17876(23-07-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 17876  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado ponente:   

                                     Dr. Carlos Eduardo Mejía Escobar   

                                     Aprobado Acta # 103   

Bogotá  D.C., julio veintitrés (23) de dos  mil uno (2001).   

Vistos:  

Examina  la  Sala  la procedencia o no de la  demanda  de revisión presentada a través de apoderado por el condenado ANTONIO  MARIA VELASQUEZ POSADA.   

Antecedentes:  

Mediante sentencia del 23 de febrero de 1999  el  Juzgado  5º Penal del Circuito de Pereira condenó al mencionado como autor  del  delito  de  homicidio del que fue víctima JAIME ARNOLD BERMUDEZ RAMIREZ, a  la  pena  principal  de  25  años  de  prisión.   Dicha  providencia  fue  confirmada  por  la Sala Penal del Tribunal Superior de la misma ciudad el 21 de  abril siguiente.   

La demanda:  

Dice el abogado que la sentencia condenatoria  se  fundamentó  básicamente en la versión de MARIO DE JESUS MUÑOZ SERNA y en  el  testimonio  de  OTILIA  DE  JESUS ARCILA DE MARTINEZ, empleada del bar donde  tuvieron   ocurrencia  los  hechos.   El  primero,  sobrino  político  del  condenado,  lo  señaló  como el autor del homicidio.  La segunda declaró  en  el  mismo  sentido  e  indicó que al momento de los hechos “se encontraba  borracha”.   Así  dijo  estar  igualmente la declarante ESPERANZA BEDOYA  GIL,  tenida  también en cuenta en el fallo y quien afirmó haber escuchado que  “don  ANTONIO”  fue el causante de la tragedia.  El juzgador de segunda  instancia   –agrega   el  libelista— incurrió en el  error   de   otorgarle   credibilidad   a   MARIO  DE  JESUS  MUÑOZ  SERNA,  en  consideración  a  que  “tenía  interés como parte implicada en la riña”.   

Acto seguido aduce las causales de revisión  3ª   y    5ª   del   artículo   232   del   Código   de   Procedimiento  Penal.    Presenta como prueba de la estructuración de la segunda una  declaración  ante  notario  de  OTILIA  DE  JESUS  ARCILA “rectificante de la  versión  inicial  dada durante el investigativo”.  Y como pruebas nuevas  aporta  las  declaraciones,  también ante notario, de MARIA HELENA PERDOMO y de  JORGE  RIOS.   La  primera,  “copera  del  bar”,  dice que el autor del  homicidio  fue  MARIO  DE JESUS MUÑOZ SERNA.  El segundo que la navaja que  acostumbraba  cargar  ANTONIO MARIA VELASQUEZ POSADA se la decomisó la policía  horas antes del crimen.    

Consideraciones de la Corte:  

El numeral 5º del artículo 232 del Código  de  Procedimiento  Penal  establece  como  circunstancia  de  procedencia  de la  acción   de   revisión  que  la  sentencia  se  haya  fundamentado  en  prueba  falsa.   Esta  calidad,  sin  embargo, no basta que el demandante la afirme  para  que  la  Corte  admita  el libelo y disponga el trámite legal pertinente,  sino  que  debe  demostrarse a través de sentencia ejecutoriada.  Se trata  de  una  exigencia  prevista en la norma, bastante lógica si se tiene en cuenta  que  lo  que  se pretende con la acción de revisión es la remoción de la cosa  juzgada.   Como  es  claro  que  el actor no cumplió con la misma, resulta  manifiesta  la  improcedencia  de  la  demanda  con sustento en la causal 5ª de  revisión invocada.   

Es   igual   la   conclusión   frente  al  planteamiento  hecho  con  apoyo en el numeral 3º del artículo 232 del Código  de  Procedimiento  Penal.    El  abogado demandante, sin más, aportó  como  pruebas  nuevas  las  declaraciones rendidas ante notario por MARIA HELENA  PERDOMO  y  JORGE  RIOS,  incumpliendo  con su deber de indicar la razón por la  cual   esas  pruebas  no  pudieron  obtenerse  en  el  trámite  procesal  y  de  suministrar  los argumentos que le hagan evidente a la Sala que se está ante la  posibilidad de haber condenado a un inocente.   

Dichas pruebas, por lo demás, no se refieren  a  ningún  hecho  nuevo.   El  supuesto decomiso de la navaja de VELASQUEZ  POSABA  por parte de la policía horas antes de los hechos, fue contado por este  en  la  actuación procesal.  Y la hipótesis de que el autor del homicidio  haya  sido  MARIO DE JESUS MUÑOZ SERNA fue considerada y finalmente, a pesar de  ello,  los  juzgadores  con  sustento  en la prueba testimonial y en la conducta  siguiente  al  crimen  asumida  por  VELASQUEZ  (dejó  su  casa, su trabajo, no  regresó  al  bar  del  cual era asiduo cliente y  fue capturado tres años  después) decidieron condenarlo como autor del homicidio.   

En  tales  condiciones  la  invocación como  pruebas  nuevas de las declaraciones mencionadas es el pretexto al cual acude el  demandante  para  intentar  indebidamente  en sede de revisión la prolongación  del debate procesal.   

Así las cosas, la demanda no es procedente y  en  consecuencia  se  rechazará  de  plano,  previo a lo cual se le reconocerá  personería al abogado.   

Por  lo expuesto, la Sala de Casación Penal  de la Corte Suprema de Justicia,   

Resuelve:  

RECONOCER al doctor  EMIRO  CAMARGO  MINDIOLA  como  apoderado  del condenado ANTONIO MARIA VELASQUEZ  POSADA   e   INADMITIRLE  la  demanda de revisión que presentó en su nombre.   

Notifíquese y cúmplase.  

CARLOS EDUARDO MEJIA ESCOBAR  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL                              JORGE E. CORDOBA POVEDA   

HERMAN            GALAN  CASTELLANOS           CARLOS  AUGUSTO GALVEZ ARGOTE         

JORGE        ANIBAL        GOMEZ  GALLEGO                     EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

ALVARO       ORLANDO       PEREZ  PINZON                         NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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