18056(29-01-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 18056  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado ponente:  

Dr.  FERNANDO  E.  ARBOLEDA RIPOLL   

Aprobado acta No. 08.  

Bogotá D.C., veintinueve (29) de enero de dos  mil dos (2002).   

Resuelve  la  Corte  la solicitud de libertad  provisional  presentada  por  el  defensor  del procesado JOSE VICENTE PATERNINA  PEINADO,  de  conformidad  con  el  artículo 365-2 del código de procedimiento  penal.   

ANTECEDENTES  

1.  Una  sala de decisión penal del Tribunal  superior  de  Barranquilla condenó a JOSE VICENTE PATERNINA PEINADO a las penas  principales  de  cuatro  (4)  años  y  dos  (2)  meses  de prisión, como autor  responsable del delito de concusión.   

El  expediente se encuentra actualmente en la  Corte,  surtiéndose  el recurso de apelación interpuesto por el procesado y su  defensor contra el citado fallo.   

2. El procesado fue privado de su libertad el  13  de  diciembre  de  1999,  fecha  en la cual, en cumplimiento de la medida de  aseguramiento  impuesta,  fue  recluido  en  su  domicilio (fl. 584); emitido el  fallo  condenatorio  de  primera  instancia,  fue  trasladado  a  la Cárcel del  circuito   judicial   de   Sabanalarga   (Atlántico),   donde   actualmente  se  encuentra.   

3.  En esta oportunidad, el defensor solicita  mediante  memorial  que  antecede  que  se  conceda al procesado el beneficio de  libertad  provisional,  con  fundamento  en  el  artículo  365-2 del código de  procedimiento  penal, pues su representado, de una parte, cumplió en detención  preventiva  el  tiempo  necesario  para  acceder  al  beneficio consagrado en el  artículo  64  del código penal, sumando al tiempo de privación efectiva de la  libertad  la  rebaja  a  que  tiene  derecho  por trabajo realizado en el centro  carcelario;  y,  de  otra,  su  conducta durante el tiempo que ha permanecido en  detención se considera ejemplar.   

Anexa las certificaciones correspondientes, y  solicita,  además,  que se tenga como caución para disfrutar del beneficio, la  misma  que  fue  consignada  por  el  procesado  para  permanecer  en detención  domiciliaria.   

SE CONSIDERA:  

1.  El  numeral  2º  del  artículo  365 del  estatuto  procesal penal contempla la posibilidad de liberar provisionalmente al  procesado,   cuando   “en  cualquier  estado  del  proceso  hubiere  sufrido…en  detención preventiva un  tiempo  igual  al  que  mereciere  como  pena  privativa  de  la libertad por la  conducta  punible  que  se  le imputa, habida consideración de la calificación  que        debería       dársele”.   

La  ley  procesal considera, para ese efecto,  que  ha  cumplido  la  pena  todo  aquél  que lleve en detención preventiva el  tiempo  necesario  para obtener libertad condicional, siempre que se reúnan los  requisitos para otorgarla.   

El  inciso  2º  de  esa  disposición,  en  consecuencia,  remite  al  análisis  de  los  requisitos  del  artículo 64 del  código  penal,  norma  que  condiciona el otorgamiento del sustituto de la pena  privativa    de    la    libertad    al    cumplimiento    de   los   siguientes  exigencias:   

1.1.  Que  la  pena  privativa de la libertad  impuesta al procesado sea mayor de tres (3) años;   

1.2.  Que el condenado haya cumplido las tres  quintas (3/5) partes de la condena;   

1.3.       Que       “de    su   buena   conducta   en   el  establecimiento  carcelario  pueda el juez deducir, motivadamente, que no existe  necesidad   para   continuar   con   la   ejecución   de   la  pena”,  no  pudiendo  negar  el beneficio so  pretexto    de    “las  circunstancias  y  antecedentes  tenidos  en  cuenta para la dosificación de la  pena”.   

2.  En  el  caso  del  procesado JOSE VICENTE  PATERNINA    PEINADO,    no    existe   duda   que   reúne   tales   exigencias  legales.   

