16385abr

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 16385  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. Carlos E. Mejía Escobar  

Aprobado Acta No. 52  

Santa  Fe  de Bogotá D.C.,  abril   cuatro  (4)  de  dos  mil  (2000).   

V   I   S   T   O   S   

Procede  la  Corte  a  resolver el recurso de  reposición  interpuesto  por  el  defensor  del  procesado  LESLIE  MAFFYA BENT  ARCHBOLD  en  contra  del  auto  del  24 de marzo de 2000, por medio del cual se  fijó fecha para la celebración de la audiencia pública.   

ANTECEDENTES y CONSIDERACIONES  

1.-            Mediante auto del 23 de marzo de 2000, la  Sala  negó  el beneficio de libertad provisional solicitado por el defensor del  procesado MAFFYA BENT.   

2.-            El  24  de  marzo se fijó el 7 de abril  próximo para la celebración de la audiencia pública.   

3.-            El 27 de marzo siguiente, el defensor del  acusado  interpuso  recurso  de  reposición para que se fije nueva fecha y hora  para la audiencia pública.   

Alega la “inmediatez sorprendente” con que  se   le  convoca  a  la  audiencia  pública  y  la  adquisición  de  “serios  compromisos  profesionales,  personales académicos y administrativos” .   Señaló  que  con anterioridad se ha comprometido a participar ese mismo día a  partir  de  las 8:30 de la mañana, en una diligencia de inspección judicial en  un  proceso  en  el  que  también  actúa como defensor y a partir de las 12:00  meridiano  estará dedicado a la presentación de una ponencia académica en una  Universidad  en  la  que se desempeña como Director del Departamento de Derecho  Penal.   

4.-             La   evolución   del   proceso  penal  colombiano   avanza  cada  vez  más  hacía  un  trámite  caracterizado,  como  corresponde  a  la organización Constitucional del Estado (artículo 1), por la  participación  activa  de  los  sujetos  procesales.   Esa  condición  de  sujetos  que  la  Ley  procesal  le reconoce a quienes intervienen en el proceso  penal,  no  es una definición vacia de contenido sino que al contrario se llena  de  obligaciones y derechos, cuya precisión y alcance se define por la fase del  rito  en  la  que se actúa y las características de la diligencia en la que se  interviene.   

Todo  ello,  sin  pasar  por alto, en el caso  concreto  de  los abogados, que el artículo 1 del decreto 196 de 1971, Estatuto  del  Ejercicio de la Abogacía, define que tal profesión “tiene como función  social   la   de   colaborar   con   las   autoridades  en  la  conservación  y  perfeccionamiento    del   orden   jurídico   del   país,    y  en  la  realización  de  una recta y cumplida administración de  justicia”.   

5.-            En  ese  marco  conceptual  es que deben  analizarse  las  excusas  que  los defensores presenten para sustraerse al deber  legal  de  asistencia  (artículo 452 del Código de Procedimiento Penal).   No  se  trata  de  aceptar,   a  priori,  cualquier  razón que el defensor  esgrima.   

La  sustracción a un deber que deviene de la  ley,  exige  como  criterio  de  razonabilidad  que  el  sujeto  que así actúa  fundamente  probatoriamente  las  razones  y  demuestre  el  carácter  grave  e  irresistible  en  el  que  sostiene  la  imposibilidad  de  cumplir con su carga  procesal.   

El  Juez, a su turno, determinará conforme a  las  razones  expresadas  y  a  las  pruebas aducidas, si de ellas se deduce una  total  imposibilidad  de  asistir  a la diligencia de que se trata.  En una  tal  estimación,  resulta  evidente que el ejercicio valorativo del Juzgador no  se  agota en el material probatorio en sí mismo considerado, sino que involucra  el  estudio  de  los  instrumentos  que  la  Ley  brinda al sujeto procesal para  cumplir  con  el  acto y el análisis de las consecuencias concretas que para el  proceso  en el que se hace la petición o para los otros que igualmente tramita,  justificaría  el traumatismo organizacional que una brusca ruptura de la agenda  judicial implica.   

6.-            El  carácter activo y participativo que  la  ley  procesal reconoce a todos los sujetos procesales, les impone a estos el  deber  de  organizar  sus  actividades profesionales, académicas y particulares  con   sujeción   a   la   agenda   jurisdiccional.   Ningún  criterio  de  racionalidad  reconoce  una  situación  inversa,  la de un Juez supeditado a la  agenda  de las partes.  Esa es una de las razones que explica que el Estado  mismo  se  imponga  la  concesión  de la libertad provisional a los detenidos a  quienes  se  les  haya  vencido  el  término legal sin verificarse la audiencia  pública,  aceptándose  como  única excusa a favor del Estado la demostración  de  que  la misma no se ha podido realizar por causa atribuible al sindicado o a  su defensor.   

7.-            En  este orden de ideas, no encuentra la  Sala  que  la  primera  de  las razones esgrimidas por el defensor del procesado  LESLIE  MAFFYA BENT ARCHBOLD, justifique su inasistencia a la audiencia pública  aquí  programada  para  el próximo 7 de abril.  El ejercicio del cargo de  defensor  le  impone  definir  autónomamente los términos en que cumplirá las  obligaciones   derivadas   del  ejercicio  simultáneo  de  diferentes  encargos  profesionales,  y  es  a  él  a  quien  incumbe  acudir  a todos los mecanismos  alternativos  que  la  ley  le  otorga  para  garantizar una gestión adecuada y  suficiente,  bien  sea  que  acuda  a  la  designación de apoderado suplente en  algunos  casos,  o que agote otras posibilidades legales siempre sin provocar la  parálisis del proceso o su retardo o dilación.   

Dicha  autonomía,  que  es  de la órbita no  interferible   por   la   autoridad,  no  justifica  empero  un  relevo  de  sus  obligaciones  para  con  la administración de justicia, ni trasladar a ésta un  deber  jurídico  de  conciliar  esa clase de colisiones de intereses para optar  por unas en desmedro de otras.   

8.-            El  acto  académico de presentación de  una  ponencia  a  que alude el defensor, afirmación que sostiene únicamente en  la  fuerza intrínseca de su propio aserto, tampoco es una razón aceptable como  excusa  para  incumplir  un deber legal, dado que responde a un interés privado  al  cual  no pueden supeditarse los intereses públicos que se comprometen en el  proceso,  ni  los  derechos  del  procesado  a  que el rito no se vea sometido a  dilaciones  injustificadas.   El  componente  social  del  modelo de Estado  implica, así de simple, estas supeditaciones.   

9.-            Es  que  la máxima concentración de la  audiencia  no  es  sino  un  efecto  del principio de máxima concentración del  juicio  y todo ello es consecuencia apenas natural de la inclinación acusatoria  por   la   que   quiso   el   Constituyente  que  transitara  el  proceso  penal  colombiano.   Esa  vocación  y  esa regulación originan mayores deberes y  cargas   para   los   sujetos   y   así   deben   asumirse   sin  pretextos  ni  condescendencias.   

10.-          Consecuencia de todo lo anterior, no se  modificará  la  decisión  recurrida.   Se  dispondrá  que la secretaría  expida las copias que solicita el señor defensor.   

En mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

R   E   S   U   E   L  V  E   

NO   REPONER  la  providencia del 24 de marzo de 2000.    

Por  la  Secretaría  expídanse  las  copias  solicitadas.  Déjense las constancias de ley.   

COMUNIQUESE   Y  CUMPLASE           

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                                              JORGE  E. CORDOBA POVEDA   

CARLOS   A.   GALVEZ   ARGOTE                                                         JORGE A. GOMEZ GALLEGO   

MARIO    MANTILLA    NOUGUES                                                                                  CARLOS E. MEJIA ESCOBAR   

ALVARO         O.        PEREZ  PINZON                               NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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