17496nov

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 17496  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr.: Carlos Eduardo Mejía Escobar  

Aprobado acta #  198  

Bogotá, D.C., noviembre veintitrés (23) de  dos mil (2000).   

Vistos:  

Resuelve  la Sala lo pertinente en relación  con  el  conflicto  negativo  de competencias propuesto por el Juzgado 3º Penal  del  Circuito de Rionegro (Antioquia) y admitido por el 19 Penal del Circuito de  Medellín.   

Antecedentes:  

Hacia  el medio día del 6 de agosto de 1999  fueron  aprehendidos  en  el  municipio  de  El  Carmen  de Viboral, Vereda Alto  Grande,  FERNEY  RAMIREZ  GARCIA  y  ELKIN ORLANDO CARDONA CARDONA.  Se les  encontró  en  poder  de un vehículo Sprint, desvalijado totalmente, el cual le  había  sido  hurtado  a  la señora DIANA MARIA CALLE en la ciudad de Medellín  aproximadamente a las 10 P.M. del 29 de julio del mismo año.   

La  investigación  la  adelantó  un Fiscal  Seccional  del  municipio  anotado  que  vinculó  mediante  indagatoria  a  los  capturados  y,  además,  a  HECTOR  FABIO SANCHEZ CARDONA y a RIGOBERTO RAMIREZ  SOTO,  quienes  se  presentaron voluntariamente ante la Fiscalía el 9 de agosto  de 1999.   

La  resolución de situación jurídica tuvo  lugar  el  12 de agosto siguiente.  Unicamente HECTOR FABIO SANCHEZ CARDONA  y  RIGOBERTO  RAMIREZ  resultaron  detenidos  preventivamente  por  el  cargo de  receptación,  el  cual aceptaron el 15 de septiembre en desarrollo del trámite  de  sentencia  anticipada,  realizado en virtud de una solicitud suya que en tal  sentido elevaron a la Fiscalía.    

El 31 de marzo de 2000 la Juez 3ª Penal del  Circuito  de  Rionegro  dictó  sentencia  condenatoria por el cargo aceptado en  contra  del procesado RIGOBERTO RAMIREZ SOTO.  Y se abstuvo de pronunciarse  sobre  la  situación  de SANCHEZ CARDONA, al estimar que los medios probatorios  eran  indicativos de su calidad de coautor de hurto.  En consecuencia, como  este  hecho  punible  tuvo  lugar  en  Medellín, se dispuso la remisión de las  diligencias  a  la  oficina  de reparto de los Juzgados Penales del Circuito del  lugar, con propuesta de colisión negativa de competencias.   

El proceso, luego de que el Tribunal Superior  de  Antioquia  consideró  inimpugnable  la  anterior  decisión al pronunciarse  sobre  el  recurso  de  apelación  que contra la misma interpuso el defensor de  SANCHEZ   CARDONA,  le  correspondió  al  Juzgado  19  Penal  del  Circuito  de  Medellín,  el  cual  aceptó  el  conflicto  de competencia con sustento en los  siguientes argumentos:   

Que  admitido  el  cargo de receptación por  parte  del  sindicado,  el  Juzgado  de  Rionegro  debió haberse pronunciado de  fondo,  aprobando  o  improbando esa aceptación y regresando en el último caso  las diligencias para seguir su trámite ordinario.   

“Es   por   lo   anterior   –sigue      la      Juez—que  respetando  el criterio de nuestra  homóloga,  estimamos que debió pronunciarse en relación con la aceptación de  cargos  realizados  por  SANCHEZ  CARDONA,  aprobándolo  o  improbándolo,  sin  dejarlo  a  la deriva.  Pero si consideraba que este imputado se encontraba  incurso  en  otra  clase  de  ilicitudes,  en  la  misma  providencia ordenar la  compulsación  de  las copias pertinentes y remitirlas a la Fiscalía respectiva  para la investigación de rigor.   

“Por    lo    anterior    –concluye      el     Juzgado     de  Medellín—este despacho no  podrá  entrar  a  proferir  ninguna  decisión  definitiva  en relación con la  conducta  del  señor  SANCHEZ CARDONA, por cuanto en primer lugar en el acta de  cargos  no  se hizo alusión al delito de hurto y el procesado no ha aceptado la  comisión  de  este  hecho;   por  lo que no existe fundamento legal en que  cimentar   una   decisión   final   y   mucho   menos  edificar  una  sentencia  anticipada.   Tampoco se ha investigado a fondo lo relacionado con el hurto  del  vehículo  decomisado  a  los  procesados y mucho menos en relación con la  participación  que  en  ella  pueda tener el mencionado imputado; pues hacerlo,  sería  violar  flagrantemente  las  garantías fundamentales constitucionales y  las  procesales  establecidas  en  las  leyes,  tales  como  el debido proceso y  derecho  a  la  defensa, previstos por el art. 29 de la Constitución Política,  porque  el  acta  de  formulación  de  cargos,  no contiene el mencionado hecho  punible”.   

Consideraciones de la Sala:  

El Juzgado 3º Penal del Circuito de Rionegro  fue      claro      en     señalar     que     probatoriamente     –y   dio   las  razones  de  hecho  y  jurídicas     de    su    posición—HECTOR  FABIO  SANCHEZ fue coautor del delito de hurto, cometido en  la  ciudad  de  Medellín  el  29  de  julio  de  1999.   Decidió, en  consecuencia,  por  falta  de  competencia territorial, no pronunciarse sobre la  aceptación  del  cargo  de  receptación  y,  acertadamente  como  se  verá  a  continuación,  dispuso  la  ruptura de la unidad procesal y remitió el proceso  al Juez que consideró competente.   

Cuando el procesado acepta los cargos que le  formula   el   Fiscal,  según  lo  dispone  el  artículo  37  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  se activa para el Juez la función de dictar la sentencia  “…conforme   a   los  hechos  y  circunstancias  aceptadas…”,  o  la  de  abstenerse    de    hacerlo    si   ha   existido   violación   de   garantías  fundamentales.   En  ambos  casos  el  Juez  debe ostentar la condición de  competente,  como supuesto para que pueda pronunciarse.  Así las cosas, si  aceptados  los  cargos  por  el procesado el funcionario al cual se le remite el  proceso  para dictar la sentencia estima que carece de competencia para hacerlo,  en  consideración,  por  ejemplo,  a  la  naturaleza  del hecho, la calidad del  procesado  o al lugar donde ocurrió el delito, simplemente no se pronuncia y le  remite  el  proceso  al  Juez  que a su juicio es el competente, quien decide si  plantea  o acepta la colisión de competencias, dicta la sentencia o se abstiene  de    hacerlo    por    violación    de   derechos   fundamentales.1   

En  el  caso  examinado  la  Juez Penal del  Circuito  de  Rionegro consideró con sustento en las pruebas del proceso que la  conducta  imputable a SANCHEZ CARDONA, a título de autor, es la de hurto.   Al  ser esa su conclusión y encontrarse determinado que el atentado patrimonial  sucedió  en  Medellín, es claro para la Corte que carecía de competencia para  pronunciarse     de    fondo    sobre    la    aceptación    del    cargo    de  receptación.    Esta  hipótesis delictiva al no ser concursal con el  hurto  del  automotor, por imposibilidad absoluta en tanto predicables ambos del  mismo  sujeto  u  organización, le impedía a la Juez de Rionegro considerar el  cargo  admitido  y  expedir  copias  para  la  investigación  del otro, como lo  propuso en forma equivocada la Juez de Medellín.   

En   suma,  al  sobrevenir  la  falta  de  competencia  como  consecuencia  de  la  distinta  adecuación  legal que de los  hechos  hizo  la  funcionaria judicial que propuso la colisión de competencias,  no  tenía  otra  opción  que el envío del proceso al Juez competente.  Y  éste  –para corregir otra  impropiedad     del     Juzgado     que    trabó    el    conflicto—de aceptar  la competencia   (o  de  serle atribuida), no le queda otro camino que anular lo pertinente de la  actuación  y remitirla al Fiscal Seccional de Medellín a cargo del proceso por  el  hurto  del automotor, o en todo caso a la Fiscalía de dicha ciudad frente a  la eventualidad de que tal proceso ya estuviese en fase de juicio.   

