18588(19-12-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 18588  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                          Magistrado ponente:   

                                          Nilson Pinilla Pinilla   

                                          Aprobado Acta N° 201   

Bogotá,  D. C., diciembre diecinueve (19) de  dos mil uno (2001).   

ASUNTO  

Decide  la Sala sobre la admisibilidad formal  de   la   demanda   de   casación   presentada   en   defensa  de  JULIO  NOÉ POSSO SÁNCHEZ,  contra el  fallo  por  medio  del cual el Tribunal Superior de Pasto, Sala Penal, confirmó  el   proferido   por   el   Juzgado  Tercero  Penal  del  Circuito  de  Ipiales,  condenándole  como  responsable  de  dos  delitos de peculado por apropiación.   

HECHOS    

Dentro de actuaciones cursadas en los Juzgados  Segundo  Civil  Municipal  y  Laboral del Circuito, ambos de Ipiales, JULIO NOÉ  POSSO  SÁNCHEZ fue requerido para que entregara unos bienes muebles, que había  recibido  en  calidad  de  secuestre, en asuntos que adelantaban esos despachos,  sin  que  diera  cumplimiento  a  reiteradas  órdenes  que se le impartieron al  efecto, motivo por el cual le fueron formuladas sendas denuncias.   

ACTUACIÓN  PROCESAL   

Iniciadas las dos acciones penales y vinculado  mediante   las  respectivas  indagatorias,  la  situación  jurídica  de  POSSO  SÁNCHEZ  fue  resuelta en ambos casos con detención domiciliaria (fs. 28 y Ss.  y  113  y Ss.), por la Fiscalía 22 Seccional de esa ciudad, que clausuradas las  investigaciones,  dictó  en  su  contra  resoluciones  de  acusación, el 29 de  noviembre  de  1999  (fs. 45 a 50) y el 24 de abril de 2000 (fs. 249 a 255), por  peculado por apropiación, enjuiciamientos no recurridos.   

Por  auto fechado el 6 de septiembre de 2000,  el  Juzgado  Tercero  Penal  del  Circuito de Ipiales ordenó la acumulación de  esos  dos  procesos seguidos contra POSSO SÁNCHEZ (fs. 325 a 328) y, verificada  la  audiencia  pública,  el  3  de  noviembre de 2000 profirió  sentencia  condenatoria,  imponiéndole 54 meses de prisión y de interdicción de derechos  y    funciones    públicas    y    $1’222.000  de multa (fs. 349 a 364), pronunciamiento que fue recurrido  por  el defensor y confirmado el 31 de enero de 2001 por el Tribunal Superior de  Pasto,  Sala  Penal  (fs.  374  a  384),  decisión  que es objeto de casación,  también interpuesta por la defensa.   

LA  DEMANDA   

Omitiendo  cumplir  parte  de  los requisitos  formales  estatuidos  al  efecto,  el 8 de junio de 2001, al amparo de la causal  segunda  de casación, el defensor presentó la demanda, con un único cargo, al  considerar  que no está la sentencia en consonancia con los cargos imputados en  las resoluciones de acusación.   

Manifiesta   que  en  las  resoluciones  de  acusación  dictadas  por  la Fiscalía 22 Seccional de Ipiales se le formularon  cargos   a   su  representado,  por  las  conductas  punibles  de  peculado  por  apropiación  a que se refería el artículo 133 del Código Penal anterior; sin  embargo  los  juzgadores  de  instancia  no  tuvieron en cuenta que el procesado  explicó  que  los bienes entregados en depósito en su condición de secuestre,  le  fueron  hurtados,  de manera que él no se apropió en provecho suyo o de un  tercero  de  tales  bienes,  “entonces  no  se  reúnen  la  totalidad  de los  requisitos exigidos” en el tipo penal que le fuera imputado.   

A  renglón  seguido,  sin  separación  ni  subsidiaridad,  plantea  que cuando se está frente a la acumulación de causas,  “la   sentencia   debe   ser   favorable   a  los  intereses  del  acusado”,  beneficiándolo  en  la  dosificación  de  la pena “y no como lo hicieron las  autoridades judiciales” que se pronunciaron en este asunto.   

De  semejante  manera,  pide  que  se case la  sentencia  recurrida,  “dictando  el  fallo que en derecho corresponde” (fs.  429 a 432).   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

1.- Cualquiera que sea la causal invocada, la  demanda  de  casación  no  es  un  escrito  de  libre elaboración, porque debe  cumplir  los  requisitos  establecidos  en  la ley, como citar las normas que se  considere  infringidas,  determinar  la  clase  de  quebrantamiento, indicar los  fundamentos  completos  con  claridad,  precisión y lógica, en armonía con la  naturaleza   de   la   irregularidad   reprochada,   además   de  demostrar  la  trascendencia del yerro en la decisión.   

2.-   En  la  formulación  del  cargo,  el  impugnante  se  refiere  a  la  supuesta incongruencia entre las resoluciones de  acusación  y  la  sentencia,  pues  se  acusó  al  procesado  JULIO NOÉ POSSO  SÁNCHEZ  por  unas  conductas  punibles  de  peculado  por apropiación y se le  condenó  por  esas  mismas  infracciones, cuando no existió la apropiación de  los  bienes  muebles  que  le fueron entregados en custodia pues, según afirma,  éstos  le  fueron  hurtados,  como  constaría  en  una  denuncia  a  que  hace  referencia.   

La  causal  segunda  de  casación, a la cual  acude  el  demandante,  se configura cuando la sentencia no esté en consonancia  con  los  cargos imputados en la resolución de acusación, lo cual se demuestra  confrontando  el  texto  del enjuiciamiento con el fallo, a efectos de verificar  si  en  verdad  se  ha  condenado  por  cargos  no  imputados, o se ha dejado de  resolver  acerca  de los que sí fueron expresamente formulados. Esta situación  implica   demostrar  que  no   hay  correspondencia  entre  las  realidades  fáctica  y  jurídica consignadas en la acusación y en el fallo, de manera que  se haga patente que éste desbordó o desestimó aquélla.   

Al  invocar dicha causal segunda, “es deber  del  censor,  en  consecuencia,  como  condición  para  que  la  demanda le sea  admitida,  demostrarle  a  la  Corte  que el delito objeto de la sentencia no se  encuentra  previsto  dentro de los mismos títulos y capítulo del Código Penal  referidos  en  la  resolución  de  acusación  o  que,  estándolo,  empeora la  situación  del procesado” (auto de diciembre 16 de 1999, M. P. Carlos Eduardo  Mejía Escobar, radicación 14.796).   

Por fuera de esos objetivos y presupuestos, el  impugnante,  con  ostensibles  defectos de claridad y precisión, plantea que su  defendido  “no  cometió el delito de peculado por apropiación” imputado en  el   pliego  de  cargos,  postura  antinómica,  que  no  se  compadece  con  el  fundamento, contenido y alcance de la causal segunda.   

Cuando  se  acusa desarmonía de la sentencia  con  la  resolución  de acusación, el fallo de reemplazo que se debe dictar no  puede  ser del sentido al cual equivocadamente alude el demandante, sino uno que  se  ajuste  al  pliego  de cargos, pues al acudirse a esta causal, no se discute  que  la  calificación  ha  sido  correcta,  sino  que se haya desconocido en la  sentencia.   

3.- El defensor, sin claridad ni precisión y  en   marcado   apartamiento   de  la  causal  segunda  de  casación  propuesta,  quebrantando   los  principios  de  autonomía   y no contradicción y  omitiendo  la  separación  y  la  subsidiaridad  debidas, adicionó un presunto  error  en  el  proceso  de  dosificación  de  la  pena,  aspecto  que, de tener  fundamento,   ha   debido  formular  por  causal  y  cargo  diferentes,  con  la  consecuente  cita  de  las  normas infringidas y los demás imperativos legales,  que incumplió.   

4.-  Como  la  Corte  no  puede  suplir  las  deficiencias  ni  corregir los errores de la demanda, en una impugnación que es  rogada  y  está ceñida por el principio de limitación, se impone inadmitirla,  de  conformidad  con  lo  dispuesto  por  los  artículos 225 y 226 del anterior  Código  de  Procedimiento  Penal,   hoy  212  y 213 de la ley 600 de 2000.   

La  no admisión de la demanda acarrea lo que  en  doctrina  procesal  se estima como declarar desierta la impugnación, por lo  cual  esta  providencia  queda ejecutoriada en la fecha en que es suscrita (art.  197  del  estatuto  procesal  penal  que regía cuando se dictó la sentencia de  segunda instancia), no procediendo recurso alguno.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

NO  ADMITIR  la demanda presentada en defensa  del  procesado  JULIO  NOÉ POSSO SÁNCHEZ y, en consecuencia, declarar desierta  la  casación interpuesta.   

Contra  esta  providencia  no procede recurso  alguno.   

Cópiese,  comuníquese  y  devuélvase  al  Tribunal de origen. Cúmplase.   

CARLOS  EDUARDO  MEJÍA  ESCOBAR   

FERNANDO   E.   ARBOLEDA   RIPOLL                                  JORGE   E.  CÓRDOBA  POVEDA                    

HERMAN           GALÁN  CASTELLANOS                   CARLOS                              AUGUSTO                              GÁLVEZ  ARGOTE             

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                ÉDGAR                     LOMBANA  TRUJILLO                            

  ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ  PINZÓN             NILSON   PINILLA   PINILLA                                                      

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria   

    

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