18248(06-09-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 18248  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. JORGE ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO  

Aprobado Acta N° 134  

          Bogotá, D. C., seis de septiembre de dos mil uno.   

          El  ciudadano  colombiano  HÉCTOR  JAIME  IBARRA, quien también se  identifica  con  el  nombre  de  JAIME  ALBERTO  VÉLEZ,  ha  sido solicitado en  extradición  por  el  Gobierno  de  la  República de Panamá, en vista de que,  junto  con otros individuos, se le requiere como presunto responsable del delito  de  homicidio  cometido  en  la  persona  del  empresario  Hindú SURESH VALIRAN  MIRANI,   según   hechos   ocurridos   en   el   Corredor   Norte  –    Colón,    Estado   de   Panamá,  aproximadamente  a  las  9:00  horas  de  la  noche  del  28  de  septiembre  de  1999.   

          En  atención al traslado para solicitar pruebas, concedido conforme  con  el  artículo 556 del Código de Procedimiento Penal derogado (art. 518 del  actual   estatuto),  el  defensor  hizo  petición  y  sobre  el  particular  se  resolverá en esta oportunidad.   

ANTECEDENTES  

          1.   De  acuerdo  con la Nota EP/COL/N° 1343/00, fechada el 28  de  agosto  de  2000,  la  Embajada  de  Panamá  en  Bogotá  hizo  eco ante el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores de la solicitud del Procurador General de  la  Nación  del  mismo  país  para  la  detención  preventiva  con  fines  de  extradición  del ciudadano colombiano JAIME ALBERTO VÉLEZ, identificado con el  pasaporte   N°   71.314.185  (correspondiente  al  número  de  la  cédula  de  ciudadanía),  nacido el 10 de enero de 1969 en la ciudad de Medellín (Carpeta,  fs. 1).   

          2.   Por  medio  de  resolución  del  26  de enero de 2001, el  Fiscal  General  de  Colombia  dispuso  la captura con fines de extradición del  mencionado  ciudadano,  hecho  ejecutado el 8 de febrero siguiente (idem, fs. 4 a 16 y 45 a 48).   

          3.   Conforme  con  la  Nota EP/COL/N° 354/01, fechada el 7 de  marzo  de  2001,  la Embajada de Panamá formalizó la solicitud de extradición  ante   el   Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia  y  aportó  la  documentación que estimaba pertinente (fs. 64).   

          4.    El   Ministerio   de   Relaciones  Exteriores  envió  el  expediente  al  Ministerio de Justicia y del Derecho, con la indicación de que,  de  conformidad  con  el  artículo 552 del anterior Estatuto Procesal Penal, el  presente  caso  se  rige por el Tratado de Extradición suscrito entre Panamá y  Colombia  el  24 de diciembre de 1927, aprobado en el último país por medio de  la Ley 57 de 1928 (fs. 66).   

          5.    Entregada   la  documentación  a  la  Corte  Suprema  de  Justicia,  se  proveyó  primeramente sobre la defensa del solicitado y después  se  abrió  el  período  de  solicitud  pruebas,  oportunidad  en  la  cual  se  pronunció solamente el defensor.   

PETICIÓN DEL DEFENSOR Y RESPUESTA  

          1.             Observación  preliminar.   El artículo 35 de la Constitución  Política,    modificado   por   el   Acto   Legislativo   N°   01   de   1997,  dispone:   

“La  extradición  se  podrá  solicitar,  conceder  u  ofrecer  de acuerdo con los tratados públicos y, en su defecto con  la ley.   

“Además,   la   extradición   de  los  colombianos  por  nacimiento se concederá por delitos cometidos en el exterior,  considerados  como  tales  en  la  legislación  penal  colombiana.  La ley  reglamentará la materia.   

“La extradición no procederá por delitos  políticos.   

“No  procederá la extradición cuando se  trate  de  hechos  cometidos  con anterioridad a la promulgación de la presente  norma”.   

