19021(22-01-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 19021  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado ponente:  

Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

Aprobado Acta No. 05  

          Bogotá,  D.C., veintidós (22) de enero  de dos mil dos (2002).   

          Define  la  Sala  la  colisión  negativa  de competencias planteada  entre  los Juzgados de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Manizales y  Segundo  Penal  Municipal  de  Armenia,  en la ejecución del fallo condenatorio  proferido  contra  GUSTAVO ADOLFO MONSALVE por el delito de hurto calificado.   

ANTECEDENTES  

          1.  En la tarde del 19 de octubre de  1998,    agentes   de   la   Policía   Nacional   capturaron   a   GUSTAVO  ADOLFO  MONSALVE  en  frente  del  Coliseo  del Café de la ciudad de Armenia, momentos después de haber despojado  a  un  joven  de  su  reloj  y  de  seiscientos pesos, a quien intimidó un arma  blanca.            

          2.   La  actuación  penal iniciada  contra  el  aprehendido  culminó con el fallo de fecha mayo 4 de 1999, mediante  el  cual  el  Juzgado  Segundo Penal Municipal de Armenia, en consonancia con la  resolución  acusatoria,  le  impuso  la  pena principal de treinta y cinco (35)  meses  de  prisión,  como  autor  del  delito de hurto calificado y agravado, a  quien    le    otorgó    el    subrogado    de   la   condena   de   ejecución  condicional.   

          3.   En firme la sentencia, en auto  del  10  de  agosto  de  1999 y de conformidad con el Acuerdo No. 072 de la Sala  Administrativa   del   Consejo   Seccional  de  la  Judicatura,  el  Juzgado  de  conocimiento  remitió el expediente al Juzgado de Ejecución de Penas y Medidas  de  Seguridad  de Calarcá, despacho que en providencia del 24 siguiente asumió  el  conocimiento  de  la  ejecución del fallo.             

           4.    El   incumplimiento  de  la  obligación  de  indemnizar  los  perjuicios  dio  origen  al  trámite entonces  establecido  en  el artículo 522 del Decreto 2700 de 1991, finalizado a través  de  auto  del 16 de abril de 2001, mediante el cual el Juzgado 2º de Ejecución  de  Penas  de Calarcá revocó el subrogado penal que le había sido otorgado al  sentenciado y ordenó su captura.   

          5. En autos se informó que el condenado  MONSALVE   se   encontraba  recluido  en  la  Cárcel  del  Circuito  Judicial  de  Pácora  (Caldas)  y, en  consecuencia,  el  Juzgado  2º  de Ejecución de Penas de Calarcá en decisión  del  2  de  noviembre  de  2001  ordenó  el   envió  de  la actuación al  Homólogo de Manizales por competencia.   

          6.   El  Juzgado  de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad  de  Manizales  rehusó  el  conocimiento  del  asunto.   Argumentó en  sustento,  que  de  conformidad  con  las facultades conferidas en la Ley 270 de  1996,  de mayor jerarquía que la Ley 600 de 2000 y de aplicación prevalente en  relación  con  ésta última, la Sala Administrativa del Consejo Superior de la  Judicatura  expidió  el  Acuerdo  No.  472  de  1999  mediante  el cual creó y  organizó  el  circuito  penitenciario  de  Manizales, con cabecera en esa misma  ciudad  y  competencia  sobre  los  municipios  de  Anserma,  Manizales, Neira y  Riosucio, exclusivamente.   

          Adujo  también  que  cuando  el último inciso del artículo 81 del  actual  estatuto  procesal  penal  se  refiere  a  la  competencia  de Jueces de  Ejecución    de   Penas   y   Medidas   de   Seguridad   en   el   “respectivo     distrito”  incurrió  en  una  equivocación que  resulta  trivial  en  la interpretación del ámbito territorial dentro del cual  ejercen    sus    funciones,    que   continúa   regida   por   los   circuitos  penitenciarios.   

          En  este  orden  de  ideas,  al  encontrarse recluido el sentenciado  GUSTAVO ADOLFO MONSALVE en la  Cárcel   del   Circuito   de    Pácora   (Caldas),   sin  que  exista  en  funcionamiento  un  Juzgado  de  Ejecución  de Penas y Medidas de Seguridad con  competencia  en  ese  municipio,  ordenó  remitir  la actuación al funcionario  fallador  de  primera  instancia  de  conformidad  con  el artículo 79 ibídem,  proponiendo  colisión  negativa  de competencias en el evento de no compartirse  sus argumentos.   

          7.   El Juzgado Segundo Penal Municipal de Armenia aduce que si  bien  la  Ley 270 de 1996 es de mayor jerarquía que el Código de Procedimiento  Penal,  tal  preeminencia no puede afirmarse frente al Acuerdo reglamentario 472  de  1999,  derogado  por el artículo 79 de la Ley 600 de 2000; por lo tanto, de  conformidad  con  este  último  precepto,  los  Jueces de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad  tienen competencia para ejercer sus funciones en todo su  distrito.   

           Con  apoyo  en  tal  entendimiento  se  declaró   incompetente   y   dispuso  el  envío  de  las  diligencias  a  esta  Corporación para la definición del conflicto.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

          1. A   la  Sala  le  corresponde  resolver  el  conflicto  negativo  de  competencias  planteado  en  el  evento examinado al tenor de lo dispuesto en el  numeral  4º,  artículo 75 del Código de Procedimiento Penal, pues recae sobre  asunto  de  la  jurisdicción penal en el cual se encuentran involucrados Jueces  pertenecientes   a  diferentes  distritos  judiciales.   

          2.   Ahora  bien,  en  cuanto  a la  competencia  territorial  establecida para los Juzgados de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad  en  el estatuto procesal penal actualmente imperante, la  Corporación    sostuvo   en   reciente   providencia  las  consideraciones  seguidamente   transcritas,   sentando   criterio   que   en   esta  oportunidad  reitera:   

“…deviene  incuestionable  que el Acuerdo 548 de 1.999, como acto administrativo, no el 472  que  ya  había  sido  derogado por aquél, por medio del cual creó y organizó  los  circuitos  penitenciarios  y  carcelarios  en  los distritos judiciales del  país,   no   ha   perdido  su  vigencia  al  adquirirla  el  nuevo  Código  de  Procedimiento  Penal,  pues  el  alcance  que tiene el artículo 81 de éste, en  relación  con la competencia territorial de los jueces de ejecución, dadas las  condiciones  de  su  funcionamiento e implementación así como la naturaleza de  sus  funciones,  no  puede  ser el de que su área comprenda todo el ámbito del  distrito,  ni  puede  entenderse que el nuevo ordenamiento pretendió ampliar su  jurisdicción  territorial,  o  que  su  propósito  fue  el  de crear jueces de  distrito.      Por     el    contrario,    la    expresión    “respectivo     distrito”   tiene   un   alcance   mucho  más  restringido  en la medida en que el juez del circuito penitenciario y carcelario  sólo  tiene  atribuciones  en  los  municipios  que lo comprendan pero en tanto  pertenezcan  al  distrito judicial al cual se encuentre adscrito, por manera que  si  el  mapa  judicial  le  señalare municipios de un distrito diferente, ya no  tendría  competencia  en  éstos,  sino exclusivamente en los de aquél al cual  pertenezca.   En  otros  términos,  los  juzgados de ejecución continúan  ejerciendo  su  competencia  solamente en el circuito penitenciario y carcelario  que  el  Consejo  Superior de la Judicatura hubiere conformado, pero no puede ir  más allá del distrito judicial al que pertenezcan.   

“En  este orden,  vigentes,  como  en efecto lo están, los factores que determinan la competencia  de  los juzgados de ejecución de penas y medidas de seguridad, es de su resorte  ejecutar  las  sentencias  que  dicten  los  jueces  penales  en tanto éstos se  ubiquen  en  el  área  de su circuito y además dentro del distrito judicial al  cual  aquellos  se  hallen  funcionalmente  vinculados,  siempre  y cuando no se  encuentre  el  sentenciado  privado  de su libertad, así como de los fallos que  dicte  cualquier  juez  de  la  República,  en  tanto  el  condenado se hallare  recluido   en   establecimiento   situado   en  el  territorio  de  su  circuito  penitenciario    y    distrito    judicial   al   que   pertenezca..”  (autos  de diciembre 7 y 12 de 2001,  M.P. Dr. Carlos A. Gálvez Argote).   

          En  este  orden  de  ideas,  al tenor del parágrafo transitorio del  artículo  79  de  la Ley 600 de 2000, resulta forzoso colegir que la ejecución  de  la  pena  impuesta  en  el presente asunto le corresponde al juez de primera  instancia.   De  una parte, porque si bien el Acuerdo No. 548 de 1999 creó  el  circuito  penitenciario  y carcelario de Salamina, con cabecera en esa misma  ciudad  y competencia sobre los municipios de Salamina, Aguadas y Pácora, donde  actualmente  se  encuentra  privado  de  la libertad el sentenciado MONSALVE,  aún  no  se ha implementado el  funcionamiento  de  dicho  despacho;  de  la  otra, porque de conformidad con el  citado  Acuerdo  el  Juez  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas de Seguridad de  Manizales  ejerce sus funciones en los municipios de Manizales, Anserma, Neira y  Riosucio, exclusivamente.   

          Por consiguiente, el conflicto planteado  se  definirá  asignando el conocimiento de las presentes diligencias al Juzgado  Segundo  Penal  Municipal de Armenia, al que se remitirá el expediente en forma  directa por la Secretaría de la Sala.   

          En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de  Casación Penal,   

RESUELVE  

             1.     DIRIMIR    la  colisión  negativa de competencias planteada entre los Juzgados  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  de  Manizales  y 2º Penal  Municipal  de  Armenia,  en el sentido de adscribir el conocimiento del presente  asunto,  en  su  etapa  de  ejecución  del  fallo  dictado  contra GUSTAVO  ADOLFO MONSALVE, al segundo de los  despachos mencionados.    

           2.   Por  la  Secretaría    de   la   Sala   ENVIAR   el  proceso  al  Juzgado  2º Penal Municipal de Armenia y comunicar  esta  decisión  al  Juzgado  de  Ejecución  de Penas y Medidas de Seguridad de  Manizales anexando fotocopia de esta providencia.   

         Cópiese y cúmplase,   

          Contra esta providencia no procede recurso alguno.   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

FERNANDO   E.   ARBOLEDA   RIPOLL                             JORGE   E.   CÓRDOBA   POVEDA              

HERMAN  GALÁN  CASTELLANOS                                         CARLOS A. GÁLVEZ ARGOTE   

JORGE   A.   GÓMEZ   GALLEGO                           ÉDGAR LOMBANA  TRUJILLO           

CARLOS   E.   MEJÍA  ESCOBAR                           NILSON PINILLA  PINILLA                             

         No hay firma   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *