18520(06-12-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 18520  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

                                                  Aprobado acta No. 191      

                                                  Magistrado Ponente:   

                                                  Dr. FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL   

Bogotá,  D. C.,  seis de diciembre del  año dos mil uno.   

Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  de   la   demanda  de  revisión  presentada  por  el  sentenciado  EDGAR     IBARGUEN     ROMAÑA.    

          La demanda.   

Actuando  en nombre propio, y apoyado en las  causales  segunda,  cuarta  y  quinta  de revisión, el sentenciado cuestiona el  mérito  de  la prueba recaudada en el proceso, denuncia violación al principio  de  investigación  integral,  y  alega  que  el  Tribunal no tuvo en cuenta los  alegatos  de defensa presentados en el curso de la apelación interpuesta contra  el fallo de primera instancia.   

             SE CONSIDERA:   

La  acción  de  revisión  es el derecho de  acudir  ante  los  tribunales  predeterminados por la ley, radicado en cabeza de  los  sujetos  procesales  que  tengan interés jurídico y hayan sido legalmente  reconocidos  dentro  del  trámite  procesal,  que  surge  de la concurrencia de  alguna   de   las  causales  previstas  en  el  artículo  220  del  Código  de  procedimiento  penal  con  miras  a  destronar, del carácter de definitividad e  inmutabilidad,  la  decisión ejecutoriada que puso fin a la actuación, sea que  se   trate  de  sentencia,  cesación  de  procedimiento  o  preclusión  de  la  instrucción,   para   cuyo  ejercicio  se  requiere  el  adelantamiento  de  un  procedimiento especial y posterior al fallo definitivo.   

De  conformidad  con  el  artículo  221 del  estatuto  procesal,  el  sentenciado  se  encuentra  facultado  para promover la  acción  de  revisión  contra  un  fallo  adverso  a  sus intereses, lo cual no  significa  que si carece de la calidad de abogado titulado legalmente autorizado  para  ejercer la profesión, se halle legitimado para presentar la demanda, pues  de  conformidad  con el artículo 127 ejusdem “para los fines de su defensa el  sindicado  deberá  contar con la asistencia de un abogado escogido por él o de  oficio”.    

Obedece  esta limitante, a que la acción de  revisión  corresponde  a una actividad posterior a la culminación del proceso,  que  comprende  la  elaboración del libelo según precisos requisitos formales,  la  invocación  de concretas causales legales, el correcto señalamiento de los  fundamentos  jurídicos  y fácticos, la relación de las pruebas que se aportan  para   demostrar   los   hechos   básicos  de  la  petición,  y  una  adecuada  sustentación  compatible  con la naturaleza de la causal que se invoca, todo lo  cual  es,  evidentemente,  materia  de especiales conocimientos jurídicos, como  igual  se exige en casación (art. 209 del Código de procedimiento penal), pues  el  hecho  de no haberse contemplado expresamente para la revisión, como sí lo  estaba  en  el  Decreto  2700  de 1991 (art. 233), no puede entenderse que dicha  exigencia  hubiere  desaparecido  del  ordenamiento,  ya  que a estos efectos el  inciso  último del artículo 127 del estatuto procesal establece que “En todo  caso  si  el  sindicado fuere abogado titulado y estuviere autorizado legalmente  para  ejercer  la  profesión,  podrá  de  manera  expresa aceptar y ejercer su  propia  defensa sin necesidad de apoderado”, significando, entonces, contrario  sensu,  que  en  caso  de  no  contar  con  dicha calidad, siempre deberá estar  asistido por quien sí la tenga.        

Por manera que si en el sentenciado concurre  la  calidad  de  profesional  del  derecho, bien puede actuar como demandante en  revisión  bajo la condición de que se identifique como tal, legitimidad que no  resulta   acreditada   en   el   evento   contrario,  dado  que  por  su  propia  naturaleza,   la  presentación  de la demanda está reservada a un abogado  titulado  como acto de postulación, precisamente por el carácter eminentemente  técnico y rogado que el instrumento ostenta.   

En el caso de autos, observa la Corte que el  sentenciado  EDGAR  IBARGUEN  ROMAÑA  suscribe  el libelo pero sin acreditar la  condición  de  abogado  titulado,  resultando  así  evidente  la  ausencia  de  legitimidad  para presentar la demanda, lo que constituye motivo suficiente para  disponer la inadmisión del libelo.   

No  obstante,  ha  de  destacar  la  Sala,  finalmente,  que  a  consecuencia de esta carencia de legitimidad, resalta en la  demanda  no  sólo la falta de constancia sobre la ejecutoria del fallo, sino de  técnica  en  la  postulación  de  la  propuesta,  pues, precisamente por estar  alejada  en  grado  sumo de los presupuestos de admisibilidad establecidos en el  artículo  222  del  estatuto  procesal,  contiene  únicamente cuestionamientos  generales  a  la  validez  del  juicio  y críticas a la apreciación probatoria  realizada  por  los  juzgadores,  sin  relación  ninguna  con  las  causales de  revisión aducidas.   

Se  observa  en  ella,  por  el  contrario,  alegaciones  carentes  de fundamento fáctico y jurídico, sobre hechos, pruebas  y  argumentos ya considerados y definidos procesalmente, por tanto, incapaces de  remover  el carácter definitivo e inmutable de  la cosa juzgada, como así  acontece,  por  vía  de  ejemplo,  con  la  copia  del dictamen pericial que se  adjunta,  pues  en el acápite que en el fallo de primera instancia se destina a  “la  prueba  técnica”,  de  modo expreso se hace referencia a este medio de  convicción,  lo  que  indica  que  sí  fue  objeto  de  ponderación  por  los  sentenciadores.    

       

Por  las razones que preceden, la demanda de  revisión será inadmitida (art. 223 de la ley 600 de 2000).   

En  mérito  de  lo  expuesto,  LA  CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

          R E S U E L V E:   

INADMITIR   la  demanda    de    revisión    presentada   por   el   sentenciado   EDGAR IBARGUEN ROMAÑA.   

Notifíquese   y   cúmplase.   

CARLOS   E.   MEJIA  ESCOBAR   

FERNANDO       E.       ARBOLEDA  RIPOLL      JORGE E. CORDOBA POVEDA   

HERMAN            GALAN  CASTELLANOS           CARLOS  A.  GALVEZ  ARGOTE                

JORGE         A.        GOMEZ  GALLEGO                  EDGAR LOMBANA  TRUJILLO               

   

ALVARO        O.        PEREZ  PINZON                    NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *