19152(19-02-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 19152  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

   Magistrado ponente:  

  Nilson Pinilla Pinilla  

Aprobado acta N° 020  

Bogotá, D. C., febrero diecinueve (19) de dos  mil dos (2002).   

ASUNTO  

Se  pronuncia  la  Corte  sobre  la colisión  negativa  de  competencias  surgida  entre los juzgados de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad  de  Manizales  y  Promiscuo  del Circuito de La Virginia  (Risaralda).   

HECHOS  

Cerca  de  la  media noche del 17 de julio de  1999  fue  sorprendido  HERVIN  CLAVIJO  GRAJALES  por  agentes  de la Unidad de  Investigaciones  de la Policía Judicial, cuando se dedicaba a vender sustancias  estupefacientes  en  un  inmueble  de  la  carrera  10ª No. 9-24 de La Virginia  (Risaralda).   

ANTECEDENTES  

La  Fiscalía  27  Seccional que adelantó la  investigación  por ese hecho, impuso a CLAVIJO GRAJALES medida de aseguramiento  de  detención  preventiva,  concediéndole  libertad  provisional bajo caución  juratoria,  y  el  27 de noviembre de 2000 profirió en su contra resolución de  acusación,  por  infracción al artículo 33 (2° inciso) de la Ley 30 de 1986,  modificado por el artículo 17 de la Ley 365 de 1997.   

Le  correspondió  al  Juzgado  Promiscuo del  Circuito  de  La Virginia conocer de la etapa del juicio y habiendo realizado la  audiencia  pública,  dictó  sentencia  el 3 de septiembre de 2001, mediante la  cual  lo  condenó  a un año de prisión y multa de $ 472.920, interdicción de  derechos  y  funciones  públicas  por lapso igual al de la pena privativa de la  libertad  y  le  negó  el  subrogado  de ejecución condicional de la pena, por  “conservar para el expendio  marihuana”.   

No  habiendo  sido  impugnada  la  sentencia,  quedó  ejecutoriada  el  4  de  octubre de 2001 y ese mismo día la Juez que la  dictó   dispuso oficiar a su homólogo del Circuito de Calarcá (Quindío)  para  que  una  vez  cesaran otros motivos de detención de CLAVIJO GRAJALES, lo  dejara  a  su  disposición  para  hacer  efectiva la pena; pues según refiere,  allí  fue  condenado a 40 meses de prisión por los delitos de hurto calificado  y  agravado  y  porte ilegal de armas de fuego, mediante sentencia que quedó en  firme el 28 de febrero de 2001.   

Días  después,  atendiendo  memorial  del  procesado,  proveniente  de  la  cárcel  de  Puerto  Boyacá,  el Juzgado de La  Virginia  remitió  copias del expediente al de Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad  de Manizales, para que resolviera solicitud de acumulación jurídica  de  penas.  Con  el  mismo propósito, el Juez de Calarcá había oficiado al de  Ejecución  de Penas y Medidas de Seguridad de Buga, solicitándole la remisión  del segundo proceso a su homólogo de Manizales.   

Mediante auto de diciembre 11 de 2001 el Juez  de  Ejecución  de  Penas  y Medidas de Seguridad de Manizales promovió ante el  Promiscuo  del  Circuito  de La Virginia colisión negativa de competencias, por  considerar     que    ésta    es    “subjetiva” y no  existe  en  el  actual lugar de reclusión del solicitante (Puerto Boyacá) juez  de  su  categoría,  de  modo  que  le  corresponde  al  sentenciador asumir esa  función,  conforme  lo  dispuesto  por  el  Acuerdo  472 de 1999, que dictó el  Consejo  Superior  de  la  Judicatura,  Sala  Administrativa, y en el parágrafo  transitorio del artículo 79 de la ley 600 de 2000.   

En alusión al artículo 81 ibídem, que fija  a  los jueces de su especialidad competencia en el respectivo distrito, entiende  que  pudo  ser  fruto  “o de  error   legislativo,   o  error  de  imprenta,  ello  con  base  en  la  trivial  interpretación  que  del asunto hacemos”.   

Así  mismo,  recuerda  que en criterio de la  Corte  (auto  de  octubre  8  de  2001,  rad. 18.450 con ponencia de quien ahora  cumple  igual  función),   la competencia se determina a partir del factor  personal,  de  modo  que  el traslado de penitenciaría implica la remisión del  expediente  al  Juez  de Ejecución de Penas del nuevo lugar de reclusión, o en  su   defecto   al   que   hubiere   dictado   el   fallo  de  primera  o  única  instancia.   

Discrepó  de  esas  apreciaciones  la  Juez  Promiscuo  del  Circuito de La Virginia, pues considera que le corresponde a los  de  ejecución  de  penas  y  medidas  de  seguridad  conocer  de  esta clase de  solicitudes,  salvo  que  en el distrito judicial donde se encuentre detenido el  procesado   no   se  hayan  creado  dichos  cargos,  de  modo  que  “la    competencia   por   el   factor  territorial  radica  en  el  citado  Juzgado de Ejecución de Penas o bien en el  Juzgado  Penal  del  Circuito  de Calarcá Quindío quien lo tiene detenido y lo  condenó  por  las conductas antes descritas, sin desconocer los razonamientos y  criterios  que  tuvo  el juzgado de la capital de Caldas para que se apartara de  conocer  de  esta  actuación  y  el pedimento que hace el implicado”.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

Por disposición del artículo 75-4 de la Ley  600  de 2000, le corresponde a la Corte conocer de las colisiones de competencia  que se presenten entre juzgados de diferentes distritos.   

