19210(02-07-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 19210  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr.  EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

Aprobado Acta Nro.  70  

          Bogotá, D.C., dos (2) de julio de dos mil dos (2002).   

         Se pronuncia la Sala sobre el recurso de  “reposición (subsidiario casación)”  interpuesto  por  el sentenciado CARLOS  HERNÁN  MUÑOZ  PINEDA y sustentado por su apoderado,  contra  el auto de fecha 21 de mayo último, por medio del cual se inadmitió la  demanda de revisión presentada en defensa de aquél.   

ANTECEDENTES   

         1.   En  fallo  del 28 de junio de  2001,  el  Juzgado  2º  Penal  del Circuito de Fusagasugá condenó al entonces  procesado  CARLOS  HERNÁN  MUÑOZ    PINEDA,   en  consonancia  con  el pliego de cargos, a la pena principal de siete (7) años de  prisión,  como autor de los delitos de homicidio en grado de tentativa, y hurto  calificado  y  agravado.    Por virtud de la  apelación  presentada  por  el sindicado y su defensor, el Tribunal Superior de  Cundinamarca  revisó  el  pronunciamiento  del  a  quo,  al  que  le  impartió  confirmación en sentencia del 8 de noviembre del pasado año.   

          2.   Con  miras  a  remover la firmeza del fallo proferido, el  sentenciado     MUÑOZ     PINEDA     por  intermedio  de  apoderado  judicial,  presentó  la demanda de  revisión  que  la  Sala en auto del 21 de mayo último, inadmitió al encontrar  ausentes   los   requisitos  establecidos  en  el  artículo  222  del  estatuto  instrumental penal.   

          El  pronunciamiento de la Corte se cimentó básicamente, en que el  libelista  no  invocó  ninguna  de las causales del artículo 220 ibídem, sino  las  previstas  en  el  artículo  207  ejusdem  para  la  casación,  medio  de  impugnación  que  a  pesar  de ostentar también un carácter extraordinario se  inspira   en   fines   totalmente  diversos  de  los  que  orientan  la  acción  incoada.   

          3.    El   condenado   interpuso   en  tiempo  el  recurso  de  “reposición (subsidiario casación)”  contra  el  auto  reseñado,  que  pretendió  sustentar en forma  oportuna su apoderado.     

         En  el respectivo escrito, sin mención  alguna  a  los fundamentos de la providencia impugnada, el recurrente plantea la  procedencia  de  la  acción de revisión con apoyo en las causales de numerales  2º  y  3º  del artículo 220 de la Ley 600 de 2000.  De la primera afirma  que  el  proceso  no  “no  podía  proseguirse  por  prescripción   o  por  cualquier  otra  causal  de  extinción  de  la  acción  penal”,  pues  su captura se produjo cuando habían  transcurrido  más  de 12 años contados desde la iniciación del proceso, donde  “no hubo querella” y el  sentenciado  careció  de  asistencia técnica, como lo argumentó además en la  demanda de revisión.    

         Tratándose  de  la causal 3ª aduce el  surgimiento  de  pruebas  nuevas  “no  conocidas al  tiempo  de  los  debates  (que  no  los hubo)” y que  establecen  la  inocencia  de  su defendido.   Alude concretamente, al  testimonio  de  José  María  Gutiérrez,  presencial  de  los  sucesos  y cuya  versión  nunca  se  recibió  a  pesar  de  haber  sido ordenada.  Precisa  también  que  el  único  indicio  en  contra  de  su representado “fue  el denuncio formulado”, a quien  no lo compromete ninguna de las pruebas testimoniales.     

         Con los anteriores fundamentos solicita  que  “sea  admitida la revisión incoada y se dicte  fallo  en  el  sentido de que se ha proferido un juicio viciado por vulneración  del  derecho  a  la  defensa, decretando la nulidad de lo actuado”.   

         

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

         1.  Al tenor del artículo 189 del  estatuto  procesal penal, el recurso de reposición debe ser sustentado en forma  oportuna,  esto  es,  al  impugnante  le  corresponde expresar los motivos de su  divergencia  frente  al pronunciamiento del que deriva un agravio que lo reviste  de  interés  jurídico;  inconformidad obviamente orientada mediante argumentos  jurídicos,  fácticos  o  probatorios a demostrar los desaciertos incurridos en  la  decisión  y,  desde luego, a obtener su enmienda, pues no de otra manera el  funcionario   judicial   competente   para   resolverlo  podría  reexaminar  la  providencia  frente  a  los  nuevos  argumentos  presentados y, de ser del caso,  proceder a revocarla, modificarla, adicionarla o complementarla.   

         Resta  añadir,  por otra parte, que esta obligación se soslaya no  sólo  cuando  el  impugnante omite sustentar el recurso, sino también, como lo  ha  precisado  la  Sala, cuando la misma sólo se satisface en apariencia porque  “se  ensayan  argumentos disímiles que nada tienen  que  ver  con  el  tema decidido en el proveído que se recurre, o se trata como  “aspecto  nuevo”  lo  que  en  verdad no lo tiene”1,   situación   precisamente  configurada en el presente asunto.   

         En  efecto,  el  demandante marginándose de toda inconformidad con  la  decisión  de  la Sala, cuyos fundamentos desde ninguna óptica cuestiona ni  refuta,  esto  es, sin intentar demostrar algún dislate en la decisión atacada  y  cuya  corrección se imponga, simplemente procedió de hecho a formular nueva  demanda  de revisión, invocando los supuestos contemplados en los numerales 2º  y  3º  del  artículo  220  de   la codificación procedimental, a los que  ninguna  mención  había  hecho  en  el  original  libelo,  donde la acción de  revisión  incoada  se  cimentó  en  las  causales  de casación.  De ahí  entonces   que   no   fueron   abordados   por   la   Corte   en   la  decisión  impugnada.   

         En  este  orden  de  ideas,  fuerza  colegir  que  el defensor del  sentenciado  incumplió  la  carga procesal de esbozar con coherencia y claridad  las  razones  por las cuales estima que la decisión atacada contiene yerros que  determinan  su corrección, motivo por el cual debe afrontar la consecuencia que  de   ello   se   deriva,  no  diversa  de  la  declaratoria  de  deserción  del  recurso.   

         En  mérito  de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de  Casación Penal,   

RESUELVE   

         

               DECLARAR       desierto,  por  falta  de sustentación, el recurso de reposición  interpuesto  contra  el  auto  de  fecha 21 de mayo último, mediante el cual se  inadmitió  la  demanda  de  revisión  presentada  en  defensa  de CARLOS    HERNÁN    MUÑOZ   PINEDA.   

        Contra esta providencia no procede recurso alguno.   

            Cópiese,     notifíquese     y  cúmplase.   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL                                        JORGE E. CÓRDOBA POVEDA   

No hay firma  

HERMAN  GALÁN  CASTELLANOS                                         CARLOS A. GÁLVEZ ARGOTE   

JORGE  ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO                           ÉDGAR LOMBANA TRUJILLO   

CARLOS  E.  MEJÍA  ESCOBAR                                                    NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Auto  de  agosto  2  de  2000,  M.P.  Dr. Nilson Pinilla Pinilla,  radicado No. 16.725.     

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