16792dic

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 16792  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

MAGISTRADO PONENTE:  

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

APROBADO ACTA No. 213  

Bogotá,  D.C.,  diecinueve (19) de diciembre  del año dos mil (2.000).   

VISTOS  

          Resuelve  la  Sala  sobre  la admisión de la solicitud de casación  discrecional  hecha  por  el  Procurador  316  Judicial  en  lo  Penal contra la  sentencia  del  5  de  noviembre  de  1999,  proferida  por el Tribunal Superior  Militar  al  conocer  por vía de consulta del fallo proferido por el Comandante  del Batallón de Ingenieros No. 7 como Juez de Primera Instancia.   

ANTECEDENTES  

          1.        El  soldado  DIEGO ALEXANDER GARCÍA ANGULO fue condenado en primera  instancia  a  la  pena  principal y única de 6 meses de prisión como autor del  delito  de  fuga  de  presos; en la misma decisión se absolvió al Cabo Primero  del   Ejército  Nacional  JOSÉ  ABELARDO  MUÑOZ  GUEVARA  por  el  delito  de  favorecimiento de la fuga en su modalidad culposa.   

          2.        Para  que se surtiera la consulta del fallo, el proceso fue remitido  el  22  de junio de 1999 al Tribunal Superior Militar, donde se decidió el 5 de  noviembre  de  1999  confirmar  la  providencia  que  condenó al Soldado GARCIA  ANGULO,  pero  adicionó  las  penas  accesorias  de separación absoluta de las  Fuerzas  Militares  e  interdicción  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo  tiempo;  declaró  que  el  condenado  no  era  acreedor a la suspensión  condicional  de la ejecución de la pena, y confirmó la sentencia consultada en  todo lo demás.   

          3.        Dentro  del término de ejecutoria, el Procurador 316 Judicial en lo  Penal  impugnó  la  providencia  de  segunda  instancia pues consideró que era  necesario  incluir  en  la  parte  resolutiva la absolución que se trató en la  parte  motiva  a  favor del Cabo Primero MUÑOZ GUEVARA. Finalmente expresó que  solicitaría  a  la Corte Suprema de Justicia que se le permitiera interponer la  casación discrecional.   

          4.        El  Magistrado  ponente,  mediante  decisión del 25 de noviembre de  1999  no accedió a la petición del Ministerio Público. El 14 de diciembre del  mismo  año  ordenó  la  remisión  del proceso a esta Corporación para que se  decidiera     sobre     la    admisibilidad    del    recurso    de    casación  interpuesto.   

LA  DEMANDA   

          El   demandante  ni  siquiera  solicitó  formalmente  la  casación  excepcional  del  fallo  de segundo grado, pues únicamente se limitó a exponer  en   el   escrito   de   solicitud  de  adición  a  la  parte  resolutiva,  que  “no  obstante  a  lo que se determine, comunico que  solicitaré  a  la  Corte  Suprema de Justicia para que se me permita interponer  casación discrecional” (fol. 237).   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

          Se  rechaza  el  recurso extraordinario de casación excepcional, en  atención a las siguientes razones:   

          El  inciso  3º del artículo 218 del Código de Procedimiento Penal  establece  los  parámetros  que  se  deben  tener  en cuenta para que esta Sala  determine    si    es    procedente   o   no   excepcionalmente   la   casación  solicitada.   

          Así,  pues,  aunque  el  recurso fue interpuesto contra un fallo de  segunda  instancia  por  delito cuya pena privativa de la libertad es inferior a  seis  (6)  años,  la  impugnación  se  presentó  dentro  de  los quince días  siguientes  a  la  última  notificación  de la sentencia de segundo grado y le  asiste  legitimación  a  quien lo propuso por tratarse del Ministerio Público,  el  demandante  no cumplió con su obligación de señalar el motivo por el cual  es  pertinente  que se le conceda la casación pedida, ya sea para el desarrollo  de  la  jurisprudencia  o  la garantía de los derechos fundamentales, según lo  exige el inciso final del artículo 218 ya citado.   

          Sobre     lo     anterior,     reiteradamente    ha    dicho    esta  Corporación1  que  si  el  recurrente  opta  por  alguna de las dos alternativas  legales  de interposición del recurso, o por ambas, le compete precisar clara y  nítidamente  las  razones  por las cuales la Corte debe intervenir; si persigue  un  pronunciamiento  con  criterio  de  autoridad  en  relación con determinado  tópico   jurídico,   es  menester  que  así  lo  indique  en  el  escrito  de  sustentación,  ya para unificar posiciones, actualizar la doctrina o abordar un  punto  aún  no  desarrollado.  Pero  además,  tiene  la  obligación  de   señalar  de  qué  manera  la  decisión solicitada presta el doble servicio de  solucionar  el caso y servir de guía a la actividad judicial. Cuando la censura  se  dirige  a  denunciar  la violación de un derecho fundamental, el impugnante  está  obligado  a  argumentarla  y  señalar  las  normas  constitucionales que  protegen  el  derecho  invocado y su concreto desconocimiento con el  fallo  recurrido.   

          Si  en  el  asunto objeto de estudio se desconoce la pretensión del  recurrente,   ha  dejado  insatisfechas  las  precisas  y  taxativas  exigencias  establecidas  por  el  legislador  para  que esta Corporación discrecionalmente  examine  la  conveniencia de acceder a la impugnación, que de ordinario resulta  improcedente con relación al fallo que se pretende atacar.   

          Ante  tal falencia, no le queda camino diferente a la Sala que el de  inadmitir  el  recurso  de  casación discrecional interpuesto por el Ministerio  Público.   

         

          En  mérito  de  lo  expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de  Casación  Penal,  administrando  justicia  en  nombre  de  la  República y por  autoridad de la ley,   

RESUELVE  

         1.     No    conceder    el  recurso de casación discrecional interpuesto por el Procurador  316   Judicial  en  lo  Penal,  de  conformidad  con  lo  anotado  en  la  parte  motiva.   

         

Cópiese,   notifíquese   y   cúmplase.   

EDGAR    LOMBANA  TRUJILLO   

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL             JORGE  E.  CÓRDOBA    POVEDA                         

CARLOS   A.   GÁLVEZ   ARGOTE                  JORGE ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO   

MARIO    MANTILLA   NOUGUÉS                  CARLOS E. MEJÍA ESCOBAR   

ÁLVARO   O.   PÉREZ  PINZÓN                  NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

1 Cfr.  CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA. Providencia del 30 de septiembre de 1999. Magistrado  ponente doctor Fernando Arboleda Ripoll, entre otras.     

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