y  recibido  el  expediente  en  esta Corporación, de conformidad con la previsión contenida en  el  artículo  224 del estatuto procesal penal, se dispuso surtir traslado a los  intervinientes   para   que   solicitaran   la  práctica  de  las  pruebas  que  consideraran  conducentes  a  los  fines  de  la  presente  acción, oportunidad  procesal  que  aprovechó  la  apoderada  especial  del sentenciado para allegar  constancia  del Tribunal Superior Militar sobre la confirmación de la sentencia  condenatoria de primer grado dictada en contra de su representado.   

2.           Intervino el  Procurador  Segundo  Delegado  para  la  Investigación  y el Juzgamiento Penal,  elevando   solicitud   de   los   siguientes  elementos  materiales  de  prueba:  Inspección  judicial  con  la participación del Teniente Antonio José Dangond  Culzat  para  que  diga  si ÓSCAR EVERALDO MUÑOZ DURÁN es el soldado desertor  que  estuvo  bajo  el  mando de éste; información a la Registraduría Nacional  del  Estado  Civil  para  verificar  si el acabado de nombrar, durante los años  1995   a  1998,  solicitó  la  expedición  del  duplicado  de  su  cédula  de  ciudadanía;  prueba grafológica con el fin de cotejar la escritura plasmada en  el  formulario de ingreso al Ejército del antes mencionado con las muestras que  se tomen al accionante.   

3.  En providencia  del   31  de  octubre  de  2003  el  Magistrado  Ponente  decretó  las  pruebas  solicitadas  por  el  Ministerio Público, dispuso oficiosamente la realización  de  otras  y  postergó el pronunciamiento sobre la conducencia y pertinencia de  las  aportadas  con  la  demanda para el momento de dictar providencia de fondo.  Para  la  práctica  de  las  decretadas comisionó a la Fiscalía General de la  Nación.   

          4.  Agotado  el  trámite  probatorio  se  corrió  traslado  a  los  intervinientes  para  que presentaran sus alegaciones  conclusivas,  como  en  efecto  se  allegaron  por  parte  de la apoderada y del  Ministerio Público.   

          ALEGATOS  DE   LOS  SUJETOS  PROCESALES   

1.             La  representante  judicial  de  ÓSCAR  EVERALDO MUÑOZ DURÁN:   

Recaba  en  la  invalidación  de los fallos  condenatorios  de primer y segundo grado proferidos en contra de dicho ciudadano  e  insiste  en la protección de los derechos fundamentales al reconocimiento de  la  personalidad  jurídica  (cita  la  sentencia  de  la  Corte  Constitucional  T-090  de  1996),  al  buen  nombre  (SU-082 de 1995), a la  honra  (T-411 de 1995), a la  libre   circulación   y   al  hábeas  data  vulnerados  a  través  de  dichas  providencias  en  cuanto  fueron  dictadas  en  contra de un soldado regular del  Ejército  Nacional  quien  al  vincularse  al  Batallón  de Infantería N° 19  “General  Joaquín  París” de San José del Guaviare, se identificó con el  nombre  y cédula de ciudadanía de su poderdante, peticiones que sustenta en la  cabal demostración de los siguientes hechos:   

    

* El  extravío,  en  dos  ocasiones,  del  documento  de  identidad  expedido  por la  Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil al accionante, evidenciado mediante  inspección judicial practicada en dicha institución.     

    

* El  establecimiento  del  domicilio  único  y  permanente  de su representado en el  inmueble   paterno   ubicado   en   la   transversal   40  A  N°  3-76  de esta capital, desde que inició la  convivencia  con  su  compañera  Martha  Ligia  Fresneda  Tapias,  con quien ha  procreado  dos  hijos, suceso demostrado con los testimonios circunstanciados de  los  padres  y  los hermanos que han integrado el mismo núcleo familiar durante  aproximadamente 10 años atrás.     

    

* La  dedicación  exclusiva  a  la conducción de automotores de servicio público en  esta  ciudad,  comprobada con los testimonios de los empleadores Miguel Susatama  Muñoz y Rubén Darío Castiblanco.     

