17004(19-12-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    República    de  Colombia   

         

Corte Suprema de Justicia  

Proceso     No  17004   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO  PONENTE   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

APROBADO ACTA No. 201  

Bogotá, D.C., diecinueve (19) de diciembre  de dos mil uno (2001).   

VISTOS  

         Decide  la  Sala  si  es procedente admitir la demanda de casación  que  presentó el defensor de RAÚL REDONDO CASTELLAR.   

HECHOS Y ACTUACIÓN  PROCESAL  

         RAÚL  REDONDO  CASTELLAR fue aprehendido  en  la  ciudad  de  Cartagena en la mañana del 25 de septiembre de 1998 por los  escoltas  del  señor  JAIRO  ENRIQUE  BERRÍO  VILLARREAL en el instante en que  entregaba  una  carta  extorsiva a la secretaria de éste, similar a las que con  la  exigencia  de pagar cuarenta millones de pesos venía recibiendo desde días  antes.   

Agentes del D.A.S. se trasladaron al sitio y  luego  de  hacer algunas verificaciones, al día siguiente dejaron al retenido a  disposición  de  la  Fiscalía  General de la Nación. Decretada la apertura de  instrucción   el  29  de  septiembre  (fl.  29),  el  mismo  día  REDONDO   CASTELLAR  fue  escuchado  en  indagatoria  (fl.  23) y se ordenó su detención preventiva por resolución del  7  de octubre siguiente (fl. 30). Liberado provisionalmente con fundamento en el  numeral  4º  del  artículo 415 del Código de Procedimiento Penal (fl. 52), el  10  de  febrero  de  1999  manifestó  su  intención  de  acogerse  a sentencia  anticipada  (fl. 57) y para el efecto aceptó los cargos que se le formularon en  audiencia  celebrada  el 4 de mayo de 1999 (fl. 61). En el fallo, dictado por el  Juzgado  Tercero  Penal  del  Circuito  de Cartagena el 24 de junio de 1999 (fl.  66),  se  le  impuso al procesado una pena principal de 40 meses de prisión por  el   delito   de  extorsión  en  el  grado  de  tentativa  y  la  accesoria  de  interdicción   de  derechos  y  funciones  públicas  por  el  mismo  término.   

         La  sentencia,  apelada  por el defensor en cuanto a la cantidad de  pena,  fue confirmada por el Tribunal Superior de Cartagena mediante providencia  del 31 de agosto de 1999 (fl. 4 C.T.).   

LA DEMANDA  

         Con  invocación  del  numeral 1º del artículo 220 del Código de  Procedimiento  Penal, pero sin hacer precisión alguna respecto de la naturaleza  de  la  violación  ni  del  tipo  de  error  que se le reprocha al Tribunal, el  defensor  del  procesado aborda de una vez la crítica de la sentencia porque el  fallador  no  dosificó  la pena a partir del mínimo previsto para el delito de  extorsión  reducida  hasta  en  la  mitad  como lo autoriza el artículo 22 del  Código  Penal, pues si de esta manera hubiera procedido, al tener en cuenta las  circunstancias  de  atenuación y la rebaja por acogerse a sentencia anticipada,  la  pena  no  superaría  los  tres  años  de prisión y el procesado se haría  merecedor  a  la  condena  de  ejecución condicional, porque se cumplirían los  requisitos que para ello exige el artículo 68 del Código Penal.   

         Después  de  citar como normas infringidas los artículos 29 de la  Constitución  Política  y  61,  64  numerales  6  y  8 y 68 del Código Penal,  solicita  se  case  la  sentencia  y en su lugar se disponga lo que en derecho y  justicia corresponda.   

  CONSIDERACIONES   

         Exige  el  artículo  225-3  del  Código  de  Procedimiento  Penal  –vigente  para la época  de  los  hechos  y  de  la  emisión de la sentencia impugnada-, como uno de los  requisitos  que  debe  cumplir  la demanda de casación, que ella contenga “la  enunciación  de  la causal y la formulación del cargo indicando en forma clara  y   precisa   sus   fundamentos   y   las   normas   que  el  demandante  estime  infringidas”.   

