17781oct

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 17781  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA   DE  CASACION  PENAL   

          Magistrado Ponente   

          Dr. JORGE E. CÓRDOBA POVEDA   

          Aprobado acta N° 172   

Bogotá.  D.C., cuatro (4) de octubre de dos  mil (2000).   

         V   I   S   T   O  S   

Resuelve  la Corte la solicitud de cambio de  radicación  que  ha  elevado  el  defensor  de  HENRY  LOAIZA  CEBALLOS, en el diligenciamiento que cursa en  su contra por el delito de homicidio con fines terroristas.   

         FUNDAMENTOS  DE  LA  PETICIÓN   

El   memorialista   solicita   cambio   de  radicación  del  proceso  seguido  en  contra  de su defendido, a otro distrito  judicial,  pues  estima  que  existen  circunstancias que pueden “QUEBRAR    LA    IMPARCIALIDAD   Y   LA   INDEPENDENCIA”.   

Informa  que  en  el año de 1999, el citado  diligenciamiento  le  correspondió  tramitarlo al señor Juez Primero Penal del  Circuito  Especializado de Ibagué, quien sólo vino a percatarse en el presente  año   que   unos  abogados  no  habían  presentado  los  respectivos  alegatos  conclusivos previos a dictar sentencia de primera instancia.   

Dice  que  dentro  de la presente actuación  solicitó  la libertad provisional de su defendido por vencimiento de términos,  la  cual  fue  negada  “con argumentos que incluso,  están  en  contravía: Con la decisión de la Corte Constitucional que hizo del  artículo  415  del C. de P.P. una interpretación condicionada y como tal es de  obligatorio cumplimiento”.   

Asevera que se le negó así al procesado el  derecho  de  recobrar  la libertad, la que sería de manera simbólica, toda vez  que   contra   él   existen  varias  medidas  de  aseguramiento  de  detención  preventiva,   sin   beneficio   de  excarcelación,  circunstancia  que  era  de  conocimiento del citado funcionario judicial.   

Resalta  que  también  elevó  petición de  nulidad  de  la  actuación,  pues  “atacaba  la  competencia del juzgador”,  pronunciamiento  que  fue  diferido  por  éste  para  el  momento  de  dictarse  sentencia.  Sin embargo, ante una solicitud de tutela, el Juez Primero Penal del  Circuito   Especializado  de  Ibagué,  la  negó,  pero  con  comentarios   “ácidos  que  hizo  respecto  de  las  opiniones y  criterios  que  vertí  con  relación  a  la  autonomía  del  Administrador de  Justicia  que  incluso los tomó para sí, de lo cual se infiere que existe mala  voluntad  frente  al defensor..”, lo cual constituye  una   animadversión  en  su  contra,  “sentimiento  imposible de probar”.   

Además,  dice  que  el  mismo  funcionario  judicial  negó  una  acumulación  de  procesos  que procedía jurídicamente a  favor   de   su   poderdante,   dejando   así   en   evidencia  “la        quiebra       de       la       imparcialidad”.   

En consecuencia, aduce que lo anterior puede  afectar  la  imparcialidad y la independencia de la administración de justicia,  de  acuerdo  a  la  ley  procesal,  cuando  al  procesado  se  le ha puesto “a  espaldas”  de  la  ley,  dándose  interpretaciones  que  riñen  con el tenor  literal de la misma.   

Agrega que no tiene sentido continuar con la  tramitación  de  un  proceso  ante  un  funcionario judicial cuya imparcialidad  está  afectada,  por lo que no garantiza un juicio justo, ya que si se le negó  una   acumulación,   con   mayor   razón,   se   le   negará   una  sentencia  absolutoria.   

De  otro lado, advierte que en el proceso no  existe  prueba  que  indique que Loaiza Ceballos participó en los hechos objeto  del  proceso.  Empero,  como está “quebrada la imparcialidad”, lo más  probable  es  que  si  no  se  ordena el cambio de radicación el fallo será de  condena.   

Sostiene  que  el  sentenciador  de  primera  instancia  no  puede  escudarse  en que el fallo que dicte será susceptible del  recurso   de   apelación   y   de   la  casación,  pues  la  decisión  sería  injusta.   

Manifiesta que las circunstancias que esgrime  no  están  contempladas  como  causales  de  impedimento  o  de recusación, no  compartiendo,  de  paso, sobre el tema, el auto de la Sala fechado el 18 de mayo  de  1988,  que  no  obligaría en este asunto conforme los estipula el artículo  230  de  la  Constitución Política, en razón a que las únicas decisiones que  obligan  a  los  jueces son la de los jueces constitucionales, habida cuenta que  los  fallos  uniformes  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia  como  tribunal  de  casación, constituyen doctrina legal probable.   

En   el   capítulo   que  llamó  de  las  “PRUEBAS”, textualmente  dice:   

“1°.  Fecha  en  la  cuál se venció el  término de traslado para alegar. Lo certificara.   

“2°. Si el anterior Juez al advertir que  hacían   falta   algunos   abogados   por   alegar,  los  requirió  o  no.  Lo  certificará.   

“En caso de que no los hubiese requerido,  si   compulsó   copias   para   que  se  investigue  la  conducta  –       omisiva      –    del    anterior    Juez.    Lo  certificará.   

“3°.  Auto  por medio del cual abocó el  conocimiento.   

“4°. Auto por medio del cual se negó en  primera  y  segunda  instancia  la  libertad  provisional al señor HENRY LOAIZA  CEBALLOS.   

“5°.  La  fecha  en la cual su señoría  advirtió    que    hacía    falta    unos    defensores    por    alegar   (Se  certificará).   

“6°.  Auto  por  medio del cual designó  defensor  de  oficio  para  los  acusados  cuyos  abogados  no  presentaron  sus  alegatos.   

“7°. Auto por medio del cual su señoría  se   abstuvo   de   pronunciarse   previamente   frente   a   la   nulidad   que  formulé.   

“8°. Auto por medio del cual se resolvió  el  recurso  de  reposición  que  interpuse  contra  el  auto  que  defirió la  resolución de nulidad para el acto procesal de la audiencia.   

“9°.  Auto por medio del cual a raíz de  la    tutela   que   le   impetré   –  resolvió –  la nulidad que le había planteado.   

Por  su  parte,  el  Juez  Primero Penal del  Circuito  Especializado de Ibagué, ordena remitir la petición con los anexos a  esta Corporación, no sin antes agregar:   

“Sin   pasar   inadvertido,   que  las  argumentaciones  emitidas  en  el escrito, por el peticionario no son de recibo,  ya  que  no  ha  pasado por la mente de este Juez la más mínima animadversión  contra  el  señor  HENRY  LOAIZA  CEBALLOS y su defensor, ni los demás sujetos  procesales,  que  pudiere  incidir  de una u otra manera en la imparcialidad que  debe  imperar  en  los administradores de justicia, ya que tanto en este proceso  como  en los que me han correspondido desde que inicié la judicatura siempre he  ubicado  mis  decisiones en el terreno de la verticalidad, atendiendo mi modesto  criterio  orientado  en  todo momento a que las decisiones obedezcan a una recta  administración  de  justicia,  escudado  de  toda pasión, que pudiere alejar a  dicho fin”.   

“Sin  embargo, ello no implica que esté  demostrando  el  más  mínimo interés de seguir adelantando la causa, que como  bien  es  entendido  me  compete  en  mi  condición  de  Juez Primero Penal del  Circuito  Especializado de Ibagué Tolima, al haberme correspondido por reparto,  teniendo  en  cuenta  los factores de competencia territorial y objetivo, por lo  que  ruego a esa alta Corporación tener en cuenta la trascendencia del proceso,  la región donde se encuentra ubicado el juzgado, etc.   

        CONSIDERACIONES DE LA  CORTE   

Una  vez  más debe reiterar la Sala que el  cambio  de  radicación  de  un  proceso  penal, como excepción a las reglas de  competencia  por  el  factor  territorial, procede cuando se acredita, en debida  forma,   que   en  el  lugar  en  donde  se  ventilan  las  diligencias  existen  circunstancias  que  puedan  afectar  el  orden  público, la imparcialidad o la  independencia  de  la administración de justicia, las garantías procesales, la  publicidad   del  juzgamiento,  la  seguridad  del  sindicado  o  su  integridad  personal,  tal  como  lo  contempla el artículo 83 del Código de Procedimiento  Penal.   

Igualmente  se  ha  dicho  que la labor del  peticionario  habrá  de  consistir  en  demostrar,  de manera clara y evidente,  cualesquiera  de  las circunstancias anteriormente citadas para que la Corte, en  cumplimiento  de lo normado en el numeral 8° del artículo 68 de la misma obra,  se   pronuncie   sobre   la   viabilidad   o   no   del  cambio  de  radicación  solicitado.   

Planteadas  así las cosas, se advierte que  el  solicitante  denuncia  una  serie  de  circunstancias  que no denotan que el  funcionario  judicial  haya  faltado a la imparcialidad, sino una confrontación  de  tesis,  en  la  que  las  suyas  no  han  sido de recibo, sin que ello pueda  constituir   motivo   para   que   se   ordene  el  cambio  de  radicación  del  proceso.   

Como  se  ha  reiterado, las circunstancias  establecidas  para  ordenar  el  cambio de radicación deben obedecer a factores  externos  o  exógenos  en  el  lugar  en  donde  se desarrolla el juicio y no a  situaciones  particulares  que  se  prediquen  de  un determinado juez, pues, en  tratándose  de  este  último  aspecto, la misma ley establece para los sujetos  procesales  mecanismos para apartar al funcionario del conocimiento del proceso,  de  acuerdo  a  los  reglado  en  los artículos 103 y siguientes del Código de  Procedimiento Penal.   

Al respecto la Sala ha dicho:  

“Grave   para  la  administración  de  justicia  sería  el  aceptar que cada vez que los funcionarios no acceden a las  pretensiones  de las partes, haya necesidad de cambiar a los jueces naturales so  pretexto  de no ofrecer éstos garantía de imparcialidad. Pero aún, extremando  la  hipótesis,  en  el  supuesto de ser ilegales esas decisiones judiciales, no  habría  lugar al cambio de radicación pues el ordenamiento señala correctivos  para   esos   eventos   como   serían  la  denuncia,  si  en  verdad  se  tiene  convencimiento  que  la  actuación es contraria a derecho; o la recusación, si  existe   alguna   causa   específica   para  ello1”.   

En  consecuencia,  como  quiera  que  las  circunstancias  aducidas  por el memorialista se reducen a cuestionar al juez de  conocimiento,  por  razón de varias decisiones que le resultaron adversas a los  intereses  que  representa,  la  Sala  no  accederá  al  cambio  de radicación  solicitado.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

                                                 R E S U E L V E:   

NO   ACCEDER  AL  CAMBIO  DE  RADICACIÓN  del  proceso  que  se adelanta en el Juzgado Primero  Penal  del  Circuito  Especializado de Ibagué (Tolima), en contra del procesado  HENRY  LOAIZA  CEBALLOS y  otros, y solicitado por su defensor.   

Notifíquese y cúmplase.  

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO  ARBOLEDA  RIPOLL                                          JORGE E. CÓRDOBA POVEDA   

No hay firma  

CARLOS AUGUSTO GÁLVEZ ARGOTE                            JORGE    ANIBAL   GÓMEZ  GALLEGO   

MARIO   MANTILLA   NOUGUÉS                                        CARLOS E. MEJIA ESCOBAR   

ALVARO  ORLANDO PÉREZ  PINZÓN                        NILSON  E.  PINILLA PINILLA   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

1  Auto  del 18 de mayo de 1993, M.P. Dr. Dídimo Páez  Velandia     

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