17715(30-04-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 17715  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado ponente:   

                                Dr.    Carlos    Eduardo    Mejía  Escobar   

                            Aprobado Acta # 48   

Bogotá  D.C., abril treinta (30) de dos mil  dos (2002).   

Vistos:  

Resuelve la Sala si admite o no la demanda de  casación   presentada   por   el   defensor   del   procesado   NAPOLEON  NIETO  MOSQUERA.   

Antecedentes:  

El mencionado le solicitó el reconocimiento  de  su  pensión  de jubilación a la Caja de Previsión Departamental del Cauca  el  29  de  noviembre  de  1994  y  el 5 de enero de 1995 la entidad accedió al  pedido.    Uno   de   los  documentos  anexados  a  la  solicitud  fue  una  certificación  de  la  Alcaldía  de  Padilla  (Cauca),  de acuerdo con la cual  había  laborado  durante 17 años como Inspector de Policía en el lugar.   Por  esta  razón,  en  julio  de  1995  la  Caja  de Previsión requirió de la  Alcaldía  de  Padilla  la  cancelación  de  casi  10  millones de pesos que le  correspondía  como cuota parte de la pensión de jubilación, circunstancia que  causó  sorpresa  pues  NIETO  MOSQUERA,  aunque  conocido  en la región, nunca  laboró  el  tiempo  acreditado  como  servidor público del municipio.  El  Alcalde,  en  consecuencia,  hizo las averiguaciones pertinentes y concluyó que  la  certificación  de  servicios  y  obviamente el decreto de nombramiento como  Inspector  de  Policía,  el  acta  de  posesión y el decreto de aceptación de  renuncia   que   soportaron   la  solicitud  de  la  pensión,  eran  documentos  falsos.   Y  en  cumplimiento  de  su  deber  denunció  el  hecho  ante la  Fiscalía.   

Al proceso fue vinculado mediante indagatoria  NAPOLEON  NIETO  MOSQUERA, se le resolvió la situación jurídica y fue acusado  el  28  de  mayo  de  1997  por los cargos de falsedad material de particular en  documento  público,  fraude procesal y estafa, mismos por los cuales el Juzgado  3º  Penal  del  Circuito  de Popayán lo condenó el 10 de septiembre de 1999 a  las  penas  de  42  meses  de  prisión,  interdicción  de derechos y funciones  públicas  por  el  mismo  lapso, multa de $2.000.oo y al pago de $39.586.181.oo  (más  indexación  y corrección monetaria causadas al momento de su pago) más  200  gramos  oro,  por  concepto de perjuicios materiales y morales derivados de  los  delitos.   La  defensa  apeló  y  el Tribunal Superior de Popayán, a  través  de  la  sentencia  recurrida  en  casación -expedida el 30 de marzo de  2000-confirmó en lo fundamental el fallo de la primera instancia.   

La demanda:  

“Violación de una  norma  de  derecho sustancial, por error de hecho en la apreciación errónea de  unas   pruebas”,  es  como  invoca  el  defensor  el  único  cargo  que  le  realiza  a la sentencia.   Relaciona    como    pruebas    erróneamente    apreciadas    los    siguientes  documentos:   La  certificación  de  tiempo  de servicios prestados por el  procesado   al   Ejército   Nacional,   expedida   el  18  de  abril  de  1990;  certificación  de  tiempo  de  servicios  del 18 de febrero de 1993, en la cual  consta  que  el  acusado  se  desempeñó  como Inspector de Policía de Padilla  entre  el  21  de  diciembre  de 1966 y el 15 de mayo de 1968; Certificación de  tiempo  de  servicios  expedida  a nombre del mismo el 25 de octubre de 1994, de  acuerdo  con  la  cual laboró como Inspector de Policía de Padilla entre el 25  de  junio  de  1970  y  el  1º  de  diciembre  de  1987;  copia  del decreto de  nombramiento  como  Inspector Especial de Padilla y del acta de posesión, ambos  del  25  de  junio de 1970. La última aparece con nota de autenticación del 20  de  octubre de 1994.  Finalmente, la copia del decreto del 1º de diciembre  de  1997  mediante  el  cual se le aceptó la renuncia del cargo de Inspector al  sindicado NIETO MOSQUERA.   

