17311(19-06-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 17311  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

                                                              Magistrado  Ponente:   

                                                              DR. CARLOS  AUGUSTO GALVEZ ARGOTE   

                                                              Aprobado  Acta No. 071 (17-05-01)   

Bogotá,  D.C.,  diecinueve (19) de junio de  dos mil uno (2.001).   

          VISTOS:   

Se  pronuncia la Sala sobre la admisibilidad  de  la acción de revisión instaurada por el defensor de OSCAR AGUILAR ALCAZAR,  contra  el  fallo  proferido  por  el Tribunal Superior del Distrito Judicial de  Cartagena  el  30  de agosto de 1996, mediante el cual confirmó la sentencia en  primera  instancia  dictada  por  el  Juzgado  Sexto  Penal del Circuito el 5 de  octubre  de 1.995, mediante el cual lo condenó, junto con José Domingo Borrero  Lara,  como  coautor  responsable  de  los delitos de homicidio agravado y hurto  calificado, a la pena principal de 24 años de prisión.   

         LOS HECHOS:   

La  síntesis  que  de  los  hechos  hace el  Tribunal, es del siguiente tenor:   

“Refieren  los  autos  que  el  día  8  de  noviembre   de   1.987  siendo  aproximadamente  las  12:00  p.m.,  en  momentos en que el señor NELSON JOSE  MORILLO  DE  AVILA  se  dirigía  en compañía de CEFERINA MARTINEZ ARNEDO a su  residencia  ubicada  en  la Avenida Pedro Romero, barrio La Candelaria, después  de  asistir  a  un  baile en una caseta del sector, fueron interceptados por dos  sujetos  que  procedieron  a  despojar a NELSON de sus pertenencias, causándole  además  heridas  con  armas cortopunzantes, una a nivel del corazón, otras dos  en  la  región baja del tórax y una en la cara posterior del codo izquierdo, a  consecuencia de las cuales más tarde falleció”.   

         LA DEMANDA   

1.  En  el escrito sustento de la acción de  revisión  promovida  por  el  apoderado  de  AGUILAR ALCAZAR, que impropiamente  denomina  recurso,  comienza  el  demandante  por  reseñar  bajo  el título de  “Hechos”,  no  precisamente  el  supuesto  fáctico  objeto  de investigación y  condena  dentro  de  los  fallos atacados, sino la secuencia que desde su margen  entiende  tuvieron  los acontecimientos, sometiendo  a propósito de ello a  su  particular  valoración  los  distintos  elementos probatorios allegados, al  tiempo  que  critica  las que estima falencias instructivas, destacando a la vez  la  falta  de  antecedentes  penales del condenado y el hecho de tratarse de una  persona trabajadora.   

2.  Enseguida,  dentro del acápite que dice  corresponder a las “Causales que se invoca”, precisa:   

         “Dentro  del  artículo  232  C.P.P.  invoco  los  incisos 1,3,5 en  relación  a  los  testimonios recibidos en la sentencia, o investigación hecha  tanto  por  la  Fiscalía 10 Seccional de Cartagena y el Juzgado Sexto Penal del  Circuito  de  Cartagena  Bol.  Y  dados  por  los  enunciantes que los considero  falsos,  ya  que hay muchas contradicciones y existe dudas en este crimen que no  es  claro,  aún  más, hay que investigar al señor ALFREDO JULIO BATISTA alias  ‘EL   RASTRLLO’  y  alias  LA  ÑENGA’  ANGELA  HENRIQUE  ARENAS,  y  otros  que  posiblemente participaron en el ilícito”.   

Así,  y  advirtiendo  que  no  fue  posible  allegar,  por  “fuerza  mayor”, la prueba testimonial al proceso, afirma aportar  “como  testigos  de  hechos,  y  buena  conducta”  a  dos  personas  de  quienes  suministra su nombre y dirección domiciliaria.   

         CONSIDERACIONES:   

1.  Dadas  las  condiciones  del  escrito de  demanda  de  revisión  en  este  caso presentada por el apoderado del condenado  OSCAR  AGUILAR  ALCAZAR, son en verdad notables en grado de ser manifiestos, los  desaciertos  en  que  incurre  el  accionante  en  su proposición, que conducen  inexorablemente al necesario rechazo in límine del libelo.   

2.   En   efecto,  no  cumplió  el  actor  prácticamente  con  ninguno  de los requisitos que son exigibles para instaurar  la  acción  de  revisión,  a  través  de cuyo trámite favorable se aspirar a  remover la cosa juzgada.   

a)  Así,  omitió  determinar la actuación  procesal  seguida  en el asunto que motiva la demanda revisora, tampoco señaló  los  delitos  que  fueron  objeto  del  pronunciamiento,  ni  la causal invocada  acompañando  los fundamentos de hecho y de derecho en que se apoya la solicitud  y,  por  si  fuera poco, igualmente omitió allegar constancia de ejecutoria del  fallo  atacado,  siendo este un básico y elemental requerimiento, conocidas las  características  de  este  instrumento  de oposición a una sentencia en firme.   

b) Pero además, el accionante ha invocado en  forma  indiscriminada,  las  causales  contenidas en los numerales 1�,             3�         y         5�   del   artículo  232  del  Estatuto  Procesal  Penal,  lo  que  de suyo implica evidente contradicción, toda vez que  cada  una  obedece a supuestos distintos y en algunos casos inconciliables, como  sucede  con  la  segunda  que tiene por origen la prescripción o cualquier otra  causal  de  extinción  de  la  acción  penal,  mientras  que  la  primera dice  relación  a que el punible no hubiese podido ejecutarse sino por una persona o,  en  todo  caso,  por  un  número  menor  de  las sentenciadas y, la tercera, de  conformidad  con  la  cual, después de proferida la condena, han surgido hechos  nuevos  o  pruebas no conocidos durante el tiempo de los debates que establezcan  la  inocencia del condenado o su inimputabilidad, motivo este último que exige,  por  otra parte, aportar la prueba en que se sustenta, sin que desde luego pueda  entenderse  suplida dicha obligación por la sugerencia que el actor hace de que  sea  la  Sala  quien  proceda  a  recibir algunos testimonios, debido a que “por  fuerza  mayor”  no habrían sido aportados, petición que resulta más inusitada  aún,  cuando  se  afirma  que  los mismos son de “hechos y buena conducta”, sin  explicar,  en manera alguna, ni su novedad, ni el sentido de sus constataciones,  siendo  estos  elementos absolutamente indispensables para calificar su seriedad  e idoneidad, frente a la acción intentada.   

En   fín,  son  pues  tan  copiosos  como  elocuentes  los  desaciertos de la demanda, que conducen como ya se advirtió, a  su inadmisión.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA en SALA DE CASACION PENAL,   

         RESUELVE:   

1. Reconocer al doctor Miguel José Mancilla  González  como  apoderado  de  OSCAR  AGUILAR  ALCAZAR, para los fines y en los  términos del poder conferido.   

2.   Inadmitir  la  demanda  de  revisión  presentada a nombre del sentenciado AGUILAR ALCAZAR.   

         Cópiese, Notifíquese y Cúmplase.   

         CARLOS EDUARDO MEJÍA ESCOBAR   

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL                       JORGE ENRIQUE CÓRDOBA POVEDA   

HERMAN            GALAN  CASTELLANOS                     CARLOS AUGUSTO GÁLVEZ ARGOTE   

JORGE       ANIBAL       GÓMEZ  GALLEGO                         EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

ALVARO       ORLANDO       PÉREZ  PINZÓN                          NILSON PINILLA PINILLA   

        Teresa Ruiz Núñez   

        Secretaria     

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