17239jul

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 17239  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

Magistrado ponente  

Dr. FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL.  

Aprobado acta No. 116  

Santa  Fe de Bogotá D.C., diez (10) de julio  de dos mil (2.000).   

1. ASUNTO  

Desatar la colisión negativa de competencias  surgida  entre  la  Sala  Unica  de  Decisión  del  Tribunal  Superior de Yopal  (Casanare),  y  la  Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de Santafé de  Bogotá,  en  el  proceso  que  por el punible de extorsión, se adelanta contra  José Ricardo Sánchez Amézquita.   

2. ANTECEDENTES  

Los hechos por los que se profirió sentencia,  y  sobre  los  cuales  no  existe discusión alguna entre los colisionantes, los  resumió así el Juzgado Penal del Circuito Especializado de Yopal:   

“Según  se  extrae de la actuación, en el  mes  de  enero  de  1997,  al  consultorio  odontológico  de la Dra. Luz Marina  Castellanos  ubicado en esta ciudad, se presentó un sujeto aduciendo pertenecer  al   ‘Frente  56  de  las  FARC’  y exigiéndole a la  profesional    la    suma    de    $60’000.000,oo,  frente  a  lo  cual  ésta  le  manifestó  que  debía  entenderse  con  su  hermano  Uriel  Castellanos  Sánchez,  suministrándole el  número   del   teléfono   celular   de  éste,  con  quien  efectivamente  los  extorsionistas  se  comunicaron  reiterando  la  exigencia económica hecha a su  consanguínea,  razón  por  la  que el precitado ciudadano, tras recibir varias  llamadas  presionando  la  entrega del dinero bajo la amenaza de ser secuestrado  él  o cualquiera de los integrantes de la familia, denunció los hechos ante el  grupo  GAULA,  y gracias a un trabajo de inteligencia, el 16 de mayo de 1997, se  consiguió  la captura de GILDARDO ALONSO CATAÑO RIOS instantes después de que  se  contactara  con  el extorsionado en la zona de la Plaza de Mercado de Yopal,  para  recibir  un  primer  pago  de  $20’000.000,oo.   

“Una vez aprehendido CATAÑO RIOS, señaló  como  copartícipes  de  la  acción delictiva a JOSE RICARDO SANCHEZ AMEZQUITA,  primo  de  los  extorsionados,  y  HUGO  ALONSO  PEINADO ESCOBAR, quienes fueron  retenidos en la misma fecha”.   

Gildardo  Cataño  Ríos  se acogió el 24 de  septiembre  de  1997  al  mecanismo de sentencia anticipada (f. 184 c.o. N° 1).   

Un  Fiscal  adscrito  a  la  Regional Oriente  tramitó  la  investigación  y  profirió resolución de acusación contra JOSE  RICARDO  SANCHEZ  AMEZQUITA,  como  coautor  del  delito  de  extorsión  en  la  modalidad  de  tentativa,  y  precluyó la investigación a favor de Hugo Alonso  Peinado Escobar.    

El  juicio  fue  rituado  inicialmente por un  Juzgado  Regional  de  Santafé  de  Bogotá,  y  luego por el Juzgado Penal del  Circuito  Especializado  de  Yopal  (Casanare),  que mediante sentencia de 24 de  septiembre  de  1999 condenó al prenombrado a la pena principal privativa de la  libertad,  de 45 meses de prisión, como coautor del delito de extorsión, en la  modalidad de tentativa.   

El  procesado  y su defensor interpusieron el  recurso  de  apelación  contra  dicha providencia, el cual fue concedido por el  juzgador  de instancia para ante la Sala Especial de Descongestión del Tribunal  Superior  de  Santafé de Bogotá, la cual se declaró incompetente para desatar  la  instancia,  y  ordenó  remitir  las  diligencias a la Sala de Decisión del  Tribunal  Superior  de  Yopal,  en  atención al factor territorial, y a que esa  Corporación  correspondía  adelantar  hasta su culminación los procesos que a  1°   de   julio   de   1999,  estaba  conociendo  el  Tribunal  Nacional.    

La  Unica  Sala  de  Decisión  del  Tribunal  Superior  de  Yopal  se  declaró incompetente para proferir el fallo de segundo  grado,  ordenó  remitir  las  diligencias  al  Tribunal Superior de Santafé de  Bogotá,  y  propuso  colisión  negativa  de competencias, al considerar que de  conformidad  con  el  artículo  48  de  la ley 504 de 1999, a la Sala Penal del  Tribunal  Superior  de  Santafé  de Bogotá correspondía conocer “en segunda  instancia  de  los recursos de apelación y de hecho en los procesos que conocen  en  primera instancia los jueces especializados” (f. 17 c. N° 5), sin lugar a  considerar el factor territorial de competencia.   

