16955(30-11-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 16955  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr. Carlos E. Mejía Escobar  

Aprobado Acta No. 187  

Bogotá D.C.,  treinta (30) de noviembre  de dos mil uno (2001).   

V   I   S   T   O   S    

Decide  la Sala lo que en derecho corresponda  respecto  de  la solicitud que hace el defensor suplente de la doctora CLEMENCIA  GARCIA DE USECHE.   

L  A     P  E  T  I  C  I  O  N   

1.-            Es  la  de  “suspender  la  detención  preventiva  consistente  en  detención  domiciliaria  porque  no se cumplen las  finalidades  constitucionales  para  mantener  vigente  la  medida,  en  el caso  específico  que  nos ocupa y como consecuencia decretar su libertad provisional  y  comunicar  la  determinación  a  la  Dirección  de la Reclusión de Mujeres  “Buen Pastor”.   

2.-            Se hace con fundamento en jurisprudencia  de  la Corte Constitucional, según la cual – dice el peticionario – hay eventos  en  que  la  detención preventiva no se justifica dada la falta de concurrencia  de  los  factores  que  la  legitiman  dentro  del proceso penal, tal como lo ha  señalado  la  Corte  Constitucional en las sentencias de constitucionalidad 549  de   1997,   634   de   2000  y  774  de  2001,  de  las  cuales  cita  extensos  apartes.   

De acuerdo a ello, el defensor suplente estima  que  de  la doctora GARCIA DE USECHE no se requiere asegurar su comparecencia al  proceso,  pues  ha  estado  presente  cuando  se  le  ha  requerido y durante la  detención  domiciliaria  ha  cumplido los compromisos adquiridos.  Asegura  que  no  eludirá  la  eventual  ejecución  de  una  pena, ni va a fugarse y la  preservación  de la prueba y la protección están a salvo, pues la mayoría se  ha  recopilado  en lo esencial “y la prevención general no es necesaria, dada  la infracción imputada y la personalidad de mi defendida”.   

Por   esas  razones  considera  que  no  se  satisfacen  las finalidades constitucionales de la medida de aseguramiento y por  ello   debe   dejarse   sin   efectos,   pues  resulta  innecesaria,  injusta  e  inconstitucional, ordenando su libertad inmediata.   

3.-            Advierte, adicionalmente, que a pesar de  que  en este caso concreto ha transcurrido un lapso en detención preventiva que  sumado  a  la  redención  de  pena a la que tendría derecho, daría lugar a la  petición  de  libertad  provisional,  no  solicitará la libertad por cuanto su  poderdante  le  ha  hecho  expresa  manifestación  de  que  “prefiere  seguir  detenida  que  aceptar  siquiera  en  aras  de  obtener  su  libertad  que lo ha  cometido”,  por  lo que “no admite ni siquiera hipotéticamente que se hable  de pena cumplida”.   

A N T E C E D E N T E S   

1.-            El  13 de septiembre de 1999 el despacho  el  Vicefiscal  General  de  la  Nación  definió la situación jurídica de la  doctora  CLEMENCIA  GARCIA DE USECHE,  mediante la imposición de medida de  aseguramiento  de  detención preventiva como presunta responsable del delito de  prevaricato por acción. (folio 1, cuaderno original 2)   

El  17  de  septiembre siguiente, se negó la  sustitución  de  la detención preventiva por la domiciliaria.  (folio 78,  cuaderno original No. 2).   

   

2.-            La doctora CLEMENCIA GARCIA DE USECHE fue  acusada  por  el  Vicefiscal General de la Nación como presunta responsable del  delito  de  prevaricato  por acción en concurso con abuso de autoridad por acto  arbitrario  e  injusto,  mediante  resolución  de  acusación del 7 de enero de  2000. (folio 268, cuaderno original 3)   

3.-            En providencia del 10 de febrero de 2000,  el  Vicefiscal General de la Nación al  resolver el recurso de reposición  interpuesto  por  el  Agente  del Ministerio Público, por la procesada y por su  defensora  en  contra  de  la  resolución de acusación, repuso el cargo por el  delito  de  abuso  de  autoridad  y  en  su  lugar  decretó  preclusión  de la  instrucción por ese ilícito. (folio 346)   

4.-            La  acusación  en  contra de la doctora  GARCIA  DE  USECHE  se  mantuvo  entonces  únicamente  por  el  prevaricato por  acción,  supuestamente cometido al proferir la decisión del 5 de junio de 1997  por  medio  de la cual revocó la medida de aseguramiento que se había impuesto  a Stella Herrera Buitrago.   

5.-            Remitidas las diligencias a esta Sala de  Casación,  mediante  auto  del 13 de marzo de 2000 se concedió la sustitución  de la detención preventiva por detención domiciliaria.   

C O N S I D E R A C I O N E S  

1.-            El  artículo  230  de  la Constitución  establece  el  principio  de  autonomía judicial a través del cual se reconoce  que  los  Jueces  de  la República en sus providencias solo están sometidos al  imperio  de la ley.  Esa regla es potestad y límite:  Los Jueces solo  están  obligados  por  la  ley, pero igualmente no pueden definir los problemas  jurídicos a su cargo sino con fundamento en ella.     

2.-            Las  leyes  son  aplicables en cuanto no  contravengan  la  Constitución.  Independientemente  de  que  hayan  sido  o no  revisadas  por  el  Tribunal  al  que  corresponda  la guarda e integridad de la  supremacía  constitucional.   En  ejercicio  de  esas  funciones, la Corte  Constitucional  puede  declarar  que  una  ley  es  exequible  de  manera pura y  simple,   o  que lo es de manera condicionada.  En este último de los  casos  la  norma  solo puede ser aplicada en la forma y términos en que lo haya  establecido la condición a la que se ha atado su exequibilidad.   

3.-            En la sentencia C-774 del 25 de julio de  2001  de la Corte Constitucional se declararon exequibles condicionados, algunos  preceptos  del  Código  de  Procedimiento  Penal  que  tienen  que  ver  con el  instituto  procesal  de  la  detención  preventiva y específicamente, para los  efectos  de  la petición que aquí se resuelve, el artículo 363 del Código de  Procedimiento    Penal   que   regula   la   revocatoria   de   la   medida   de  aseguramiento.    En   consecuencia   de  esa  sentencia,  ésta  norma  es  constitucional  “(…)  siempre que la revocatoria de la detención preventiva  proceda  no  sólo  cuando  exista  prueba que desvirtúe los requisitos legales  para   su   operancia,   sino   igualmente   cuando  se  superen  sus  objetivos  constitucionales  y  sus  fines  rectores”.              

4.-            Como  esos  objetivos constitucionales y  fines  rectores de la medida de aseguramiento son básicamente los mismos que se  analizaron  y se concluyeron favorablemente para acceder a la sustitución de la  medida   de   aseguramiento  de  detención  preventiva  por  la  de  detención  domiciliaria  (auto  del  13  de  marzo de 2000), la Sala revocará la medida de  aseguramiento  impuesta a la doctora CLEMENCIA GARCIA DE USECHE.  En lo que  tiene  que  ver con su eventual comparecencia al proceso y a la ejecución de la  pena,  así  como con sus características familiares, laborales y vínculos con  la  comunidad  de los que se concluya que no la colocará en peligro, la Sala se  atiene   al análisis y pronóstico expresado en su auto del 13 de marzo de  2000.   

Igual   cosa   sucede  con  los  fines  del  condicionamiento   constitucional   que   tienen   que   ver   con  la  eventual  continuación  de  su actividad delictual o con labores que pueda emprender para  ocultar,  destruir  o  deformar  la  prueba  o  en  general  para  entorpecer la  actividad  probatoria,  todos  los cuales se engloban dentro de la conclusión a  la  que  llegó  la  Sala  en  el auto citado de que la acusada GARCIA DE USECHE  “no  colocaría  en peligro a la comunidad” y que por eso se le concedió la  detención domiciliaria.    

5.-            Para  la Sala entonces está demostrado,  en  los  términos  a los que ha quedado condicionada tanto la imposición de la  medida  de  aseguramiento como su eventual revocatoria por la sentencia C-774 de  2001  que  en la situación actual de la doctora GARCIA DE USECHE hay lugar a la  revocatoria de la medida de aseguramiento.   

Y esa demostración es fundada y motivada. Los  Funcionarios  Judiciales  están  obligados  a  motivar y a valorar en cada caso  concreto,  todas  y  casa  una de las circunstancias de la vinculación procesal  del  sindicado  para  determinar si, por ejemplo, comparecerá al proceso.   Eso  mismo,  adicionado  a  la pena estimada  puede sugerir una conclusión  sobre  si comparecerá a la eventual ejecución de la pena.  No será igual  el  análisis  y  conclusión  sobre  la  medida  de aseguramiento de detención  preventiva  como  mecanismo  de impedimento de la fuga del sindicado en casos de  delincuencia  organizada  que  en  los  de  ilicitudes  individuales; o en la de  procesados  habituales  que  en  la  de  ocasionales;  tampoco lo será igual en  delitos  preparados  ponderadamente  que  en aquellos pasionales; tampoco serán  iguales  los  raseros para medir a quien obtuvo un enorme provecho económico de  su  actividad delictual que el que nada obtuvo u obtuvo poco; no hay que valorar  igual  la  situación  del  procesado  que tiene elementos de arraigo que el que  carece de ellos.    

La    potencialidad    de   ocultamiento,  destrucción,  deformación  o simple entorpecimiento de la actividad probatoria  también requiere un análisis detallado.   

No  es  igual esa capacidad en un delincuente  avezado  que  en  uno ocasional.  Por ejemplo, de quien comete una masacre,  no  existe  razonabilidad  para  suponer que se vaya a abstener de amedrentar un  testigo.  O, también ejemplificando, quien al ser aprehendido intentó sobornar  a  los  servidores  públicos,  es  evidente que no se inhibirá para afectar la  recolección  de las pruebas; o quien se resistió al arresto.  La realidad  tampoco   puede  desconocerse  para  ese  tipo  de  evaluaciones:  La  regla  de  experiencia  señala que en los casos de narcotráfico, enriquecimiento ilícito  y  testaferrato  son  comunes las amenazas a los testigos, a los administradores  de los bienes, a los investigadores mismos.   

Cómo  desconocer  la capacidad de amenaza de  las  mafias  dedicadas  al hurto de vehículos o a los ahora tan lamentablemente  comunes,  “paseos millonarios”, o  la de las bandas de secuestradores u  otras  conductas en las que la naturaleza permanente del ilícito no solo supone  la  comisión continua del mismo, sino el amedrentamiento también permanente de  familiares y allegados.   

Se  trata entonces de decisiones analíticas,  individualizadas,  pero  sin  dejar  de considerar el entorno y la dinámica del  hecho  y la persona a quien se procesa. El Funcionario Público está obligado a  motivar  todos  y  cada  uno  de  los  aspectos  que constitucional y legalmente  constituyen  los  fines  de  la  medida de aseguramiento.  La demostración  de    uno    solo    de    ellos    justifica  constitucionalmente la imposición de la medida y  su mantenimiento en establecimiento carcelario.   

   

En mérito de lo expuesto, La Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

R E S U E L V E  

1°.-           REVOCAR  la  medida  de aseguramiento de  detención    preventiva   impuesta   a   la   doctora   CLEMENCIA   GARCIA   DE  USECHE.   

2°.-          Ordenar  la  libertad  inmediata  de  la  doctora  GARCIA  DE  USECHE,  siempre y cuando no sea requerida por ninguna otra  autoridad,  previa suscripción de acta de compromiso en los términos referidos  en    la    parte    motiva.    (artículo   354,   Código   de   Procedimiento  Penal).   

3°.-          Ordenar  la  devolución  de la caución  prestada  para  garantizar  los  compromisos  adquiridos  al  sustituírsele  la  detención preventiva por detención domiciliaria.   

Contra esta decisión solo procede el recurso  de reposición.   

NOTIFIQUESE    Y    CUMPLASE           

CARLOS EDUARDO MEJIA ESCOBAR  

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                            JORGE E.  CORDOBA POVEDA   

HERMAN            GALAN  CASTELLANOS                         CARLOS   A.   GALVEZ   ARGOTE                                      

JORGE         A.         GOMEZ  GALLEGO                             EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

ALVARO         O.        PEREZ  PINZON                                 NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria    

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