16708 (20-03-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 16708  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. JORGE ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO  

Aprobado Acta N° 45  

          Bogotá, D. C., veinte de marzo de dos mil uno.   

VISTOS  

          Vencido  el  término  de  apertura  a  pruebas  y  práctica de las  mismas,   dispuesto   de  conformidad  con  el  artículo  556  del  Código  de  Procedimiento  Penal, el defensor del requerido JAIRO DE JESÚS MESA SANÍN pide  a  la  Corte  la  suspensión  del  trámite  de  extradición,  basado  en  dos  razones:   primera,  la  interposición  de  una  tutela  en  contra  de la  Fiscalía  General  de  la Nación, la Presidencia de la República y la Sala de  Casación  Penal de Corte Suprema de Justicia, por presunta violación al debido  proceso  y  el  derecho  de  defensa;  y segundo, como efecto de la sentencia de  tutela  T-1736  de  2000,  de  acuerdo  con  la  cual  la  Corte  Constitucional  determinó   que   la  Fiscalía  General  de  la  Nación  debía  pronunciarse  previamente  si  los  hechos delictivos que motivan la petición de extradición  fueron   cometidos   por   los  nacionales  colombianos  requeridos  dentro  del  territorio patrio.   

          Sobre el particular se decidirá en esta providencia.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

          1.   En  relación con la acción de tutela propuesta en contra  de  la  Sala  de  Casación  Penal  de la Corte Suprema de Justicia, entre otras  autoridades,  por  razón  de  este trámite de extradición que se adelanta con  supuesta  violación  del  debido  proceso  y el derecho de defensa, el defensor  aduce  que  fue  negada  en primera instancia; que igualmente se vio precisado a  desistir  de  la  impugnación  propuesta  ante el Tribunal Superior de Bogotá,  pero  que  la  Corte Constitucional la ha seleccionado para su revisión, motivo  por    el    cual    estima    que    debe    suspenderse    el    trámite   de  extradición.   

          Pues  bien, como ya lo determinó la Sala en el auto de 8 de febrero  pasado  (Rdo.  16.714,  M.  P.  Carlos  Eduardo Mejía  Escobar),  el  artículo  7° del Decreto 2591 de 1991  dispone  de  manera  clara  y  específica  la  única situación en que resulta  posible  suspender  el  cumplimiento  del acto concreto que es objeto de tutela,  disposición  que  sería  de la incumbencia del juez de tutela y no ha ocurrido  en este caso.   

          2.   Respecto de las proyecciones del fallo de tutela T-1736 de  2000,  por  cuyo  medio  la  Corte Constitucional habría fijado un requisito de  procedibilidad  para  la  actuación  que  cumple  la  Corte Suprema de Justicia  dentro   del   trámite  de  extradición,  será  necesario  precisar  que  las  investigaciones  de  la  Fiscalía  General  de  la  Nación sobre los supuestos  delitos   cometidos  por  la  persona  solicitada  en  extradición  dentro  del  territorio  nacional,  no  condicionan  el  objeto  del  concepto previsto en el  artículo  558  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  sino  que eventualmente  podrían  hacerse  valer  ante  el  Gobierno  Nacional,  de  conformidad  con el  artículo  565  del mismo estatuto, pues él es la única autoridad encargada de  conceder o negar la extradición.    

          En  efecto, los elementos constitutivos del concepto requerido de la  Corte  dependen  de  la  suficiente  información  y prueba que aporte el Estado  requirente,  el  que  soberanamente  adelanta el proceso penal por hechos que se  presumen  de  su  competencia,  además de las pruebas solicitadas y practicadas  ante  la  Corte, pero no de otra investigación que paralelamente y también con  jurisdicción  pueda  realizar  la  Fiscalía  General  de la Nación.  Por  manera  que  de  los  datos  suministrados  por  el  Estado  solicitante  de  la  extradición  y la actividad probatoria ante la Corte, depende la validez formal  de  la  documentación  presentada;  la  plena demostración de la identidad del  requerido;  el  establecimiento  del  principio  de  la doble incriminación; la  determinación  de equivalencia de la providencia dictada por sus autoridades y,  si   fuere   el   caso,   el   cumplimiento  de  lo  previsto  en  los  tratados  públicos.   

          Por  otra parte, ante una petición de la misma naturaleza, la Corte  sostuvo en el auto de 2 de febrero del año en curso, lo siguiente:   

“1.  Parte  el  defensor  del  equívoco  supuesto  de  que  en  el  mencionado  fallo de tutela se impartió una orden de  carácter  vinculante no solo para la Fiscalía General de la Nación, sino para  la  Sala, puesto que su pretensión final la concreta en la necesidad de cumplir  el  referido  fallo,  olvidando  que  si bien en dicha oportunidad la demanda de  tutela  estaba  dirigida,  entre  otra  autoridades,  contra la Corte Suprema de  Justicia  en  su Sala de Casación Penal, la conclusión a la que llegó el Juez  constitucional  fue  de que entre los demandados, solamente la Fiscalía General  de  la  Nación  incurrió  en  vías  de  hecho  al  abstenerse  de  iniciar la  investigación  correspondiente  por  los  hechos a los que hacían alusión los  tutelantes,   pues   es   su   deber   constitucional   el   de  investigar  los  delitos.   

“2. Lo anterior, no significa, como parece  entenderlo  el memorialista, que la actuación que le corresponde adelantar a la  Corte  en  esta clase de asuntos quede supeditada a que previamente se determine  si  los  hechos que dan origen a la solicitud de extradición ocurrieron o no en  territorio  colombiano,  pues,  como  se señaló en precedencia, ese no es tema  del  que  le  corresponda ocuparse a efectos de emitir el concepto que según el  artículo  558 del Código de Procedimiento Penal se exige de esta Corporación;  más  aún  cuando  la intervención de esta Corte no es de carácter judicial y  mucho  menos  decisoria,  toda  vez  que  es el Ejecutivo el que definitivamente  resuelve  si  accede  o  no  al  requerimiento del país extranjero –en   caso  de  que  el  concepto  sea  favorable-  y  por ende, es allí donde adquieren plena validez e injerencia los  resultados    y    determinaciones    que    al    respecto    emita   el   ente  investigador”   (Rdo.   N°   16.724.   M.  P.  Carlos  A.  Gálvez  Argote).   

         No es procedente la petición examinada.   

          Por  lo  expuesto,  LA  CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN  PENAL,   

RESUELVE:  

          Negar  la  solicitud  de suspensión introducida por el defensor del  requerido   JAIRO   DE  JESÚS  MESA  SANÍN.   En  consecuencia,  una  vez  ejecutoriada  esta decisión, la Secretaría dispondrá el traslado de cinco (5)  días para alegar.   

          Cópiese, notifíquese y cúmplase.   

CARLOS E. MEJÍA ESCOBAR  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL            JORGE      ENRIQUE      CÓRDOBA  POVEDA           

No hay firma                                                                                     No hay firma   

CARLOS   A.   GALVEZ   ARGOTE                                             JORGE  ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO   

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO             ALVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

NILSON           PINILLA  PINILLA                    MAURO SOLARTE PORTILLA   

No hay firma  

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria.    

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