18809(06-03-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 18809  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado ponente:  

Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

Aprobado Acta No. 28  

          Bogotá, seis (6) de marzo de dos mil dos  (2002).   

          Decide  la  Sala  la  colisión  negativa  de competencias planteada  entre  los  Juzgados  Penal  del Circuito Especializado de Florencia y 2º Penal  del  Circuito  de  esa  misma  ciudad,  en las causas acumuladas seguidas contra  NEVIS ROMERO CARVAJAL por los  delitos de secuestro simple en concurso homogéneo y rebelión.   

ANTECEDENTES  

          Los  acontecimientos investigados en las presentes diligencias, así  como  el  trámite  cumplido  antes  y  después  de  su unificación pueden ser  reseñados en los siguientes términos:   

          1.   Dan cuenta los autos que en la  tarde  del  17  de  agosto  de 1997, cuando Ulises Vargas Collazos se encontraba  junto  con  su  hijo Alirio Vargas Rojas dedicados a las faenas agrícolas en la  finca       “Los  Alpes”  de  propiedad  del  primero,  ubicada  en  jurisdicción de la inspección de San Antonio de Atenas,  municipio   de   Florencia   (Caquetá),  en  el  lugar  irrumpió  NEVIS  ROMERO  CARVAJAL en compañía de su  padre  y  de  otro  sujeto,  quienes  intimidándolos  con  armas  de  fuego los  obligaron       a       tenderse       en       el      suelo.    Luego  maniataron a Vargas Rojas y  se  lo llevaron con rumbo desconocido, ignorándose desde entonces a la fecha su  paradero  y  sin  que  se  hubiese  formulado  exigencia  alguna  a cambio de su  liberación.   

          1.1   En  las  diligencias  preliminares  llevadas  a  cabo  se  estableció   que  NEVIS  ROMERO  CARVAJAL  se  encontraba  detenido en cumplimiento de la sentencia proferida  en  su contra por el Juzgado 2º Penal del Circuito de Florencia, condenado como  autor del homicidio de Hernando Álvarez.   

          Con  fundamento  en  tal  información  y en la prueba trasladada de  otras  actuaciones, en las que aquél admitió la militancia en el tercer frente  de      las     autodenominadas     “Fuerzas     Armadas    Revolucionarias    de    Colombia”  (FARC),  con  la  misión de informar  sobre  la  presencia  de  personas  extrañas en el área, en cumplimiento de la  cual  había  retenido  a  un  joven  que  posteriormente entregó a la facción  rebelde  sin  saber  “que  harían   con   él”,  la  Fiscalía  Especializada  de  Florencia dispuso la apertura de la investigación  en  resolución  del  14  de abril de 1999 y escuchó en indagatoria al imputado  ROMERO CARVAJAL.   

          Posteriormente remitió el expediente por  competencia  a  la  Fiscalía  Novena  Seccional  de  esa  misma  ciudad, que en  providencia  del  3  de  enero  de 2000 le resolvió la situación jurídica con  detención  preventiva  por  el  delito  de  secuestro  simple,  descrito  en el  artículo  269  del Código Penal (Decreto 100 de 1980), subrogado por el 2º de  la Ley 40 de 1993.   

          1.2    Clausurada    la   etapa   instructiva   y   subsanadas   las  irregularidades   advertidas  en  el  respectivo  trámite,  la  Fiscalía   calificó  su  mérito  probatorio  en  decisión  del 21 de febrero de 2001 con  resolución  acusatoria  como  autor  del  delito  contra la libertad individual  imputado en la medida de aseguramiento.   

          1.3   En  firme  este  proveído y asignado el expediente en el  reparto  al  Juzgado  2º Penal del Circuito de Florencia, tal despacho acumuló  esa   causa   a   las   allí   también  cursadas  en  contra  de  ROMERO   CARVAJAL   por   los  sucesos  a  continuación reseñados.   

          2.   En los primeros días del mes de febrero de 1998, a eso de  las    once    de    la    mañana,    NEVIS   ROMERO  CARVAJAL  se  presentó en la finca de Israel Arriguí  Ramírez,  situada  en  el  sector  rural  de  la  inspección de San Antonio de  Atenas,  municipio  de  Florencia  (Caquetá),  donde conminó a Eleín Arriguí  Álvarez  a  que  lo  acompañara puesto que necesitaban conversar con él, y si  bien  no  indicó  con quien se entablaría dicho diálogo, su progenitor supuso  que  era  requerido  por el frente guerrillero al cual pertenecía el mencionado  ROMERO CARVAJAL.   

          Por  la liberación de la víctima ninguna exigencia se ha formulado  y  tampoco se tiene noticia cierta sobre su actual paradero, pues los rumores al  respecto  son  abiertamente  contradictorios.   Se indica así que luego de  permanecer  cautivo  por tres días fue eliminado por la guerrilla, en tanto que  el    progenitor   de   ROMERO   CARVAJAL  le  informó  al  denunciante que Arriguí Álvarez se hallaba con  los insurgentes en el departamento de Nariño.   

          2.1    Abierta   la  investigación  y  escuchado  ROMERO  CARVAJAL  en injurada, la Fiscalía  Regional  de  Bogotá  resolvió su situación jurídica el 1º de junio de 1999  imponiéndole  detención  preventiva  por  el  delito  de  secuestro  simple  y  remitió   las   diligencias   a   la   homóloga  Seccional  de  Florencia  por  competencia.   

          2.2   Clausurado el instructivo y surtido el traslado de rigor,  en  decisión  del  1º de septiembre de 2000, se elevó acusación en contra de  ROMERO  CARVAJAL  como autor  del  delito  de  secuestro  simple, confirmada el 18 de octubre siguiente por la  Fiscalía  Delegada  ante  el  Tribunal  Superior  de  Florencia  al  desatar la  apelación presentada por el defensor.   

          3.   Finalmente,  contra  NEVIS ROMERO  CARVAJAL  se  abrió  investigación  por  haber  sido  señalado  por varios habitantes de la Inspección de San Antonio de Atenas como  integrante   de  las  autoproclamadas  “Fuerzas        Revolucionarias        de        Colombia”-  FARC-,  para las cuales desarrollaba  diversas   actividades,   entre   ellas,  según  reseña   la  acusación,  “conducir   hasta  los  subversivos  a  algunos  moradores  del  lugar  de quienes no se volvió a saber  nada,  además la de conformar un grupo junto con su fallecido padre, encargados  de  recolectar  dineros para los alzados en armas y ejecutar sus actos ilícitos  a    nombre    de    la    guerrilla”.   

          En  tales  diligencias,  una  vez  vinculado  mediante injurada y en  proveído  del  4  de  abril de 2000, la Fiscalía 4ª Seccional de Florencia lo  afectó   con   detención  preventiva  como  autor  del  delito  de  rebelión,  tipificado  en el artículo 125 del Código Penal, subrogado por el Decreto 2266  de 1991.   

          Después, mediante resolución del 14 de  julio  de  2000, el instructor profirió en su contra resolución acusatoria por  el  ilícito  contra  el  régimen  constitucional  endilgado  en  la  medida de  aseguramiento,  decisión  confirmada el 31 de agosto siguiente por la Fiscalía  Delegada  ante el Tribunal Superior de Florencia al pronunciarse sobre la alzada  interpuesta por el defensor.   

CRITERIO DE LOS COLISIONANTES  

          1.   El Juzgado 2º Penal del Circuito de Florencia celebró la  audiencia  pública  en  las  causas  acumuladas; sin embargo, en auto del 19 de  julio  de  2001  se  abstuvo  de  proferir  el  fallo  de  primera  instancia al  considerar que carecía de competencia.   