Conviene recordar que en materia de ejecución  de  penas  y  medidas  de seguridad la competencia se define de modo distinto al  usual,  pues  el  factor  territorial  debe ceder ante el que la Corte considera  “de  índole  personal, de  tal  manera  que  la  competencia  para  asumir el conocimiento de la ejecución  punitiva,  depende  de  que el respectivo condenado se encuentre recluido en uno  de  los  establecimientos carcelarios del circuito sede del funcionario; y hasta  tal  punto  se mantiene ese factor de competencia que sigue al convicto al lugar  donde  fuere,  pues, de ser trasladado de penitenciaría, su expediente debe ser  enviado  al  juez  de  ejecución  de  penas  que  esté radicado en el lugar de  ubicación  del  centro  de  reclusión,  o  en  su defecto, al juez que hubiere  dictado     el    fallo    de    primera    o    única    instancia”  (Auto  de noviembre 22 de 1996, M. P.  Juan Manuel Torres Fresneda).   

Al  analizar  la  Corte  en  pronunciamiento  reciente  la  aparente  discrepancia  entre las normas de la nueva codificación  (artículos  79  y 81 de la Ley 600 de 2000) y la organización de los Circuitos  Penitenciarios  y  Carcelarios  establecida por el Acuerdo 548 de julio  22  de  1999  de  la  Sala  Administrativa  del  Consejo  Superior de la Judicatura,  concluyó que en esas disposiciones:   

“…  no solo se  fijó  con  mayor precisión la competencia de los Jueces de Ejecución de Penas  y  Medidas de Seguridad delimitándola a su respectivo distrito, impidiendo así  que  en  razón  de  sus  funciones dirima (el Consejo Superior) asuntos que por  regla  general  debería  resolver  funcionario  judicial  perteneciente  a otro  distrito,  sino  que  también,  con  sujeción a la ley, la citada corporación  podrá  ejercer  aquella atribución constitucional en relación con la referida  división territorial.   

Ninguna  antinomia  pues  cabe  avizorar, se  reitera,  entre  las  disposiciones cuyas preceptivas aquí se debaten y, en tal  sentido,  devienen  razonables  los  argumentos del señor Juez de Ejecución de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  de Manizales en cuanto declinó su competencia  para  conocer  del  asunto  origen del presente conflicto, no respecto de que la  regulación  del  inciso  final  del  Art.  81 obedezca a error legislativo o de  imprenta,  sino  en relación con la vigencia del Acuerdo 548 del 22 de julio de  1999,  normatividad  que  en  el artículo 13-2 circunscribió su competencia al  Circuito  Penitenciario  y  Carcelario  de  Manizales,  con jurisdicción en los  municipios    de    Anserma,    Manizales,   Neira   y   Riosucio…”  (auto  de  diciembre 11 de 2001, rad.  18.929, M. P. Jorge Aníbal  Gómez Gallego).   

No hay duda que el competente para conocer de  la  acumulación  jurídica de penas es el Juez de Ejecución de Penas y Medidas  (artículo  79-2,  L.  600 de 2000), pero como el lugar de reclusión de CLAVIJO  GRAJALES  no  está  adscrito  al  Juzgado de esa especialidad que tiene sede en  Manizales,  ni  en  el Circuito Penitenciario y Carcelario de La Dorada, al cual  pertenece  el municipio de Puerto Boyacá (artículo 1°-13.1 del Acuerdo 548 de  1999),  se  ha  creado  dicho cargo, le corresponde al juez de instancia cumplir  esa  función,  en  virtud  de  lo  dispuesto  por el parágrafo transitorio del  mencionado artículo 79.   

De otra parte, para definir la competencia en  eventos  como  el  presente, donde los fallos provienen de diferentes juzgados y  el  sentenciado  se  encuentra  descontando  una  de  las penas impuestas, prima  nuevamente  el  factor  subjetivo,  en cuanto debe conocer de la acumulación el  juzgado  por  cuenta del cual está privado de la libertad, pues es el que está  verificando  la  redención  de  pena,  desde  luego sin olvidar que por expresa  disposición  del  artículo  470  de  la  ley  600 de 2000, en la dosificación  acumulada  “la pena impuesta  en   la   primera   decisión   se   tendrá   como   parte  de  la  sanción  a  imponer”.   

Quiere  decir lo anterior, que le corresponde  al   Juzgado  Penal  del  Circuito  de  Calarcá  conocer  de  la  solicitud  de  acumulación  jurídica  de  penas de HERVIN CLAVIJO GRAJALES. Con ese fin, debe  remitirse  a  ese despacho el expediente y comunicar a los juzgados involucrados  en la colisión lo resuelto.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.-   DIRIMIR   el  conflicto  negativo  de  competencias  planteado,  en  el  sentido de declarar que corresponde al Juzgado  Penal   del  Circuito  de  Calarcá  (Quindío)  conocer  del  presente  asunto.  Remítasele el expediente para lo de su cargo.   

2.-  Comuníquese la presente decisión a los  Juzgados  de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Manizales y Promiscuo  Penal  del  Circuito  de  La  Virginia  (Risaralda), enviándoles copias de este  auto.   

3.- Contra esta providencia no procede recurso  alguno.   

Cópiese, comuníquese y cúmplase.  

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

FERNANDO       E.     ARBOLEDA  RIPOLL                             JORGE   E.   CÓRDOBA  POVEDA                        

HERMAN           GALÁN  CASTELLANOS                CARLOS                              AUGUSTO                              GÁLVEZ  ARGOTE                            

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO             ÉDGAR LOMBANA  TRUJILLO                                           

CARLOS       EDUARDO       MEJÍA  ESCOBAR        NILSON   PINILLA   PINILLA                                                       

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

       Secretaria   

    

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