    

* La  total  ausencia  de prestación de servicio militar que le ha impedido legalizar  su  situación  castrense  y específicamente demostrada con los testimonios, de  los  por aquel entonces, Teniente Antonio José Dangond Culzat y Capitán César  Giovanny  Gómez Pacheco, quienes fueron enfáticos en descartar la coincidencia  entre el soldado desertor y el demandante.     

    

* La  inexistencia   de   los  documentos  diligenciados  por  el  soldado  sancionado  penalmente  al  ser incorporado al Ejército en contraste con el pronunciamiento  en su contra de sendos fallos condenatorios.     

2.                 El       Ministerio   Público:   

El  Procurador  Segundo  Delegado  para  la  Investigación  y el Juzgamiento Penal solicita a la Sala que “…se  conceda  la revisión de la actuación,  y  se  proceda  conforme  a  lo  regulado en el artículo 227-2 de la Ley 600 de  2000”,  por  estimar  que la causal consagrada en el numeral 3º del artículo  220  del  citado  cuerpo  normativo,  invocada  por  la  libelista, se encuentra  fundada.   

Parte  del desconocimiento de los artículos  322  y  331-5º de la Ley 600  de  2000,  predicable  de  las  autoridades  militares  que  actuaron dentro del  proceso   penal   por   deserción,   normas   consagratorias   del   deber   de  individualizar,  identificar y conocer las características sociales, familiares  e    individuales    del    procesado   -al   cual   se   ha   referido  expresamente  esta  Sala1-,  en  la  medida  en  que  la  información  inserta  en los fallos  condenatorios  sobre  el  número  del  documento  de identidad y los padres del  condenado,  y  respecto  de  la  fecha  de  ingreso  al  Ejército Nacional, fue  incompleta  e  inexacta, pues no se verificó con la existente y relacionada con  tales  aspectos  en  la Registraduría Nacional del Estado Civil y en la base de  datos  de  la  Fiscalía  General  de  la  Nación  correspondiente  al  sistema  AFIS.   

Señala  que  la  deserción  averiguada fue  realizada  por  una  persona  distinta  a  aquella  sobre  quien  recayeron  las  sentencias  condenatorias,  según los nuevos elementos probatorios obtenidos en  el  curso  de  esta  actuación  con  capacidad  suficiente  para “…socavar,  derruir   aquellos   fundamentos   probatorios   contenidos   en   la  sentencia  condenatoria”.   

Arriba  a  esta  conclusión  con base en la  verificación  del  trámite adelantado en dos ocasiones por el accionante en la  Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil  para  obtener  la  expedición  de  duplicados de su cédula de ciudadanía.   

Atribuye   credibilidad   a   los  nombres  escuchados  en  el  curso  de esta actuación de quienes destaca el que hubieran  dado  clara  razón del origen de sus afirmaciones, su sanidad mental y física,  espontaneidad  y  coherencia,  material  a  su  juicio idóneo para demostrar la  inocencia de ÓSCAR EVERALDO MUÑOZ DURÁN.   

Con  base  en  él  da por demostrado que el  accionante  es  hijo  de  personas  diferentes  a  las mencionadas en los fallos  referidos,  en  cuya  compañía  siempre  ha vivido en esta ciudad junto a tres  hermanos  más,  su  compañera  de  vida  y  los hijos procreados con ésta; su  constante  dedicación  a la conducción de automotores como fuente de ingresos;  que  no  ha  estado  en  San José del Guaviare, ni ha realizado trámite alguno  para  legalizar  su  situación  militar;  la  ausencia  de requerimiento alguno  proveniente  de las autoridades militares con anterioridad a la captura derivada  de  los  mencionados  fallos;  las notorias diferencias morfológicas existentes  entre  MUÑOZ  DURÁN  y  el  sancionado  penalmente, puestas de relieve por los  oficiales   del   Ejército  Nacional  que  estuvieron  en  contacto  directo  y  prolongado con el soldado desertor.   

