17271(20-03-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 12271  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA    DE   CASACION   PENAL   

Magistrado Ponente  

Carlos E. Mejía Escobar  

Aprobado Acta No. 45  

Bogotá D.C., veinte (20) de marzo de dos mil  uno (2001).   

V   I   S   T   O   S   

Resuelve la Sala sobre la petición de pruebas  que  hace  el  defensor  del  requerido  en  extradición  CESAR LORENZO STEFANO  DOGLIONI  VALLEJO.   

LA    PETICION  

1.-                En      relación     con     el  Indictment.   

Oficiar al Ministerio de Relaciones Exteriores  para  que  por  la  vía diplomática, obtenga una certificación de los Estados  Unidos  de  América,  sobre los requisitos para que en ese país se profiera un  indictment  y  en  qué  casos  el  proceso  penal  puede  iniciarse mediante un  complaint.   

A  la  certificación deberá agregarse copia  auténtica  y  traducida de las normas del Código Penal de los Estados Unidos o  de la normatividad legal que regule el tema.   

El   defensor  señala  que  la  prueba  es  pertinente  y conducente por tener que ver con uno de los aspectos del artículo  558  del  Código  de Procedimiento Penal.  Agrega que con la acreditación  física  de  la  legislación  estadounidense podrá expresar los argumentos por  los  cuales considera que la resolución de acusación colombiana no se equivale  con  el  indictment.   Aunque  es  consciente  de  que  la Corte Suprema de  Justicia  ha señalado en varias ocasiones la equivalencia entre el indictment y  la  resolución  de  acusación,  advierte  su  contrariedad  con  tal postura e  insiste en la práctica de la prueba para demostrarlo.   

Indica que no debe negársele la práctica de  la  prueba  con  manifestaciones  que pongan en duda la eficacia de la misma por  saberse  de  antemano  la  posición  de  la  Corte,  sino  que deben analizarse  exclusivamente  los  temas  de la pertinencia y la conducencia.  Por ello y  habida  cuenta  que  la  prueba  le fue negada en otro trámite de extradición,  señala  que  la  eficacia  de la prueba, en cuanto sirva o no para modificar la  posición  de  la  Corte,  solo puede definirse en etapa procesal posterior a su  práctica, esto es en el momento de emitir el Concepto.   

2.-             Oficiar  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  para  que  por  vía diplomática solicite al Departamento de Estado  una  certificación respecto de la norma que sirve de sustento para resolver las  peticiones     de    extradición    formuladas    por    la    República    de  Colombia.   

3.-             Oficiar  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  para que certifique cuáles Tratados Internacionales, multilaterales  o  bilaterales,  se  encuentran  vigentes en el ámbito internacional, entre los  Estados  Unidos  de América y Colombia.  En caso de no estar vigentes debe  indicar  la  razón  de  tal  evento  y  si  lo están, explicará si pueden ser  aplicados  en  Colombia  y  si  ello  no  es  así,  especificará  la razón de  ello.   

La necesidad de estas pruebas (2 y 3) la funda  en  que  considera  ilegal  el  concepto emitido por el Ministerio de Relaciones  Exteriores,  acerca de la norma aplicable a los trámites de extradición.   Estima  que  se  ha  soslayado  el problema jurídico de la vigencia del Tratado  Bilateral  de  extradición  suscrito  entre los Estados Unidos de América y la  República   de  Colombia,  que  impide  aplicar  el  Código  de  Procedimiento  Penal.   No  es  su  pretensión  –  advierte  – criticar el concepto de la  Cancillería,  sino aportar elementos de juicio para demostrarle a la Sala en el  momento  oportuno  que  no  puede  aplicarse  la  Ley  por  la  existencia de un  Tratado.   

4.-            Solicitar  al  Tribunal Distrital de los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur  de la Florida, las pruebas que existan  contra  el  señor  CESAR  LORENZO  STEFANO  DOGLIONI  VALLEJO,  respecto de las  actividades  delictivas  que se le imputan dentro del proceso que se adelanta en  su contra, referente al caso No. 99-583-CR-SEITZ (s) (s) (s).   

El abogado defensor señala que con tal prueba  pretende    demostrar    el   incumplimiento   del   principio   de   la   doble  incriminación.   Explica  que  tal aspecto no se cumple porque el gobierno  de  los  Estados Unidos solicite a una persona por un determinado delito y éste  se  encuentre  previsto  en  la  legislación  colombiana  como tal, sino que se  requiere  que  la conducta imputada al requerido en extradición  realmente  sea  correspondiente  a  la  prevista en el país.  Así explica, que si se  solicita  a una persona por homicidio, pero la conducta realmente llevada a cabo  es  hurto,  la  extradición  no  se  puede  conceder  por  no  cumplirse con el  requisito de la doble incriminación.   

Como esa es una situación que debe dilucidar  la  Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia, por ello debe tener  las  pruebas  tales  como fotografías, grabaciones, declaraciones de la señora  Bonachea,  para  que  se  pueda determinar la conducta delictiva que en realidad  cometió  su  defendido.  Aclara que en todo caso no persigue debatir tales  pruebas,  ni  tampoco  debatir  la  responsabilidad  del  señor DOGLIONI en los  hechos,  pues  tiene  claro que ello corresponde hacerlo dentro de la actuación  penal que cursa en el país requirente.    

Sin embargo, pretende demostrar que existe un  error  en  el  tipo  penal  que  le imputan las autoridades estadounidenses a su  defendido,  para  demostrar lo cual es necesario conocer las pruebas que existen  en  su  contra,  y  así  determinar  cuál es la conducta delictiva en que pudo  haber incurrido.   

5.-            Que por vía diplomática se solicite al  gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América    el envío de copia  auténtica de las disposiciones aplicables al caso.   

El defensor considera que no se agregaron las  disposiciones  aplicables al caso, pues lo único que existe es una declaración  de  apoyo  a  la petición de extradición, en la que el declarante menciona las  normas  aplicables, lo que no puede estimarse como una adecuado cumplimiento del  numeral  4°  del  artículo 551 del Código de Procedimiento Penal. Advierte la  ausencia  total de las normas aplicadas al caso citadas en el indictment, por lo  que  concluye  que  hubo  una omisión del Ministerio de Justicia al estudiar la  documentación  respectiva,  que  además  se puede reflejar en la viabilidad de  extraditar  a  su  defendido, por cuanto se ha incumplido un requisito por parte  del  país  requirente  y a la fecha precluyó la oportunidad de perfeccionar la  documentación.   

6.-             En  escrito  adicional  solicitó  como  prueba  oficiar  al  Departamento Administrativo de Seguridad “DAS” para que  certifique  la  fecha  de  ingreso  del  señor  CESAR  LORENZO STEFANO DOGLIONI  VALLEJO  al  país,  proveniente  de  los Estados Unidos de América, pues tiene  conocimiento  que  lo  hizo el 5 de junio de 1998.        

Pretende con ello demostrar que para el 13 de  junio  y  2  de  septiembre  de  1998  que el indictment lo ubica en los Estados  Unidos  de  América, en la estación de Albany, en Nueva York, haciendo entrega  de  sumas  de  dinero,  se  hallaba  en  territorio  colombiano. Advierte que no  pretende  debatir la responsabilidad de DOGLIONI VALLEJO sino solo demostrar que  desde  el  punto  de  vista  humano  los hechos presuntamente delictuosos fueron  imposibles de realizar por el requerido.   

7.-             La  Agente  del  Ministerio  Público,  señora  Procuradora  4ª  Delegada  para  la  Casación  Penal, solicita que se  oficie  a  la Fiscalía General de la Nación, para que dicha entidad informe si  adelanta  o  ha  adelantado  investigación  alguna  en  contra de CESAR LORENZO  STEFANO  DOGLIONI  VALLEJO  por los hechos a los que se concreta la petición de  extradición  elevada  por  el gobierno de los Estados Unidos de América.   En  caso  de  respuesta afirmativa, solicita que se reclame copia íntegra de la  actuación.   

El objeto de la prueba es establecer, conforme  a  lo  dispuesto  por el artículo 565 del Código de Procedimiento Penal, si el  reclamado  está  o  no investigado o ha sido juzgado en el país por los mismos  hechos.   

C O N S I D E R A C I O N E S  

1.-            La  Sala  de Casación Penal de la Corte  Suprema   de   Justicia   debe   fundamentar   el   concepto   de   extradición  en:   

A.-  Validez  formal  de  la  documentación  presentada.   

B.-  Demostración  Plena de la identidad del  solicitado.   

C.-     Principio     de    la    doble  incriminación.   