Con  relación  a “la aparente antinomia”  generada  entre  los  artículos  4° y 48 de la ley 504 de 1999, consideró que  “en  segunda instancia la jurisdicción especial no fue atomizada, sino que se  concentró  en  el  Tribunal  Superior de Bogotá”, a cuyos magistrados se les  puede  brindar  seguridad  con  más facilidad, pues las circunstancias de orden  público  en  la  capital  del  país  no  son  tan graves como en las restantes  jurisdicciones (f. 18 ibídem).   

Por su parte el Tribunal Superior del Distrito  Judicial  de  Santafé  de Bogotá aceptó la colisión propuesta y remitió las  diligencias  a  esta Corporación para que se dirima el conflicto planteado. Tal  determinación  la fundamenta en que las normas de la ley 504 de 1999, sobre las  cuales  se  centra  la  motivación  del  Tribunal de Yopal, deben interpretarse  sistemáticamente,  pues  el  artículo  4°  de  esa normatividad modificó los  numerales  1  y  2  del artículo 70 del Decreto 2700 de 1991, al establecer que  las  Salas Penales de Decisión de los Tribunales Superiores de Distrito conocen  “En  segunda  instancia  de  los  recursos  de  apelación  y de hecho, en los  procesos  que  conocen  en primera instancia los jueces de circuito y los jueces  penales de circuito especializados” (f. 6 c. 8).   

Fue así como concluyó que es a la Sala Unica  de  Decisión  del  Tribunal  Superior de Yopal, “a la que corresponde decidir  este  asunto,  conforme  al factor territorial, por haber sucedido los hechos en  ese distrito”.   

3. CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

La  Corte  es  competente  para  dirimir  la  presente  colisión  de  competencias  surgida  entre dos Tribunales de Distrito  Judicial,  de  conformidad  con  el  numeral 5° del artículo 68 del Código de  Procedimiento Penal.   

Los  despachos  colisionantes  no discuten el  encuadramiento  típico  de  la  conducta  en  el  punible  de  extorsión en la  modalidad   de   tentativa.  La  controversia  surgida  dice  relación  con  la  competencia  funcional  para  desatar el recurso de alzada interpuesto contra la  sentencia   condenatoria   proferida   por   el   Juzgado   Penal  del  Circuito  Especializado de Yopal.   

El  artículo  5°  de  la  ley  504  de 1999  (vigente,  según  el artículo 53, a partir del 1° de julio), que modificó el  artículo  71  del Código de Procedimiento Penal, señala en el ordinal 7° que  los  jueces penales de circuito especializados conocen, en primera instancia del  delito  de  “extorsión en cuantía superior a ciento cincuenta (150) salarios  mínimos mensuales”   

De  la  citada  previsión normativa no surge  duda  alguna  que  la  competencia  para  conocer  del  delito atribuido a José  Ricardo  Sánchez  Amézquita corresponde, a partir del 1° de julio de 1999, en  primera   instancia,   a   los   jueces  penales  del  circuito  especializados.   

Consecuencialmente,   y   atendiendo  a  lo  dispuesto  por  el artículo 4° de la misma ley, modificatorio de los numerales  1°  y  2°  del  artículo  70  del  Código de Procedimiento Penal, la segunda  instancia  de  los  recursos  de  apelación  y de hecho que se presenten en ese  proceso,  son,  atendido  el  factor  territorial,  de  competencia del Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial de Yopal, pues de conformidad con el artículo  6°  de  la  ley  en  cita,  que  modificó  el  artículo  78  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  y  reiteró  la  vigencia de la competencia por el factor  territorial  para efectos del juzgamiento, los Tribunales Superiores de Distrito  Judicial tienen competencia en el correspondiente distrito.   

   

Corrobora   la   conclusión   anterior  la  declaratoria  de  inexequibilidad  por  parte  de la Corte Constitucional, de la  expresión  “Superior de Santafé de Bogotá D.C., o  al  Tribunal  Superior  que  cree  la  ley  para  el  conocimiento de la segunda  instancia  de  los  procesos por delitos de competencia de los Jueces Penales de  Circuito  Especializados”  del  artículo  48  de la  citada  ley  504  (sentencia  C-392, abril 6/2000, Mag. Pon. Dr. Antonio Barrera  Carbonell),  y cuyo texto, a consecuencia de la revisión de constitucionalidad,  ha quedado del siguiente tenor:   

“Artículo 48. El artículo 69 del Código  de Procedimiento Penal quedará así:   

“Artículo  69.  Competencia  durante  el  juicio. A los Magistrados de  la Sala Penal del Tribunal le corresponde (sic) conocer:   

1.  En segunda instancia de los recursos de  apelación  y  de  hecho  en  los  procesos que conocen en primera instancia los  Jueces Penales de Circuito Especializados.   

