18517(11-12-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 18517  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                                     Magistrado Ponente   

                                                     Dr. CARLOS AUGUSTO GÁLVEZ ARGOTE   

                                                     Aprobado Acta No. 194   

Bogotá,  D.C., once (11) de diciembre de dos  mil uno (2.001)   

VISTOS:  

Se pronuncia la Sala sobre la legalidad formal  de  las  demandas  de  casación  presentadas por los defensores de ALVARO   AYALA   MÉNDEZ   y  LUIS  HERNANDO  GARCÍA,  contra  la  sentencia  proferida  por  el  Tribunal Superior de esta  capital  el 19 de diciembre de 2.000, en la que confirmó la decisión de primer  grado  dictada  por el Juzgado Cuarenta y Dos Penal del Circuito el 2 de octubre  del  mismo  año,  mediante la cual los condenó a la pena principal de 68 meses  de  prisión,  como  coautores  responsables  de  los  delitos de concierto para  delinquir y estafa.   

LOS         HECHOS:   

Son  sintetizados por el Tribunal Superior en  los términos siguientes:   

“De  conformidad  con  lo establecido en la  escritura  pública  No.0022,  de la Notaría 13 de esta círculo notarial el 15  de   enero  de  1.995,  los  procesados  ALVARO  AYALA  MÉNDEZ,   LUIS   HERNANDO   GARCÍA   y  CIELO   RUÍZ  ACEVEDO,  constituyeron  la  sociedad  Consignataria  Colombiana  Automotriz  Limitada,  cuyo  objeto  social  consistía,  principalmente,  en  la  compraventa, distribución, exportación e  importación  de  vehículos  automotores, nuevos y usados. Bajo esta fachada se  acordaron    junto    con    JAIRO   JOSÉ   CHACÓN  GALLO,  abrir  un  almacén  de  venta  de  vehículos  ubicado  este establecimiento y la actividad comercial que realizaban recibieron  varias  cuotas  iniciales, en cuantía considerable, de clientes que pretendían  adquirir  motocicletas  prometiendo  la  entrega  en  poco  tiempo  com  amplias  facilidades  de  pago,  no  obstante, nunca cumplieron con este propósito de la  venta,   por   el   contrario,   transcurridos   varios  meses  después  de  la  negociación,  los  directivos de la compañía, desaparecieron con el dinero de  las  víctimas,  defraudando  el  patrimonio  económico  de  por  lo  menos  31  personas”.   

DEMANDAS    Y   CONSIDERACIONES   DE   LA  SALA:   

1.  Con  amparo  en  la  tercera  causal  de  casación,   acusa   la  defensora  de  LUIS  HERNANDO  GARCÍA  la  sentencia  impugnada de haberse proferido  dentro  de  una  actuación  viciada  de nulidad por vulneración del derecho de  defensa técnica del procesado.   

Enfatiza  en que de un “rápido estudio del  proceso”,  se establece que el imputado careció en forma absoluta de defensa,  dado  que  los  dos  profesionales que se le designaron de oficio no adelantaron  actividad  defensiva  alguna,  ni  ejercieron el derecho de contradicción sobre  los  elementos  probatorios  allegados,  por  ejemplo  contrainterrogando  a las  secretarias  de  la  concesionaria  para  establecer si en verdad el imputado se  apoderó  de  suma  de  dinero  alguna  o  si  en su conducta existía “ánimo  delictivo”,  pero  ningún escrito de impugnación o alegato se presentó. Fue  tal  la  desatención  del  primer  defensor  nombrado,  que  para  notificar la  acusación  fue  necesario  designar  uno  nuevo,  el  cual  tampoco desarrolló  asistencia  legal  en  pro de los intereses del demandante, dado que no impugnó  dicha decisión.   

En  conclusión, si bien se surtió la formal  defensa  técnica,  tal actividad no agota el principio garantista, pues resulta  necesario  “que  el plenario refleje que la justicia fue impartida guardando a  cabalidad  los  principios orientadores que legitiman su aplicación”, razones  que  entiende  suficientes  para  solicitar  se case la sentencia invalidando lo  actuado a partir de la clausura instructiva.   

2.   Aun  cuando  la  jurisprudencia  ha  precisado  que  la proposición de nulidades en casación admite alguna amplitud  para  su  formulación,  en  ningún caso este hecho se ha llevado al extremo de  poderse  equiparar  con  un  escrito  libre,  toda  vez que, como sucede con las  demás  causales previstas en la ley, no solamente la tercera está revestida de  algunos  básicos  requisitos,  sino  que  le  son  exigibles el cumplimiento de  específicas    pautas   absolutamente   indispensables   dada   su   particular  naturaleza.   

