17224(26-09-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 17224  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr. JORGE E. CÓRDOBA  POVEDA   

Aprobado acta N° 146  

Bogotá, D. C., veintiséis (26) de septiembre  de dos mil uno (2001).   

V I S T O S  

Resuelve  la  Sala  la  solicitud  de pruebas  elevada  en  el  trámite  de  extradición del ciudadano colombiano        HÉCTOR        FABIO       BOTERO       ARROYAVE.   

A N T E C E D E N T E S  

    

1. El Gobierno de los Estados Unidos de  América,  mediante Nota Verbal N° 338 del 13 de abril de 2000, por conducto de  su  Embajada  en  Colombia,  solicitó formalmente la extradición del ciudadano  colombiano  Héctor  Fabio Botero Arroyave.     

2.  Con  oficio del 27 de abril siguiente, el  Ministerio  de  Justicia  y  del  Derecho,  luego de considerar perfeccionado el  expediente,   remitió   la  documentación  relacionada  con  la  solicitud  de  extradición    presentada,    demandando    de    la    Sala    el   respectivo  concepto.   

3.  Corrido  el  traslado  de  que trataba el  artículo  556 del Código de Procedimiento Penal (hoy art. 518 de la Ley 600 de  2000),  el defensor del solicitado en extradición, en escrito presentado dentro  del   término  legal,  solicita  la  práctica  de  los  siguientes  medios  de  convicción:   

3.1. Que se tengan como prueba los siguientes  documentos, los que anexa:   

Copia del certificado de matrícula de persona  natural,  expedida  por la Cámara de Comercio de Pereira; copia del certificado  de  tradición y libertad correspondiente al folio de matrícula de un inmueble,  expedido  por la oficina de Registro de Instrumentos Públicos de Pereira; copia  de  la consignación que Héctor Fabio Botero Arroyave realizó en la cuenta N°  003260000868  de  Davivienda;  copias de las declaraciones extraproceso rendidas  por  varias personas; plurales certificaciones suscritas por médicos, notarios,  ingenieros,    administradores,    comerciantes,   etc.;   tres   contratos   de  arrendamiento  de  locales  comerciales; extractos de liquidación de cartera de  créditos  y de seguros de deudores de cartera, emitidos por el Banco Cafetero y  la   Compañía  Agrícola  de  Seguros  de  Vida;  fotocopia  del  pagaré  N°  303329400056-6  por  valor  de  $5.000.000,  a  nombre  de  Héctor Fabio Botero  Arroyave;  contratos  de  compraventa  con reserva de dominio de unos inmuebles;  reportes  de  negocios  realizados por Botero Arroyave; certificado expedido por  el  Banco  Cafetero,  en el que consta que Botero Arroyave tramitó un crédito;  certificado  de ingresos y retenciones correspondiente al año gravable de 1995;  extractos  emitidos por las corporaciones de ahorro y vivienda Conavi y Concasa;  carta  suscrita  por  Inversiones  Pichincha  y  dirigida  a Botero Arroyave; un  certificado   expedido   por   Granahorrar;  fotocopias  de  unos  contratos  de  compraventa  de  unos  vehículos;  fotocopia  de  la  declaración  de  renta y  complementarios   perteneciente   a   Héctor  Fabio  Botero;  unas  referencias  comerciales  y bancarias; copias contentivas de varios registros de importación  del  INCOMEX,  de  solicitud  de  entrega  y  manifiestos  de  importación; dos  credenciales  y  un  minicasete,  los  que indican que Botero Arroyave estuvo en  “Miami  en  Incomet  Power  Irrigation Sys Miami Fl.  Non-member  y  Non Tue”, y fotocopias del pasaporte y  de la visa.      

Con tales documentos pretende a demostrar que  el  solicitado  en  extradición  es  una persona honesta, trabajadora, padre de  familia,  comerciante  y reconocida socialmente, que ha sido propietaria de unos  inmuebles,  que ha tenido vínculos laborales, comerciales y financieros, que ha  adquirido  distintos  créditos, uno de los cuales lo destinó a la compra de la  vivienda  familiar, que como ciudadano ha cumplido con sus deberes tributarios y  que ha viajado a los Estados Unidos.   

