16701fe1

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 16701  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

                                                  Aprobado acta No. 022     

                                                  Magistrado Ponente:   

                                                  Dr. FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL   

Santa  Fe de Bogotá, D. C.,  dieciocho  de febrero del año dos mil.   

Se pronuncia la Corte sobre la petición que  presenta  el  defensor  del  requerido  en  extradición, ciudadano DARIO  ECHEVERRY MONSALVE, en escrito que  antecede.   

          Antecedentes.-   

1.-  Por  oficio  número  0781,  del  1  de  diciembre  último,  el  Ministro  de  Justicia  y  del  Derecho comunica que el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América,  a  través  de su Embajada en  Colombia,  por  Nota  Verbal  No.  1049 del 7 de octubre de la pasada anualidad,  solicitó  la  detención  provisional  con  fines de extradición del ciudadano  DARIO  ECHEVERRY MONSALVE, para cuyo cumplimiento la Fiscalía General, mediante  resolución  de 11 de octubre siguiente, ordenó la captura, en decisión que se  hizo  efectiva  el día 13 del mismo mes y año por miembros de la Dirección de  Policía Judicial.   

Agrega  el  oficio  que  dicha  solicitud la  formalizó  la Embajada del país requirente, con la Nota Verbal No. 1202 del 26  de  noviembre  de  1999,   y  que  el  Ministerio de Relaciones Exteriores,  mediante  Oficio No. OJ.E. 34986 del 29 de octubre de 1999 conceptúo que “por  no  existir  Convenio  aplicable  al caso es procedente obrar de conformidad con  las     normas     pertinentes    del    Código    de    Procedimiento    Penal  Colombiano”.   

Por  lo anterior, y para los fines previstos  por   el   artículo   555   del  Código  de  Procedimiento  Penal,  envía  la  documentación  presentada  por  la  Embajada de los Estados Unidos de América,  “debidamente  legalizada,  teniendo  en  cuenta que se encuentran reunidos los  requisitos   formales  exigidos  en  las  normas  aplicables  al  caso”.    

2.-  Encontrándose  el  diligenciamiento en  trámite  ante  la  Corte, por auto proferido el tres de febrero de la anualidad  que  transcurre, de conformidad con lo previsto por el artículo 556 del Código  de  Procedimiento  Penal,  se  dispuso  correr traslado, por el término de diez  días,  al  requerido,  señor  DARIO  ECHEVERRY  MONSALVE,  a su defensor, y al  Procurador  Delegado,  para  que soliciten las pruebas que consideren necesarias  (fl. 102).   

3.-  Dentro  del  término de ejecutoria de  esta  determinación, pero sin manifestar  interponer recurso alguno contra  ella,  el  defensor  del  requerido  en extradición solicita la devolución del  expediente  al  Ministerio  de Relaciones Exteriores por conducto del Ministerio  de  Justicia  y del Derecho, por considerar “la NO EQUIVALENCIA del indicment,  que   consagra  el  sistema  Judicial  norteamericano,  con  la  Resolución  de  acusación  colombiana”;  que “el indicment correspondiente a mi poderdante,  señor   DARIO   ECHEVERRY  MONSALVE,  nos  sitúa  en  presencia  de  conductas  constitutivas  de  presuntos delitos INTEMPORALES, e INESPACIALES, los que no se  sabe  a  ciencia cierta en qué lugares de los Estados Unidos de América fueron  presuntamente  perpetrados,  y  en  qué  tiempo”;  no  haberse establecido de  manera  inequívoca la PLENA IDENTIDAD de la persona que se somete al proceso de  extradición,  “máxime  considerando que se vincula a mi cliente por alusión  que  de  un  nombre hicieran terceras personas, sin que este hubiere participado  en  dichas  presuntas reuniones y/o presuntas conversaciones, tal como lo afirma  la  declaración  del  agente  de  la D.E.A. antes mencionado”; y, finalmente,  “el   no   cumplimiento   de   los   requisitos  legales  en  el  ‘concepto’   expedido  por  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores”, por carecer de “la debida MOTIVACION” (fls. 105 y  ss.).   

         SE CONSIDERA:   

1.-   En  relación  con  el  trámite  de  extradición,  ha  sido  dicho  por  la Corte, que éste “tiene una naturaleza  mixta,  en  el sentido de que es administrativo -jurisdiccional y, en todo caso,  se  cumple  bajo  el  liderazgo  y  la  responsabilidad preeminente del Gobierno  Nacional,  obviamente  con  la insoslayable colaboración de la Rama Judicial en  cabeza  de  la Corte Suprema de  Justicia, no sólo por voluntad legal sino  también  constitucional,  porque  la  sustanciación  y  las  competencias  del  instituto  son  una  consecuencia del mandato según el cual a la Rama Ejecutiva  le  corresponde  la  dirección  de las relaciones internacionales (Const. Pol.,  art. 189, numeral 2)…”.   

“…En   armonía   con  la  establecida  naturaleza  constitucional  y  política  de  la  extradición,  el ordenamiento  jurídico  colombiano prevé que la oferta, concesión o negación corresponde y  es  facultativa del Gobierno, que lo hace al final del trámite por medio de una  resolución  administrativa,  aunque  previamente  se requiere el concepto de la  Corte  Suprema de Justicia, que sólo sería vinculante si fuere negativo (arts.  547,  548,  557  y  559)”  (Auto  agosto  5/99.  M. P. Dr. GOMEZ GALLEGO. Rad.  15825).   

En  posterior  pronunciamiento,  en el mismo  asunto  que viene de traerse a colación, precisó la Corte que “como no está  vigente  convenio  bilateral  o  multilateral  alguno  con  el país solicitante  (Estados  Unidos  de América), la procedencia de la extradición no se sujeta a  dichos  instrumentos  internacionales,  razón  por  la  cual  el  origen  y  la  tramitación  se someten integralmente a las reglas del Código de Procedimiento  Penal,  estatuto que contiene su propia garantía de los derechos de audiencia y  defensa  del  requerido,  y  con  carácter judicial para mayor abundancia (art.  556)…”    (Auto    Sep.    22/99.    M.   P.   Dr.   GOMEZ   GALLEGO.   Rad.  15825).              

Más recientemente, dijo la Corte:  

“Así   pues,  regulada  la  demanda  de  extradición  por  el  Código Procesal Penal, es incontrastable que el trámite  de  extradición pasiva comporta tres fases, una inicial de carácter preliminar  a  cargo  de  la  administración  a  través  de  los Ministerios de Relaciones  Exteriores  y  de  Justicia  y  del  Derecho,  a quienes concierne, en su orden,  conceptuar  sobre el ordenamiento jurídico que debe aplicarse a la petición, y  perfeccionar  el  expediente  con miras a que la Corte Suprema de justicia rinda  su  concepto;  la  segunda etapa, con la cual se inicia el trámite formal de la  extradición  a  cargo  de  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia,  que  prevé el traslado a la persona requerida o a su defensor por el  término  de  10  días,  luego un período de práctica de pruebas por el mismo  lapso,  y  después  permanecerá  el  expediente por cinco días en Secretaría  para  alegatos,  culminando esta fase con la emisión del concepto con arreglo a  lo  prescrito por los artículos 557 y 58 del mismo ordenamiento jurídico; y la  última  etapa  también  administrativa  a  cargo  del  Gobierno  Nacional, que  concluye   el   rito   expidiendo  la  resolución  que  concede  o  deniega  la  extradición”.   

“Atendiendo    la    naturaleza    del  procedimiento,  es  evidente  que  el  control  de  la actuación surtida en las  etapas  previa y definitiva compete a la administración o a la jurisdicción de  lo  contencioso  administrativo, y no a esta Sala de la Corte a quien obviamente  le  pertenece  de  manera  exclusiva el control de la legalidad de la actuación  judicial.  Importa  insistir,  en que como atrás se vio, la etapa previa acorde  con   la  reglamentación  legal  no  admite  controversia,  empero,  si  alguna  inconformidad  subsiste  en  el  reclamado  o su apoderado, pueden plantearlas a  través  de  los recursos y/o las acciones pertinentes ante la administración y  la   jurisdicción  de  lo  contencioso  administrativo,  una  vez  expedida  la  resolución  que  decide  el  procedimiento”  (Auto. Extradición. Nov. 24/99.  Rad. 15824. M. P. Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO).   

2.-  Sirve  la  mención  de  los  referidos  antecedentes  jurisprudenciales,  para destacar la improcedencia de la solicitud  de  devolución  del  expediente  al  Ministerio de Justicia y del Derecho, o el  pregonado  requerimiento  al  Gobierno  Nacional  para que modifique su concepto  sobre  el  marco  jurídico  en  el  que  ha  de desenvolverse el trámite de la  extradición  con  los  Estados Unidos de América, que presenta el defensor del  señor  DARIO  ECHEVERRY  MONSALVE,  y  para  reiterar  por  la  Corte  en  esta  oportunidad,  “que  es  el  Gobierno Colombiano el órgano constitucionalmente  facultado  para  establecer  la  vigencia  en  el  ordenamiento  interno  de los  instrumentos  mediante  los  cuales  la  nación  colombiana  interactúa  en el  concierto   de   las  relaciones  internacionales,  conforme  se  establece  del  artículo  189-2  de  la  Carta  Política.  En  este caso, el Gobierno Nacional  conceptuó  sobre  la ausencia de convenio alguno en materia de extradición con  el  país  solicitante  (Estados  Unidos de América), y señaló la consecuente  aplicabilidad   de  lo  previsto,  en  el  referido  tema,  por  el  Código  de  Procedimiento  Penal”,  conforme  ha sido establecido por la Jurisprudencia de  esta  Sala  (Auto  de  nov.  30/99.  M.P.  Dr.  ARBOLEDA  RIPOLL.  Rad.  16515).   

