17417(09-07-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 17417  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

DR. HERMAN GALAN CASTELLANOS  

APROBADO ACTA No.73  

Bogotá,  D.C., nueve (9) de julio de dos mil  dos (2002).   

VISTOS  

La  Corte resuelve sobre la admisibilidad de  la  demanda  de  revisión  presentada  por  el  apoderado  de JOSE VICENTE RUIZ  RODRIGUEZ,  contra  la sentencia condenatoria que en segunda instancia profirió  el  Tribunal  de  Bogotá, confirmatoria de la emitida por el Juzgado 73° Penal  del Circuito de la ciudad.   

HECHOS   Y  ACTUACION  PROCESAL   

1.  A  la media noche del 16 de noviembre de  1991  JORGE  ALIRIO  VILLALBA  CORREDOR  con  su novia DIANA LOZANO LOZANO pasó  frente  a  una  tienda  ubicada  en  la  carrera  14 B con calle 50 A del barrio  Socorro  Sur  de  la  ciudad.  Del  establecimiento  salió GILDARDO CANO ZAPATA  provocándolo  verbalmente,  situación ante la cual el primero de los nombrados  reaccionó  golpeando  al  segundo  en el rostro. En el incidente, intervinieron  luego  los  hermanos  JOSE  VICENTE  y  LUIS GERMAN RUIZ RODRIGUEZ, agrediendo a  VILLALBA  CORREDOR.  Los  contrincantes utilizaron en la riña picos de botella,  con  los  cuales se lesionaron recíprocamente, y de un momento a otro,  el  primero  de  los  hermanos  citados apareció con un cuchillo con el cual hirió  mortalmente al ocasional transeúnte.   

La compañera de la víctima señaló a JOSE  VICENTE  RUIZ  RODRIGUEZ  como  el  autor  de  la puñalada, a quien la policía  encontró en su poder el arma homicida, con huellas de sangre.   

2.  El  Juzgado  73  Penal  del  Circuito de  Bogotá,  el  16  de  marzo  de 1993, dictó sentencia condenatoria en contra de  LUIS  GERMAN  y  VICENTE  RUIZ RODRIGUEZ, como coautores del delito de homicidio  del  que fue víctima JORGE ALIRIO VILLALBA CORREDOR, imponiéndoles una pena de  120  meses  de  prisión. Esta decisión fue confirmada por el Tribunal Superior  de  esta  Capital,  en providencia del 25 de mayo de 1993, al desatar el recurso  de  apelación  interpuesto  por los defensores de los procesados. La Sala Penal  de  la Corte Suprema de Justicia, con  sentencia del 6 de abril de 1995, no  casó la sentencia de segunda instancia.   

LA    DEMANDA   

El  apoderado  del demandante interpone  acción  de revisión contra la sentencia condenatoria proferida en contra de su  representado  con base en la causal prevista en el numeral  3 del artículo  232  del  Código  de  Procedimiento Penal, apoyando la invocación en  los  siguientes argumentos:   

1.  El sentenciador solamente tuvo en cuenta  la  versión  suministrada  por  DIANA  LOZANO  LOZANO,  no  obstante  ser parte  interesada.   Señala  contradicciones  de  la  testigo  con  las  declaraciones  rendidas  por  GERMAN  ARTURO  BELTRAN GALVIS (Patólogo Forense) y JOSE AGUSTIN  TOLOSA.   Afirma  que  la  declarante  no  fue  plenamente  identificada  en  el  proceso.   

                                                 2.   Se   incurrió  por  el  juzgador  en  “indebida  valoración  probatoria”    y   en  falta  de  apreciación  de  la  prueba  “en  su  conjunto”.   

3.  CARLOS  GONZALO  BENAVIDES DOMINGUEZ fue  citado  en  la  indagatoria  por  los  procesados como testigo presencial de los  hechos  y  no  se  le  llamó  a  declarar  en  el proceso. Con su testimonio se  demuestra  “la  ausencia  de  mi  representado JOSE VICENTE RUIZ RODRIGUEZ del  escenario  de  los  hechos  como  autor de una conducta ilícita de homicidio en  grado de coautor”.   

                                            

                                                 4.  Con la demanda se allegó el poder, fotocopia de la sentencia de  primera  y  segunda  instancia  y  el  original  del  acta  de  la  declaración  extraproceso  rendida  en  la Notaría 12 del Círculo de Santa Fe de Bogotá el  26  de julio de 1999 por CARLOS GONZALO BENAVIDES DOMINGUEZ, identificado con la  cédula número 80.363.798 de Tunjuelito (Usme).   

                                             

                                                 CONSIDERACIONES DE LA SALA   

                                   

                                          1.  El  escrito  mediante el cual se promueve la  acción  de  revisión  debe  sujetarse  a  los  requisitos  contemplados  en el  artículo  234  del  Código  de  Procedimiento  Penal, vigente al momento de la  presentación  de aquél y subrogado por el artículo 222 de la ley 600 de 2000,  entre  los  que  se  precisa  que no basta señalar la causal que se invoca sino  también  es necesario exponer los fundamentos de hecho y de derecho  y  la  relación  de  las  pruebas  que  aportadas  con el libelo  conducen   a   demostrar   los   hechos  básicos  de  la  petición.  Con  la  demanda se debe adjuntar copia  de   las   sentencias   de   instancia,   con   las   debidas   constancias   de  ejecutoria.   

2.  La  causal  3ª   de  revisión con  absoluta  claridad   señala  que  solamente  procede cuando después de la  sentencia  aparezcan   hechos  nuevos  o  surjan  pruebas,  no conocidas al  tiempo  de  los  debates,  que  “establezcan  la  inocencia del condenado o su  inimputabilidad”.  A  estos  propósitos deben estar encaminados los medios de  convicción  que  se  aporten,  para  darle  cumplimiento  al  numeral  4°  del  artículo  234  del  C.P.P.  (ahora  numeral  4 del artículo 222), es decir, no  sólo  ha  de  acreditarse  el  hecho  nuevo  o  prueba  nueva,  sino,  lo  más  importante,  se debe destacar que el juez no los conoció al momento de fallar y  por  lo  tanto  no  tuvo  oportunidad  de pronunciarse sobre esos puntos, de tal  suerte   que   de   haberlos   conocido  la  solución  del  caso  habría  sido  sustancialmente distinta y opuesta a la adoptada.   

          3.  No  se  trata  entonces, de esgrimir  cualquier  clase  de  medio probatorio sin repercusión alguna. Por esta razón,  para  la  admisibilidad de la demanda  de revisión, se exige que la prueba  tenga  novedad  y  trascendencia. De no cumplirse estas condiciones, se entiende  que  lo  pretendido  es  continuar  un  debate  estéril  de  hechos,  pruebas y  argumentos  ya  considerados  y definidos procesalmente, lo cual está proscrito  del objeto de la revisión.   

  4. En el caso concreto el actor aduce  que  es  prueba nueva la declaración de CARLOS BENAVIDES DOMINGUEZ, dado que no  se  recibió  su testimonio en el sumario ni en la causa, señalando que con tal  medio  de prueba se establece la no coautoría de JOSE VICENTE RUIZ RODRIGUEZ en  los  hechos  en  los  que  perdió  la  vida JORGE ALIRIO VILLALBA CORREDOR. Sin  embargo,  lo  pretendido resulta inadmisible, en cuanto no es más que un simple  enunciado,  dado  que  el  demandante  no  entregó  a  la corporación una  evidencia  con  la cual razonablemente se dedujera tal circunstancia, fin que no  se logra con la declaración extraproceso allegada.   

4.1. La prueba a la que acude el demandante  no  presta  mérito  para  desvirtuar  la coautoría y la responsabilidad que la  sentencia  de  primera  y  segunda  instancia  con  certeza  le imputaron a JOSE  VICENTE  RUIZ  RODRIGUEZ  en  la  muerte  de JORGE ALIRIO VILLALBA CORREDOR, por  cuanto  la  declaración  de  CARLOS  GONZALO  BENAVIDES DOMINGUEZ a pesar de no  haberse  incorporado  al proceso, lo afirmado por él extraprocesalmente ante el  Notario  Doce  de  la ciudad no cumple la exigencia de trascendencia a la que se  hizo referencia en el acápite anterior.   

                

                4.2. Se lee en  la  demanda  que  con BENAVIDES DOMINGUEZ se demuestra “la ausencia” de JOSE  VICENTE  RUIZ  RODRIGUEZ  “del  escenario  de  los hechos”. Aseveración que  pierde  toda seriedad al confrontarla con el dicho del declarante, quien sostuvo  que  lo  vio  gritar  y  tratar  de  separar  al  occiso  y  a LUIS GERMAN ( F –  7).   

          4.3.  Ninguna credibilidad merece la afirmación que describe a JOSE  VICENTE  en  un  estado  que  “no  se  podía  sostener  de  la borrachera”,  determinante  de  una  situación  de  inimputabilidad,   porque a renglón  seguido  lo  ubica  asumiendo una actitud pacificadora, como fue la de tratar de  separar a los contendientes.   

                               

                                                 4.4.  El  testimonio  que  se  examina,  alude  a circunstancias que  fueron  ponderadas  por  los  juzgadores  de  instancia, y con base en la prueba  recauda  se  dio  por establecido el hecho de manera diferente a como lo señala  el  declarante.  Así  ocurre  por  ejemplo  con las referencias relativas a que  “José  Vicente no tenía ningún arma”, “el occiso tenía un cuchillo”,  o  que  WILLIAM  RUIZ,  la  compañera  y el hermano del occiso “llegaron a lo  último”.                      

                               AGUSTIN  TOLOSA  GARCIA declaró en el  proceso  que  la víctima se encontraba armada con elemento cortopunzante, tal y  como  lo sostiene la prueba nueva a la que alude el accionante. Sin embargo este  hecho  no  fue  desconocido  para  el juzgador, quien encontró por el contrario  elementos  de  juicio  suficientes  que  le  permitieron  deducir con certeza la  autoría  de JOSE VICENTE  al recibir el arma de WILLIAM RUIZ. Por tanto no  es  un  hecho  nuevo,  como tampoco lo es la presencia de DIANA LOZANO y WILLIAM  RUIZ, la que fue ponderada en el proceso.   

                                           5.  La acción de revisión no es un instrumento jurídico apto para  especulaciones  jurídicas  o  probatorias, como lo pretende el demandante. Debe  tener  sustento,  frente  a la causal aducida, en hechos nuevos o pruebas nuevas  que  conduzcan  o  resulten  pertinentes  con  la causal invocada. En este caso,  ningún  resultado positivo y diferente al señalado en la sentencia cuestionada  se  obtiene  de  la  declaración  extraproceso  de CARLOS GONZALO BENAVIDES. La  inocencia  y  orientación  sustancial que con aquella pregona el demandante, no  son  más  que  apreciaciones  subjetivas  que  no se acomodan al contenido  material   de  la  prueba  y  que  por  ende  ningún  servicio  prestan  en  el  establecimiento  de  los  requisitos  exigidos  por  el  citado  numeral 4° del  artículo 234 ibídem.   

                     

                             6.  Los planteamientos del accionante en  cuanto  a  la  indebida  apreciación  de  la  prueba  y falta de valoración en  conjunto  de  los  elementos  de  juicio  recopilados  en  la  investigación no  corresponden  a  la  causal  de  revisión  invocada,  ni  a ninguna otra de las  previstas  en  el  artículo 232 del estatuto procesal. Tales alegaciones están  encaminadas  a  demostrar  la ilegalidad de los fallos de instancia, errores que  de  ser  validos,  sólo  se pueden corregir a través del recurso de casación.  Sustentar  la  revisión  con motivos que son propios de la casación constituye  un  despropósito  lógico  y  jurídico,  pues  las  diferencias  entre los dos  institutos  jurídicos  son  marcadas,  no  sólo  por  sus causales, trámite y  técnica,  sino también, lo que los hace más distantes, es que en la revisión  no  se  busca  subsanar  errores de legalidad sino injusticias de las decisiones  judiciales,    por    causas    ajenas    a    errores   in   iudicando   e   in  procedendo.   

                                       

                                                 7.   La   solicitud  de  revisión  es  inadmisible  por  contrariar  manifiestamente  la  técnica  que demanda el ejercicio de aquella especial vía  de  reclamación  contra  los fallos que gozan de inmutabilidad, por haber hecho  tránsito a cosa juzgada.   

                               

                                                 8.  Así las cosas, lo expuesto es razón suficiente para no acceder  a   la   pretensión   del  demandante,  la  cual  es  claramente  improcedente.   

                               

                              Contra  esta  providencia  procede  el  recurso de reposición.   

                                  RESUELVE   

                                  1.  Reconocer  al  doctor  JUAN  GOMEZ MEDINA como apoderado de JOSE  VICENTE RUIZ RODRIGUEZ, en los términos del mandato otorgado.   

                                 2. Inadmitir la demanda de  revisión   presentada   por  el  apoderado  del  condenado  JOSE  VICENTE  RUIZ  RODRIGUEZ.   

                                                                           

                                                 Notifíquese y cúmplase.   

ALVARO   O.   PEREZ  PINZON   

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL                              JORGE    E.    CORDOBA  POVEDA   

CARLOS   A.   GALVEZ   ARGOTE                                          JORGE A. GOMEZ GALLEGO   

HERMAN   GALAN   CASTELLANOS                                          EDGAR   LOMBANA   TRUJILLO                                                                                    

TERESA    RUIZ  NUÑEZ   

Secretaria   

    

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