          A  partir de la confrontación típica de los secuestros extorsivo y  simple,  argumenta  que  esa  primera  modalidad referida no sólo se estructura  ante  la exigencia dineraria, sino también, cuando la privación de la libertad  se  verifica  con  fines  publicitarios  o de carácter político, como precisó  esta  Sala  en  providencia  del  6  de junio de 1997, radicado 12.710, M.P. Dr.  Fernando Arboleda Ripoll.   

          En  este orden de ideas plantea seguidamente, que los grupos alzados  en   armas  “buscan  por  todos  los  medios  obtener  un  beneficio  con  la  privación  ilegal  de  las  personas”, como aconteció  en  el  presente  asunto  tratándose de la perpetrada respecto de las víctimas  Vargas     Collazos    y    Arreguí    Álvarez,    de    claro    “tinte  político,  cuyo  objetivo  es  erradicar  de  raíz el sistema político institucional o el régimen jurídico,  cambiando  la  constitución  o  las leyes orientado a establecer un nuevo orden  social,  político  y  económico.   Fines  que  son  los  que  persigue la  subversión”.   

          Aduce     además,     que    las    autodenominadas    “Fuerzas   Armadas  Revolucionarias  de  Colombia”   ha   venido  implementando    “una  posición  insurreccional  bajo  el  imperio  de  las  armas,  el terrorismo, el  secuestro”  y  bajo tales  circunstancias  se sustrajo a los mencionados campesinos de su entorno familiar,  quienes  al  decir  de  ROMERO  CARVAJAL  fueron retenidos por mandato de dicho grupo subversivo.   

          Señala   más   adelante  que  los  móviles  característicos  del  “secuestro  de  los  dos  ciudadanos  tiene  la  entidad de políticos, pues, siempre han advertido que se  encuentran  en  procura  de  un  replanteamiento  de  las  condiciones  de  vida  preexistentes  en  el  país,  consideradas por ellos como adversas; de ahí que  opten  por  acudir  a la comunidad sólo con la finalidad de extender el ámbito  de  simpatía,  para  cuyo  efecto acuden al despliegue de actos atentatorios de  los  bienes  jurídico  (sic), entre ellos, actos de barbarie, terrorismo, otros  que  atentan  contra  la libertad individual y la seguridad pública”.                Así las cosas, concluye,  se  configura  la  causal  de  agravación del numeral 8º del artículo 270 del  Código  Penal  (Decreto  100  de  1980),  modificado  por  la  Ley  40 de 1993,  “en   el   sentido  de  entender  el propósito terrorista como el dirigido a crear conmoción o zozobra  social     en     una     región     o     comunidad    determinada”;    consideración   afianzada   al  advertir,    tratándose    del    acusado    ROMERO  CARVAJAL,           que          “no  nos  hallamos  frente a un simple  rebelde  ajeno a los actos terroristas por estos grupos realizados, su actividad  en  la vida como miliciano fue fundamental, porque cometió en ejercicio de esta  actividad  insurreccional  actos atentatorios contra la libertad personal y como  tal      se      reitera,      tiene     un     tinte     terrorista”.   

          Así   las   cosas,  al  tenor  del  artículo  71  del  Código  de  Procedimiento  Penal (Decreto 2700 de 1991), modificado por el 5º de la Ley 504  de  1999,  normas  vigentes  para  la  fecha  de  la  providencia,  predicó  la  competencia  del  Juez  Penal  del  Circuito Especializado de Florencia, a quien  ordenó  remitir  el  expediente no sin proponer colisión negativa en el evento  de no ser compartidos sus planteamientos.   

          2.   Por su parte, el Juzgado Penal  del   Circuito  Especializado  de  Florencia  rehusó  el  conocimiento  de  las  presentes  causas  acumuladas.   Planteó en fundamento de esta postura, en  primer  término,  que  al  tenor  del  artículo  3º de la Ley 40 de 1993, las  circunstancias   de  agravación  allí  descritas  se  predican  de  la  figura  tipificada  en  el  artículo  1º ibídem, esto es, del secuestro extorsivo, no  del simple.   