D.-  Equivalencia de la providencia proferida  en el extranjero, y   

E.-  El  cumplimiento  de  lo previsto en los  tratados   públicos,  cuando  ellos  rijan  la  relación  entre  los  Estados.  (artículo 558 del Código de Procedimiento Penal)   

Adicionalmente a lo anterior, la extradición  no  podrá  concederse cuando el fundamento de ella sea un delito político o de  opinión  (artículo  546), o cuando en el caso de colombianos por nacimiento se  trate  de  hechos  cometidos  con  anterioridad  a  la  promulgación  del  acto  legislativo    No.    1   de   1997.   (artículo   35   de   la   Constitución  Política)   

El  juicio de conducencia que sobre la prueba  hace  esta  Sala de Casación Penal, está entonces referido exclusivamente a la  aptitud  que  tengan  las  pruebas  para  infirmar o demostrar cualquiera de los  hechos  en los que la Corporación debe fundar su concepto, por lo que a ello se  procede en el análisis siguiente.   

2.-            La  prueba  relacionada en el numeral 1,  referida  a  discutir  el  término  de  equivalencia  que la ley exige entre la  resolución  de acusación nacional y la providencia proferida en el extranjero,  se rechaza por superflua.   

La   determinación   del   principio   de  equivalencia,  necesaria para la emisión del concepto que le compete a la Corte  dentro  del  Trámite  de  extradición,  se  hace  a  partir  de la providencia  agregada  por  el  gobierno  extranjero  y teniendo en cuenta el principio de la  validez  formal  de  esa  documentación  para  contrastarla  con  la  decisión  nacional respecto de la cual debe predicarse la equivalencia.   

En  tal  sentido,  resulta  superfluo incluir  dentro  de  la  actuación  una  serie  de  certificaciones  y  normativas  para  demostrar  unos  extremos que son plenamente comprobables a partir del contenido  documental    anexado    por   el   país   requirente   a   la   solicitud   de  extradición.   

La superfluidad de las pruebas solicitadas por  el  señor  defensor  de  CESAR  LORENZO STEFANO DOGLIONI VALLEJO surge evidente  cuando   se   lee   la   declaración   jurada  en  apoyo  a  una  solicitud  de  extradición   (folio  109)  en  la  que  el  Fiscal Adjunto de los Estados  Unidos   en  el  Distrito  Sur  de  la  Florida  explica   el  alcance  del  indictment.   La  prueba  entonces  no  tendría el propósito demostrativo  señalado  por  el  defensor  sino  que  implícitamente  busca  contradecir esa  declaración  y  el  contenido intrínseco del indictment, que ha sido traducido  como  un  “auto de acusación” y precedido de la fórmula “ El Gran Jurado  Acusa  que  (…)”   a  continuación  de  lo  cual  se detallan los  cargos,    se    citan    las    circunstancias   y   se   anotan   las   normas  infringidas.   

No hay entonces necesidad de acreditar lo que  ya  está  acreditado:  la información suficiente y necesaria para que la Corte  pueda  concluir  si  ese  indictment  es  o  no  equivalente a la resolución de  acusación nacional.     

3.-            La prueba señalada en el numeral 2 de la  petición  se  rechaza  por inconducente.  Ninguna relación guarda con los  elementos  en  los  cuales debe fundar la Corte su concepto, conocer cuál es la  norma  en  la  que  los  Estados  Unidos  de América resuelve las peticiones de  extradición  que  le  cursa la República de Colombia.  En todo caso, cada  país   es   autónomo,   conforme  a  sus  compromisos  internacionales,  a  su  Constitución  y a su legislación interna, sobre la determinación de la fuente  formal     en    la    que    resuelva    los    problemas    de    cooperación  internacional.   

4.-            Las certificaciones que se solicitan del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  encaminadas  a  demostrar  la  presunta  ilegalidad  del  concepto emitido por ese Ministerio en cumplimiento de su deber  legal  conforme  al  artículo 552 del Código de Procedimiento Penal , también  se rechazan por inconducentes.   

De tiempo atrás viene señalando la Corte la  naturaleza  del  concepto  de  la  Cancillería  como  “(…)  ejercicio de la  política  exterior  del  país  en cuanto manifiesta la regla interna a la cual  debe  ajustarse  la cooperación internacional que demanda un Estado extranjero,  {ello}  le impide a la Corte completar ese concepto, adicionarlo o desconocerlo,  a  menos que de su contenido aparezca – de bulto – una manifiesta contradicción  con      la      Constitución     Política.”1   

.  