3. Puntualmente, en orden a fijar el contenido  y  alcance  de  la  exigencia  relacionada con el imperativo de indicar en forma  clara  y  precisa  los fundamentos de la causal escogida, respecto de la tercera  de  casación  bien  se  ha  señalado  que  no basta con presentar dentro de un  contexto  de  abstractas  afirmaciones  supuestas  irregularidades  lesivas  del  debido  proceso,  o  de  la misma forma sostener la conculcación del derecho de  defensa,  que  se  asume  revelado  a  través del desconocimiento de principios  generales,  en  la  medida  en  que  es  indispensable  señalar  como  elemento  integrante  de  dicha  postulación  en  qué  se concreta la afectación de las  garantías del sujeto procesal.   

4.  En  el  caso  concreto,  la  defensora de  LUIS  HERNANDO  GARCÍA  ha  sostenido  que  éste  careció  en  forma  absoluta  de  defensa técnica. Esta  afirmación  a  pesar  del  carácter  genérico que ostenta, no encuentra en el  sintético  escrito  de  demanda  ningún  argumento  demostrativo.  Ha estimado  bastante  y  suficiente  la  solicitante  con  dicha  aseveración,  a  pesar de  reconocer  que  en  ningún  momento  el  imputado  dejó  de estar asistido por  profesionales  del  derecho  que  le  fueron designados. La abstracta censura se  atiene  a  que no basta el formalismo del nombramiento para asegurar el derecho,  constituyéndose  ésta  como  las  demás  apreciaciones que hace en negaciones  indefinidas  que  no  se  concretizan  en el decurso de lo actuado, se desconoce  cuál  es  la  incidencia  negativa  que  la presunta vulneración de la defensa  habría  comportado  en  el  fallo, es decir en qué radica la trascendencia del  supuesto vicio acusado.   

5.  Sostener que no se ejerció el derecho de  contradicción  porque  no  se  contra  interrogó  por  los  defensores  a unos  testigos  que  habrían  podido verificar la inocencia del procesado y que en su  actuar  no  existió  el menor “ánimo delictivo”, o el hecho de no haberse,  en  general, impugnado las diversas determinaciones que le fueron adversas, o la  presentación  de  alegatos,  distan  mucho  de configurar razones fundantes del  reparo,  pues  son  apenas  incompletos  enunciados  ineptos para provocar en la  Corte  un  estudio  de  fondo del reparo que apenas yace implícito en su inerte  contenido.   

Siendo  ello  así,  como en efecto lo es, la  inadmisibilidad  de la demanda es ostensible, en la medida en que todo cuanto se  afirma  como  vicio  en  el  derecho  a la defensa del procesado no es en manera  alguna demostrado.   

6.   Ahora,  como  quiera  que  la  demanda  presentada   por   el   defensor   de   ALVARO  AYALA  MÉNDEZ  cumple  con  los requisitos señalados por el  art.   212   del  N.  C.  de  P.P.,  la  misma  será  admitida  por  la  Corte,  disponiéndose  correr  traslado ante la Procuraduría Delegada en lo Penal para  que   emita   el   imperativo   concepto,   de   conformidad  con  el  art.  213  ibídem.      

En razón y mérito de lo  expuesto,    la    Corte    Suprema   de   Justicia   en   Sala   de   Casación  Penal,   

RESUELVE:   

1. Inadmitir la demanda de  casación   presentada   por  la  defensora  del  procesado  LUIS HERNANDO GARCÍA.   

2.  Declarar  formalmente  ajustada  a  derecho  la  demanda  presentada  por  el  defensor  del  procesado  ALVARO       AYALA  MÉNDEZ,   disponiendo  en  consecuencia  correr  traslado ante la Procuraduría Delegada en lo Penal, a fin  de que se sirva emitir concepto.   

Contra   esta   decisión   no  procede  recurso  alguno.   

Cópiese, comuníquese y cúmplase  

CARLOS EDUARDO MEJÍA ESCOBAR  

FERNANDO   ARBOLEDA  RIPOLL                      JORGE ENRIQUE CÓRDOBA POVEDA   

HERMAN    GALÁN  CASTELLANOS                    CARLOS AUGUSTO  GÁLVEZ ARGOTE   

JORGE  ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO                               EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

ALVARO  ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN                                 NILSON PINILLA PINILLA   

Teresa     Ruiz  Núñez   

Secretaria   

    

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