17654(20-06-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 17654  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACION  PENAL   

                                     Magistrado ponente:   

                                     Dr. Carlos Eduardo Mejía Escobar   

                                     Aprobado acta # 88   

Bogotá  D.C.,  junio veinte (20) de dos mil  uno (2001).   

Vistos:  

Se  pronuncia  la  Sala  sobre la demanda de  revisión  presentada  por  el  apoderado  de  JAVIER  HUMBERTO  GARCIA  CHACON.   

Antecedentes:  

El  mencionado fue condenado a la pena de 42  años  de  prisión  por  los  delitos  de  homicidio agravado, hurto calificado  agravado  y  porte  ilegal de armas, según sentencias del Juzgado 3º Penal del  Circuito  de  Bello  y  del  Tribunal  Superior de Medellín, expedidas el 28 de  septiembre  y  el 30 de noviembre de 1998, respectivamente.  Por los mismos  cargos y a igual sanción fue condenado JOHN FREDDY YEPES VASCO.   

Los   hechos  tuvieron  ocurrencia  en  el  municipio  de  Bello  (Antioquia)  el 16 de noviembre de 1997 y como producto de  los  mismos  resultó  muerto   EDWIN  ARTURO PEREZ LOPEZ y afectados en su  patrimonio  NELSY  RUTH  PEREZ  LOPEZ,  JAZMIN  DIAZ FRESNEDA y ALCIDES GUERRERO  TORRADO.   

La demanda:  

Luego  de referirse a algunas de las pruebas  del  proceso  –en particular  a    apartes    de    lo    declarado    por    las   víctimas   del   atentado  patrimonial—,  de señalar  que  la  Fiscalía  no le dio aplicación a los artículos 367 y 368 del Código  de   Procedimiento  Penal  y  de  concluir  que  no  le  eran  imputables  a  su  representado  los  cargos  por  los cuales fue condenado, el abogado demandante,  con  sustento  en  la  causal 3ª del artículo 232 del Código de Procedimiento  Penal,  aduce  el  surgimiento  de  pruebas no conocidas dentro del debate y que  tienden a demostrar la inocencia del condenado.   

Cerca del lugar de los hechos, en la casa de  doña  BLANCA  AURORA  GOEZ,  tenía lugar un bingo bailable.   Uno de  los  asistentes  era  GARCIA  CHACON, quien tuvo oportunidad de dialogar con sus  vecinos  CLAUDIA  YANTH  PINEDA,  GLADYS  MILENA OQUENDO, LINA MARIA OCHOA, NURY  AMPARO  MAZO,  LUZ  ELIANA  AGUDELO  y  JULIAN  ZAPATA.  Estos nunca fueron  llamados  a  declarar  y el abogado le solicita a la Corte que se les escuche en  declaración,   “con   el   fin   de   establecer”   la   inocencia   de  su  defendido.  Plantea que se les interrogue sobre lo siguiente:   

a)   Si conocen a GARCIA CHACON y desde  cuándo.    b)  Si recuerdan el bingo bailable, si vieron al condenado  en  él,  a  qué  hora   y  en compañía de quién.  c) Si recuerdan  haber  escuchado  unos  disparos  en la madrugada de los hechos y si cuando esto  sucedió  GARCIA  estaba  en la fiesta, con quién y qué actitud asumió.   Si abandonó el sitio antes o después de esas detonaciones.   

Es    toda    la    argumentación   del  apoderado.   

Consideraciones de la Corte:  

Lo  que  se  busca  atacar con la acción de  revisión,  eso se sabe, es la inmutabilidad de la cosa juzgada.  Y si ello  es  así,  resulta  natural y obvio que las exigencias que se hacen para admitir  la  demanda  respectiva  sean especialmente rigurosas.  Es insuficiente, en  consecuencia,  la  sola  invocación  de  la  causal.   Debe el accionante,  además,  demostrarle  a  la  Corte  en  el  grado  de  probable que la misma se  estructuró,  lo  cual  implica  la  expresión de los fundamentos de hecho y de  derecho orientados a esa finalidad.   

La  causal 3ª del artículo 232 del Código  de  Procedimiento Penal, es decir la invocada por el demandante, no escapa a esa  lógica.   La  misma  se  encuentra  instituida en defensa del principio de  justicia.   Sería  repudiable  que  no  existiera  ninguna  posibilidad de  incidir  sobre  una  sentencia condenatoria ejecutoriada, ante el surgimiento de  nuevos  hechos o evidencias desconocidos en el curso de un proceso y a partir de  los  cuales  se  establezca  que  se  condenó  a un inocente o como imputable a  alguien que no lo era.   

Pero  si  bien  es  cierto la oportunidad de  corrección  de  esos yerros existe en el procedimiento penal nacional a través  de  la  acción de revisión, a ésta únicamente se le da curso en la medida de  su  seriedad.   En  cuanto lleve a presumir de manera fundada, contundente,  que  se  estructuró  una  injusticia.   No le basta al demandante, en  consecuencia,  asegurar  la  inocencia del condenado o su inimputabilidad.   Es  su  deber  señalar  los hechos o medios de prueba nuevos, indicar la razón  para  que  no  se  hayan  conocido  al  tiempo  de los debates y suministrar los  argumentos  que  le  hagan  evidente a la Corte que se está ante la posibilidad  del  error  judicial,  naturalmente  sin  marginar en el análisis la estructura  lógica  sobre  la  cual  se  construyó  la  sentencia  y  sin perjuicio de que  admitida   y   tramitada   la   demanda,   se  ordene  o  no  la  revisión  del  proceso.       1   

Es  evidente que en el caso propuesto dichas  exigencias   no   fueron   satisfechas.    El  abogado  se  limitó  a  relacionar  unos posibles testigos de los hechos y a proponer un interrogatorio,  sin  más,  como  si  resultara  suficiente  para la revisión de un proceso una  simple  solicitud  de pruebas, sin ninguna alusión a su condición de novedosas  y  mucho  menos  a la indispensable desvirtuación a partir de las mismas, de la  construcción lógica de la sentencia.    

La  noción  de  prueba  nueva  –como       se      vio—está  asociada  al  surgimiento de una  evidencia  que  no  le haya sido posible en su momento conocer al juzgador y que  haga  pensar de inmediato, sin acudir a la especulación, en la injusticia de la  sentencia.   Como  no  es  eso  lo que sucede en el presente caso y como es  manifiesto  en  tal  medida  que el libelo no cumple con las exigencias lógicas  para  que  pueda  ser  admitido,  la Sala decidirá en consecuencia, previo a lo  cual le reconocerá personería al abogado.   

Por  lo expuesto, la Sala de Casación Penal  de la Corte Suprema de Justicia,   

Resuelve:  

RECONOCER al doctor  ENRIQUE  SUAZA  PALACIO  como  apoderado  del  condenado  JAVIER HUMBERTO GARCIA  CHACON   e   INADMITIRLE  la  demanda de revisión que presentó en su nombre.   

Notifíquese y cúmplase.  

CARLOS EDUARDO MEJIA ESCOBAR  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL                             JORGE E. CORDOBA POVEDA   

HERMAN            GALAN  CASTELLANOS           CARLOS  AUGUSTO GALVEZ ARGOTE         

JORGE  ANIBAL  GOMEZ  GALLEGO                     EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

                                                                        No      hay  firma   

ALVARO       ORLANDO       PEREZ  PINZON                         NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

1  .  Cfr.   Providencia   de   la   Sala   del   3  de  febrero  de  1998.  Revisión  13.949.     

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