CONSIDERACIONES   DE  LA  SALA   

1.  La  acción de  revisión  fue  concebida por el legislador como un mecanismo a través del cual  se  busca  la  invalidación  de  una decisión que ha adquirido firmeza y de la  cual  resulta  razonable  predicar  que  entraña  un  contenido  de  injusticia  material  porque  la  verdad  procesal  declarada  resulta ser bien diversa a la  verdad  histórica  del acontecer objeto de juzgamiento, demostración que sólo  es   posible   jurídicamente  dentro  del  marco  que  delimitan  las  causales  taxativamente señaladas en la ley.   

2.  La  Sala  ha  sostenido  que  cuando el demandante invoca la causal tercera de revisión, esto  es,  por  la  aparición  de  hechos nuevos o el surgimiento de pruebas de igual  naturaleza  no conocidas al tiempo de los debates con virtualidad para acreditar  la  inocencia  del  condenado  o  su  inimputabilidad,  los  novedosos elementos  demostrativos  deben  ser  idóneos para acreditar cualquiera de las finalidades  antes  precisadas  a  fin  de  enervar  el  soporte  probatorio  que sustenta la  atribución de responsabilidad que se considera injusta.   

El  tema del hecho y la prueba nueva ha sido  puntualizado   por  esta  Sala  desde  tiempos  pretéritos  en  los  siguientes  términos:   

“…es   aquel   acaecimiento   fáctico  vinculado  al  delito  que fue objeto de la investigación procesal, pero que no  se  conoció en ninguna de las etapas de la actuación judicial de manera que no  pudo  ser  controvertido;   no  se  trata,  pues, de algo que haya ocurrido  después  de  la  sentencia, pero ni siquiera con posterioridad al delito que se  le  imputó  al procesado y por el cual se le condenó, sino de un suceso ligado  al  hecho  punible  materia  de  la investigación del que, sin embargo, no tuvo  conocimiento  el  juzgador  en  el  desarrollo del itinerario procesal porque no  penetró al expediente.   

Prueba  nueva es, en cambio, aquel mecanismo  probatorio  (documental,  pericial,  testimonial)  que por cualquier causa no se  incorporó  al  proceso,  pero  cuyo  aporte ex novo tiene tal valor que podría  modificar  sustancialmente  el  juicio  positivo de responsabilidad penal que se  concretó  en  la  condena  del  procesado.  Dicha  prueba puede versar sobre el  evento  hasta  entonces  desconocido  (se  demuestra  que  fue otro el autor del  delito)  o  sobre hecho conocido ya en el proceso (muerte de la víctima, cuando  la  prueba  ex  novo  demuestra  que el agente actuó en legítima defensa), por  manera  que  puede  haber prueba nueva sobre hecho nuevo o respecto de variantes  sustanciales  de  un  hecho procesalmente conocido que conduzca a la inocencia o  irresponsabilidad       del       procesado”2.   

3. Establecidas las  anteriores  premisas,  a fin de adoptar la decisión que en derecho corresponda,  es  necesario  evocar  la  información  relacionada  con la individualización,  identificación  y características sociales, familiares e individuales de quien  fue   declarado   autor   responsable   del   delito  de  deserción,  actividad  defectuosamente  cumplida  por  la  justicia militar, en opinión del Procurador  Delegado,  y  violatoria  del  deber  legal  regulador de la vinculación de las  personas al proceso penal y su posterior acusación y juzgamiento   

A  la  investigación penal fue vinculado el  Soldado  del  Ejército  Nacional  presunto  desertor, quien cumplió labores de  radio-operador  en  la  Compañía “Espada” de Mapiripán (Meta)3,   mediante  declaratoria  de persona ausente, previo emplazamiento en el cual se consignaron  las  siguientes  notas  civiles:  “MUÑOZ DURÁN ÓSCAR EVERALDO, identificado  con  la  C.C.  No.  79.654.442  de  Bogotá,  hijo  de  MARTINA  DURÁN GALVÁN,  residencia   en   la   calle   6   No.  6-38   en   la   ciudad   de  Santa  Marta  (Magdalena)”4,  extraídas  seguramente  de  la  “Hoja  de datos personales” registrados en el Ejército  Nacional  y  de  la  fotocopia  de  la  cédula de ciudadanía expedida a ÓSCAR  EVERALDO  MUÑOZ  DURÁN,  incluida  la  fecha  de nacimiento del 19 de julio de  19735.   

