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2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 16193  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. JORGE E. CÓRDOBA  POVEDA   

Aprobado Acta N° 29  

Santafé de Bogotá, D.C., veintinueve (29) de  febrero de dos mil (2000).   

V I S T O S  

Resuelve  la  Sala  la  solicitud  de pruebas  elevada  en  el  trámite  de  extradición del ciudadano colombiano CÉSAR AUGUSTO RIVERA.   

A N T E C E D E N T E S  

    

1. El Gobierno de Canadá, mediante Nota  Verbal  N° 056 del 2 de julio de 1999, por conducto de su Embajada en Colombia,  solicitó  formalmente  la  extradición  del  ciudadano colombiano CÉSAR AUGUSTO RIVERA.     

2.  Con  oficio del 4 de agosto siguiente, el  Ministerio  de  Justicia  y  del  Derecho,  luego de considerar perfeccionado el  expediente,   remitió   la  documentación  relacionada  con  la  solicitud  de  extradición    presentada,    demandando    de    la    Sala    el   respectivo  concepto.   

    

1. Corrido  el  traslado  para  pedir  pruebas  (art.  556  del C. de P.P.), el defensor del solicitado en extradición  depreca  las siguientes:     

    

1. Dice que teniendo en cuenta que el 17  de  diciembre  de 1998, el Juez David Cole libró orden de captura contra César  Augusto  Rivera, lo que podría entenderse como una resolución de su situación  jurídica,  y  toda vez que el Asesor Letrado del Procurador General de Canadá,  abogado  Hugh  Connolly,  manifestó  en  su  informe  que “dicho proveído es  equivalente   a  la  resolución  de  acusación  propia  del  sistema  procesal  colombiano”,  situación  que  no  es  clara, por cuanto “no se refiere a un  análisis  razonado  de las pruebas en punto a las pocas recopiladas, pues ellas  no  dan  muestra  probatoria de que el aquí interno hubiese sido la persona que  ellos  quieren llevar nuevamente a los estrados judiciales”, menos aún cuando  no   existe   “identidad  sobre  el  fundamento  del  principio  de  la  doble  incriminación”,  por  cuanto  que  en  esta  ocasión es llamado más por sus  antecedentes  judiciales  “y  no por pruebas legalmente aportadas y analizadas  al  interior  de  un  proceso”, considera que se hace necesario solicitar a la  Corte lo siguiente:     

    

1. “Que se requiera certificación al  respecto  a  la  Embajada  del  tal  país,  pues  dicho  informe del Asesor del  Procurador  General no suple ni reemplaza como equivalente al proveído procesal  que  identifica  la  legislación  colombiana como resolución de acusación”,  documento que debe cumplir todos los trámites de legalización.     

3.1.2.  Con  el  fin  de  ser  allegado  al  expediente,  se  solicite  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores copias del  “Tratado  de  Extradición de reos celebrado entre la República de Colombia y  el  Reino  Unido  de  la  Gran  Bretaña  e Irlanda, firmado en Bogotá el 27 de  octubre  de  1888,  aprobado  mediante  la  Ley  N°  148  de  1888”,  y de la  “Convención  Suplementaria del mismo instrumento, suscrita en Bogotá el 2 de  diciembre de 1929”.    

3.2. Con el fin de determinar si “el segundo  apellido   coincide  con  el  requerido  en  extradición”,  solicita  que  se  incorpore  al  diligenciamiento  copia  de  la  cartilla  decadactilar de César  Augusto  Rivera Pérez, identificado con la cédula de ciudadanía N° 8.256.362  de Medellín.   

3.3.  Que  se  oficie  tanto el Ministerio de  Relaciones  Exteriores  como  a la Embajada de Canadá, a fin de que “informen  sobre  una  posible doble nacionalidad de César Augusto Rivera Pérez, esto es,  que  también  es  nacional del Estado de Canadá”, oficinas que remitirán la  documentación correspondiente.   

3.4. Por último, con fundamento en el derecho  de  defensa  material,  que  se escuche en declaración al señor Rivera Pérez,  con  el  propósito  de que deponga sobre todas las “circunstancias, motivos y  razones  que  pueda comunicar a la Corte, sobre la petición de extradición que  pesa    sobre   él”.                     