          De  modo  que,  acorde  con las previsiones de los incisos 1° y 2°  del  precepto  transcrito,  la extradición activa o pasiva debe sujetarse a los  tratados  públicos vigentes entre los Estados comprometidos y, en relación con  aquello  que  tales  instrumentos  no  regulen,  se  procederá  conforme con la  ley.   

          Ocurre  que,  revisado el Tratado vigente en materia de extradición  entre  las  Repúblicas  de  Panamá y Colombia (Ley 57 de 1928), se advierte el  señalamiento  de  condiciones,  requisitos  formales  y  prohibiciones, pero no  indica  la competencia y el trámite que debe cumplirse, razón por la cual esto  último  se sujetará a lo dispuesto en el Código de Procedimiento Penal.   Es  decir,  en  este caso la extradición puede concederla o negarla el Gobierno  Nacional,  previo  concepto  de  la  Corte Suprema de Justicia (artículos 508 y  siguientes).   

          De  igual  manera,  el  concepto  de la Corte Suprema de Justicia se  circunscribirá  al  “cumplimiento de lo previsto en  los  tratados  públicos”, tema que consecuentemente  también    limitará   la   actividad   probatoria   (artículo   520   C.   P.  P.).   

          En  este  orden  de  ideas,  valga la aclaración para poder proveer  sobre las pruebas solicitadas:   

          2.   Pide  el  defensor,  en primer lugar, que se requiera a la  República   de   Panamá  la  plena  identidad  de  la  persona  solicitada  en  extradición,  dado  que  su  representado  responde  al nombre de HÉCTOR JAIME  IBARRA,  identificado  con  la cédula de ciudadanía N° 98.552.353 expedida en  Envigado  (Antioquia),  mientras que el Estado Panameño reclama a JAIME ALBERTO  VÉLEZ , sin más datos conocidos hasta el momento.   

          Pues  bien, de acuerdo con la solicitud de extradición hecha por el  Ministerio   Público  de  Panamá,  a  través  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores   del  mismo  país,  el  requerido  “JAIME  ALBERTO  VÉLEZ”  se  identifica  “con  el  pasaporte  de  este  ciudadano  colombiano,  nacido  en  la República de Colombia, Medellín Antioquia, el día  10  de enero de 1969, soltero, con Cédula de Ciudadanía Colombiana y Pasaporte  N°  CC  71.314.185, con Licencia de Conducción N° 0584-00020441 (Ver copia de  pasaporte   adjunta)”  (cuaderno  anexo,  fs.  4  y  69).   

          Ocurre  que  el  solicitado se venía identificando con el nombre de  “JAIME  ALBERTO  VÉLEZ”,  hasta cuando se produjo la captura, momento en el  cual  ratificó  que usaba aquella identificación, inclusive  con la misma  firmó  la  constancia  escrita de derechos del capturado (fs. 47 Carpeta), pero  igualmente  manifestó  en  el acto que su verdadero nombre era “HÉCTOR JAIME  IBARRA,  identificado  con  la  cédula de ciudadanía 98.552.353 de Envigado”  (idem, fs. 46).   

          Así  vista  la  situación,  nada  le  quedaría  por aclarar a las  autoridades  de  Panamá  en  torno  de la identidad del solicitado, pues las de  Colombia  ya han establecido que la misma persona, identificada al momento de la  aprehensión  por  el  registro  de  huellas  digitales,  había  obtenido doble  identidad  nominal,  primero como HÉCTOR JAIME IBARRA, titular de la cédula de  ciudadanía  

N°  98.552.353  expedida en Envigado  (Antioquia),  y  después  como  JAIME ALBERTO VÉLEZ, portador de la cédula de  ciudadanía  

N°  71.314.185 expedida en la ciudad  de Medellín (Carpeta, fs. 60 a 62).   

          En   consecuencia,   por   ser   superflua,  se  negará  la  prueba  solicitada.   

          3.   En  segundo lugar, el profesional pide que la Corte oficie  al  Fiscal  287  destacado  ante  el  C.  T.  I.  Nacional, con el fin de que el  funcionario  expida  copia  de  todo  el  expediente  adelantado en contra de su  defendido  por  supuesta  falsedad  en  documentos, dado que él fue sorprendido  cuando  tenía  un  su poder la fotocopia de una cédula de ciudadanía a nombre  de  JAIME  ALBERTO  VÉLEZ.   Pretende demostrar que su prohijado detentaba  una  identidad  falsa,  dado  que con su verdadero nombre (HÉCTOR JAIME IBARRA)  era  perseguido  para  purgar  una  condena  impuesta por el Juzgado Veintinueve  Penal Municipal de la ciudad de Medellín.   

          Si  el  propósito  del  solicitante  fuera  el  de recabar sobre la  completa  identidad  del  requerido,  lo  dicho  en el acápite anterior resulta  suficiente    y,    así   entonces,   sobraría   el   medio   de   convicción  pretendido.   

          4.   Pretende  el  defensor,  en  tercer  orden,  que  la Corte  obtenga  copia  auténtica  de  la  sentencia  proferida  por el aludido Juzgado  Municipal  de  la  ciudad de Medellín, pues a través de ello procura demostrar  que  su  defendido  efectivamente  cambió  de identidad con el fin de evadir la  justicia colombiana.   

          La  plena  identidad  del reclamado en extradición, se dice una vez  más,  cuenta  con suficientes elementos de juicio en la actuación, de modo que  las   pruebas   sobre  otros  delitos  cometidos  por  aquél,  o  las  condenas  pendientes,  simplemente  deben  hacerse  valer  ante  el  Gobierno a la hora de  decidir definitivamente sobre la extradición.   

          5.   Dice  el letrado, en cuarto lugar, que hasta el momento la  República  de  Panamá  no  ha  entregado  la  identidad completa de la persona  solicitada,  así como tampoco existe la copia o transcripción auténtica de la  sentencia,  de  la  resolución de acusación o su equivalente, conforme con los  numerales   1°   y   3°   del  artículo  551  del  Código  de  Procedimiento  Penal.   

          Pues  bien,  las  exigencias formales señaladas por el peticionario  corresponden  hoy a los mismos numerales del artículo 513 de la Ley 600 de 2000  (Nuevo  Código  de Procedimiento Penal).  Sin embargo, como ya se dijo, en  materia  de  requisitos y condiciones, ha de estarse primero a lo previsto en el  tratado  de  extradición  vigente  entre  Panamá  y  Colombia,  cuyo artículo  duodécimo,  en  sus  literales  a)  y c), dice que la solicitud de extradición  estará acompañada de los siguiente:   

“a)    Copia   o   transcripción  auténtica  de  la  sentencia firme cuando el prófugo hubiere sido condenado, y  cuando  se  trata  de  un  procesado  o perseguido, copia del auto de detención  dictado por autoridad competente.   

“…”  

“c)   Todos  los  datos que posea el  Estado  requirente  y que sirvan para establecer la identidad de la persona cuya  extradición se solicita…”.   

          Como  el  requerido  HÉCTOR  JAIME  IBARRA  o  JAIME ALBERTO VÉLEZ  apenas   se  halla  procesado  por  el  delito  de  homicidio,  las  autoridades  panameñas,  de  manera que resulta conforme con el texto del tratado, aportaron  una  copia del auto de detención fechado el 6 de diciembre de 1999, dictado por  el  Fiscal  Auxiliar  de  la República, y reiterado por medio de auto del 12 de  febrero de 2001 (cuaderno anexo, fs. 126 a 138).   

          Y  en cuanto a los datos orientados a la identidad del requerido, ya  el   Estado  requirente  aportó  los  que  poseía  y  éstos  también  fueron  confrontados inequívocamente por las autoridades colombianas.   

          6.   Con  el fin de acreditar que para el día 28 de septiembre  de  1999,  fecha  del  hecho criminal ocurrido en Panamá, el solicitado HÉCTOR  JAIME  IBARRA  o  JAIME ALBERTO VÉLEZ se hallaba en lugar distinto, el defensor  propone  que se oficie a la División de Extranjería del DAS para determinar si  en  la  época  mencionada  salió  del  país  alguna  persona  con los nombres  indicados;  aporta,  para  el  mismo  propósito, una fotocopia de la promesa de  compraventa  de un bien inmueble supuestamente suscrita por HÉCTOR JAIME IBARRA  y  JUAN  GONZALO BURGOS BOHORQUEZ, el día antes señalado a las 5:40 minutos de  la  tarde;  allega  fotocopia  de la resciliación posterior del mismo contrato;  pide  que  las  autoridades  competentes  de  los  aeropuertos  Olaya Herrera de  Medellín  y  José  María  Córdova  del  municipio  de  Rionegro (antioquia),  certifiquen  si  después  de la hora señalada aparece registrada la salida del  país  de  HÉCTOR  JAIME IBARRA o JAIME ALBERTO VÉLEZ; y, finalmente, solicita  que  la  Corte  verifique la autenticidad de las firmas y sellos impuestos en la  copia  del  referido  documento de promesa de compraventa (numerales 5, 6, 7 y 8  de la solicitud).   

          Los  cuatro  elementos  propuestos  por  el  peticionario  apuntan a  discutir  la  participación del solicitado en el delito de homicidio, cuestión  que   atañe  directamente  a  las  autoridades  panameñas  que  adelantan  con  jurisdicción   el   proceso   penal,   pues   la  extradición,  como  acto  de  colaboración  para  la  eficacia  del  derecho penal y de la eventual sentencia  condenatoria  de  cada  uno  de los Estados comprometidos, con miras a evitar la  impunidad,   resulta   distinta   al  proceso  como  escenario  en  el  cual  se  controvierte   la   existencia  del  hecho  punible  y  la  responsabilidad  del  procesado,  porque  corresponde más a un limitado incidente en el cual opera la  certificación   de  hechos,  responsabilidad  y  pruebas  que  hace  el  Estado  solicitante,  sujetos  al  principio de buena fe y la confianza recíproca entre  las  naciones involucradas, conforme con los artículos segundo y duodécimo del  tratado  vigente  entre  Colombia y Panamá.  En razón de la inconducencia  señalada,  la  Corte  negará las actuaciones solicitadas y también devolverá  la prueba documental aportada.   

          Por  otra  parte,  la  Sala  no  advierte  la  necesidad de decretar  pruebas de oficio.   

          Por  lo  expuesto,  LA  CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN  PENAL,   

RESUELVE:  

          1.   Negar  por  inconducentes  las  pruebas solicitadas por el  defensor  del  solicitado  en  extradición HÉCTOR JAIME IBARRA o JAIME ALBERTO  VÉLEZ.   En  consecuencia,  devuélvase  al aportante la prueba documental  presentada.   

          2.   En  relación  con  esta  providencia,  sólo  procede  el  recurso de reposición.   

          3.    Ejecutoriada  esta  decisión,  la  Secretaría  correrá  traslado  para  alegar, conforme con el inciso 3° del artículo 518 del Código  de Procedimiento Penal.   

          Cópiese, notifíquese y cúmplase.   

CARLOS E. MEJÍA ESCOBAR  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL            JORGE      ENRIQUE      CÓRDOBA  POVEDA           

HERMAN            GALÁN  CASTELLANOS             CARLOS      A.      GALVEZ  ARGOTE                        

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                     EDGAR               LOMBANA  TRUJILLO              

ALVARO       ORLANDO       PÉREZ  PINZÓN                        NILSON                     PINILLA  PINILLA                     

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria.    

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