Ordenada  la  comparecencia  de la madre del  imputado  antes mencionado, el Citador del Juzgado Catorce de Instrucción Penal  Militar  de  Santa Marta rindió informe bajo juramento, el 21 de junio de 1999,  sobre  la  imposibilidad de citarla por la inexistencia del inmueble distinguido  con  la dirección suministrada por él, como lugar de su residencia6.   

En  el  fallo de primer grado dictado por el  Juzgado  Militar  de  Primera Instancia del Comando del Batallón de Infantería  No.  19 “General Joaquín París” de San José del Guaviare, al referirse al  procesado   se   apuntaron   las   mismas  notas  civiles  antes  consignadas  y  adicionalmente  sólo se indicó el 17 de noviembre de 1997, como la fecha de su  ingreso  al  Ejército Nacional, 5º contingente de dicho año, dado de alta del  Batallón  de  Infantería  N° 19 “General Joaquín París”, mediante orden  del  día N°281. El único dato nuevo que incluyó el Tribunal Superior Militar  de  esta  ciudad,  al  absolver  la  consulta  del  de primera instancia, fue la  soltería del condenado.   

4.   Se  impone  precisar,  ahora,  el contenido de las pruebas aportadas por la demandante y las  recaudadas   en  este  trámite,  a  las  cuales  se  les  otorga  todo  mérito  demostrativo   acogiendo   los   criterios  de  credibilidad  asignados  por  el  Ministerio  Público  a las versiones testificales, dada la razonabilidad de sus  planteamientos.   

Elucida dicho material la siguiente realidad  fáctica:   

4.1. ÓSCAR EVERALDO  MUÑOZ  DURÁN7  asegura bajo la gravedad del juramento haber nacido el 18 de julio  de  1973  e  identificarse  con  la  cédula  de  ciudadanía N° 79’654.442    expedida    en    Bogotá  -datos   estos   obrantes,  también,  en  la fotocopia de la cédula entregada por el soldado sancionado al  ingresar    al    Ejército    Nacional-,  documentó  que  perdió  en  dos  o  tres  oportunidades  y cuyo  duplicado  gestionó  dos  veces, el 16 de enero de 1998 y el 12 de noviembre de  2003,  afirmación  que  se  constató  en la Registraduría Nacional del Estado  Civil8.   

          4.2.                      También  informa  de su permanencia continua en  esta  ciudad,  en  donde nació, ha vivido con sus padres en el inmueble ubicado  en  la transversal 40 A #3-76,  barrio  Primavera,  y  bajo  el  techo  de estos ha conformado en un lapso de 12  años,  su  constelación  familiar  con  su  compañera  Martha  Ligia Fresneda  Tapias9  y  sus hijos Cristian Camilo y Felipe, en igual sentido depusieron  sus  padres  Blanca  Adela Durán de Muñoz y Delfín Muñoz Ruiz y sus hermanos  Luis  Farid,  Edna  Ruth,  Mary  Luz  Muñoz  Durán10.   

4.3. En esta capital  ha  dedicado  su  vida  a la conducción de vehículos de servicio público para  obtener  ingresos  y  eventualmente  ha  laborado  en  una  compraventa,  según  confirmación  testimonial de Miguel Susatama Muñoz y Rubén Darío Castiblanco  Poveda,  y  documental  proveniente  del  establecimiento  comercial  la “Gran  Esquina”  y  de  la  Secretaría  de  Tránsito y Transporte Municipal de esta  capital  al  elaborarle  comparendos el 13 y el 24 de octubre de 1998 y el 11 de  noviembre        del        mismo        año11.   

4.4.           Descarta   haber   visitado   siquiera  temporalmente  San  José  del  Guaviare  y  haber  formado  parte del Ejército  Nacional,  institución  con la cual no ha definido su situación militar, punto  aquel  que corroboraron los oficiales César Giovanny Gómez Pacheco, Comandante  de  la  Compañía  “Debuyer”  y “Espada”  del Batallón “General  Joaquín  París”,  durante  los  años  de  1997  y  1998, en que desertó el  soldado  que  decía  llamarse  ÓSCAR  EVERALDO  MUÑOZ DURÁN, y Antonio José  Dangond                    Culzat12,  quienes  coincidieron  en  negar  identidad  y  cualquier parecido morfológico entre el referido soldado y  el accionante, juicio que emitieron teniéndolo de presente.   

5.           El abundante  material  probatorio antes relacionado no cabe duda está conformado por pruebas  formal  y  materialmente  nuevas,  pues  en  su  mayoría  no hicieron parte del  proceso  cuya  revisión  se  solicita, con excepción de los testimonios de los  oficiales   del  Ejército  evocados  en  último  término,  quienes  aportaron  información  en  el  curso  de  esta  actuación  de  un  hecho  no conocido ni  discutido  en  las  instancias,  a  la vez plenamente acreditado con las pruebas  solicitadas  por  la  libelista,  cual  es  que ÓSCAR EVERALDO MUÑOZ DURÁN no  cometió  el  delito de deserción por el cual ha sido condenado por la justicia  penal militar.   

Sugieren  adicionalmente  los  elementos de  juicio  obtenidos  en  este  trámite  extraordinario,  el uso fraudulento de la  cédula   de   ciudadanía   N°   79’654.442  expedida por la Registraduría Nacional del estado Civil de  Bogotá  a  ÓSCAR  EVERALDO  MUÑOZ  DURÁN,  por  parte  del  Soldado  regular  sancionado  penalmente por la justicia penal militar al haber desertado de   las  filas  del Batallón de Infantería No. 19 “General Joaquín París” de  San José del Guaviare.   

         

6. De modo que la  conclusión  a  la  que  razonablemente  se arriba es que la jurisdicción penal  militar  en sus dos instancias, sometió a investigación y juzgamiento, y luego  condenó,  a  persona  distinta a quien fue en verdad la autora de los hechos, a  causa,  se  repite,  de  los defectos en la individualización e identificación  del  vinculado  penalmente,  actividad  cuyo debido despliegue es de fundamental  importancia   cuando   el   Estado   ejerce   el  ius  puniendi,  única  manera  de  asegurar  el  condigno  castigo  al  verdadero  responsable  y  de  evitar  la  afectación  de derechos  fundamentales  de  terceras  personas  ajenas  a la conducta punible sancionada,  tales  como, el buen nombre, la honra, la personalidad jurídica, la libertad de  locomoción  -nótese cómo el  accionante  estuvo  privado  indebidamente  de  este  derecho  durante 36 horas,  según      manifestación      fundada      de     su     apoderada-   y   el   hábeas  data,  deficiencias  investigativas  con inequívoca capacidad para conculcar derechos fundamentales,  de  repetición lamentable en el territorio patrio según informan varios fallos  de   tutela   emitidos  al  respecto  por  la  Corte  Constitucional13.   

         

Así las cosas, sin dificultad alguna emerge  la  inocencia  de  ÓSCAR  EVERALDO MUÑOZ DURÁN, dada su clara ajenidad en los  hechos  de  que aquí se ha dado cuenta, todo lo cual sustenta la prosperidad de  la  causal de revisión a cuyo amparo se formuló la demanda origen del presente  trámite,  esto  es,  la  tercera  prevista  en  el  artículo  220 del estatuto  procesal  penal, para dejar sin efecto en lo que tiene que ver con la condena al  mencionado  los  fallos  de  primera  y segunda instancia, consecuencia procesal  inmediata  prevista  por  el  artículo  227  ejusdem,  decisión  que  la  Sala  adoptará  compartiendo  el  concepto emitido por el Procurador Segundo Delegado  para la Investigación y el Juzgamiento Penal.   

         7.  La rescisión de los referidos fallos,  de  conformidad  con  el  numeral  2º  del artículo 227 de la Ley 600 de 2000,  impone  la  restauración  parcial  del  proceso  a  partir, inclusive, del auto  dictado  el  17  de  junio  de  1999  por  el Juzgado Once de Instrucción Penal  Militar  de  San José del Guaviare, por medio del cual declaró persona ausente  a   ÓSCAR  EVERALDO  MUÑOZ  DURÁN  y  lo  vinculó  a  la  instrucción  bajo  imputación  de  deserción,  sin haberse ocupado de su individualización ni de  su  identificación  en  la  forma  dispuesta  por  los artículos 322 y 331-5º  Código  de  Procedimiento  Penal  y  en  contravía del mandato contenido en el  inciso  final  del  artículo  344  ibídem,  siendo  del  caso precisar que las  pruebas  practicadas  o  aducidas  en  forma  legal a la actuación conservarán  plena validez.   

