17426dic

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 17426  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr. JORGE E. CÓRDOBA  POVEDA   

Aprobado acta N° 213  

Bogotá, D.C., diecinueve (19) de diciembre de  dos mil (2000).   

V I S T O S  

Resuelve  la  Corte  la colisión negativa de  competencias  surgida  entre el Tribunal Superior de Cali y el Tribunal Superior  de   Buga,   dentro   del   proceso   que   se   adelanta   contra  Saúl  Ruty Molina Guitiva, por los delitos  de  homicidio  y  porte  ilegal  de  armas  de  fuego  y  municiones  de defensa  personal.   

A N T E C E D E N T E S  

    

1. El Juzgado Tercero Penal del Circuito  de  Palmira,  mediante  sentencia del 11 de marzo de 1999, condenó a Saúl Ruty  Molina  Guitiva  a  la pena principal de 26 años de prisión y a las accesorias  de  rigor,  como  autor  de  los delitos de homicidio y porte ilegal de armas de  fuego y municiones de defensa personal.     

Apelado  el  fallo  por  el  procesado  y  su  defensor,  quienes  expresaron  que sustentarían de manera oral, el recurso fue  concedido mediante auto del 19 de marzo siguiente.   

2.  Realizada  la  audiencia de sustentación  oral,  por  auto del 13 de enero de 2000, el Tribunal Superior de Cali remitió,  por  competencia, el diligenciamiento al Tribunal Superior de Buga, toda vez que  el  Acuerdo 619 del 18 de noviembre de 1999, expedido por el Consejo Superior de  la   Judicatura,  le  asignó  la  competencia  para  conocer  de  los  procesos  adelantados  en  el  Circuito  Judicial  de  Palmira,  el  que fue trasladado al  Distrito Judicial de Buga.   

3.  El  Tribunal  Superior  de Buga, el 16 de  febrero  pasado,  declaró  no  ser competente para conocer del presente asunto,  por  cuanto  que  si  bien  es cierto el Acuerdo 619 del 18 de noviembre de 1999  modificó  el  Acuerdo  87  del  9  de  mayo  de 1996, al variar la comprensión  territorial  de los Distrito Judiciales de Cali y Buga, adscribiendo el Circuito  Judicial  de  Palmira  al  Distrito  Judicial  de Buga, también es claro que el  artículo  5°  de  esta última normatividad no sufrió modificación alguna en  cuanto  a  la  competencia,  disponiendo que los despachos judiciales continúan  conociendo,  hasta  la  terminación  de  la  correspondiente actuación, de los  procesos    y    asuntos    de    segunda    instancia   que   tuvieran   a   su  cargo.      

Por  ello,  reitera  que  el  competente para  seguir  conociendo  de  la  actuación  es el Tribunal Superior de Cali, a donde  envía      el     expediente,     proponiendo     colisión     negativa     de  competencias.   

4. Por su parte, el Tribunal Superior de Cali,  por  auto  del  9  de  junio siguiente, se apartó del criterio de su homólogo,  afirmando  que  no es competente para conocer del diligenciamiento, toda vez que  el  Consejo  Superior  de  la  Judicatura,  mediante  el  Acuerdo  619 del 18 de  noviembre  de  1999,  trasladó  el  Circuito  Judicial  de  Palmira al Distrito  Judicial de Buga.   

Además, considera que como el citado Acuerdo  no  incluyó  una norma similar a la contemplada en el artículo 5° del Acuerdo  87  de 1996, automáticamente perdió competencia para seguir conociendo, siendo  el  Tribunal  Superior  de  Buga  el  llamado  a  avocar  el  conocimiento de la  actuación, por lo que aceptó la colisión propuesta.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.  La  Sala  de  Casación Penal de la Corte  Suprema  de  Justicia es la competente para desatar el conflicto de competencias  negativo  suscitado entre el Tribunal Superior de Buga y el Tribunal Superior de  Cali,  según  así  lo  dispone  el numeral 5° del artículo 68 del Código de  Procedimiento Penal.   

    

1. Ante  todo  debe  recordarse que el  Consejo  Superior  de  la Judicatura, al tenor de lo dispuesto en el numeral 1°  del  artículo 257 de la Constitución Política y en los artículos 50 y 85 del  decreto  270  de  1996,  Ley  Estatutaria  de  la  Administración  de Justicia,  teniendo  en  cuenta los principios de fácil acceso, proporcionalidad de cargas  de  trabajo,  cercanía  del  juez  a  los  lugares en que hubieren ocurrido los  hechos,   celeridad  del  control  ejercido  mediante  la  segunda  instancia  y  suficiencia  de recursos para atender la demanda de justicia, fijó la división  del territorio para efectos del juzgamiento.     

La   Sala   Administrativa   de  la  citada  Corporación,  en  desarrollo  de  sus facultades constitucionales y legales, la  que  es  ejercida  por  actos  administrativos  de carácter general, los cuales  afectan  el factor territorial de la competencia, mediante Acuerdo N° 087 del 9  de  mayo  de  1996,  organizó  territorialmente  los  distritos  judiciales del  país.   

Posteriormente, a través del Acuerdo 619 del  18  de  noviembre  de  1999,  el  que entró a regir el 13 de enero del presente  año,  dispuso  que  el  Circuito  Judicial de Palmira dejaría de pertenecer al  Distrito  Judicial  de  Cali,  siendo  incorporado al Distrito Judicial de Buga.   

Teniendo  en cuenta las anteriores premisas y  en  un  caso  similar  al  que  ahora  ocupa  la  atención  de la Sala, se dijo  1:   

“Si  cualquier  variación en el territorio  asignado  a  un   Distrito o Circuito produce efectos sobre la competencia,  el   Consejo   Superior   de   la  Judicatura,  en  desarrollo  de  su  función  administrativa,  está  autorizado  para incluir normas de tránsito que impidan  los  traumatismos  asociados  a  una decisión de esa naturaleza. Dichas normas,  sin  embargo,  deben  ser  entendidas  como  condiciones  de  vigencia  del acto  administrativo   y   no   como   disposiciones   asimilables   a   leyes   sobre  competencia.   

“Así  las  cosas,  cuando el Consejo de la  Judicatura  expidió  el  acuerdo  87 del 9 de mayo de 1996, mediante el cual se  fijó  la división del territorio nacional para efectos judiciales, lo que hizo  en  el  numeral  5°  fue  precisamente  introducir un límite a la vigencia del  nuevo  mapa  judicial,  al disponer que los asuntos de segunda instancia debían  continuar  a  cargo  de  los  despachos  judiciales  donde  estuvieran, hasta la  terminación   de   la   correspondiente   actuación   procesal  que  estuviera  verificándose.   

“Dicha disposición, como parte del acuerdo  87,  produjo  todos  sus  efectos  frente al mismo y resulta equivocado, como lo  propone  el  Tribunal  Superior  de  Buga,  que  pueda aplicarse a la situación  creada  por  el  acuerdo  619  de  1999. Obviamente que el artículo 5° anotado  conserva  su  vigencia,  sólo  que  la  misma  se  encuentra circunscrita a los  términos  del  acuerdo  de  que hace parte y -se reitera- es impropio pretender  que se siga aplicando sin límite en el tiempo.   

“Ahora  bien,  aunque  el Consejo Superior  podía  haber  adoptado en el acuerdo 619 una norma similar a la invocada por el  Tribunal  Superior  de  Buga  para  negar la competencia, lo cierto es que no lo  hizo  así  y  simplemente  definió  su  vigencia  a partir del 13 de enero del  presente  año,  sin  condicionamiento de ninguna naturaleza. Resulta claro para  la  Sala,  entonces,  que  el acto administrativo empezó a regir ese día y que  desde  tal  momento, en consecuencia, en virtud del principio general de que las  disposiciones  sobre  competencia  son  de  cumplimiento  inmediato,  la segunda  instancia  de  los  procesos  del  Circuito  de Palmira dejó de corresponder al  Tribunal de Cali y quedó atribuida al Tribunal de Buga”.   

En   consecuencia,   como  quiera  que  el  competente  para conocer del presente asunto es el Tribunal Superior de Buga, se  dispondrá  la  remisión  del  proceso  a  este despacho judicial para lo de su  cargo.   

Por   lo   expuesto,   la   CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

Primero:         DECLARAR  que  la competencia para conocer  del  presente  proceso  adelantado  contra  Saúl Ruty  Molina  Guitiva,  corresponde  al Tribunal Superior de  Buga.   

Segundo: Comuníquese lo decidido al Tribunal  Superior de Cali.   

Comuníquese y cúmplase.  

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO   ARBOLEDA  RIPOLL                                            JORGE E. CÓRDOBA POVEDA   

CARLOS  AUGUSTO GÁLVEZ ARGOTE                             JORGE    ANIBAL    GÓMEZ  GALLEGO   

MARIO   MANTILLA   NOUGUÉS                                          CARLOS E. MEJIA ESCOBAR   

ALVARO  ORLANDO  PÉREZ PINZÓN                              NILSON    E.    PINILLA  PINILLA   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

J.L.B.C                                               Secretaria     

1  Ver  colisión   16974   del   12  de  mayo  de  2000,  M.P.  Dr.  Carlos  E.  Mejía  Escobar.     

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