El   Tribunal  -según  la  censura-violó  indirectamente,  al  no  declarar  la  prescripción  de  la  acción penal, los  artículos  80, 84, 182, 220 y 356 del Código Penal de 1980.  A su parecer  los  documentos  cuya calidad de espurios fue declarada en la sentencia nacieron  al  tráfico  jurídico  “a  más  tardar el 1º de diciembre de 1987”,  fecha  del decreto 28 por el cual la Alcaldía de Padilla aceptó  la   renuncia   al   cargo  de  Inspector  presentada  por  el  procesado,  pues  “es  lógico”  que  para  dicho  día  “ya  existía el decreto de nombramiento  y    el    acta    de    posesión   …   reputados   como   falsos”.    Fue  una  equivocación  del  juzgador,     entonces,     afirmar     que    los    documentos    “nacieron        al       tráfico  jurídico”  en  octubre de  1994.  Su  solicitud  es,  entonces, que se case la sentencia y se absuelva a su  representado de los cargos que le fueron imputados.   

En  el  término  de  traslado a los sujetos  procesales  no  recurrentes  la Procuradora 156 Judicial II Penal le pidió a la  Corte   no  admitir  la  demanda  o,  en  su  defecto,  no  casar  la  sentencia  recurrida.   

Consideraciones de la Sala:  

La violación indirecta de la ley sustancial  está  vinculada  a errores en la apreciación de las pruebas, que pueden ser de  hecho  o  de  derecho.   Los  primeros  se  presentan  cuando  el  juzgador  considera  un medio de prueba que no está dentro del proceso o deja de apreciar  uno  que  se  encuentra  dentro  de  él  (falso juicio de existencia), o cuando  tergiversa  o  falsea  su  contenido  material  haciéndolo decir lo que no dice  (falso  juicio  de  identidad),  o  cuando  aprecia los medios demostrativos sin  sujeción  a las reglas de la sana crítica, es decir con desconocimiento de una  ley  científica,  un  principio  de lógica o una máxima de experiencia (falso  raciocinio).   Los  segundos  tienen  lugar  cuando  se  aprecia una prueba  inválida  (falso  juicio  de  legalidad)  o  cuando  se  le  otorga al medio de  convicción  un  valor  distinto  al  previsto  por  la  ley  (falso  juicio  de  convicción).   

La  precisión y claridad en la formulación  del  cargo  en  casación  es  una  exigencia formal con la cual debe cumplir el  sujeto  procesal  recurrente  como  condición  para  que  la  Corte  admita  la  demanda.   Y  ello  supone, cuando la propuesta es por violación indirecta  de  la  ley  sustancial  como  sucede en el presente caso, la determinación del  tipo  de  error,  su  modalidad y la demostración de su trascendencia, es decir  que  otra  habría  sido  la  decisión  si  el  yerro no se hubiera presentado,  circunstancia  ésta  última  que  supone  enfrentar y desvirtuar los términos  lógicos de la sentencia.   

Resulta  evidente que en el evento examinado  el  defensor  incumplió  con su deber.  Le bastó señalar que el Tribunal  violó  indirectamente  la  ley sustancial al no decretar la prescripción de la  acción    penal,    sin   concretar   en   qué   consistió   exactamente   la  equivocación.   La  que  presenta  como  tal es simplemente una oposición  categórica  a  la  fecha  en  la  cual el Tribunal estimó ocurrida la falsedad  documental.   Para  esta  Corporación  fue  en  octubre  de 1994 y para el  censor  “a  más tardar el  1º  de  diciembre de 1987”,  dado  que  fue  en  esta fecha cuando se le aceptó la renuncia al sindicado del  cargo  de  Inspector  Municipal  de Padilla.  Deja al margen, además de la  precisión  del  error y su respectivo desarrollo, los argumentos que condujeron  al  juzgador  a concluir como lo hizo y en esa medida no logra aproximarse a una  propuesta  jurídica  que  permita la intervención de la Corte como Tribunal de  casación.   

La  Sala,  entonces,  ante  las  falencias  lógicas   evidentes  en  la  presentación  de  la  censura,  no  admitirá  la  demanda.   

Por  lo expuesto, la Sala de Casación Penal  de la Corte Suprema de Justicia,   

Resuelve:  

INADMITIR la demanda  de  casación  presentada  a  nombre  del  procesado  NAPOLEON  NIETO  MOSQUERA.   

Contra  la  presente  decisión  no  procede  ningún recurso.   

Cúmplase.   

ALVARO ORLANDO PEREZ PINZON  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL                  JORGE E. CORDOBA POVEDA   

HERMAN            GALAN  CASTELLANOS           CARLOS  AUGUSTO GALVEZ ARGOTE         

JORGE        ANIBAL       GOMEZ  GALLEGO                     EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

No hay firma  

CARLOS       EDUARDO       MEJIA  ESCOBAR                 NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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