3.2.   Que   se  oficie  a  las  siguientes  entidades:   

3.2.1.  Dirección General de Aduanas, con el  fin  de que remita copia de todos los manifiestos de importación, junto con las  declaraciones     de     mercancías     ingresadas,     tramitadas    por    su  defendido.   

3.2.2. Juzgado 6° de Familia de Bogotá, con  el  objeto  de  que  envíe  copia  de  la  acción  tutela que instauró Botero  Arroyave contra R. C. N. Televisión.   

3.2.3.  Juzgado  38  Penal  de  Circuito  de  Bogotá,  con  el  fin  de  obtener  copia  del  habeas  Corpus impetrado por su  procurado.   

3.2.4. Davivienda, para que remita copias del  extracto  del  mes de julio de 1999, perteneciente a la cuenta N° 003260000868,  y de la tarjeta de apertura de la misma.   

3.2.5.  Ministerio  de Relaciones Exteriores,  División  de Pasaportes, para que remita copia del pasaporte de Botero Arroyave  e  informe  a  “cerca de INMIGRACIÓN y EMIGRACIÓN,  desde     1990     hasta     el    27    de    febrero    de    2000”.     

3.2.6.  Superintendencia  Bancaria,  con  el  objeto   de   que   envíe   los   extractos   de   movimientos  “electrónicos  de  consignaciones  en pesos colombianos o en divisas  desde  cualquier  parte  del  mundo hacia Colombia o de Colombia hacia cualquier  parte  del  mundo  y de todas las entidades financieras y bancarias de Colombia,  desde   el   año   de   1990   hasta  el  27  de  febrero  de  2000”, realizadas por su representado.   

3.2.7.  Superintendencia de Valores, para que  certifique  las  transacciones  que  adelantó  Botero  Arroyave  en  bolsas  de  valores.   

3.2.8. Fiscalía General de la Nación y otras  entidades  competentes,  para que informen sobre los antecedentes del solicitado  en extradición.   

3.2.9. Dirección Nacional de Estupefacientes,  con  el  objeto  de  que  certifique si en sus registros aparece el nombre de su  defendido.   

3.2.10.   Departamento   Administrativo  de  Seguridad  (D.  A.  S.),  para  que  certifique  si  Botero Arroyave pertenece a  “carteles  de droga o a asociaciones criminales o ha  manejado ganancias de narcóticos”.   

3.2.11.  Banco de la República, a fin de que  informe  si  su  poderdante  es  titular de acciones, certificados de depósito,  etc..   

3.2.12. Corte Constitucional, con el objeto de  que  informe  “acerca  de  la  vigencia  de Tratados  Internacionales  de Extradición con los Estados Unidos y se conceptúe sobre si  hay  reciprocidad  cuando  se habla de Lavado de Dinero con Lavado de Activos, o  si   por   el   contrario   son   conceptos  excluyentes  entre  sí”.       

3.3.    Como    prueba    “DOCUMENTAL     TRASLADADA”  depreca que, por la correspondiente vía  diplomática,  se  oficie  a  la  Corte  Distrital de los Estados Unidos para el  Distrito  Norte  de  Georgia,  con  el  objeto  de que el Juez John E. Dougherly  remita  copias  auténticas  de  cada  una de las pruebas que sirvieron de apoyo  para  acusar  a  Botero  Arroyave  y  de  las  hojas de vida de los agentes Paul  Phelan,  Jay  Shadeck,  Robert  Rowland,  Benito Maestas, Albert Latson, William  Bruton y Rodney Reynolds.   

3.4.  Que  se  escuche  en  declaración a su  defendido,  para  que  “CONFIESE DE MANERA PERSONAL Y  DIRECTA   ACERCA   DE   SU   VERDADERA   INOCENCIA   EN   EL  CASO  DE  QUE  NOS  OCUPA”.   

3.5. Con el fin de que manifiesten lo que les  conste  respecto  de  la  situación económica, política, social y familiar de  Botero   Arroyave,  que  se  escuchen  en  declaración  bajo  juramento  a  las  siguientes   personas:   Germán   Alberto  Vélez  Botero,  Matilde  Botero  de  Martínez,  María  Ximena  Martínez  Botero,  Diego Fernando Bermúdez Marín,  Jorge  Mejía  Londoño,  José  Libardo  Pareja Rivera, Alfonso Muriel Montoya,  Héctor   Fabio   García   Grisales,   Luis   Alfonso   Arbeláez   y   Claudia  Noder.   

Agrega  que  con  tales  testimonios pretende  “demostrar  que  BOTERO  ARROYAVE  es  comerciante,  persona     útil     a     la    sociedad    y    buen    ciudadano”.   

3.6. De acuerdo con el artículo 542 del C. de  P.  Penal  y  conforme  al  trámite  diplomático  respectivo,  que  se oiga en  declaración  bajo  juramento  a  los  agentes  Paul Phelan, Jay Shadeck, Robert  Rowland,  Benito  Maestas,  Albert  Latson,  William  Bruton  y Rodney Reynolds,  quienes  por residir en los Estados Unidos pueden ser localizadas por intermedio  de  “LA HONORABLE NANCY MAYER WHITTINGTON, Secretaria  del    Tribunal    del   Distrito   de   los   Estados   Unidos,   Distrito   de  Columbia…”.   

4. Finalmente, en escrito separado y por fuera  del  término legal, solicita que se tengan en cuenta las Resoluciones del 19 de  julio  y  del  2  de  agosto  de  2000,  las  que  anexa, mediante las cuales la  “UNIDAD  NACIONAL  PARA LA EXTINCIÓN DEL DERECHO DE  DOMINIO  Y  CONTRA  EL  LAVADO  DE  ACTIVOS,  ORDENÓ DESCONGELAR varias cuentas  bancarias,  de  acuerdo a solicitud de asistencia judicial de los ESTADOS UNIDOS  en      ‘OPERACIÓN  JUNO’, base de la presente  extradición”.   

Dice que su propósito radica en que la Corte  estudie,  en  esta  oportunidad  procesal,  los  citados documentos, pues, en su  criterio,      resulta      importante      apreciar     que     “EFECTIVAMENTE  EL  PAÍS  REQUIRENTE ELEVÓ PETICIÓN DE DESEMBARGAR  VARIAS   CUENTAS   BANCARIAS,   que   fueron  relacionadas  en  la  ‘OPERACIÓN       JUNO’,  base  de  la  extradición  que nos  ocupa,  para  empezar a dejar en claro que la Cooperación Internacional existe,  es  a  favor  de  mi  defendido  y es una herramienta para obtener por todos los  medios   posibles   el   concepto   negativo  de  su  extradición     por     parte     de     la    ALTA    CORPORACIÓN”.   

Asevera que si bien es cierto que por parte de  los  Estados  Unidos  y de la Fiscalía General de la Nación se busca, mediante  el  trámite  de la extradición, evitar que se burle la acción de la justicia,  también  lo  es  que  su  defendido  no  “se  está  refugiando  en  nada, por el contrario, su conducta es y ha sido intachable (ver  ORDEN  DE TRABAJO O ESTUDIO emanada del COMANDANTE DE VIGILANCIA DE ‘LA          PICOTA’          adjunta).   

Agrega  que  la  defensa  no  se  aparta  del  interés  de  los  Estados  requirentes en lograr que los ilícitos cometidos en  sus  territorios  no queden en la impunidad, para lo cual acuden al mecanismo de  la  extradición,  sin  embargo,  a  su  juicio,  “el  DESCONGELAMIENTO    DE    LAS    CUENTAS    aquí    relacionadas   DEJA    ENTREVER    QUE   NO   HAY   NINGUNA   ILICITUD”.   

Afirma que así como la extradición supone la  existencia  de  un  procedimiento  interno  que permite la verificación de unos  requisitos,  los  que  garantizan los derechos de las personas sometidas a ella,  igualmente  se  debe “calificar con criterio propio y  bajo  sana  crítica que al descongelar varias cuentas  de    la   ‘operación  juno’  por  la  que  mi  prohijado   está   capturado,   estamos   frente   a  irregularidades  y  no  a  ilicitudes,  lo que conlleva sin duda alguna a obtener  concepto negativo de extradición…”.   

Luego  de  indicar  qué entidades del Estado  intervienen  en  el  trámite  de  extradición  y de afirmar que el mismo está  revestido de una formalidad   

que  “dista mucho  del    debido    proceso,    que   no   puede   ser   calificado   de   justicia  material”  y,  por  el contrario, se aleja del marco  social  de  derecho  que  caracteriza  a  nuestro democrático país, reitera su  inicial solicitud.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.  Teniendo  en cuenta que el concepto de la  Corte  acerca  de  la  viabilidad  o  no de la extradición, se fundamenta en la  demostración  plena  de la identidad del solicitado, en la validez formal de la  documentación  presentada,  en  el  principio de la doble incriminación, en la  equivalencia  de  la  providencia  proferida en el extranjero y, cuando fuere el  caso,  en  el  cumplimiento de los tratados públicos (art. 520 de la Ley 600 de  2000,  antes  558  del  C.  de  P.  P.),  necesario  es entonces que las pruebas  solicitadas  tengan  estricta  relación  con  dichos  aspectos  y  que  así lo  sustente el peticionario.   

Consecuente  con  lo  anterior,  las  pruebas  solicitadas  por  la  defensa serán negadas en su totalidad, de acuerdo con las  razones  que se exponen a continuación y conforme a los parámetros fijados por  los   artículos  235  y  518  del  nuevo  C.  de  P.  P,  (antes  250  y  556),  así:   

    

1. Se   observa   que  las  pruebas  relacionadas  en  los  numerales 3.1., 3.2.1 al 3.2.11. y 3.5., con las que, por  medio  de  varios  documentos,  testimonios  e información de algunas entidades  públicas  y  privadas,  busca  establecer  que el solicitado en extradición es  comerciante,  persona  útil  a  la sociedad, padre de familia y buen ciudadano,  son impertinentes, por lo que se negarán.     

En  efecto, ninguna de ellas guarda relación  con  los  presupuestos  en  los  cuales  se  debe  fundar el concepto, ya que la  personalidad  del  requerido,  profesión,  actividades,  etc., son aspectos que  únicamente  interesan al proceso penal que adelantan las autoridades judiciales  extranjeras,  pues  veladamente se intenta demostrar su irresponsabilidad frente  a   los   cargos   imputados,   tema  que  es  ajeno  a  la  competencia  de  la  Corte.   

En consecuencia, se dispondrá la devolución  de todos los documentos que se incorporaron al escrito petitorio.   

Así mismo, los medios de prueba enlistados en  los  numerales  3.3. 3.4. y 3.6., en los que se solicita las hojas de vida y los  testimonios  de  los  agentes extranjeros que intervinieron en el caso objeto de  la  extradición  y  la  declaración  del  requerido,  respecto  de  los hechos  imputados, también son improcedentes, por lo que se negarán.   

En  efecto,  además  de  que no indicó qué  pretendía  demostrar, desconoce el defensor que el trámite que se cumple en la  Corte  no  es para cuestionar la validez o el mérito de los elementos de juicio  en  que  se apoya la petición de extradición y los cargos que se imputan en el  respectivo   indictment,  ya  que  dicha  actividad  debe  ejercitarla  al   interior  del  proceso  y ante los tribunales del Estado requirente, quienes son  los    que   tienen   jurisdicción   y   competencia   para   resolver   dichos  asuntos.   

La  extradición,  como  lo  ha reiterado la  Sala,  no  es  un  proceso  judicial en el que se juzgue la conducta de aquél a  quien  se  reclama  en extradición, ni la Corte actúa como juez, por lo que no  le  corresponde establecer si los hechos que se imputan al solicitado tuvieron o  no  ocurrencia, ni si los cometió o no, ni si es responsable o no, aspectos que  deben ser debatidos ante los Tribunales del país requirente.   

Por  otra  parte,  el  expediente cuenta con  suficientes  elementos de juicio para que la Sala pueda, en el momento oportuno,  conceptuar  si se cumplen o no los requisitos señalados en el artículo 520 del  C. de P. P. (Ley 600 de 2000).   

En  cuanto  hace  relación  al elemento de  juicio  contenido  en  el  numeral  3.2.12.,  en  el  que  solicita que la Corte  Constitucional  informe  sobre  la  vigencia de Tratados de extradición con los  Estados    Unidos    y     conceptúe   si   hay   o   no   “reciprocidad”   entre  el  lavado  de  dinero  con  el  lavado de activos, igualmente se negará por improcedente, pues  olvida  el memorialista que la citada Corporación no es la llamada a conceptuar  sobre  la  vigencia  y aplicación de los instrumentos internacionales y, menos,  sobre    el    principio    que   equivocadamente   llama   de   “reciprocidad”,   pues  se  trata  del  postulado  de  la doble incriminación, toda vez que, al tenor del artículo 514  del  nuevo  C.  de P. Penal, la primera función le corresponde al Ministerio de  Relaciones   Exteriores,   como  en  efecto  lo  hizo,  y  la  segunda,  a  esta  Corporación,  la  que,  al  momento  de  rendir el respectivo concepto, deberá  expresar  si los hechos por los que se solicita en extradición están previstos  como  delito  en  Colombia  y sancionados como una pena privativa de la libertad  cuyo  mínimo  no  sea  inferior  a  4  años  (art.  511  y  520  del  C. de P.  P.).   

Así,  entonces,  los  medios  de  prueba  solicitados no se decretarán.   

Finalmente,  en  lo  que  atañe  al  último  escrito  presentado,  en  el  que  pide que se tenga como prueba documental unas  resoluciones  emitidas  por  la  Fiscalía  General de la Nación, las que, a su  juicio,  diluyen  los  cargos que el tribunal extranjero imputó a su defendido,  también  se negará, pues, además de haber sido presentado extemporáneamente,  no  guarda  relación  con los aspectos en que, como quedó visto, debe la Corte  sustentar  el  concepto.  Por lo tanto, también se dispondrá la devolución de  los citados documentos.   

3.   Prueba   de  oficio   

Como  la  Sala  observa  que  los  documentos  visibles  a  los  folios  111,  112  y 113 de la carpeta anexa a la solicitud de  extradición,  no  han  sido  traducidos  al  castellano,  de conformidad con lo  previsto  por  el  artículo  518  de la Ley 600 de 2000, antes 556 del C. de P.  Penal,  de oficio se ordenará que, dentro del término probatorio de diez días  más  el de la distancia, así se proceda por parte del Ministerio de Relaciones  Exteriores, a donde se remitirán copias legibles de los mismos.   

En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

R   E   S  U  E  L  V  E   

1. NEGAR  la  práctica de las pruebas pedidas por el defensor del ciudadano  HÉCTOR     FABIO    BOTERO    ARROYAVE, solicitado en extradición.   

2.   DE   OFICIO  se  DISPONE,  dentro  del período probatorio, el cual  corre  por  el  término  de  diez  días, más el de la distancia (art. 518 del  nuevo  C. de P. P.), oficiar al Ministerio de Relaciones Exteriores a fin de que  se  efectúe  la  traducción oficial al castellano de los documentos visibles a  los   folios   111,   112   y113   de   la  carpeta  anexa  a  la  solicitud  de  extradición.   

Para  tal efecto, por Secretaría de la Sala,  remítasele copia de las piezas procesales indicadas.   

3. Por Secretaría de la Sala, devuélvansele  al   memorialista   todos   los   anexos   que   incorporó   a   sus   escritos  petitorios.   

Cópiese,       notifíquese      y  cúmplase.   

CARLOS EDUARDO MEJÍA ESCOBAR  

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL                                          JORGE E. CÓRDOBA POVEDA   

HERMAN   GALÁN   CASTELLANOS                                          CARLOS   AUGUSTO   GALVEZ   ARGOTE                         

JORGE  ANIBAL  GÓMEZ  GALLEGO                           EDGAR    LOMBANA  TRUJILLO               

ALVARO  ORLANDO  PÉREZ PINZÓN                                          NILSON PINILLA PINILLA   

                           No hay firma   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

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