         Si  de  lo  que se trata en esta sede es de formular una acusación  contra  la  sentencia  de segunda instancia para desvirtuar la doble presunción  de  acierto  y legalidad que le da estabilidad, obviamente tamaño propósito de  quebrar  la  decisión  judicial  requiere  mucho  más que la simple expresión  genérica  de  uno  de  los  motivos  de  censura consagrados en la ley, pues el  demandante   ha   de   precisar  en  todas  sus  líneas  relevantes  la  causal  seleccionada,  de manera que no sea posible confundirla con otra ni necesite que  se  le  complemente, corrija o adecue, actividades que por lo demás la Corte no  puede  realizar  en virtud del principio de limitación previsto en el artículo  228 del Código de Procedimiento Penal entonces vigente.   

         En  este  sentido, cuando –como  en  este  caso-  se aduce la causal primera de casación que,  como  se  sabe,  consagra  en  dos  cuerpos  o  incisos  las  posibles  vías de  violación   de  la  ley  sustancial  –directa  e  indirecta-, el actor debe precisar si se trata de una u  otra.  Si de la primera, debe concretar además si el error se produjo por falta  de  aplicación,  por  aplicación indebida o por interpretación errónea de la  ley  sustancial; si alude a la segunda, ha de establecer si se trata de un error  de  hecho  por  falso juicio de existencia, falso juicio de identidad o error de  raciocinio,  o  de un error de derecho por falso juicio de legalidad o por falso  juicio de convicción.   

         De  manera  que  simplemente invocar la causal primera de casación  sin  distinguir  la  naturaleza  de  la  violación  de  la ley sustancial ni la  especie  de  error que dio lugar a ella, como lo hace el libelista en la demanda  que  se  examina,  equivale  a aducir todas las clases de violación y todos los  tipos   de   error   que   a   éstas  conducen,  lo  que  impediría  hacer  un  pronunciamiento  de  fondo  porque  para  ello  sería indispensable que la Sala  seleccionara  la causal, el motivo y el sentido del ataque y escogiera entre los  argumentos  de  la demanda aquellos que pudieran convenir al propósito buscado,  procedimiento  que  desde  luego  no  puede  efectuar  porque  se vulneraría el  principio de limitación que se mencionó antes.   

         Agréguese  a  lo  anterior,  para  abundar en razones, que tampoco  señaló  el demandante cuál fue el error en que incurrió el fallador ni mucho  menos  demostró  su  existencia,  su  carácter  ostensible  o  manifiesto y su  incidencia  en  el  sentido  de  la decisión, quedando reducido el escrito a un  alegato  de  instancia  en  el  que  consignó  su  particular criterio sobre la  dosificación  de  la  pena  y  la  procedencia  de  la  condena  de  ejecución  condicional,  desatendiendo por completo las pautas fijadas en el citado numeral  3º del artículo 225 del estatuto procesal anterior.   

         En  consecuencia,  la  Sala  inadmitirá  la  demanda  y  ordenará  devolver el expediente al despacho de origen.   

                   En mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

         

RESUELVE  

         INADMITIR  la  demanda  de  casación  presentada por el defensor de RAÚL REDONDO  CASTELLAR  y,  por consiguiente, declarar desierto el  recurso de casación interpuesto.   

         En  consecuencia,  se  ordena DEVOLVER EL  EXPEDIENTE al despacho de origen.   

                  Contra esta  providencia no procede recurso alguno.   

Cúmplase.   

CARLOS  EDUARDO  MEJÍA  ESCOBAR   

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL            JORGE E.  CÓRDOBA     POVEDA                              

HERMAN   GALÁN   CASTELLANOS                                                        CARLOS A. GÁLVEZ ARGOTE   

JORGE   ANÍBAL   GÓMEZ   GALLEGO                                                         ÉDGAR  LOMBANA TRUJILLO   

                                  

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN                                          NILSON PINILLA PINILLA   

                                                      

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *