16995mar1

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 16995  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

Magistrado ponente  

Dr. FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL.  

Aprobado acta No. 48  

Santa Fe de Bogotá D.C., veintiocho (28) de  marzo de dos mil (2.000).   

1. ASUNTO  

Desatar la colisión negativa de competencias  surgida  entre  la  Sala  Unica  de  Decisión  del  Tribunal  Superior de Yopal  (Casanare),  y  la  Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de Santafé de  Bogotá,  en el proceso que por el punible descrito en el artículo 33 de la ley  30 de 1986, se adelanta contra Pablo Antonio Salcedo Sanabria.   

2. ANTECEDENTES  

El 21 de enero de 1998, en la ciudad de Yopal  (Casanare),  fueron  capturados  Benjamín  Martínez  Barreto  y  Pablo Antonio  Salcedo  Sanabria,  cuando  transportaban  diez  (10)  kilos  de  cocaína en el  vehículo  campero de placas GNC-034, conducido por el segundo de los nombrados.   

Los   aprehendidos   fueron   puestos   a  disposición  de  la  Fiscalía  Regional  de Oriente, que los vinculó mediante  diligencia  de  indagatoria,  y les resolvió situación jurídica afectándolos  con   medida  de  aseguramiento  de  detención  preventiva,  sin  beneficio  de  excarcelación  (fs.  63  a  67  c.o.  N°  1). El procesado Benjamín Martínez  Barreto  solicitó  sentencia  anticipada,  por  lo  que  se  formuló pliego de  cargos,  los  que  fueron  aceptados  por  aquel, decretándose la ruptura de la  unidad procesal (f. 346 c.o. N° 1).   

Clausurado el ciclo instructivo respecto del  procesado  Pablo  Antonio  Salcedo  Sanabria,  la Fiscalía 17 Delegada ante los  Jueces  Regionales  de  Oriente profirió en su contra resolución de acusación  como  presunto cómplice del punible descrito en el artículo 33 de la ley 30 de  1986 (f. 378 y ss. c.o. No. 1).   

El  Juzgado Penal del Circuito Especializado  de  Yopal  condenó  al  prenombrado  el  18  de  noviembre  de  1999, a la pena  principal  privativa  de la libertad de 63 meses de prisión, como cómplice del  delito  descrito  en  el  artículo  33 de la ley 30 de 1986 (f. 45 c.o. N° 2).   

La defensa interpuso el recurso de apelación  contra  la  sentencia,  por  lo  que las diligencias fueron enviadas al Tribunal  Superior  de  la  misma  ciudad,  cuya  Sala  Unica  de  Decisión  se  declaró  incompetente  para  proferir  el  fallo  de  segundo  grado, ordenó remitir las  diligencias  al  Tribunal  Superior  de Santafé de Bogotá, y propuso colisión  negativa  de  competencias, al considerar que de conformidad con el artículo 48  de  la  ley  504  de  1999, a la Sala Penal del Tribunal Superior de Santafé de  Bogotá  correspondía  conocer  “en  segunda  instancia  de  los  recursos de  apelación  y  de  hecho  en  los  procesos que conocen en primera instancia los  jueces  especializados”  (f.  4  c.  N°  5), sin lugar a considerar el factor  territorial de competencia.   

Con  relación a “la aparente antinomia”  generada  entre  los  artículos  4° y 48 de la ley 504 de 1999, consideró que  “en  segunda instancia la jurisdicción especial no fue atomizada, sino que se  concentró  en  el  Tribunal  Superior de Bogotá”, a cuyos magistrados se les  puede  brindar  seguridad  con  más facilidad, pues las circunstancias de orden  público  en  la  capital  del  país  no  son  tan graves como en las restantes  jurisdicciones (f. 5 ibídem).   

Por  su  parte  el  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Santafé  de  Bogotá  aceptó  la colisión propuesta y  remitió  las  diligencias  a  esta Corporación para que se dirima el conflicto  planteado.  Tal  determinación la fundamenta en que las normas de la ley 504 de  1999,  sobre  las  cuales  se  centra  la  motivación del Tribunal de Yopal, no  constituyen  una rueda suelta dentro del Código de Procedimiento Penal, “sino  que  al  introducirle  modificaciones en el ámbito de la competencia, son parte  integral  de dicho estatuto. Por tal razón, deben analizarse en consonancia con  esa  normatividad  adjetiva,  para así darles una interpretación razonable que  no   trastoque   principios   fundamentales   en   materia  de  jurisdicción  y  competencia,  tales  como  el del factor territorial, que en manera alguna puede  admitirse  que  haya  sido derogado por la ley en cita” (f. 6 c. N° 6).    

Fue  así  como  concluyó  que  “si  los  acontecimientos   juzgados   tuvieron   ocurrencia  en  la  localidad  de  Yopal  (Casanare),   necesaria   y  consecuencialmente,  por  mandato  legal,  son  las  autoridades  judiciales  con  jurisdicción  territorial en ese lugar, a quienes  les compete conocer del mismo”.   

3. CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

La  Corte  es  competente  para  dirimir  la  presente  colisión  de  competencias  surgida  entre dos Tribunales de Distrito  Judicial,  de  conformidad  con  el  numeral 5° del artículo 68 del Código de  Procedimiento Penal.   

Los  despachos  colisionantes no discuten el  encuadramiento  típico de la conducta en el punible descrito en el artículo 33  de  la ley 30 de 1986 (modificado por el artículo 17 de la ley 365 de 1997), el  cual  se  hace  consistir  en  llevar  consigo  10  kilogramos  (10.000 gms.) de  cocaína.  La  controversia  surgida dice relación con la competencia funcional  para  desatar  el recurso de alzada interpuesto contra la sentencia condenatoria  proferida por el Juzgado Penal del Circuito Especializado de Yopal.   

El  artículo  5°  de  la  ley  504 de 1999  (vigente,  según  el artículo 53, a partir del 1° de julio), que modificó el  artículo  71  del  Código  de  Procedimiento  Penal, señala que “los jueces  penales  de  circuito  especializados conocen, en primera instancia: (…) 9. De  los  delitos señalados en el artículo 33 de la Ley 30 de 1986, cuando la droga  o  sustancia exceda de… cinco (5) kilos si se trata de metacualona, cocaína o  sustancias a base de ella…”   

De  la  citada previsión normativa no surge  duda  alguna  que  la  competencia  para  conocer  del  delito atribuido a Pablo  Antonio  Salcedo  Sanabria  corresponde,  a  partir del 1° de julio de 1999, en  primera   instancia,   a   los   jueces  penales  del  circuito  especializados.   

Consecuencialmente,   y  atendiendo  a  lo  dispuesto  por  el artículo 4° de la misma ley, modificatorio de los numerales  1°  y  2°  del  artículo  70  del  Código de Procedimiento Penal, la segunda  instancia  de  los  recursos  de  apelación  y de hecho que se presenten en ese  proceso,   a  partir  del  1°  de  julio  de  1999,  son,  atendido  el  factor  territorial,  de  competencia  del  Tribunal  Superior  del Distrito Judicial de  Yopal,  pues  de  conformidad  con  el  artículo  6°  de  la  ley en cita, que  modificó  el  artículo  78  del  Código de Procedimiento Penal, y reiteró la  vigencia   de  la  competencia  por  el  factor  territorial  para  efectos  del  juzgamiento,  los  Tribunales Superiores de Distrito Judicial tienen competencia  en el correspondiente distrito.   

   

Lo  anterior  por  cuanto  mientras se crea,  mediante  Ley  Estatutaria,  la  Corporación  que  específicamente  habrá  de  conocer  la  segunda  instancia  de  procesos por punibles de competencia de los  Jueces   Especializados,   su   trámite,  sumado  al  de  los  asuntos  que  le  resultan    propios,   concierne   a  los  Tribunales  Ordinarios,  pues  a  diferencia  de  lo  sostenido  por  el  Tribunal  Superior  de  Yopal, esa es la  conclusión  que  se extrae de la interpretación sistemática de los artículos  4°,  43  y  48  de  la  citada  Ley  504  de  1999,  según  la  cual  para  el  establecimiento  de la competencia se combinan los factores objetivo (naturaleza  del hecho) y territorial (lugar de ocurrencia de la conducta).   

Además,  ya  la  Sala  elucidó la aparente  contradicción  entre  los  artículos  4°  y  48  de  la  ley  904 de 1999, al  precisar,  con  fundamento en las constancias dejadas en el trámite legislativo  del  último  de  los  artículos mencionados, que éste, al establecer que “A  los  Magistrados  de  la Sala Penal del Tribunal Superior de Santafé de Bogotá  D.C.,  o al Tribunal Superior que cree la ley para el conocimiento de la segunda  instancia  de  los procesos por los delitos de competencia de los Jueces Penales  de  Circuito  Especializados,  les corresponde conocer: 1. En segunda instancia,  de  los recursos de apelación y de hecho en los procesos que conocen en primera  instancia  los  Jueces  Penales  de  Circuito  Especializados”,  señalaba una  especie  de  “competencia  supletoria”  aplicable  en el evento que la Corte  Constitucional  declare  inexequibles las asignaciones que en la Ley Estatutaria  en  curso se hagan al futuro Tribunal Superior Nacional (cfr. auto de 30 de nov.  de  1999,  Mag.  Pon.  Dr.  Carlos  Augusto  Gálvez Argote). Por ello, en dicho  pronunciamiento se concluyó:   

“a.  Los  asuntos  que  arriben  a segunda  instancia  a  partir  del  1°  de  julio  de  1.999, en procesos por delitos de  competencia  de  los  Jueces  Penales del Circuito Especializados, corresponden,  mientras  se  crea  el  “Tribunal Superior Nacional”, a las salas penales de  decisión  de  los  Tribunales  Superiores  de Distrito de acuerdo con el factor  territorial”   

En providencias de la misma fecha, y de 7 de  diciembre  de  la  pasada anualidad, con ponencia de los Magistrados Dres. Edgar  Lombana  Trujillo  y  Carlos  Eduardo  Mejía  Escobar, respectivamente, la Sala  precisó  que  la Ley 504 estableció unos mecanismos transitorios con el fin de  evitar  complicaciones administrativas y judiciales generadas por la transición  de  la  Justicia Regional a la Justicia Especializada, entre los que se halla la  adscripción  a  la Sala Penal del Tribunal Superior de Santafé de Bogotá, del  conocimiento  de  los  procesos que venía tramitando el Tribunal Nacional, y de  los  que conociera hasta el primero de julio de 1999, para lo cual facultó a la  Sala  Administrativa  del Consejo Superior de la Judicatura, para crear una Sala  Especial  de  Descongestión,  lo  que  en  efecto  realizó  esa  Corporación,  mediante  el  Acuerdo  N° 533 de 1999, en cuyo artículo 1° creó “hasta por  un  año,  contado a partir del primero (01) de julio de 1999, una Sala Especial  de  Descongestión  en  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de Santafé de  Bogotá,   la   cual   conocerá   de   los  asuntos  señalados  en  la  citada  ley”.   

De  lo  anterior  se  desprende  que la Sala  Especial  de  Decongestión,  adscrita  a la Sala Penal del Tribunal Superior de  Santafé  de  Bogotá,  conocerá hasta por el lapso de un año, de los procesos  que  venía  tramitando  el  Tribunal  Nacional y que hubieren llegado a su sede  hasta  el  1°  de  julio  de 1999, inclusive, resultando improcedente pretender  asignarle   al   citado   Tribunal,   desconociendo  el  factor  territorial  de  competencia,  el  conocimiento  de  nuevos  asuntos  con posterioridad al 1° de  julio  de  1999,  ya  que de conformidad con la exposición de motivos de la ley  504,  dicha  Sala  fue  estatuida  para que adelantara hasta su culminación los  procesos  que  al  momento  de la entrada en vigencia de la normatividad, estaba  tramitando  el  desaparecido  Tribunal  Nacional,  y  cuya decisión no llegó a  proferirse.   

Como del examen de las presentes diligencias  se  establece  que  el  recurso  de  apelación  fue concedido y las diligencias  remitidas  al  Tribunal  Superior  de  Yopal  con  posterioridad a la entrada en  vigencia  de  la  ley  504  (el  16  de  diciembre  de  1999, f. 1 c. o. N° 5),  fácilmente  se  deduce  que la competencia para desatar la alzada radica en esa  Corporación,   atendido   el   lugar   de   ocurrencia  de  los  hechos,  y  la  interpretación  de  los  artículos 4°, 43 y 48 ejusdem, a la cual se ha hecho  referencia.   

Se  dirime  entonces  el  presente conflicto  atribuyendo  la  competencia  para  conocer del proceso al Tribunal Superior del  Distrito  Judicial  de  Yopal  (Casanare),  a  donde se remitirá el expediente,  dejando  a  su  disposición  al procesado Pablo Antonio Salcedo Sanabria, quien  sin  mandato  judicial, ni sustento legal, fue puesto a órdenes de la Corte por  la  Secretaria  de  la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de Santafé  de Bogotá.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE  

ADSCRIBIR la COMPETENCIA para conocer de este  asunto  al  TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE YOPAL (CASANARE), a donde  se  remitirá el expediente, dejando al procesado Pablo Antonio Salcedo Sanabria  a  su  disposición,  y  enviando  copia  de  esta  decisión  a su homólogo de  Santafé de Bogotá, para su información.   

         Cúmplase.   

         EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

FERNANDO       E.       ARBOLEDA  RIPOLL            JORGE    E.    CORDOBA  POVEDA   

CARLOS        A.        GALVEZ  ARGOTE            JORGE   ANIBAL   GOMEZ  GALLEGO   

MARIO           MANTILLA  NOUGUES                   CARLOS E. MEJIA ESCOBAR   

ALVARO       ORLANDO       PEREZ  PINZON           NILSON  E. PINILLA  PINILLA   

        TERESA RUIZ NUÑEZ   

        Secretaria     

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