Veamos:  

En   sentencia  de  primera  instancia  fue  condenado  a pena privativa de la libertad superior a tres (3) años (fls. 129 a  156).   

Las  tres  quintas partes de la pena impuesta  (50  meses),  corresponden a treinta (30) meses, término que teniendo en cuenta  el  tiempo  que  lleva  privado  de la libertad desde el 13 de diciembre de 1999  (esto  es  25  meses  y  12  días  -enero  25 de 2002-) y la rebaja a que tiene  derecho  por  trabajo  realizado  en  el centro carcelario (5 meses y 24 días),  según  certificaciones  expedidas  por  el  director  de la Cárcel judicial de  Sabanalarga (Atlántico) -fls. 28 y 29-, se encuentra superado.   

Adicionalmente, durante su cautiverio en este  centro  carcelario  su conducta ha sido calificada como ejemplar (fls. 29 y 31),  aparte  que  en  el  tiempo  que  permaneció  en  detención  domiciliaria,  la  judicatura  no  tuvo  ninguna  queja sobre el incumplimiento de las obligaciones  que le fueron impuestas.   

Si no existe la necesidad de continuar con la  ejecución  de  la  pena,  entonces,  se impone en este caso la liberación  provisional    del    procesado,    en    los   términos   invocados   por   el  defensor.   

Con  ese fin, deberá suscribir diligencia en  la  que  se comprometa a observar las obligaciones previstas en el artículo 368  del código de procedimiento penal.   

En  punto de la garantía que debe prestar el  procesado  para el cumplimiento de las obligaciones,  no es posible acceder  a  la  petición  del  defensor  de  fijar la misma cuantía señalada cuando se  sustituyó  la  detención  preventiva  por  domiciliaria,  correspondiente a un  salario  mínimo  mensual  legal, toda vez que la liberación provisional supone  un  mayor  compromiso  del  procesado  que la reclusión en el domicilio, medida  ésta   sujeta  de  todas  maneras  a  la  vigilancia  y  verificación  de  las  autoridades penitenciarias.   

Aparte de lo anterior, si se toma en cuenta la  gravedad  de  la  imputación formulada y la capacidad económica del procesado,  quien  según  informa  en  la indagatoria es dueño de su propia vivienda, y el  tiempo  de la pena que eventualmente le faltaría por cumplir, considera la Sala  que  la  caución  que  deberá  prestar  para garantizar el cumplimiento de las  obligaciones  debe  ser  superior,  esto es equivalente a tres salarios mínimos  legales   mensuales   vigentes,   a   la  cual  se  abonará  la  suma  prestada  anteriormente (fl. 572 c.o.).   

Verificadas  las  anteriores  condiciones, se  expedirá    a    favor    del    procesado    la   correspondiente   orden   de  libertad.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE:  

1.   Conceder   el  beneficio  de  libertad  provisional  al  procesado JOSE VICENTE PATERNINA PEINADO, de conformidad con el  artículo  365-2  del  código  de  procedimiento  penal,  bajo  la  caución  y  obligaciones señaladas en la parte motiva de este proveído.   

2.  Comisionar  al  Juzgado  promiscuo  del  circuito  de  Sabanalarga  (Atlántico) para la suscripción de la diligencia de  compromiso  por  parte  del  procesado,  y  la expedición de la correspondiente  boleta  de  libertad,  una  vez  prestada  la caución impuesta; para lo cual la  Secretaría  de  la  Sala  remitirá  por  el  medio  más  expedito  posible el  correspondiente despacho comisorio.   

NOTIFIQUESE Y CUMPLASE.  

ALVARO O. PEREZ PINZON  

FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL   JORGE  E. CORDOBA POVEDA   

HERMAN            GALAN  CASTELLANOS             CARLOS      A.      GALVEZ  ARGOTE   

JORGE         A.         GOMEZ  GALLEGO               EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

CARLOS         E.         MEJIA  ESCOBAR               NILSON E. PINILLA PINILLA   

No hay firma  

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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