Como  el  abogado  defensor  advierte  que no  pretende  “atacar el concepto del Ministerio de Relaciones Exteriores”, sino  aportar  los  elementos  de juicio que permitan demostrar que no puede aplicarse  la  ley  en  defecto  de  los  Tratados  Internacionales,  tal debate es de puro  derecho,  sin  que  para  su  proposición  y  respuesta  sea  menester  aportar  pruebas.    Los  Tratados Internacionales requieren para su validez de  la  aprobación del Congreso de la República (artículo 224 de la Constitución  Política),  propósito que no puede alcanzarse sino por medio de la expedición  de  una Ley (artículo 150  numeral 16 ib.), que actualmente conforme a las  reglas  establecidas  por  la  Constitución  Política rige solo una vez que ha  sido  revisada  por  la  Corte  Constitucional,  por lo que se estima purgada de  vicios  en  tanto  hayan  superado  tal control (artículo 241-10).  Siendo  necesaria  una ley para predicar la validez de un Tratado Internacional, aquella  por  ser  de  alcance nacional no es objeto de prueba (artículo 188 del Código  de  Procedimiento  Civil)  y  el  escenario  para  debatir  su ejecutabilidad es  otro.   

5.-            Tampoco  se  decretará  la  prueba  que  pretende  la  acreditación  del  material  probatorio que obra contra el señor  CESAR  LORENZO  STEFANO DOGLIONI VALLEJO en los Estados Unidos de América y que  originaron  el  indictment  con  fundamento  en  el  cual se le ha solicitado en  extradición.   

El  propósito  demostrativo de esa prueba es  absolutamente  equivocado, pues el señor defensor pretende comprobar que existe  un  error  en  la  denominación típica de la conducta imputada al requerido en  extradición.   

Tal objetivo es errado, porque en asuntos de  extradición  se impuso, en contraposición al sistema cerrado o de lista,   la   creación   y   desarrollo   del   llamado  sistema  de  eliminación  cuya  característica  principal  es  la  conexión  de  los  hechos  a unas sanciones  punitiva  mínimas.  Basta,  como  lo  señala el Código de Procedimiento Penal  colombiano  “que el hecho que la motiva también esté previsto como delito en  Colombia  y  reprimido con una sanción privativa de la libertad cuyo mínimo no  sea inferior a 4 años”.(artículo 549-1)   

Aunque ese sistema también se conoce como de  identidad  normativa o doble incriminación, el concepto de identidad no ha sido  entendido  nunca  por la doctrina internacional como sinónimo de igualdad, sino  que  debe  atenderse  a  la  acción  criminal misma (hechos) y no al nombre del  delito  en  cada  caso,  así  como a su pena conforme a la sanción mínima que  cada  Estado  considere  suficiente  y  necesaria  para  extraditar  o solicitar  extradiciones.   

El  problema de la doble incriminación en la  ley  se  resuelve  de  manera  simple.  De  una  parte se toma el acontecimiento  fáctico  y  respecto de él se establece si en Colombia es una conducta punible  y  si  tiene  una  sanción  punitiva  mínima  de  4  años de privación de la  libertad.   Así,  pierde  importancia  la  nominación  típica  que tales  hechos  tengan  en  el exterior o que su denominación no coincida con la que se  ha adoptado dentro del territorio nacional.   

6.-            Las  pruebas  señaladas en el numeral 5  del  memorial  suscrito  por  el  señor  defensor del requerido en extradición  DOGLIONI VALLEJO, se decretarán.   

En consecuencia se ordenará que el Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  que  obtenga  del  Gobierno de los Estados Unidos de  América  la  remisión  de  copia  auténtica  y  debidamente  traducida de las  disposiciones  aplicables  para  el  caso  No. 99-0583-CR-SEITZ (S) (S) (S), los  Estados  Unidos  de  América  contra  Salvador Magluta “Alias Sal” y otros,  entre  ellos  John Doe #1, Alias “Cesar Doglioni”, “alias Alfred”.   Todo  ello  dentro  de  la  petición  de  extradición que ese país formalizó  mediante la nota verbal No. 368 del 28 de abril de 2000.   

7.-            La prueba solicitada en escrito adicional  por    el    defensor    del    requerido    en    extradición,   también   se  rechazará.   

Si  bien  advierte  que  el propósito de tal  prueba  no  es  debatir  la responsabilidad de su procurado en los hechos de los  que  se  le  acusa en el extranjero, es evidente que tal propósito es el único  demostrable  con  ese  tipo  de  prueba.   No  otra cosa puede concluirse a  partir  de una prueba que busca demostrar que el requerido en extradición no se  hallaba  en  territorio  del  país requirente cuando supuestamente cometió los  hechos objeto de acusación.   