          Trae  a  colación  el  pronunciamiento  de  la Corte Constitucional  sobre  las  diferencias  entre  las  dos  modalidades del secuestro (sentencia  C-599  de  1997).  Admite  que  en el actual estatuto punitivo las agravantes se extienden a ambas figuras,  empero  advierte  que  en el numeral 4º del artículo 5º transitorio de la Ley  600  de  2000, la competencia de los Juzgados Penales del Circuito Especializado  se  pregona  del  secuestro  extorsivo  y  del  simple agravado en virtud de los  ordinales   6º,   9º   y   11º   del   artículo   170   del  Código  Penal,  exclusivamente.   

          Destaca  también,  que  si  la  conducta no estaba establecida como  hecho  punible  para  la  época  de los sucesos, mal puede pretenderse ahora el  cambio   de   competencia   en   detrimento  de  los  intereses  del  procesado,  “pretendiendo acomodar la  conducta  punible  en  normas  que  no  regían  para  cuando  se cometieron los  delitos”.    En  todo  caso,  descarta  en  los  secuestros investigados la finalidad terrorista,  estructurada  por  el Juzgado colisionante a partir de la simple pertenencia del  sindicado  a  un  grupo  rebelde,  que  tampoco  es susceptible de ser deducida,  afirma,  de  la circunstancia de tratarse los autores de los plagios de personas  temidas  en  la  región  por  su  conocida conducta antisocial o del prolongado  tiempo de desaparición de las víctimas.   

          En   síntesis,   al   considerar   que   para   la  época  de  los  acontecimientos  no estaba previsto el secuestro simple agravado, y rechazada la  connotación  política  o  terrorista  de  los  secuestros objeto de las causas  acumuladas,  considera  que  el  conocimiento del asunto se radica en el Juzgado  2º  Penal  del  Circuito  de  Florencia.   Así las cosas, aceptó la  colisión  propuesta  y  ordenó  el  envío  del  expediente a la Corte para la  definición del conflicto.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

            1.   A la Sala le corresponde dirimir el conflicto negativo  de  competencias  sucedido  en  las presentes causas acumuladas, pues si bien se  encuentran  involucrados  funcionarios judiciales de un mismo Distrito Judicial,  no  puede  obviarse  que por estar comprometido en dicho incidente un juez penal  del  circuito  especializado, la facultad de la Corporación en tales eventos se  deriva  de  la expresa previsión contenida en el artículo 18 transitorio de la  Ley 600 de 2000.   

          2.   Ahora  bien,  en la definición de la polémica zanjada en  esta  actuación  sobre  la  competencia  para  el  juzgamiento,  tampoco  puede  perderse  de  vista  que  desde  entonces  a  la  fecha  se produjo un tránsito  legislativo  que  sustrae  las argumentaciones de los funcionarios colisionantes  de  toda actualidad, pues por virtud de la expedición de la Ley 733 de enero 29  de  2002,  que  al  tenor  de  su  artículo  15º  empezó  a regir luego de su  publicación,  efectuada  en  el  Diario  Oficial  No.  44693 del día 31 de los  mismos  mes y año, se produjo la variación del ámbito funcional de los jueces  penales del circuito especializados, según pasa a examinarse.   

          En  efecto,  de  conformidad con el artículo 14º ibídem, mediante  el  cual  se  le  asignó a la referida categoría de funcionarios judiciales el  “conocimiento  de  los  delitos  señalados  en” la  mencionada  ley,  resulta  incontrastable,  en cuanto interesa para los actuales  fines,  de  una  parte,  la ratificación de la competencia que tenían asignada  para  el  juzgamiento del delito de secuestro extorsivo desde la Ley 504 de 1999  (artículo  5º,  modificatorio  del  71  del Decreto 2700 de 1991), mantenida a  través  del  artículo  5º  transitorio  del  actual  Código de Procedimiento  Penal;  pero  además  y  de otro extremo, a diferencia de lo acontecido en este  último  estatuto,  que  les  fue  extendida la competencia al secuestro simple,  independientemente  de  la  imputación  o  no de circunstancias específicas de  agravación  y  de  la naturaleza de las mismas, como quiera que a través de la  citada  Ley  733  de 2002 se reprodujo la descripción típica de dicho ilícito  con  incremento  en  su  linde  punitivo mínimo, esto es, fue objeto de claro e  indubitable               “señalamiento” en ella.   

          En  síntesis,  a  partir  de  la  vigencia de la Ley 733 de 2002 el  conocimiento  del  secuestro  en cualquiera de sus modalidades corresponde a los  jueces  penales  del  circuito  especializados,  trátese  de  hechos  cometidos  durante  su  vigencia o de actuaciones en curso para dicho momento; lo anterior,  en   el  entendido  que  cuando  una  disposición  sobreviniente  modifica  los  factores  que  determinan la  competencia  sin  establecer  condicionamientos ni excepciones como precisamente  aconteció  en  el  artículo  referido  aquí,  la readjudicación funcional se  produce  entonces  a  partir  de  la existencia jurídica de dicha normatividad,  como  quiera  que las disposiciones de tal naturaleza tienen un efecto general e  inmediato  de  conformidad  con los artículos 40 de la Ley 153 de 1887 y 11 del  estatuto  procesal  penal  (Ley  600  de  2000),  dado  su  carácter  puramente  instrumental,     esto     es,     por     estar     despojadas    de    efectos  sustanciales.   

           No   sobra   añadir   con   idéntica  orientación  argumentativa,  que el principio del “juez natural”, integrante de  la  garantía  del  debido  proceso,  se  cimienta  en  la existencia de un juez  independiente  e  imparcial  y  además  competente,  requisito  traducido en la  determinación  previa  del  órgano  jurisdiccional  encargado  de  ejercer  la  potestad  punitiva  del  Estado,  proporcionando  seguridad  a  los miembros del  conglomerado  social  sobre la legalidad de su origen y constitución; postulado  que  rechaza  la  creación  del  funcionario  judicial  con  posterioridad a la  ejecución   del   hecho   punible  –  ex  post  facto  -,  pero  que en modo alguno se opone a la posibilidad  de  ser  reemplazado el preexistente por uno diferente, como aconteció a partir  de  la  vigencia  de  la  Ley  733 de 2002 tratándose de la competencia para la  investigación    y    juzgamiento    del    secuestro   simple,   entre   otros  delitos.           

          Así  las  cosas,  atendidas  las nuevas  disposiciones  en la materia, el conflicto negativo de competencias se definirá  asignando  el  conocimiento  de  este  asunto  al  Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Florencia, al que se remitirá el expediente en forma directa  por la Secretaría de la Sala.   

          Contra esta providencia no procede recurso alguno.   

          En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de  Casación Penal,   

RESUELVE  

          1.  DIRIMIR  la  colisión  de  competencias  negativa planteada entre los Juzgados 2º Penal del  Circuito  de  Florencia  y Penal del Circuito Especializado de esa misma ciudad,  en  el  sentido  de  adscribir  el  conocimiento  del presente al segundo de los  despachos mencionados.    

           2.   Por  la  Secretaría    de   la   Sala   ENVIAR   el   proceso   al   Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Florencia,  y  comunicar esta decisión al Juzgado 2º Penal del Circuito de esa  misma ciudad anexando fotocopia de esta providencia.   

         Cópiese y cúmplase,   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZON  

FERNANDO   E.   ARBOLEDA   RIPOLL                             JORGE   E.   CÓRDOBA   POVEDA              

HERMAN  GALÁN  CASTELLANOS                                         CARLOS A. GÁLVEZ ARGOTE   

JORGE   A.   GÓMEZ   GALLEGO                           ÉDGAR LOMBANA  TRUJILLO           

CARLOS  E.  MEJÍA ESCOBAR                           NILSON PINILLA  PINILLA                             

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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