16536(23-07-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso N° 16536  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado ponente:   

                                     Dr. Carlos Eduardo Mejía Escobar   

                                     Aprobado Acta # 103   

Bogotá  D.C., julio veintitrés (23) de dos  mil uno (2001).   

Vistos:  

Examina  la  Sala si la demanda de casación  presentada  por  el apoderado de la parte civil, reúne en su aspecto formal los  requisitos del artículo 225 del Código de Procedimiento Penal.   

Antecedentes:  

Aproximadamente a las 3:30 de la tarde del 23  de  enero  de  1994, a la altura del municipio de San Juan Nepomuceno (Bolivar),  el  menor GEOVANY JOSE LEDESMA CARMONA fue atropellado por un Jeep de color rojo  y  como  consecuencia  de  las  lesiones  sufridas  falleció.   Según los  testigos  el  automotor  perdió  el vidrio panorámico.  Hacia las 5 de la  tarde   del   mismo   día,   en  inmediaciones  del  municipio  de  Ovejas,  la  Policía   capturó  a  JUAN  DE JESUS MARTINEZ GARCIA, en consideración a  que  el  automotor que conducía, un Trooper de características similares al de  los hechos, no contaba con el vidrio panorámico.   

El  mencionado  fue  vinculado  al  proceso  mediante  indagatoria,  detenido  preventivamente  y  acusado  por  el  cargo de  homicidio  culposo  el  8 de septiembre de 1997, según providencia expedida por  la    Unidad    de   Fiscalía   Delegada   ante   el   Tribunal   Superior   de  Cartagena.   

Se tramitó el juicio y el 18 de diciembre de  1998  el  Juzgado  Penal  del  Circuito  de  El  Carmen  de  Bolívar  resolvió  absolverlo.   Esta  determinación fue apelada por el apoderado de la parte  civil  y  resultó confirmada por el Tribunal Superior de Cartagena a través de  la   sentencia   recurrida   en   casación,   expedida   el   30  de  abril  de  1999.   

La demanda:  

Luego   de  resumir  la  actuación  y  de  transcribir  las  consideraciones  del  auto de detención, de la resolución de  acusación  y de las sentencias, el abogado de la parte civil pasa a precisar el  cargo  único  que le formula a la sentencia.  Lo apoya en la causal 2ª de  casación  y  fundamenta  la incongruencia en el hecho de que el fallo recurrido  “está   en   desacuerdo   total  con  la  resolución  de  acusación”,  en  consideración  a  que  la  misma  fue  muy  clara al señalar que concurrían a  cabalidad los requisitos del artículo 441 del C. de P.P.   

“La  sentencia que se demanda –dice      el     censor—no  está  de  acuerdo  con  los cargos  formulados  en  la  resolución de acusación, en donde se llama a responder por  homicidio  culposo  a  JUAN DE JESUS MARTINEZ GARCIA, y la sentencia absolvió y  negó  toda responsabilidad del enjuiciado como puede observarse al confirmar en  todas las partes la sentencia de primera instancia.   

“Las pruebas que fundamentan” la censura  –concluye      el  recurrente—se  encuentran  dentro  del  proceso.   De  acuerdo  con  los  testigos presenciales de los  hechos  fue  el vehículo que conducía MARTINEZ GARCIA el causante de la muerte  del   menor   y   en   consecuencia,   al   ser   absuelto,  se  desatendió  la  acusación.    

Pide,  entonces, que se case el fallo objeto  del la impugnación.   

Consideraciones de la Sala:  

La  resolución  de  acusación,  además de  presupuesto  para dar comienzo a la fase del juzgamiento, delimita su ámbito de  desenvolvimiento  lo  mismo  que el de la sentencia.   Esta, en virtud  del  principio  de  congruencia,   debe  estar  referida  a  la imputación  deducida  en  el  pliego  de  cargos,  entendida  en  sus  perspectivas fáctica  (identidad  de  hechos) y jurídica.  Los hechos de la sentencia, entonces,  deben  ser  esencialmente los mismos de la acusación.   Y también la  calificación     jurídica     de     esos    hechos,    aunque    –como  lo ha sostenido la jurisprudencia  de  la Sala—no constituye un  atentado  contra  el principio imputar en la sentencia un tipo penal distinto al  de  la  acusación,  a condición de que esté contemplado en el mismo capítulo  del Código Penal y no resulte más gravoso al sindicado.   

Ahora  bien,  la  falta de consonancia de la  sentencia   (condenatoria  o  absolutoria)  con  la  imputación  objeto  de  la  acusación,  en  cuanto  constituye  un  agravio al debido proceso, se encuentra  prevista  expresamente  como causal de casación en el numeral 2º del artículo  220  del  Código  de Procedimiento Penal, que es en la que apoyó el demandante  la censura.   

No es ilógico demandar la transgresión del  principio   de   congruencia   frente  a  una  sentencia  absolutoria,  ante  la  posibilidad  de  que  ésta se refiera a un supuesto de hecho diferente al de la  acusación.   No  es  un  absurdo,  entonces,  que el apoderado de la parte  civil  haya decidido invocar la causal 2ª de casación, aunque resulta evidente  su desconocimiento acerca de los alcances de la misma.    

La consonancia entre acusación y sentencia,  como  se  dijo,  hace relación a la correspondencia de la imputación, fáctica  como  jurídicamente,  y  de ninguna manera a la necesidad de concordancia entre  los  fundamentos  probatorios  del Fiscal y los del Juez.   Si en esto  consistiera  el  principio  de congruencia carecería de todo sentido el juicio,  ya  que  el  Juez  –con la  lógica       del       demandante—tendría  que  estar  siempre  de  acuerdo  con  los términos de la  acusación,  convirtiéndose  ésta  en  una  especie  de  sentencia dictada por  anticipado.   

Así  las  cosas,  la  impropiedad  de  la  propuesta  es  manifiesta  y  en  consecuencia  la Sala inadmitirá la demanda y  declarará desierto el recurso de casación.   

Esta  providencia  no  es  notificable  de  conformidad   con  los  artículos  226  y  197  del  Código  de  Procedimiento  Penal.   

Por  lo expuesto, la Sala de Casación Penal  de la Corte Suprema de Justicia,   

Resuelve:  

INADMITIR la demanda  presentada  por  el  apoderado  de  la  parte  civil  y en consecuencia DECLARAR  DESIERTO el recurso de casación.   

Cúmplase.  

CARLOS EDUARDO MEJIA ESCOBAR  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL                              JORGE E. CORDOBA POVEDA   

HERMAN            GALAN  CASTELLANOS           CARLOS  AUGUSTO GALVEZ ARGOTE         

JORGE        ANIBAL        GOMEZ  GALLEGO                     EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

ALVARO       ORLANDO       PEREZ  PINZON                         NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *