18956(27-11-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 18956  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

          Magistrado  ponente:   

   Nilson  Pinilla  Pinilla   

Aprobado acta N° 183  

Bogotá, D. C., noviembre veintisiete (27) de  dos mil uno (2001).   

ASUNTO  

Dirime  la  Corte  la  colisión  negativa de  competencias  surgida  entre los juzgados 3° Penal del Circuito y 1° Penal del  Circuito Especializado, ambos de Santa Marta.   

HECHOS  

Al  practicar  una  requisa, el 9 de abril de  2000,  en la vía que de Santa Marta conduce al corregimiento de Minca, personal  del  Batallón  Córdoba  halló  en poder de ALONSO NÚÑEZ ABELLO un revólver  marca  Llama,  calibre  38  largo y 6 cartuchos para el mismo, sin autorización  para su porte.   

ANTECEDENTES   

Por  este  hecho  fue indagado ALONSO NÚÑEZ  ABELLO,  a  quien  la  Fiscalía 12 Seccional de Santa Marta le impuso medida de  aseguramiento  de  detención  preventiva,  concediéndole  libertad provisional  caucionada,   y  el  28  de  septiembre  de  2000  profirió  en  su contra  resolución  de  acusación por el delito de “fabricación y tráfico de armas  de  fuego  o  municiones”,  entonces regulado por el artículo 1° del Decreto  3664 de 1986.   

Por  reparto llegó el proceso al Juzgado 3°  Penal  del  Circuito  de  Santa  Marta,  que mediante auto de octubre 25 de 2000  avocó  conocimiento  y,  sin actividad distinta del señalamiento de fecha para  audiencia,  resolvió  el  3  de  agosto  de 2001 provocar colisión negativa de  competencia,  al  considerar  que  “dentro  de  la nueva legislación procesal  penal,  el  conocimiento  del delito de porte ilegal de arma de fuego de defensa  personal,  le  fue atribuido a los jueces penales del circuito especializados en  el  artículo 5° del capítulo cuarto transitorio, que entró en vigencia el 24  de julio del 2001” (f. 56).   

Este  criterio  no  lo compartió el Juez 1°  Penal  del  Circuito  Especializado  de  dicha  ciudad, quien, luego de hacer un  recuento  de  la legislación relacionada con esta clase de conductas, concluyó  que  “el  delito de porte ilegal de armas de fuego de uso personal… le sigue  correspondiendo  a  los  jueces  penales  del  circuito,  indudablemente, por la  cláusula  general  de  competencia,  del  artículo  77  C.  P. P.”  (f.  63).   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

Por disposición del artículo 18 transitorio  de  la  Ley  600  de  2000, le corresponde a la Corte resolver los conflictos de  competencia  que,  como  en el presente caso, surjan “entre los jueces penales  de circuito especializados y un juez penal de circuito”.   

Una  vez  más  se  reitera  que  en autos de  septiembre  28/2001  (rad.  18.711, M. P. Jorge E. Córdoba Poveda y rad. 18.724  con  ponencia  de  quien aquí cumple igual función), la Corte sentó las bases  para   definir  la  competencia  en  esta  materia,  de  acuerdo  con  la  nueva  legislación,  con  el  fin  de  evitar  conflictos  que  lo único que hacen es  dilatar el trámite de los procesos.   

En  el segundo de estos autos se hicieron las  siguientes consideraciones sobre la evolución legislativa:   

“Con relación a esta clase de conductas,  conviene  recordar  que  en virtud de la salvedad contenida en el artículo 71-4  del   anterior   Código   de   Procedimiento   Penal,  incluidas  las  reformas  introducidas  por  las  leyes  81 de 1993 (art. 9°) y 365 de 1997 (art. 13), le  correspondía     a     los     Jueces     Regionales    conocer    ‘de  los delitos a los que se refiere el  decreto  2266  de  1991, con la excepción del simple porte de armas de fuego de  defensa   personal’;  los  Jueces Penales del Circuito conocían residualmente de dicho porte.   

A  la  entrada  en  vigencia de la Ley 504 de  1999,  que  creó  los  Jueces  Penales  del  Circuito Especializados y fijó su  competencia,   correspondía   a   los  nuevos  despachos  conocer  (art.  5-5),  ‘De   los   delitos   de  fabricación  y  tráfico  de  municiones  o  explosivos (D. 2266/91, art. 1°);  fabricación  y  tráfico de armas de fuego y municiones de uso privativo de las  fuerzas  armadas (D. 3664/86, art. 2°, declarado legislación permanente por el  D.  2266/91,  art. 1°)’, de  modo  que  a  partir  del 1° de julio de 1999 no solamente el simple porte sino  todo  lo  atinente  a  armas  de fuego de defensa personal quedó adscrito a los  Jueces Penales del Circuito.   

El artículo 5-5 transitorio de la Ley 600 de  2000,  que entró a regir el pasado 25 de julio, le asignó a los Jueces Penales  del      Circuito      Especializados      el      conocimiento     ‘De   los  delitos  de  fabricación  y  tráfico  de  municiones o explosivos (C. P., art. 365); fabricación y tráfico  de  armas  de fuego y municiones de uso privativo de las fuerzas armadas (C. P.,  art. 366)’.   