         Con  tal  fin,  se dispondrá el retorno del proceso a la Auditoría  22   de   Guerra  de  Brigada,  Juzgado  Cuarto  Penal  Militar  de  Brigada  de  Villavicencio,  Meta,  para  que,  previas  las  constancias  pertinentes en los  libros  radicadores,  a su turno las remita a los Juzgados de Instrucción Penal  Militar  (Reparto)  de  San José del Guaviare, con el fin de que sea asignado a  uno  distinto  del  que  intervino  en  la etapa instructiva y se cumpla con los  fines señalados en el artículo 331 del estatuto procesal penal.   

         8.   Finalmente  es  necesario  advertir,  según    criterio    reiterado    de    la   Sala14, que la acción de revisión  por  ser  un  fenómeno  jurídico extraordinario que si bien puede fracturar la  inmutabilidad  e  irrevocabilidad  del fallo, no afecta otros temas, entre ellos  la  prescripción,  pues dicho término no corre desde cuando surtió ejecutoria  la  decisión  judicial objeto de revisión y hasta la fecha a partir de la cual  adquiere  firmeza  esta  providencia,  ya que el proceso penal originario quedó  finiquitado  con  la  inmutabilidad  de  la  cosa juzgada y no es predicable del  Estado la inactividad que se sanciona con esa medida.   

         En  consecuencia,  frente al asunto tratado, el funcionario judicial  al  recibir el expediente deberá examinar la situación frente a las normas del  Código  Penal Militar, atendido, desde luego, el momento de la interrupción de  la  prescripción  de la acción. Si han fenecido los plazos deberá decretar la  prescripción;  si no, le corresponde analizar la situación probatoria y dictar  la  providencia  correspondiente. Adicionalmente deberá analizar la procedencia  de  la  compulsación de copias para promover la investigación por el delito de  falsedad  documental  en  que haya podido incurrir el soldado presunto infractor  del  artículo  128  del  Código  Penal  Militar,  al utilizar ilícitamente la  cédula de ciudadanía de ÓSCAR EVERALDO MUÑOZ DURÁN.   

         Resulta  imperiosa,  además,  la reiteración de la cancelación de  las  órdenes  de  captura impartidas en contra de ÓSCAR EVERALDO MUÑOZ DURÁN  -no  obstante  ya  se  hayan  cancelado  la  del  DAS  y  la  SIJIN  de  Bogotá,  por  haberse  decretado  la  prescripción   de   la   pena  impuesta  en  los  referidos  fallos15-,  de  los  antecedentes  penales  por  este  motivo  y  las  demás  anotaciones  que  se  hubieren efectuado en los registros policivos y de control  de decisiones judiciales.   

         En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACION  PENAL,  administrando  justicia  en  nombre  de  la  República  y por  autoridad de la ley,   

R E S U E L V E :  

        1.                      DECLARAR  fundada la  acción de revisión invocada por ÓSCAR EVERALDO MUÑOZ DURÁN.   

        2.                      DEJAR  SIN EFECTO las  sentencias    de   primera   y   segunda   instancia   proferidas   el  31  de julio de 2000 por el Juzgado Militar de Primera Instancia  del  Comando  del  Batallón de Infantería No. 19 “General Joaquín París”  de  San  José  del  Guaviare, y el 31 de octubre del mismo año por el Tribunal  Superior   Militar,   respectivamente,  mediante  las  cuales  se  condenó  a  ÓSCAR  EVERALDO  MUÑOZ  DURÁN  como autor penalmente  responsable del delito de deserción.   

    

1. DISPONER    la  reposición de lo actuado a partir del  auto  dictado  el  17 de junio de 1999 por el Juzgado Once de Instrucción Penal  Militar  de  San José del Guaviare, por medio del cual declaró persona ausente  a   ÓSCAR   EVERALDO   MUÑOZ   DURÁN   y   lo  vinculó  a  dicha  actuación  penal.     