2.  De  la  acción de revisión contra las  sentencias   ejecutoriadas   proferidas  por  los  Jueces  Penales  de  Circuito  Especializados”.   

Es  en  el  contenido de esta norma, tal como  había  sido primigeniamente concebida por el legislador, en el cual el Tribunal  de  Yopal  fundamenta  la afirmación de la competencia del Tribunal Superior de  Santafé  de  Bogotá,  para  conocer en segunda instancia del presente proceso.  Sin  embargo,  es  esa  misma  norma,  a consecuencia de la inconstitucionalidad  parcial  a  que  se  hace  referencia,  la  que  reafirma la combinación de los  factores  objetivo  (naturaleza del hecho) y territorial (lugar de ocurrencia de  la  conducta),  en la solución del conflicto planteado, no sólo por excluir la  expresa  y  genérica  asignación  de  competencia  al  Tribunal “Superior de  Santafé  de  Bogotá  D.C.”, sino además, porque las normas de la ley 504 de  1999,  al  introducirle  sustanciales modificaciones al Código de Procedimiento  Penal,  se  integran  y  someten a los principios que regulan el ejercicio de la  jurisdicción  y  la  atribución  de  competencia,  tales  como  el  del factor  territorial,  según el cual el juez competente para conocer de un delito, es el  del lugar donde se realizó la conducta.   

Dicho  criterio  fue  reiterado  por la Corte  Constitucional,  que al examinar la exequibilidad del artículo 48 de la ley 504  de  1999,  en  la sentencia a que se hizo alusión, destacó que el artículo 11  de    la    Ley    270    de   1996   –Estatutaria  de  la  Administración  de Justicia-, en su parágrafo  primero  establece  el  ámbito  de  competencia  territorial  de los Tribunales  Superiores,  el  cual se circunscribe al “correspondiente distrito judicial”  y  no  a  “todo  el  territorio nacional”, como, de conformidad con el mismo  parágrafo  del  citado  artículo  11,  sí  sucede  con  la  Corte  Suprema de  Justicia,  la  Corte  Constitucional, el Consejo de Estado y el Consejo Superior  de la Judicatura.    

Así las cosas, en atención a que los hechos  objeto  de  juzgamiento  ocurrieron  en  jurisdicción  del Distrito Judicial de  Yopal  (Casanare), la interpretación del artículo 4° de la ley 504 de 1999, y  la  declaratoria de inexequibilidad parcial del artículo 48 ejusdem, con la que  se  solucionó la “aparente contradicción” entre éstas normas, fácilmente  se  establece  que la competencia para conocer en segunda instancia del presente  proceso, radica en el Tribunal Superior de esa ciudad.   

Se  dirime  entonces  el  presente  conflicto  atribuyendo  la competencia para conocer del proceso al citado Tribunal, a donde  se  remitirá  el  expediente,  dejando  a su disposición al procesado Sánchez  Amézquita,  quien  sin  mandato  judicial,  ni  sustento  legal,  fue  puesto a  órdenes  de  la  Corte  por  la  Secretaria  de  la Sala de Decisión Penal del  Tribunal Superior de Santafé de Bogotá.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE  

ADSCRIBIR la COMPETENCIA para conocer de este  asunto  al  TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE YOPAL (CASANARE), a donde  se  remitirá el expediente, dejando al procesado JOSE RICARDO SANCHEZ AMEZQUITA  a  su  disposición,  y  enviando  copia  de  esta  decisión  a su homólogo de  Santafé de Bogotá, para su información.   

          Cúmplase.   

          EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

FERNANDO        E.       ARBOLEDA  RIPOLL            JORGE    E.    CORDOBA  POVEDA   

CARLOS         A.        GALVEZ  ARGOTE            JORGE   ANIBAL   GOMEZ  GALLEGO   

MARIO            MANTILLA  NOUGUES                   CARLOS E. MEJIA ESCOBAR   

ALVARO        ORLANDO       PEREZ  PINZON           NILSON  E. PINILLA  PINILLA   

          TERESA RUIZ NUÑEZ   

          Secretaria     

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