16794abr

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 16794  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. Carlos E. Mejía Escobar  

Aprobado Acta No. 56 (10-IV-2000)  

Santa Fe de Bogotá D.C., trece (13) de abril  de dos mil (2000).   

V   I   S   T   O   S   

Procede  la  Corte  a dirimir la colisión de  competencia  negativa  suscitada entre el Juzgado Penal del Circuito de Sahagún  (Córdoba)     y    el    1°    Penal   del   Circuito   de   Barranquilla  (Atlántico).   

H E C H O S  

El  30  de  mayo de 1995, el Jefe de Policía  Judicial  e  Investigación de la Policía Nacional en Montería (Córdoba) puso  en  conocimiento  del Director Seccional de Fiscalías de esa ciudad, un informe  en  el  que  se  daba  cuenta  que  46 vehículos de servicio particular y 27 de  servicio   público    fueron  matriculados  en  forma  fraudulenta  en  la  Secretaría  de  Tránsito  del  municipio  de  Sahagún,  utilizando documentos  falsos  y  regrabación  de  sistemas  de  identificación, dentro de los cuales  relacionó  la camioneta Toyota de placas LOL 319.  El 24 de enero de 1996,  la   Jefe   del   Departamento  de  Matrículas  del  municipio  de  Bucaramanga  (Santander)  puso  en  conocimiento  de  la Fiscalía Previa y Permanente de esa  ciudad  la  falsificación de un documento contenido en la carpeta del vehículo  de  placas  LOL319 cuya cuenta se pretendía radicar en Bucaramanga por traslado  desde Sahagún.   

A N T E C E D E N T E S  

1.-            Por  razón del informe rendido por  el  jefe  de  Sección  de  Policía  Judicial e investigación de Montería, la  Fiscalía   5ª  Especializada  de  Ley  30/86  y  Otros  de  Montería  inició  investigación previa el 20 de marzo de 1996.   

2.-            El  12  de febrero de 1996, el Fiscal 42  Delegado  de  la  Unidad  de  Patrimonio  Económico  de  Bucaramanga ordenó la  remisión  a  Sahagún  de la denuncia formulada por la Jefe del Departamento de  Matrículas de Bucaramanga.   

3.-             El   30   de   mayo  de  1996,  previa  unificación   de   las   investigaciones   previas,   la   Fiscalía  5ª   Especializada   de   Montería   ordenó   apertura  de  instrucción.   En  desarrollo  de  la  misma, se emplazó al ciudadano REINALDO BARRETO BARRETO, se  definió   su   situación   jurídica   mediante   imposición   de  medida  de  aseguramiento  de caución juratoria como presunto responsable del delito de uso  de documento público falso.   

4.-            El  13  de  mayo de 1999 se clausuró la  instrucción   y  el  15  de  junio  del mismo año se calificó el mérito  sumarial  dictando  resolución  de  acusación  en  contra  de REINALDO BARRETO  BARRETO  como  presunto  responsable  del  delito  de  Uso de Documento Público  Falso.    Como   tal   decisión   adquirió  firmeza,  se  remitieron  las  diligencias   al   Juez   Penal   del   Circuito  de  Sahagún  para  lo  de  su  cargo.   

EL CONFLICTO  

1.-             La  Posición  del  Juzgado  Penal  del  Circuito de Sahagún.   

Mediante  auto  del  13  de  octubre de 1999,  señaló  que  la  competencia  para conocer de este asunto es del Juzgado Penal  del  Circuito  (reparto) de Barranquilla, al considerar con “base en la propia  realidad  procesal  y  en  las mismas características que envuelven la presente  investigación”    que    fue   en   tal   ciudad   donde   se   originó   el  delito.   

No obstante ello, afirma que en el expediente  no  se  ha  probado  la  existencia  del  delito  de falsedad, pues se encuentra  ausente  el medio probatorio que demuestre fehacientemente la ocurrencia real de  la   falsedad   documental,   ya   que  no  se  practicó  una  prueba  técnica  grafológica.   En  consecuencia,  aunque estima que la conducta desplegada  por  el señor BARRETO BARRETO lo fue en Sahagún y que ello constituye un hecho  punible  de  carácter  autónomo  e  independiente de cuya competencia no tiene  ninguna  duda, exige que antes se demuestre “de manera técnica y grafológica  la  existencia  material  de  la falsedad documental inicialmente enrrostrada”  para   que   luego   sí   se   compulsen   copias  formales  cuyo  conocimiento  “correspondería  por  el  factor territorial sin duda alguna a esta instancia  judicial  por  razones  obvias  y  lógicas,  amen del lugar donde fue hurtado o  sustraído  el  vehículo  automotor cuyos documentos apócrifos por su tinte de  falsos   dieron   sin   tenerse   la   certeza   para   ello   a   la   presente  investigación”.   

2.-            El  Criterio  del  Juzgado 1° Penal del  Circuito de Barranquilla.   

Expresado mediante auto del 29 de noviembre de  1999  donde  señala  que  la  acusación  se  hizo  por el punible de “Uso de  Documento  Público  Falso”  y que el verbo rector “Usar” se actualizó en  la  ciudad  de  Sahagún, por lo que el competente es el Juez Penal del Circuito  de esa localidad, pues allí fue donde se consumó el delito.   

Advierte  que al procesado BARRETO BARRETO no  se  le  endilgó responsabilidad por la Falsedad Material del Documento Público  que  según  el  juez de Sahagún ocurrió en Barranquilla, pero agravada por el  Uso  y que si así hubiera sido, habría que concluir la ocurrencia del hecho en  varios  lugares,  caso en el cual también sería competente el Juez de Sahagún  de  acuerdo  a  lo  dispuesto  por  el artículo 80 del Código de Procedimiento  Penal,  pues  fue  en  esa localidad en la que primero se formuló la denuncia y  primero se profirió resolución de apertura de instrucción.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.-            La  competencia  de la Sala de Casación  Penal  para dirimir el presente conflicto de competencia se deriva de lo normado  en  el  artículo 68.5 del Código de Procedimiento Penal, pues los Funcionarios  Judiciales   colisionados   son   Jueces   de  distintos  Distritos  Judiciales.   

2.-            En  esencia  no  existe  en la práctica  ningún  conflicto  que  resolver,  pues  el Juez Penal del Circuito de Sahagún  reconoce  que  de  la posible ocurrencia del delito de uso de documento público  falso,  la  competencia le “correspondería por el factor territorial sin duda  alguna  a  esta instancia judicial por razones obvias y lógicas (…)” (folio  3, cuaderno de ese Juzgado).   

3.-            Siendo  ello así, causa perplejidad que  el   señor   Juez  Penal  del  Circuito  de  Sahagún  pretenda  establecer  el  adelantamiento  de  un proceso por el punible de Falsedad Material de Particular  en  Documento  Público  como  prerequisito  de la investigación por el Uso del  Documento  Público  Falso,  dejando implícito además que solo en presencia de  una  decisión  judicial  definitiva de aquel habría lugar a la persecución de  éste.   

La  importancia  de  la fe pública como bien  jurídico  social  hace  imperioso  que  la protección de los documentos que la  expresan  sea  lo  más  integral  posible,  penando no solo su mera producción  espuria,  sino también su mero uso, como tipo penal autónomo, única manera de  proteger    el    tráfico    jurídico    que    garantiza    las    relaciones  sociales.   

La redacción del inciso 1° del artículo 222  del  Código  Penal no deja lugar a dudas sobre la autonomía del tipo, frente a  cuya  claridad  literal  resulta  exótica  la  tesis  del señor Juez Penal del  Circuito de Sahagún.   

4.-            Ahora  bien,  si  como lo afirma el Juez  Penal  del  Circuito  de  Sahagún,  el  problema  se redujera a una deficiencia  probatoria  sobre  la  materialidad  de la infracción, su deber como Juez de la  República  no  es  el  de plantear una extraña tesis para sustentar en ella su  presunta incompetencia.   

Lo  que observa la Sala es la presencia de un  deficiente  entendimiento  del problema y una incompleta y superficial revisión  del expediente.    

Lo  primero  se  concluye  de  la  insistente  exigencia  que  tal  Juez  hace de un dictamen pericial grafológico como única  prueba  valida  de  la  materialidad  de la falsedad.  Tal concepto resulta  equivocado  y  contrario  al artículo 253 del Código de Procedimiento Penal en  cuanto  permite  que  “los  elementos  constitutivos  del  hecho  punible,  la  responsabilidad  del  imputado  y  la  naturaleza  y cuantía de los perjuicios,  podrán  demostrarse  con  cualquier  medio probatorio, a menos que la ley exija  prueba especial y respetando siempre los derechos fundamentales”.   

Lo  segundo  se  colige  de  la revisión del  expediente.   Allí está claro (folios 4 y 20) que el documento del que se  predica  la  falsedad  es el acta No. 622-8914 del Fondo Rotatorio de Aduanas de  Barranquilla  con  la que supuestamente se adjudicó por remate celebrado en esa  ciudad  el  1  de diciembre de 1993, la camioneta cuya matriculación inicial se  hizo  en  Sahagún  para  obtener  las  placas  LOL  319.  Igualmente claro  aparece  que  de  tal  acta  (folio 22), por lo menos su contenido es falso pues  así  lo  certifica  la  señora Asistente de Operaciones del Martillo del Banco  Popular  mediante  oficio  del  19  de diciembre de 1995 en el que indica “que  para  el  1  de  diciembre  de  1993  no efectuamos remates por cuenta del Fondo  Rotatorio  de Aduanas” y que ese documento no fue expedido por el Martillo del  Banco Popular (folio 21).      

Si  resulta  claro  que  “es  auténtico un  documento   cuando  existe  certeza  sobre  la  persona  que  lo  ha  elaborado,  manuscrito  o  firmado  (…)”, según la definición que entrega el artículo  252  del  Código  de Procedimiento Civil y la certificación de la asistente de  operaciones  de  la Gerencia del Martillo del Banco Popular pone de presente que  tal  documento  no  fue  expedido por esa entidad, tales elementos de juicio son  suficientes  para  que  el  Juez  de  la  causa  elabore  a  partir de ellos las  conclusiones que son pertinentes dentro del marco legal.   

5.-            Sabido que el  delito  de  falsedad  por uso de documento público falso se consuma en el lugar  en  donde  se  le  hace servir relevantemente, que tal cosa ocurrió en Sahagún  por  ser  allí  donde se hizo valer el acta de remate para la matriculación de  la  camioneta  Toyota  a  la que se le adjudicaron las placas LOL 319, y que por  esa  hipótesis  delictiva  exclusivamente  se  formuló la acusación, no queda  ninguna  duda  de  la competencia del señor Juez Penal del Circuito de Sahagún  para  conocer  del  presente  proceso,  por  lo  que  el  conflicto se dirimirá  asignándole a él la competencia que inicialmente rechazó.   

En mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

R   E   S   U   E   L  V  E   

DIRIMIR la presente  colisión          negativa          de         competencia         DECLARANDO   que  el  conocimiento   de   este   asunto   le corresponde al Juez Penal del Circuito de  Sahagún (Córdoba).   

DISPONER  que  por  Secretaría  se remita el  proceso  al  Juez  competente y se comunique esta decisión al Juez 1° Juez 1°  Penal del Circuito de Barranquilla (Atlántico).   

NOTIFIQUESE Y CUMPLASE  

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO           ARBOLEDA  RIPOLL                         JORGE                                 E.                                 CORDOBA  POVEDA                      

CARLOS         A.        GALVEZ  ARGOTE                            JORGE A. GOMEZ GALLEGO   

MARIO            MANTILLA  NOUGUES                              CARLOS E. MEJIA ESCOBAR   

                            

ALVARO         O.         PEREZ  PINZON                                 NILSON PINILLA  PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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