18990(06-08-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 18990  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

Aprobado: Acta No. 89  

          Bogotá,   D.   C.,   seis   (06)   de   agosto   de   dos  mil  dos  (2002).   

VISTOS  

Mediante sentencia del 28 de febrero de 2000,  el   Juzgado  32  Penal  del  Circuito  de  Bogotá  absolvió  a  los  señores  Valentín       Ossa       Escallón,      Carlos      Manuel     Afanador  Pérez,  Robert Michel Warde  y  Ronald  Young  de  los  cargos que como coautores del delito de estafa les fueron  formulados.   

Recurrida esa decisión por el representante  de  la  fiscalía,  el  Tribunal  Superior  de  Bogotá  la revocó el cuatro de  diciembre  de  2000 y en su lugar condenó a todos los sindicados como coautores  de ese delito.   

Como  los  tres  primeros  acudieron  a  la  casación,  el  Tribunal  la  concedió,  trámite sobre el cual se pronuncia la  Sala.   

ANTECEDENTES   

          La  sentencia  condenatoria  del  Tribunal  se  profirió  el  4  de  diciembre  de  2000,  se notificó por edicto que permaneció fijado entre el 27  de  febrero  y  el  1°  de  marzo de 2001 y se dejó constancia de que el fallo  cobró ejecutoria material el 6 de ese mes.   

          La  secretaría  del  Ad quem también hizo constar que a partir del  siete  de  marzo  de  2001  comenzaban  a  correr  los  30 días previstos en el  artículo  6°.  de la Ley 553 de 2000, los que finalmente, dijo, vencían el 25  de abril de 2001.   

          El  17  de  abril  de  2001, el Magistrado Ponente profirió auto de  sustanciación   a   través  del  cual  concedió  los  recursos  de  casación  interpuestos  y  dispuso que, en firme esa decisión, se corriera traslado de 30  días  para  que  cada impugnante presentara la respectiva demanda, a lo cual se  dio cumplimiento por la secretaría y los defensores.   

CONSIDERACIONES   

          La  Sala ha dejado en claro que la Ley 553 de 2000, que modificó el  trámite  de  la casación, surtió efectos entre el 15 de enero de 2000 y el 16  de          marzo          de          20011,   pues  a  partir  del  día  siguiente,  17  de  marzo, comenzaron los efectos de la sentencia C – 252 del 28  de  febrero  de  2001,  por medio de la cual la Corte Constitucional declaró su  inexequibilidad parcial.   

          Lo  anterior,  por cuanto debe aplicarse el principio general según  el  cual,  si la ley debe regir a partir de su promulgación, igual requisito de  publicidad  debe  exigirse del acto que la extrae del ordenamiento jurídico, el  que,   tratándose   de   fallos  como  el  aludido,  debe  entenderse  como  su  notificación  por  edicto,  que  en  el  caso  de  la  sentencia C – 252 de 2001 citado permaneció fijado  hasta  el  16  de marzo, por manera que esta fecha es la que se entiende como la  de la vigencia final de la Ley 553 de 2000.   

          En  estas  condiciones,  en  lo  que  se  refiere al procedimiento a  seguir  respecto  de  la  casación,  ocurre que los fallos de segunda instancia  proferidos  hasta  el  14   de enero, inclusive, de 2000, se regulan por el  Código  de Procedimiento Penal derogado (Decreto 2700 de 1991). A partir del 15  de  enero de ese año y hasta el 16 de marzo de 2001, es aplicable la Ley 553 de  2000.  Y desde el 17 de marzo del año en curso, son de recibo las disposiciones  del   Decreto   2.700   de   1991,   en   virtud   de  que  la  declaratoria  de  inconstitucionalidad  de  las  normas  de  la  ley  553 que las modificaron, las  “revivió”  y  estas, desde el 25 de julio de 2001, deben ser integradas con  aquellas  del  nuevo  estatuto  procesal (Ley 600 de 2000) que no fueron sacadas  del ordenamiento por la sentencia de la Corte Constitucional.   

          Con  este  entendimiento  –recuérdese-,  se  tiene  que la sentencia del Tribunal se profirió  el  4 de diciembre de 2000, se notificó por edicto que se fijó hasta el 1° de  marzo  de 2001 y causó ejecutoria el 6 del mismo mes, todo lo cual, por ocurrir  antes  del  17  de marzo, comporta que lo relacionado con la casación dentro de  este  asunto  ha  debido regularse por los lineamientos del artículo 6°. de la  Ley 553 de 2000.   

          Así  lo  había  hecho  constar  el  secretario  del  Tribunal. Sin  embargo,  el  Magistrado  Ponente  dio  nueva  orden  el  17  de  abril  de 2001  –días    antes   del  vencimiento  del  lapso  inicialmente atendido- para disponer, sin que explicara  las  razones, la concesión del recurso de casación, con lo que se entiende que  consideró  que,  al haberse ya proferido el fallo de inexequibilidad, recobraba  vigencia  el  estatuto procesal derogado, en lo cual le asistió razón, no así  en  la  suposición  de  que  tales  efectos eran inmediatos, por cuanto, de una  parte,  la decisión de la Corte rige desde el momento de su notificación y, de  otra,  el  derecho  de  acceder  a la casación surge con el proferimiento de la  decisión  de  segunda  instancia,  y  la  ley aplicable para esos efectos es la  vigente en ese entonces.   

          En  consecuencia,  se  declarará la nulidad desde el auto del 17 de  abril  de 2001, para que en su lugar se prosiga el traslado legal previsto en la  ley   553  de  2000,  descontando,  obviamente,  el  que  la  secretaría  dejó  transcurrir  en  forma válida. Esta solución, la misma adoptada por la Sala en  decisión  del 22 de octubre anterior (radicado 18.631), permite que el término  legal  para  presentar  las  demandas  corra  en  su  integridad  porque,  de lo  contrario,    las    mismas,    al   acatar   el   mandato   judicial,   serían  extemporáneas.   

Con base en lo expuesto, la Sala de Casación  Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

         

         Declarar  la nulidad de lo actuado desde el auto del 17 de abril de  2001,  por medio del cual el Tribunal Superior de Bogotá concedió los recursos  de    casación    interpuestos    por    los    defensores    de   Carlos  Manuel  Afanador  Pérez,  Robert Michel Warde y  Valentín  Ossa Escallón.   En   su   lugar,  debe  reponerse  la  actuación,  según  las  directrices expuestas en la parte motiva.   

NOTIFÍQUESE    Y  CÚMPLASE   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL            JORGE E.  CÓRDOBA    POVEDA                        

HERMAN           GALÁN  CASTELLANOS           CARLOS    A.    GÁLVEZ  ARGOTE                                                           

JORGE       ANÍBAL       GOMEZ  GALLEGO          ÉDGAR     LOMBANA     TRUJILLO           

CARLOS        E.        MEJÍA  ESCOBAR               NILSON   E.  PINILLA  PINILLA                       

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria    

1  Confrontar  autos  de  22  de  octubre de 2001, radicados 18.631 y 18.582, M. P.  CARLOS    AUGUSTO    GÁLVEZ    ARGOTE   y   JORGE   ANÍBAL   GÓMEZ   GALLEGO,  respectivamente.     

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