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

Teniendo en cuenta que el concepto de la Corte  acerca  de  la  viabilidad  o  no  de  la  extradición,  se  fundamenta  en  la  demostración  plena  de la identidad del solicitado, en la validez formal de la  documentación  presentada,  en  el  principio de la doble incriminación, en la  equivalencia  de  la  providencia  proferida en el extranjero y, cuando fuere el  caso,  en  el  cumplimiento de los tratados públicos (art. 558 del C. de P.P.),  necesario  es  entonces  que las pruebas solicitadas tengan relación con dichos  aspectos y que así lo sustente el peticionario.   

Consecuente  con  lo  anterior,  necesario es  afirmar  que  las  pruebas  pedidas,  son superfluas en el trámite del presente  incidente  de extradición, además de que respecto de una de ellas no se indica  la razón de su práctica.   

1.  En  efecto,  pide  que  se  solicite a la  Embajada  de  Canadá certificación en la que se aclare cuál es la providencia  que  contiene  la  acusación  de  su  representado  y sea equivalente a nuestro  pliego  de  cargos,  pues, en su criterio, la “simple orden de captura” y el  “informe”  del  Asesor del Procurador General, quien “manifiesta que dicho  proveído  es  equivalente  a la resolución de acusación propia del sistema de  derecho   procesal   colombiano”,   no   “suplen   ni  reemplazan,  como  su  equivalente,  al proveído procesal que identifica la legislación” de nuestro  país.   

En  primer  término,  debe  decirse  que  en  ninguna  parte  de  su declaración el abogado Hung Connolly, Asesor Letrado del  Procurador  General  de Canadá, afirmó que la “orden de captura” proferida  contra  César Augusto Rivera sea equivalente a la resolución de acusación que  contempla nuestro ordenamiento procesal.   

Por  el  contrario, en su testimonio, rendido  bajo  juramento,  expone  que  de  la averiguación adelantada conjuntamente por  miembros  de  los  Servicios  de  Investigaciones  Especiales  del  Servicio  de  Policía  de  Toronto y de la Real Policía Montada de Canadá, surgieron serios  y  suficientes  elementos  de  juicio  que comprometen la responsabilidad, entre  otros,  del  colombiano  requerido  en  extradición,  quien también ostenta la  ciudadanía  canadiense,  en  la  comisión  de  delitos  que  transgredieron el  Código  Penal de Canadá y la ley sobre drogas y sustancias controladas, razón  por  la cual el Juez David Cole, el 17 de diciembre de 1998, libró en su contra  orden  de  arresto,  decisión  sobre la cual se funda, con los correspondientes  medios  de  prueba  allegados,  la  solicitud  que  hoy ocupa la atención de la  Corte.   

Así  mismo, luego de leer la citada orden de  arresto,  fácilmente  se  puede  advertir  que,  una  vez  emitida la misma, el  denunciado  o investigado adquiere la calidad de “acusado”. Dicho documento,  al respecto,  reza:   

“Se emite la presente Orden Judicial para el  arresto  de  César  Augusto  RIVERA,  nacido  el  19 de septiembre de 1944, con  domicilio  en  1547  Mississauga Valley Boulevard, Apartamento 302, Mississauga,  Ontario,  de  la  ciudad  de  Mississauga,  en adelante  ‘el  acusado’…”     (subrayas    fuera    del  texto).   

Por  esa  razón,  el  Asesor  Letrado  del  Procurador General de Canadá, concluyó su declaración diciendo:   

“Como  resultado  de  mi  examen  de  las  acusaciones  y  de la prueba  que  ha reunido la policía y que he resumido en esta declaración jurada, opino  que  existe  evidencia  suficiente  para  que, en caso de dar fe a la prueba, un  tribunal  canadiense  podría  condenar  debidamente a César Augusto RIVERA, el  hombre  retratado  en  las  fotografías adjuntas a la declaración jurada de la  agente   Rosemary   ABBRUZZESE,   por  los  delitos  de  conjura  para  traficar  cocaína,   la  conjura  poseer productos del tráfico y por el tráfico de  cocaína” (Se destacó).   

De acuerdo a lo anterior, necesario es colegir  que  agotada  la  investigación policial y emitida la orden de arresto, surgió  la  imputación jurídico penal contra el requerido en extradición, por lo que,  contrario  a  lo  expresado  por  el  memorialista, la Sala no encuentra que sea  necesario allegar nuevas pruebas al respecto.   

En  segundo lugar, clara es la ley 148 del 28  de  noviembre  de  1888,  aprobatoria  del Tratado de recíproca extradición de  reos  entre  la  República  de  Colombia  y  el  Reino Unido de Gran Bretaña e  Irlanda  del  Norte,  suscrito  en  Bogotá  el  27  de  octubre del mismo año,  aplicable  en este asunto, según indicación que al respecto hizo el Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  en oficios 17295 y 18150 del 2 y 3 de julio de 1999,  respectivamente, cuando en su artículo 8° dice:   

“La  demanda  para la extradición se hará  por  medio  de  los  agentes  diplomáticos  de  las  Altas Partes Contratantes,  respectivamente.   

“La  demanda  para  la  extradición de un  acusado   debe   ir   acompañada   de   la  orden  de  arresto  expedida  por  la  autoridad  competente  del  Estado    que    exija    la    extradición    y   de   aquellas   pruebas  que,  conforme  a  las  leyes del  lugar  donde  se encuentre el acusado, hubieran de justificar su aprehensión si  el delito hubiese sido cometido allí…” (se resaltó).   

Como   bien   puede  observarse,  la  norma  transcrita  sólo impone como requisito esencial de la solicitud de extradición  la  orden  de  arresto  contra  el  requerido, emitida por autoridad competente,  acompañada  de  las  pruebas que la sustenten, sin que allí se contemple, como  otra  exigencia,  el  pliego  acusatorio,  por  lo  que,  de  esta manera, queda  descartada  la  confusión  que  predica  el  defensor del señor César Augusto  Rivera.   

En consecuencia, por innecesaria será negada  la prueba solicita.     

1. En  cuanto hace referencia a que se  “anexe”   a   este   diligenciamiento   copia   del  Tratado  de  recíproca  extradición  de  reos  entre la República de Colombia y el Reino Unido de Gran  Bretaña  e  Irlanda  del  Norte,  suscrito en Bogotá el 27 de octubre de 1888,  ratificado  por el Congreso Nacional mediante la ley 148 del mismo año, se hace  necesario  recordar  que  por  tratarse de una norma nacional, con vigencia para  todo  el  territorio  del  Estado,  la que debe ser de conocimiento tanto de los  servidores  públicos  como  de los ciudadanos, la misma no es objeto de prueba,  por lo que tal petición se denegará.     

3. Solicita, igualmente, que se allegue copia  de  la  cartilla  decadactilar  de  César  Augusto  Rivera  Pérez, “a fin de  determinar   si   el   segundo   apellido   coincide   con   el   requerido   en  extradición”.   

Por  superflua  la  Sala  no decretará dicha  prueba,  toda vez que los documentos aportados por el Gobierno de Canadá (datos  personales,   huellas  dactilares,  fotografía  y  declaración  de  la  agente  Rosemary  Abbruzzese)  son  suficientes  para  poder establecer la identidad del  solicitado en extradición.    

Por  último,  en  lo  que  respecta  a  las  peticiones  de  que  se  averigüe si su defendido ostenta la doble nacionalidad  (Colombiano  y  Canadiense)  y que se le reciba declaración dentro del presente  incidente,    necesario   es  advertir  que  no  explica  las  razones  que  justifiquen  su  práctica,  ni lo que pretende demostrar con ellas frente a los  puntos  sobre los cuales la Corte debe fundar su concepto, máxime cuando en los  documentos  allegados  al  expediente  aparece  que  el  solicitado  es nacional  colombiano  y,  al  mismo  tiempo,  ciudadano  canadiense.  En consecuencia, las  pruebas no se practicarán.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  LA  CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

NEGAR la práctica de  las   pruebas   pedidas   por   el  defensor  del  solicitado  en  extradición,  CÉSAR   AUGUSTO   RIVERA,  conforme a lo expuesto en la parte motiva de esta decisión.   

Cópiese, notifíquese y cúmplase.  

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

No hay firma  

FERNANDO   ARBOLEDA  RIPOLL                                            JORGE E. CÓRDOBA POVEDA   

CARLOS  AUGUSTO GÁLVEZ ARGOTE                             JORGE    ANIBAL    GÓMEZ  GALLEGO   

MARIO   MANTILLA   NOUGUÉS                                          CARLOS E. MEJIA ESCOBAR   

ALVARO  ORLANDO  PÉREZ PINZÓN                              NILSON    E.    PINILLA  PINILLA   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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