16430ago

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 16430  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

          SALA DE CASACION PENAL   

Magistrado ponente:  

Nilson E. Pinilla Pinilla  

Aprobada Acta N°138.  

Santa  Fe  de Bogotá, D. C., agosto quince  (15) de dos mil (2000).   

ASUNTO  

De conformidad con la atribución que otorga  el  numeral  5°  del artículo 68 del Código de Procedimiento Penal, define la  Corte  la  colisión  negativa  de  competencias  suscitada  entre  el  Tribunal  Superior  de  Medellín,  Sala  Penal,  y  el  Tribunal  Superior de Santa Fe de  Bogotá,  antigua  Sala  Especial  de  Descongestión,  para   conocer  del  proceso  adelantado  contra  DAMARIO  JOSE  VARGAS  ASTUDILLO  y MIRIAM CRISTINA  MONTOYA RESTREPO, acusados de rebelión.   

         

ANTECEDENTES  

1°   El  25  de mayo de 1997, en la finca “La Pitaya”,  vereda   “El  Chipero”,  del  municipio  de  Girardota  (Antioquia),  fueron  aprehendidos  DAMARIO JOSE VARGAS ASTUDILLO, conocido como “Danilo Trujillo”  y  su compañera MIRIAM CRISTINA MONTOYA RESTREPO, alias “Gabriela Londoño”  o  “Anita”,  a  quienes se acusa de ser los máximos dirigentes y promotores  del  “E.  P.  L.”,  “brazo  armado”  del  Partido  Comunista de Colombia  Marxista  Leninista;  adelantado  proceso  en  su contra, el 18 de septiembre de  1998  un  Juzgado Regional de Medellín condenó, a cada uno,  a la pena de  8  años  de  prisión,  por el delito de rebelión a que alude el artículo 1°  del  decreto  1857  de  1989,  adoptado  como  legislación  permanente  por  el  artículo 8° del decreto 2266 de 1991 (fs. 232 a 286 cd. 14).   

2°  Apelada  esa sentencia, se definió un  conflicto  interno  de  reparto y, como quiera que entró en vigencia la ley 504  de  1999,  el  Tribunal  Superior de Santa Fe de Bogotá, Sala Penal Especial de  Descongestión,  el  7  de  julio  del  mismo año ordenó remitir el proceso al  Tribunal  Superior  de  Medellín,  Sala  Penal,  por  competencia (f. 423 ib.).   

3°  Una  Sala  de Decisión de esa última  corporación,  el 10 de septiembre siguiente consideró que si bien el delito de  rebelión,  a  partir  del  1°  de  julio  del  citado  año,  quedó  bajo  la  competencia  de  los  Jueces  Penales  del  Circuito  en  virtud de la cláusula  general,  dado que en el artículo 5° de la ley 504 de 1999 no aparece asignado  a  otra  autoridad, la segunda instancia de este asunto le corresponde a la Sala  Especial  de  Descongestión  del Tribunal Superior de Santa Fe de Bogotá, toda  vez  que  a su entender así lo dispone el artículo 37 transitorio de la citada  ley,  al  fijar  “el conocimiento de los procesos de que actualmente conoce el  Tribunal  Nacional,  y  de los que conozca hasta el 1° de julio de 1999”, sin  excepción  alguna,  entendiendo  que  “esa  Sala  se  creó precisamente para  evitar  la  congestión  en  las  Salas  Penales  de  los Tribunales de Distrito  Judicial.  Al referirse la ley a los procesos que actualmente conoce el Tribunal  Nacional  obvio  que  alude  directamente  al delito de rebelión, el cual sólo  viene  a ser de competencia de los Jueces Penales del Circuito y de las Salas de  Decisión   de   los   Tribunales   Superiores   con  posterioridad  al  1°  de  julio”.   

Luego  de  algunas referencias a que en tal  situación  no  se presenta quebranto a los principios de favorabilidad y debido  proceso,   es  del  parecer  que  la  Sala  de  Descongestión  mantiene  “una  retención  de  la  competencia  para la segunda instancia respecto de todos los  procesos   fallados  hasta  el  1°  de  julio  de  este  año  por  los  Jueces  Regionales”.   Ordenó,   entonces,   su   remisión  a  la  aludida  Sala  de  Descongestión,  proponiendo colisión negativa de competencias (fs. 427 a 431).   

4°  Por auto de fecha 30 de septiembre, el  Tribunal  Superior  de  Santa  Fe  de  Bogotá, Sala Especial de Descongestión,  discrepa   del  criterio  de  la  Sala  de  Decisión  remitente,  pues  con  la  expedición  de  la  ley  504 de 1999 se crearon los Jueces Penales del Circuito  Especializados,  para  conocer de los delitos a que se refiere su artículo 5°,  sin  que  allí  aparezca  el de rebelión; si en el artículo 39 transitorio se  dispuso  que  los  procesos que a la entrada en vigencia de la citada ley estén  en  conocimiento  de  la  Justicia  Regional  por los delitos no previstos en el  mencionado  artículo  5°,  se  continuarán tramitando ante los Jueces Penales  del  Circuito  competentes por el factor territorial, “mal haría esta Sala en  predicar  una  retención  de  competencia,  cuando la nueva  ley definió,  claramente,  que,  a  la extinción de los Jueces Regionales, el conocimiento de  los  delitos  adscritos  a  ellos  quedaría  en  cabeza  de los Jueces Penales del Circuito Especializados,  pero,  obviamente  solo  aquellos a que se refiere el art. 5° y no los que, por  virtud  de  la  competencia  residual  debían pasar, de inmediato, a los Jueces  Penales  del  Circuito,  cuya  segunda  instancia  son  las  Salas  Penales  (no  especializadas)  de  los  correspondientes  Tribunales  Superiores  de Distrito,  según  la  distribución  horizontal  de  la competencia, (para el caso que nos  ocupa, la del colegiado de Medellín)”.   

Enfatizó  que si el delito de rebelión es  competencia  de  los  Jueces Penales del Circuito, esa Sala no tiene competencia  para  conocer  del asunto y dispuso que el proceso viniera a la Corte Suprema de  Justicia,   para   que   dirima   el   enfrentamiento   (fs.   33   a   37   cd.  respectivo).   

        CONSIDERACIONES DE LA CORTE   

Existió acuerdo entre el Tribunal Superior  de  Medellín,  Sala  Penal y el Tribunal Superior de Santa Fe de Bogotá, en su  entonces  Sala  Especial  de  Descongestión,  en  cuanto  el  hecho  punible de  rebelión  que  se  atribuye  a  los  procesados DAMARIO JOSE VARGAS ASTUDILLO y  MIRIAM  CRISTINA  MONTOYA  RESTREPO, a partir del 1° de julio de 1999 (vigencia  de  la  ley  504),  pasó  a  ser  de  competencia  de  los  Jueces  Penales del  Circuito.   

También  se  advierte  que  no  hay   disconformidad  sobre  el  factor  territorial,  de  manera  que el conflicto se  circunscribe  a  la  determinación  del  ente  que  habría de decidir sobre el  recurso  de  apelación  interpuesto  contra  la  sentencia  dictada por un Juez  Regional   de  Medellín,  frente  a  la  normatividad  prevista  en  la  citada  ley.   

En  relación con el delito de rebelión es  claro  que,  hasta antes de la vigencia de la ley 504 de 1999, la competencia le  correspondía  a  los  Jueces  Regionales  en  primera  instancia  y al Tribunal  Nacional  en  segunda,  situación  que  varió  a partir de aquel momento, pues  procesos  que  tengan  por  objeto  tal  delito,  sin que importe la fecha de su  comisión,   frente   a  preceptos  de  competencia  que  prevalecen  sobre  los  anteriores  desde el momento en que deban empezar a regir (Ley 153 de 1887, art.  40),  la  atribución para su conocimiento es de los Jueces Penales del Circuito  y de la Sala Penal del respectivo Tribunal Superior.   

El  artículo  4°  de  la Ley 504 de 1999,  asignó  a  los Tribunales Superiores el conocimiento en segunda instancia “de  los  recursos  de  apelación y de hecho, en los procesos que conocen en primera  instancia   los   jueces   de   circuito  y  los  jueces  penales  del  circuito  especializados”.  Además,  como quedó establecido que el delito de rebelión  corresponde  al  Circuito regular, es incuestionable que la segunda instancia se  debe  surtir  ante  la  Sala  Penal  de  Decisión del Tribunal correspondiente,  según el factor territorial.   

Frente  a  la competencia de la otrora Sala  Especial  de  Descongestión,  que  estuvo  adscrita  a  la  Penal  del Tribunal  Superior  de  Santa  Fe  de  Bogotá,  había  definido la Corte su conocimiento  exclusivamente   sobre  aquellos  asuntos  que,  habiendo  llegado  al  Tribunal  Nacional  hasta el 1° de julio de 1999, tuvieren por objeto uno o varios de los  delitos  señalados en el artículo 5° de la ley 504 de ese año. De manera que  los  arribados  hasta  esa  fecha, pero que no se refieran a delitos asignados a  los  Jueces  Penales  del  Circuito  Especializados,  corresponderán en segunda  instancia  al  Tribunal  del  Distrito  Judicial  competente  según  el  factor  territorial  (rad.  16.294  M.  P.  Carlos  Galvez  Argote  y 16.380 M. P. Edgar  Lombana Trujillo, ambos autos de noviembre 30/99).   

En  el  asunto examinado, tratándose de un  proceso  que  tiene  por  objeto  el  delito de rebelión, de competencia de los  Jueces  Penales  del Circuito de acuerdo con la cláusula general a que alude el  literal  c) del numeral 1° del artículo 72 del Código de Procedimiento Penal,  la  segunda  instancia  corresponde  decidirla  al Tribunal Superior de Distrito  Judicial   competente  por  virtud  del  factor  territorial,  es  decir  el  de  Medellín,  a donde será remitida la actuación dejando a su disposición a los  acusados,  que  en forma errada y sin orden judicial, fueron encomendados a esta  corporación   por   un   empleado   de   la   Secretaría   de   la   Sala   de  Descongestión.   

Lo  expuesto adquiere aún más fundamento,  ante  la  desaparición  de la mencionada Sala de Descongestión, al declarar la  Corte  Constitucional inexequible la preceptiva que le daba subsistencia (C-392,  abril 6 2000. M. P. Antonio Barrera Carbonell).   

Esta  decisión  se  comunicará,  enviando  copia  de  esta  providencia,  al  despacho que haya asumido lo pertinente de la  extinta Sala en mención.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

         

RESUELVE:  

1°   DIRIMIR  el  conflicto  negativo de competencias planteado, en  el  sentido  de  asignar,  en  segunda  instancia,  el  conocimiento del proceso  seguido   contra  DAMARIO  JOSE  VARGAS  ASTUDILLO  y  MIRIAM  CRISTINA  MONTOYA  RESTREPO,  acusados de rebelión, al Tribunal Superior de Medellín, Sala Penal,  a  donde  se remitirá la actuación para lo de su cargo, pasando los procesados  a su disposición.   

2°  Comuníquese  esta  determinación  al  despacho  que  haya  recibido  lo  pertinente  de  la  antigua  Sala Especial de  Descongestión del Tribunal Superior de Santa Fe de Bogotá.   

Cópiese y cúmplase.  

         EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

FERNANDO       E.       ARBOLEDA  RIPOLL                JORGE E. CORDOBA POVEDA   

CARLOS       AUGUSTO       GALVEZ  ARGOTE     JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO    

MARIO           MANTILLA  NOUGUES                 CARLOS                               EDUARDO                               MEJIA  ESCOBAR                          

ALVARO       ORLANDO       PEREZ  PINZON                 NILSON E. PINILLA PINILLA   

         TERESA RUIZ NUÑEZ   

        Secretaria     

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