17153(19-12-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    República    de  Colombia   

         

Corte Suprema de Justicia  

Proceso     No  17153   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO  PONENTE   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

APROBADO ACTA No. 201  

Bogotá, D.C., diecinueve (19) de diciembre  de dos mil uno (2001).   

VISTOS  

         Se  pronuncia la Sala sobre la admisión de la demanda de casación  presentada   por   el  defensor  del  señor  SEGUNDO  JOAQUÍN   CARO   QUIROGA.   

HECHOS Y ACTUACIÓN  PROCESAL  

         Minutos  después de que varias personas discutieran acaloradamente  con  el  dueño  del  establecimiento público el monto de la cuenta que debían  pagar  por  las bebidas consumidas durante la noche del 8 de agosto de 1997 y de  retirarse  del  lugar  previa  cancelación  de  lo  adeudado,  una de aquéllas  retornó  al  sitio  y  disparó  repetidas  veces  contra el propietario, JOSÉ  ORDOÑEZ,  quien  murió en el acto. La rápida acción de la policía permitió  la     captura    de    SEGUNDO    JOAQUÍN    CARO  QUIROGA,  reconocido  por  la  compañera  del señor  ORDOÑEZ como quien le causó la muerte.   

         Al  día  siguiente,  un fiscal de la unidad de reacción inmediata  ordenó  la apertura de instrucción y dispuso escuchar en indagatoria al señor  CARO  QUIROGA,  lo  que en  efecto  se  hizo  el 11 de agosto, contra quien la fiscalía 51 seccional dictó  medida  de aseguramiento de detención preventiva. Clausurada la investigación,  el  19 de diciembre de 1997 el procesado fue convocado a juicio por el delito de  homicidio,  decisión  confirmada  por  un  fiscal  delegado  ante  el  Tribunal  Superior de Bogotá el 28 de enero de 1998.   

         Mediante  sentencia del 15 de septiembre de 1998, el Juzgado Noveno  Penal  del Circuito de Bogotá condenó al señor CARO  QUIROGA  a  las  penas  de  300  meses  de prisión e  interdicción  de  derechos  y  funciones públicas por el término de 10 años,  decisión  que  confirmó el Tribunal Superior de esta ciudad en providencia del  31 de mayo de 1999.   

LA DEMANDA  

         El  defensor  le  formuló  dos  censuras a la sentencia de segunda  instancia:   

         1.  Que  violó  por  vía  indirecta  la ley sustancial, porque el  fallador  supuso que la retención del procesado y su reconocimiento por ÁNGELA  FARFÁN  constituían plena prueba para condenar, razón por la cual no apreció  las  declaraciones  de testigos presenciales del hecho, que cobran mayor certeza  si  se  tiene  en  cuenta  la  falta  de  correspondencia  que  existe  entre el  testimonio  de  aquélla y el de JORGE TULIO MORENO. Además, del estudio de las  micropartículas  se concluyó que no correspondían a disparo de arma de fuego,  de  manera  que  el  señor  CARO QUIROGA no  es  el  autor. Por lo tanto, no existe prueba para condenarlo y  algunos  testimonios  que  obran  en  el  expediente sólo permiten verificar el  hecho  de  su captura y otros que apuntan a su responsabilidad fueron inducidos.  Así  mismo se desconoció el debido proceso porque no se recaudaron pruebas con  las  que  la  defensa  pretendía  demostrar  la  inocencia  del  procesado y el  reconocimiento  que  de  éste  se  hizo  no estuvo revestido de los formalismos  legales,  por  lo  que  no se podrá tener en cuenta. Solicita, en consecuencia,  que  se  case el fallo y se absuelva a su defendido porque el fallador incurrió  en  errores  de  hecho  en  sus  modalidades  de  existencia  e identidad que lo  llevaron  a inaplicar los artículos 247, 254 y 445 del Código de Procedimiento  Penal  y  a  aplicar  indebidamente los artículos 23 y 26 del Código Penal, en  concordancia con el artículo 333 ibídem.   

         2.  La  sentencia  viola  la  causal  tercera  de  casación porque  vulnera  el  derecho  de  defensa  pues se negó la práctica de pruebas, lo que  constituye  denegación  de  justicia,  violación  del  debido  proceso  y  del  principio  de  contradicción  de  la  prueba.  Solicita  que,  por lo tanto, se  declare  la  nulidad  del  proceso  desde  el  auto de apertura de instrucción.             

         CONSIDERACIONES   

         No  será necesario repetir una vez más las pautas que la Corte ha  señalado  pedagógicamente  para  la  elaboración  de una demanda de casación  ajustada  a las exigencias simplemente formales que dispone el estatuto procesal  penal,  pues  para  ordenar  la  inadmisión  de la que ahora se revisa bastará  señalar sus más notorias deficiencias:   

         1.  No identifica los sujetos procesales.   

         2.  No  respeta  el  principio de prioridad, según el cual se debe  plantear  en  primer  lugar  la  censura  que  tenga  por  objeto la nulidad del  proceso.   

3. No especifica la clase de error de hecho  que  le  atribuye  al  Ad  quem en la formulación del primer reproche. Y aunque  alude  en  la  petición  a  errores  “de  existencia  y de identidad”, para  referirse  seguramente  a los falsos juicios de existencia y de identidad, en el  desarrollo  del cargo no señala los eventos en los cuales el fallador incurrió  en uno u otro.    

         4.  Confunde  la  suposición de la prueba como modalidad del falso  juicio  de  existencia con la conclusión a que arriba el juzgador en el proceso  de valoración de los elementos de convicción.   

         5.  Sin  precisar  si  no se les dio crédito o no fueron valorados  por  el  Tribunal,  le reprocha que hubiese desestimado unos testimonios que sin  ningún  sustento  el  demandante  considera “valiosos”, cuyos contenidos ni  siquiera menciona.   

         6.   Simplemente   enuncia   supuestas  contradicciones  entre  los  testimonios  de  ÁNGELA  FARFÁN y de JORGE TULIO MORENO, pero no expresa si el  juzgador  cometió  algún  error al apreciarlos ni por qué aquellas demuestran  que el procesado no fue el autor del homicidio.   

         7.   Afirma   que   una  prueba  técnica  arrojó  un  determinado  resultado,  pero  no  precisa  cuál  fue en concreto el objeto de estudio ni el  error que en su apreciación hubiese cometido el Tribunal.   

         8.  Indebidamente  mezcla las causales 1ª. y 3ª. de casación, al  plantear dentro del primer cargo la violación del debido proceso.   

         9.  En  la  segunda  censura  reprocha  que se hubiera vulnerado el  derecho  de  defensa  porque  no  se  practicaron unas pruebas, pero no sólo se  abstiene  de  identificarlas  sino  que  nada  dice  sobre  su conducencia ni su  trascendencia.   

         10.  Se queja porque no pudo controvertir las pruebas recaudadas en  contra  del  procesado,  pero  no  aclara si la imposibilidad obedeció a trabas  para  el  ejercicio del derecho de defensa porque, por ejemplo, no se le hubiese  permitido  intervenir  en  su  práctica,  o  a  la omisión en decretar las que  hubiera solicitado.   

         11.  Indistintamente  se refiere a la violación del debido proceso  y  del  derecho  de  defensa, sin tener en cuenta la sustancial diferencia entre  ambos  ni  concretar  los  vicios  que  afectaron  la  estructura  del rito o la  actuación  específica  que  afectó a la defensa, la normatividad infringida y  la incidencia en el fallo recurrido.   

         12.  Omite  expresar  la  razón  por  la  cual se debe declarar la  nulidad  del  proceso  a  partir  del  auto de apertura de instrucción y si tal  decisión debe comprender o no esa providencia.   

         Suficientes  estas  razones  para concluir que la demanda no cumple  los   requisitos   mínimos  exigidos  por  el  artículo  225  del  Código  de  Procedimiento  Penal  vigente  para  la  época  en que fue emitida la sentencia  impugnada,  vale  decir, el Decreto 2700 de 1991. Por ello la Sala dispondrá su  inadmisión y declarará desierto el recurso.   

         En  mérito  de lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema de Justicia,   

         

RESUELVE  

         INADMITIR  la  demanda  de  casación  presentada  por  el  defensor  de  SEGUNDO  JOAQUÍN  CARO  QUIROGA.  En consecuencia, se declara  desierto  el  recurso  y  se  ordena  devolver  el  expediente  al  Tribunal  de  origen.   

         Contra esta providencia no procede ningún recurso.   

Cúmplase   

CARLOS E. MEJÍA ESCOBAR  

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL                              JORGE    E.    CÓRDOBA  POVEDA   

HERMAN   GALÁN   CASTELLANOS                              CARLOS    A.    GÁLVEZ  ARGOTE                         

JORGE   A.   GÓMEZ   GALLEGO                                ÉDGAR      LOMBANA  TRUJILLO                       

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN            NILSON E.  PINILLA     PINILLA                              

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria  

    

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