      

Precisó también la Corte:  

“Lo   dicho   permite  concluir  que  el  desconocimiento,  por  una  de  las  partes  intervinientes  en  el  proceso  de  extradición,  de la facultad constitucional atribuida a la Rama Ejecutiva, para  dirigir  las  relaciones  internacionales  y  señalar  el marco jurídico a ser  seguido  en  un  particular evento por las autoridades colombianas, al sostener,  contrario  al  concepto  del  Ministerio  especializado en el campo de las   Relaciones  Exteriores,  que  otro  distinto  es  el  instrumento que habría de  regular  el  trámite  en un específico caso, no comporta eventualidad definida  en  la  ley  colombiana  que  dé  lugar  a  retrotraer  el rito a fin de que el  Gobierno  proceda  a resolver el punto de inconformidad que en tales condiciones  se  plantea  ante  la Corte, ni autoriza la definición anticipada de esta clase  de  controversias,  por  demás  ajenas  al  ámbito estrictamente jurídico -no  político-, de sus decisiones”.   

Y, agregó:  

“Tanto  es  esto,  que  el Concepto que el  Gobierno  demanda  de  la Corte, y que por disposición legal le compete emitir,  se  circunscribe a establecer la validez formal de la documentación presentada,  la  demostración  plena  de  la  identidad  del  solicitado,  el respeto por el  principio  de  la  doble  incriminación,  la correspondencia en la legislación  colombiana  de  la  providencia  proferida por las autoridades extranjeras,  y,  cuando  fuere  el  caso,  el  cumplimiento  de  lo previsto por los tratados  públicos,  dependiendo  esto,  obviamente,  del  señalamiento  por el Gobierno  Nacional  de  uno  o  varios  instrumentos  internacionales  como aplicables, su  vigencia,  y  la correspondencia con los preceptos de la Constitución Política  de  las  regulaciones  contenidas  en ellos, conforme se establece del artículo  4º      ejusdem,      aspectos     todos     de     contenido     eminentemente  jurídico”.          

“Estos parámetros, a ser tenidos en cuenta  por  el  concepto  de la Corte, son materia de consideración, obviamente,   sin  perjuicio  de  ejercer  la  facultad  oficiosa de devolver el expediente al  Gobierno  Nacional en aras de su perfeccionamiento, cuando encuentre la ausencia  de  piezas  sustanciales  en  él,  conforme  se establece de lo previsto por el  artículo  553  del Código de Procedimiento Penal;  o cuando considere que  el  Concepto  emitido  por el Ministerio de Relaciones Exteriores sobre el marco  jurídico   en  que  ha  de  desenvolverse  el  asunto,  no  corresponde  a  los  instrumentos   internacionales   vigentes   para  Colombia,  porque  los  mismos  contrarían   la  Carta  Política,  o  que  en  cumplimiento  de  las  aludidas  disposiciones  la Corte carecería de competencia para intervenir en el trámite  que  de  ella  se  demanda,  entre otras eventualidades posibles de presentarse;  ninguna  de  las  cuales  ocurre  en  el presente caso, pues, como se vio en los  precedentes  sentados  sobre el tema, la Corte participa de la tesis relacionada  con  la ausencia de convenio en materia de extradición con el país solicitante  (Estados Unidos de América)”.     

3.-  De otro lado, como resultado de cotejar  la  argumentación  expuesta  para  aludir al incumplimiento de los presupuestos  establecidos  por  el  artículo 551 del Código de Procedimiento Penal, y   los  fundamentos  en  que  según  la ley de rito la Corte habrá de edificar su  Concepto,  sin  dificultad se advierte que el escrito presentado por el defensor  del  requerido  en extradición, más que a una solicitud concreta atendiendo la  etapa  por  la que atraviesa la actuación, se asimila a un anticipo del alegato  de  fondo  previo  al  Concepto  de  la Corte, cuando no, a inquietudes que bien  podrían  dilucidarse en el período probatorio si es que de modo expreso decide  hacer uso del mismo.   

Entonces, no siendo jurídicamente atendibles  la  peticiones  que  presenta  el defensor del solicitado en extradición señor  DARIO  ECHEVERRY  MONSALVE,  la Corte las denegará y ordenará la continuación  del   trámite   dispuesto   en   auto  de  tres  de  febrero  de  la  corriente  anualidad.       

En  mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

         R E S U E L V E:   

PRIMERO.  DENEGAR  las  pretensiones  expuestas  en  memorial  que  antecede,  por  el defensor del  solicitado en extradición, señor DARIO ECHEVERRY MONSALVE.   

SEGUNDO.     Continuar    el  trámite   dispuesto  en  auto  de  tres  de  febrero  del  corriente año.   

Notifíquese y cúmplase.  

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL    JORGE E. CORDOBA POVEDA   

CARLOS        A.        GALVEZ  ARGOTE            JORGE  A. GOMEZ GALLEGO   

MARIO           MANTILLA  NOUGUES           CARLOS  E.  MEJIA  ESCOBAR   

ALVARO        O.        PEREZ  PINZON               NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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