Como  de tiempo atrás lo viene reiterando la  Corte,  la  responsabilidad penal del requerido en extradición es del exclusivo  resorte  del  Juez del país requirente.  Es ante ese funcionario que deben  demostrarse  hipótesis  como  la  que  aquí  plantea  el  señor  defensor. La  imposibilidad  física  de comisión de la conducta penalmente reprochable es un  hecho  ajeno  a los aspectos en los cuales la Corte debe fundar su concepto y es  por tanto impertinente.   

8.-            Igualmente  se  rechazarán  las pruebas  solicitadas   por   la  señora  Procuradora  4ª  Delegada  para  la  Casación  Penal.   

Al  respecto,  se  ha  señalado desde hace  bastante       tiempo       que      “(…)  no  le  corresponde  a la Corte entrar a establecer si en  Colombia  se  adelantan otros procesos adversos al solicitado, ni, por lo mismo,  establecer  si entre ellos y el proceso por el cual es requerido en extradición  se dan motivos de conexidad.   

“Si de alguna manera la solicitud pretende  acreditar  que  las autoridades nacionales siguen algún proceso penal en contra  del  señor  (…),  es  evidente  que  esa  aspiración  desborda los fines del  trámite  que  ante  la  Corte  se  impulsa,  pues  si alguna consecuencia puede  derivar   de   esa  información  la  competencia  y  oportunidad  de  valorarla  conciernen  al  Ministerio  de Justicia en los supuestos que indica el artículo  560  del  Código  de  Procedimiento Penal, lo que devela la improcedencia de su  pedimento en esta sede.   

“Y  si lo que se busca es controvertir la  eventualidad  de  que  por  unos  mismos  hechos  tanto  en  Colombia como en el  exterior  se  adelanten  dos procesos, tampoco ese hecho es tema del trámite de  extradición,  pues  de  ninguna  manera podría la Corte calificar el acierto o  validez  del procedimiento cumplido por el Estado requirente, ante el cual tiene  el  implicado  la  posibilidad  de  defenderse,  ni,  como queda dicho, entrar a  interferir  en  los  procesos  que  las  autoridades nacionales tuvieran bajo su  competencia.”2   

Suficientes razones las expuestas para que, La  Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

R   E   S   U   E   L  V  A   

Decretar  la práctica de la siguiente prueba  solicitada  por  el defensor del requerido en extradición CESAR LORENZO STEFANO  DOGLIONI  VALLEJO.  Oficiar  al Ministerio de Relaciones Exteriores para que por  la  vía  diplomática obtenga del Gobierno de los Estados Unidos de América la  remisión  de  copia  auténtica  y  debidamente  traducida de las disposiciones  aplicables  para el caso No. 99-0583-CR-SEITZ (S) (S) (S), los Estados Unidos de  América  contra  Salvador Magluta “Alias Sal” y otros, entre ellos John Doe  #1,  Alias  “Cesar  Doglioni”, “alias Alfred”.  Todo ello dentro de  la  petición  de  extradición que ese país formalizó mediante la nota verbal  No. 368 del 28 de abril de 2000.   

Negar  las  demás  pruebas  pedidas  por  el  defensor  y  la  solicitada  por  la  Procuradora 4ª Delegada para la Casación  Penal.   

NOTIFIQUESE    Y    CUMPLASE           

CARLOS EDUARDO MEJIA ESCOBAR  

FERNANDO           ARBOLEDA  RIPOLL                         JORGE                                 E.                                 CORDOBA  POVEDA                      

No  hay firma                                                                                       No  hay  firma   

CARLOS         A.        GALVEZ  ARGOTE                           JORGE A. GOMEZ GALLEGO   

                         

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO                             ALVARO O. PEREZ PINZON   

NILSON          PINILLA   PINILLA                                   MAURO SOLARTE PORTILLA   

                                     No hay firma   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria    

1.-  Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala de Casación Penal, Concepto de Extradición  del  15  de  agosto  de  2000, Radicación No. 15.325. País Requirente España;  Magistrado Ponente: Carlos Eduardo Mejía Escobar.   

   

2.-                      Corte  Suprema  de  Justicia, Sala de Casación  Penal,  auto del 17 de agosto de 1995, Radicación No. 10.824. País requirente:  Estados   Unidos   de   América.   Magistrado   Ponente:   Juan  Manuel  Torres  Fresneda.      

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