Establecen    las    referidas    normas  sustantivas:   

‘Art.   365.-  Fabricación,  tráfico  y  porte  de armas de fuego o  municiones. El que sin permiso de autoridad competente  importe,   trafique,   fabrique,   transporte,   almacene,   distribuya,  venda,  suministre,  repare  o  porte  armas  de fuego de defensa personal, municiones o  explosivos…   

Art.       366.-      Fabricación,  tráfico  y  porte  de  armas  y  municiones  de  uso  privativo  de  las  fuerzas armadas. El que sin permiso  de   autoridad   competente   importe,  trafique,  fabrique,  repare,  almacene,  conserve,  adquiera,  suministre  o porte armas o municiones de uso privativo de  las fuerzas armadas, …’   

Se  aprecia que con el mismo criterio de las  normas  sustantivas  anteriores,  la  Ley  599  de 2000 conserva la descripción  independiente     de     las    conductas    relacionadas    con    ‘armas  de  fuego  de  defensa personal,  municiones  o  explosivos’  (art.   365)  y  de  aquéllas  que  tienen  que  ver  con  armas  y  municiones  ‘de  uso  privativo de las  fuerzas   armadas’  (art.  366).   

Atendiendo  la  titulación  de  las  normas  sustantivas,  se  colige  que  le  corresponde  a  los  Circuitos Especializados  conocer  de  la  fabricación  y  tráfico  (que  incluye  las  demás conductas  enumeradas,  cfr. auto de esta misma fecha, rad. 18.711, M. P. Jorge E. Córdoba  Poveda),  de  armas  de  uso  privativo de las fuerzas armadas, de municiones de  todo tipo y de explosivos.   

Por competencia residual, el simple porte de  cualquier   clase   de  arma,  munición  o  explosivo  y  todas  las  conductas  relacionadas  con las armas de fuego de defensa personal, por no estar incluidas  en  el  precepto  que fijó la competencia de los especializados, corresponden a  los  jueces  comunes del Circuito Penal, conclusión que se aviene a la gravedad  del  delito, que es la razón de ser de los jueces especializados, pues no puede  equipararse  el  simple  porte  a la fabricación o tráfico, actividades que ha  usurpado   la   delincuencia   organizada,   quebrantando   el   monopolio   del  Estado.”   

Para  mayor  claridad,  en  el primero de los  autos  mencionados  (rad.18.711)  precisó  la  Corte  que  “de  las conductas  contempladas  en  el transcrito artículo 365, son de competencia del juez penal  del  circuito  especializado, la fabricación y tráfico de municiones (de armas  de  defensa  personal)  y de explosivos, entendida en la expresión ‘tráfico’,  la  importación,  el transporte, el  almacenamiento,  la  distribución,  la venta, el suministro y la reparación. Y  son  de competencia del juez del circuito, el porte de municiones (para armas de  defensa  personal),  de explosivos y de armas de fuego de defensa personal, así  como  la fabricación y el tráfico de esta última clase de armas, entendida en  la          expresión          ‘tráfico’  la  importación,  el  transporte, el almacenamiento, la distribución, la venta, el  suministro y la reparación.   

De las conductas a que se refiere el artículo  366,  ibidem,  son  de competencia del juez penal del circuito especializado, la  fabricación  y  el  tráfico  de armas de fuego de uso privativo de las Fuerzas  Militares  y  de  municiones  para  las  mismas,  entendiendo  en  la expresión  ‘tráfico’,  la  importación, la reparación, el  almacenamiento,  la  conservación,  la  adquisición  y el suministro. Y son de  competencia  del  juez  del  circuito, el porte de armas de uso privativo de las  Fuerzas Armadas y de municiones para las mismas.”   

No  hay  duda entonces, que es el Juzgado 3°  Penal  del Circuito de Santa Marta el competente para conocer del proceso que se  sigue  contra  ALONSO  NÚÑEZ  ABELLO por el delito de porte ilegal de armas de  fuego  de  defensa  personal,  y allí será enviado de inmediato el expediente,  remitiendo  copia  de  esta  providencia  al  Juzgado  1°  Penal  del  Circuito  Especializado de esa ciudad, para su información.   

Desconcierta la actitud del colisionante que,  olvidando  la  competencia  conferida  a su despacho por la Ley 600 de 2000 para  conocer   “De   los  delitos  cuyo  juzgamiento  no  esté  atribuido  a  otra  autoridad”  (art.  77-b),  provocó  este  conflicto  sin  advertir  que en el  artículo  5-5  transitorio,  ibidem,  no  se  mencionan  las  armas  de defensa  personal  ni  la conducta portar; por lo que se espera que hacia el futuro tenga  mayor cuidado en sus determinaciones.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.-   DIRIMIR   el  conflicto  negativo  de  competencias  planteado,  en el sentido de declarar que al Juzgado 3° Penal del  Circuito  de  Santa Marta le corresponde conocer de este proceso. Remítasele el  expediente para lo de su cargo.   

2.-  Comuníquese  esta  determinación  al  Juzgado  1°  Penal  del Circuito Especializado de esa ciudad, enviándole copia  de este auto.   

3.- Contra esta providencia no procede recurso  alguno.   

Cópiese, comuníquese y cúmplase.  

CARLOS  EDUARDO  MEJÍA  ESCOBAR   

FERNANDO       E.      ARBOLEDA  RIPOLL             JORGE      E.     CÓRDOBA  POVEDA                        

HERMAN            GALÁN  CASTELLANOS             CARLOS        AUGUSTO        GÁLVEZ  ARGOTE                            

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO         ÉDGAR LOMBANA  TRUJILLO                                           

ÁLVARO       ORLANDO       PÉREZ  PINZÓN         NILSON    PINILLA    PINILLA                                          

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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