Es claro, entonces, que está fuera de lugar  el  argumento  que  con mayor énfasis planteó la Juez 19 Penal del Circuito de  Medellín,  es  decir  que  su  homóloga  “debió  pronunciarse”  sobre  la  aceptación  del  cargo  hecha  por el sindicado SANCHEZ.  Y aunque no hizo  valoración  probatoria  alguna  orientada  a  demostrar  que la Fiscalía no se  equivocó  en  la  imputación  de  receptación,  la  Corte  estima  trabado el  conflicto  al  ser  clara la oposición de la funcionaria a la adecuación legal  de  los  hechos  al  delito  de  hurto.   Dijo  sobre  el particular que el  procesado  no  aceptó haberlo cometido y que, además, no había sido objeto de  investigación.   

Claro  que el procesado no aceptó el cargo  de  hurto  y  que  ni  siquiera  la  Fiscalía  de El Carmen de Viboral  lo  consideró  como  hipótesis  delictiva en el proceso.  Pero ello en manera  alguna  le  impedía  al  Juzgado de Rionegro, al examinar la aceptación de los  cargos,  concluir  que  probatoriamente la conducta imputable era esa y no la de  receptación.   Y se trató de una conclusión que comparte la Corte.   Que  SANCHEZ  CARDONA haya admitido que tenía encargado un vehículo Sprint por  el  cual  pagaría  $2.000.000.oo  y  que,  según  también  admitió,  lo haya  recibido  casi  a  la  media  noche del día del crimen (es decir inmediatamente  sucedió  el  apoderamiento  violento  del  automotor) cerca al cementerio de El  Carmen  de  Viboral, son circunstancias que lo ubican como miembro de la empresa  criminal  y  no  como  un  simple  receptador.    En  consecuencia, se  atribuirá  la  competencia  en  discusión  al Juzgado 19 Penal del Circuito de  Medellín.   

No  quiere  la  Sala  pasar  por  alto  una  observación   que   estima   importante.    Siempre  que  sea  posible  lo  aconsejable  es  la  investigación  conjunta  entre el hurto y la receptación,  dada  la  vinculación  íntima  entre  los delitos, las pruebas comunes y sobre  todo  la  dificultad  inicial  para  saber si a las personas sorprendidas con el  objeto  del  apoderamiento  les  es  imputable uno u otro delito.   El  hallazgo  del  bien  hurtado  en  poder  de  alguien  que  es  capturado, eso es  indiscutible,   en   ocasiones   es   la   primera   pista  importante  para  la  reconstrucción  del  atentado  patrimonial y no resulta adecuado, entonces, que  frente  a  la  recuperación  un  funcionario  que  no  investiga  el hurto haga  abstracción  del mismo y, sólo apoyándose en la indagatoria del aprehendido y  naturalmente  en  la  circunstancia  objetiva de la tenencia, determine sin más  que se trata de un receptador.   

En el caso examinado la Policía le indicó  a  la  Fiscal  de El Carmen de Viboral, en el informe a través del cual la puso  al  tanto  del  hallazgo  del  automotor  y  le  dejó  a  su disposición a los  capturados,  que  el  bien  había  sido  hurtado  en  Medellín  el 29 de julio  anterior  a  la  señora  DIANA  CALLE.   No  entiende la Sala que en tales  condiciones  esas  diligencias  no hayan sido de inmediato enviadas a Medellín,  una  vez  localizada la investigación correspondiente, practicando en todo caso  –ante       la  urgencia—las diligencias  a  que  hubiera  lugar.   Esto  no  sólo  hubiera  repercutido en un mejor  entendimiento  del  caso  sino  evitado  debates  sobre  la  competencia como el  propuesto,  toda vez que no es discutible que los Jueces Penales del Circuito de  Medellín,  por  conexidad,  son  competentes  para  conocer de la receptación.   

En  virtud  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

Resuelve:  

1º.  ASIGNAR  la  competencia  para  conocer  de  este  asunto al Juzgado 19 Penal del Circuito de  Medellín.   

2º.  Remítase la  actuación  a  dicho  despacho  judicial  y  comuníquese  lo  aquí resuelto al  Juzgado 3º Penal del Circuito de Rionegro.   

Cúmplase.   

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                                                                                  JORGE   E.  CORDOBA POVEDA   

CARLOS  AUGUSTO  GALVEZ  ARGOTE                                        JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO   

MARIO    MANTILLA   NOUGUES                                                                                  CARLOS  E.  MEJIA ESCOBAR   

ALVARO       ORLANDO       PEREZ  PINZON                     NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

1  .  Cfr.   providencia   de   la   Sala   del  11  de  febrero  de  1999.  Colisión  15.073.     

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