        4.                   ORDENAR    la  devolución  del  proceso  al despacho de origen para que, a su  turno  lo  remita  a los Juzgados de Instrucción Penal  Militar  (Reparto)  de  San José del Guaviare, con el fin de que sea asignado a  uno  distinto  del  que  intervino  en  la  etapa  instructiva, y se encargue de  adoptar las decisiones legales pertinentes.   

          5.                  ORDENAR    la  cancelación de las órdenes de captura impartidas en contra de  ÓSCAR  EVERALDO  MUÑOZ  DURÁN y de los antecedentes que aparezcan registrados  en  los  archivos  del Estado, por razón del referido  proceso.   

        6.                      ADVERTIR    que  contra    esta    decisión   no   procede   recurso  alguno.   

         

        Cópiese, notifíquese y cúmplase.   

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                       ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

ÉDGAR  LOMBANA  TRUJILLO                       ÁLVARO   O.   PÉREZ  PINZÓN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

MAURO   SOLARTE   PORTILLA                             JAVIER  ZAPATA ORTIZ   

Cita medica  

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria  

    

1  CORTE    SUPREMA    DE    JUSTICIA,    Sent.  de  tutela del 19 de noviembre de  2003, Radicación No. 15.183, M. P., Dr. ALFREDO GÓMEZ QUINTERO.   

2  CORTE    SUPREMA    DE    JUSTICIA,    Auto   del   18  de  febrero  de  1998,  radicación  N° 9.901,  M. P., Dr. CARLOS EDUARDO MEJÍA ESCOBAR. También  en  decisiones  del  1º de diciembre de 1983, radicación N° 1.983, M. P., Dr.  ALFONSO  REYES  ECHANDÍA y del 22 de abril de 1997, radicación N° 12. 460. M.  P., Dr. FERNANDO ARBOLEDA RIPOLL, entre otras.   

3  Cuad.   del  Tribunal  Superior  Militar  con  radicación No. 144968, fol.  21.   

4 Cuad.  del Tribunal Superior Militar, fol. 23.   

5 Cuad.  del Tribunal Superior Militar, fol. 9.   

6 Cuad.  del Tribunal Superior Militar, fol. 41.   

7 Cuad.  N° 4, fol. 56.   

8 Cuad.  N° 4, fol. 149.   

9 Cuad.  N° 4, fol. 66.   

10  Cuad. N° 4, fols. 80, 74, 96, 100 y 105.   

11  Cuad. N° 4, fols. 113, 117, 87, 88, 89 y 90.   

12  Cuad. N° 4, fols. 122 y 140.   

13  CORTE  CONSTITUCIONAL, Sent.  T-749  del 7 de octubre de  1999,  M.  P.  Dr.  ALFREDO BELTRÁN SIERRA. Así se expreso dicha Corporación:  “En  relación con este punto, la Sala recuerda que es de la esencia misma del  proceso  penal,  la  certeza sobre la identidad del imputado. Este principio, de  rango  constitucional (arts. 28, 29 y 30), está desarrollado en el C. de P. P.,  en  las  distintas  normas  que consagran lo que deben contener las providencias  emanadas  de  las  autoridades  judiciales.  Para  los  efectos  de la sentencia  controvertida  en  esta  acción, la del Tribunal Nacional, conviene recordar el  artículo 180 del Código de Procedimiento Penal, que dice:   

“Redacción de  la sentencia. Toda sentencia contendrá:   

…”2.   La  identidad  o  individualización  del  procesado””  (Énfasis original).   

En el mismo sentido se pronunció la CORTE  CONSTITUCIONAL,    Sent.  T-171 del 24 de febrero de  2000, M. P., Dr. CARLOS GAVIRIA DÍAZ.   

14  CORTE    SUPREMA    DE    JUSTICIA,    Revisión del 15 de junio  de 2005,  radicación  No. 18.769, M. P., Dr. ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN; y, del 22 de  junio  de  2005,  radicación  No.  14.198,  M.  P.  Dr.,  JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS.   

15  Cuad. No. 4, fols. 124-125.     

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